Sicología humana

Mi amigo el embajador Sadio Garavini Di Turno, quien durante varios años representó brillantemente al gobierno de Venezuela antes de que llegara al poder el comandante Hugo Chávez, se encuentra de visita en nuestro país y me da mucho gusto saludarle cordialmente. Durante su visita me recordó que el sabio Albert Einstein, autor de la Teoría de la Relatividad, dijo una vez: “Solo dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana… pero de la primera no estoy muy seguro”.
Yo no soy sabio -ni mucho menos-, pero concuerdo con esa opinión que coincide con la del ex Canciller alemán Konrad Adenahuer, que dijo: “Si algo injusto hizo Dios es que habiendo limitado la inteligencia humana, dejó ilimitada la estupidez”.
He traído a colación estas frases porque me he enterado que al ex presidente de la República Alfonso Portillo Cabrera le han ofrecido varias fiestas, en Zacapa y en la capital, desde que regresó al país; asimismo, que ya estaban preparados los dos cheques que entregó su abogado David Abbot para pagar la fianza por la caución que le impuso a su cliente el desvergonzado juez Julio Jerónimo Xitimul, quien por esta decisión pasará a la historia de la jurisprudencia nacional. Lo cual, naturalmente, es un claro indicio de que Portillo y sus amigos ya sabían la suma que el juez le iba a imponer para no mandarlo a la cárcel.
¡Es sorprendente la vida llena de actos de impunidad que ha tenido este nefasto ex presidente!
No cabe duda de que se aprovechó de la influencia de sus grandes amigos -como Gustavo “el coche” Figueroa, consuegro de Gloria Torres Casanova, hermana de la esposa del presidente Colom- para lograr regresar al país impunemente, después de que la Procuraduría de México le informó que no le quedaba otro camino porque le habían negado todos los amparos que había presentado y que si no lo hacía “voluntariamente” lo iban a capturar y traerle por la fuerza. Y como no tiene visa para poder entrar a los Estados Unidos, porque se la quitaron cuando Guatemala recibió el voto de desconfianza de Washington con la “descertificación”, por no estar combatiendo el narcotráfico, no tenía otro país a donde ir.
Es natural que festejen a Portillo sus ex compañeros de gobierno y sus amigos a quienes divierten sus constantes chistes, pero no debe tomarse como algo personal ni hay que olvidar que perjudicó a la patria, y eso debería ser sagrado para quienes aman a Guatemala y para cualquiera que tenga un poco de sangre en la cara.


Para abrirlo a un mayor tamaño deben hacer clic sobre las figuritas gemelas que están abajo, del lado derecho, y entonces saldrá otra pantalla y deben volver a hacer click sobre donde dice “full” para que se agrande al tamaño de su pantalla. Después deberán ir pasando una tras otra las slides haciendo clic sobre la flechita que está debajo. Espero que les guste.

Les deseo un feliz domingo y hasta mañana… si Dios quiere.

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