MISCELÁNEA

* No es para menos
Los tres diarios matutinos comerciales de hoy coinciden en el mismo titular de primera plana: el de Prensa Libre dice ?Dan por perdidos los Q82.8 millones? con el subtítulo ?MDF carece de recursos para devolver inversiones del Legislativo y de particulares, dice interventor?; el de elPeriódico: ?Es oficial: MDF perdió el dinero? con el subtítulo ?Sus inversiones son irrecuperables por la baja del oro y el petróleo, dice el interventor?; y el de Siglo Veintiuno dice ?Se esfuman los Q82.8 millones? con el subtítulo ?Raúl Falla asegura que cuentas del MDF fueron vaciadas desde el 19 de junio? y el agregado ?Procuraduría, MP y Eduardo Meyer dudan de que el dinero esté perdido?. Solamente el periódico oficial Diario de Centroamérica no empleó ese mismo tema en su titular de primera plana.
En segundo término, la prensa independiente destaca que, después de una ausencia de dos meses, con licencia y sin goce de sueldo, a las 10 de la mañana de ayer se reintegró al Congreso Legislativo el doctor Arturo Eduardo Meyer Maldonado, ex Rector de la USAC y ex ministro de Educación, pero volvió en calidad de diputado raso y ya no como Presidente de la Junta Directiva, y fue sentado en las curules del hemiciclo aislado de la bancada del partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), porque su terrible enemigo, el diputado Mario Taracena Díaz-Sol, jefe de la bancada del partido oficial, le ha castigado con el látigo de su desprecio al hacerle ?fuchi? y declarado que no quieren volver a saber nada de él hasta que no pruebe su total inocencia… a pesar de que el Dr. Meyer fue co-fundador y secretario general adjunto del partido UNE, actualmente en el gobierno, que fue el que le llevó al Congreso, mientras que Taracena Díaz-Sol es un advenedizo que después de dar mucha lata en el Partido de Avanzada Nacional (PAN), junto con su compinche Rubén Darío (no el poeta, sino Morales Véliz), se congració con Álvaro Colom y su esposa Sandra y se pasó al UNE, donde le postularon candidato a la reelección, y a pesar de sus nefastos antecedentes de busca-pleitos le hicieron jefe de la bancada.
Y, para disgusto de la contestataria y valiente diputada Nineth Varenca Montenegro Cottom, a Meyer le han sentado demasiado cerca de la bancada del partido Encuentro por Guatemala (EG), justamente atrás de la curul que ocupa el diputado ahora independiente Rubén Darío Morales Véliz, también ex presidente de la Junta Directiva y otro acusado de haber lucrado con varios cientos de miles de quetzales por haber invertido Q16 millones que el Organismo Legislativo tenía ilegalmente ?ahorrados?, los cuales «invirtió» -también ilegalmente- en la casa de bolsa de valores Mercados de Futuros, S.A. (MDF), del cual Raúl Girón fue fundador y gerente, y hoy está desaparecido como por arte de magia y es prófugo de la justicia.
¿Por qué hago énfasis en la ilegalidad que hay en que el Congreso haya tenido millones de quetzales dizque ?ahorrados?, y en que para cobrar comisiones de la empresa MDF algunos de sus directivos los hayan ?invertido? en esa casa de bolsa de valores privada? Como habría respondido al doctor John H. Watson, su inseparable compañero de aventuras y biógrafo del famoso detective británico ficticio Sherlock Holmes, fruto de la pluma del prolífico escritor Sir Arthur Conan Doyle: ?Elemental, mi querido Watson, elemental?. Digo que es elemental porque, para comenzar, no es legal que el Congreso haya retenido como ?ahorro? una parte sobrante de su presupuesto de ingresos y egresos, porque si no gastó ese dinero, de acuerdo a la ley debió reintegrarlo al fondo común o depositarlo en el Banco de Guatemala. Pero, además, si contaban con esos millones y querían depositarlos para ganar intereses, debieron hacerlo en un banco del sistema porque no están autorizados para confiárselos a una casa de valores que especula en bancos extranjeros haciendo inversiones en acciones de commodities de alto riesgo para obtener más altos intereses, siempre en base al axioma financiero que ?a mayores riesgos, mejores ganancias?, y viceversa.
* El regreso «triunfante»(?) de Meyer
Cualquiera que haya visto los reportajes de los noticiarios de televisión sobre el regreso al Congreso del Dr. Meyer diría que se trataba del retorno de una especie de héroe nacional o de un ganador de una codiciada medalla de oro (por «levantamiento de quetzales», no de pesas) en las XXIX Olimpíadas que se están desarrollando en Pekin, por la forma como ciertas diputadas llegaron a saludarle con un amoroso besito en la mejilla y muy cordialmente con un afectuoso apretón de manos ciertos diputados, comenzando por el controversial general retirado Efraín Ríos Montt y el actual presidente de la junta directiva, profesor Arístides Crespo, y el diputado del partido unionista Pablo Manuel Duarte Sáenz de Tejada, segundo vicepresidente, y no que se tratase de un diputado de quien se sospecha que cometió una corrupción millonaria y por eso se vio obligado a renunciar en forma exabrupta y escandalosa al respetable cargo de presidente de la Junta Directiva del Poder Legislativo y Congreso de la República y solicitar humildemente al pleno un permiso para ausentarse durante un tiempo que después tuvo que prorrogar sin goce de sueldo mientras logra demostrar su inocencia en la grave acusación de la operación ilegal de haber invertido Q82.8 millones que tenía bajo su responsabilidad en su calidad de presidente de la Junta Directiva del Congreso en la casa de bolsa MDF. Pero se fue a tratar de demostrar su inocencia y, aunque se mantuvo visitando el Palacio Legislativo cuantas veces le dio la gana, donde incluso ocupaba la oficina presidencial y los servicios de la secretaria, estuvo presente la noche del 31 de julio recién pasado para escuchar personalmente cuando el gerente de MDF les dio la mala noticia de que «fíjense que no me va a ser posible devolver el dinero». Girón explicó que aunque en efecto ese día vencía el plazo acordado para hacer la devolución antes de que se venciera el plazo original en que se hizo la inversión, en vista del escándalo que se había armado cuando trascendió que el secretario privado del Dr. Meyer, Byron Sánchez Corzo, y el director financiero José Conde (hoy prófugos de la justicia) habían depositado ese dinero en la MDF supuestamente sin su autorización, porque los plazos para las inversiones en las acciones de commodities que habían hecho no se vencen sino hasta dentro de 90 días, y solicitó extender la paciencia del Congreso por ese mismo tiempo. Pero, nada lento ni baboso, esa misma noche ?se las peló?, como decimos popularmente, se huyó del país, o se escondió muy bien para evitar la desagradable humillación de ser capturado por miles de agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y llevado con las manos engrilletadas por la espalda a la cárcel dizque preventiva de la zona 18, donde a pesar de que aún no ha sido oído y vencido en juicio, habría sufrido otras vejaciones indeseables como tener que vestir el feo uniforme color anaranjado que rehusó usar mientras estaba siendo juzgado el ex vicepresidente de la República, licenciado Francisco Reyes López, hoy convertido en columnista del vespertino La Hora y comentarista en el canal 7 de televisión, propiedad del mentiroso magnate mexicano Ángel González y González. Califico de esa manera a «mi amigo» Ángel, no por insultarle, sino porque el mismo día que elPeriódico publicó que yo iba a dejar de publicar las columnas que venía publicado todos los días de la semana, de lunes a sábado, a pesar del miserable salario de hambre que me pagaba como vil explotador que es el insoportable ingeniero José Rubén Zamora, inesperadamente «mi amigo» Ángel me llamó por teléfono de Miami para poner «a mi disposición» para lo que yo quisiera todas sus numerosas estaciones de radio y sus cuatro canales de televisión abierta (3, 7, 11 y 13). Sin embargo, a la hora de rajar ocote, como decimos popularmente, si te ví no me acuerdo… Probablemente debido a los consejos de algunos de sus colaboradores a quienes les caigo de la patada y me consideran excesivamente peligroso por ser tan contestatario como soy. No me quedó más remedio que decir: «¡Ese Ángel no parece mexicano! ¡Con su pan se lo coma!» ¡Ni modo!
* Anoche con Julia Solís
Sin embargo, no todos están tan contentos de que el Dr. Meyer haya sido recibido de regreso en el Congreso con besitos y sonrisas. En el segmento denominado Hablemos de breves entrevistas que hace la novel periodista Julia Solís en el noticiario de Telecentro (canal 13), anoche entrevistó al conocido activista contra la corrupción Manfredo Marroquín, quien sin pelos en la lengua dijo varias veces que Meyer no debería regresar al Congreso ni siquiera como diputado raso, sino debe renunciar a la diputación y que debe ser juzgado y castigado con todo el peso de la ley si es declarado culpable.
Por cierto que me alegra mucho decirle a mi amiga Julia Solís que la felicito porque le queda muy bien ese nuevo arreglo del cabello que tiene, tanto por el color como por la forma. Para ser franco, le quedaban de la patada las largas trenzas que solía usar a los lados de su cara. Además, últimamente se ha venido vistiendo mucho mejor, aunque las nuevas faldas sean tan largas que ya no deja ver a los telemirones, como lo hacía antes, sus bien formados muslos. ¡Está visto que nada es perfecto!
* Modus operandi
Volviendo al caso del escamoteo de los Q82.8 millones que según parece ya no hay ninguna esperanza en recuperar. El MDF se fundó con solamente Q50 mil, pero poco tiempo después llegó a manejar en el extranjero muchos millones de quetzales en arriesgadas inversiones en acciones de las llamadas commodities que, aparentemente, les fueron favorables las primeras veces que lo hicieron, gracias a lo cual pudieron pagar elevadas comisiones a varias personas, entre otras al anterior presidente de la Junta Directiva del Congreso, Rubén Darío Morales Véliz, cuando éste todavía era diputado del Partido de Avanzada Nacional (PAN) y militaba muy junto al terrible Mario Taracena Díaz-Sol, actual jefe de la bancada de la UNE, con quien han sostenido muy fuertes polémicas que ponen de manifiesto que por algún motivo inconfesado rompieron su vieja amistad para transformarse en enemigos. ¡Cosas de los intereses políticos!
Pero para poder explicar mejor que yo cómo fue el modus operandi con el que especulaba la empresa MDF en la bolsa de valores con ?inversiones? como los Q82.8 millones del Congreso, creo que sería muy conveniente que el licenciado Napoleón Gutiérrez, juez pesquisidor encargado de investigar el caso contra el Dr. Meyer para ver si se le priva de la inmunidad parlamentaria, y los señores magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que en cualquier momento tendrán que dictaminar sobre el caso, inviten a que se los explique ampliamente el licenciado Paulo de León, experto en Mercado Financiero con una maestría de la universidad de Chile, asociado con el licenciado Miguel Gutiérrez en la empresa consultora denominada en inglés Central American Bussiness Intelligence, quien esta mañana lo explicó brillantemente al participar en el programa A primera Hora, bajo la dirección de los periodistas Beatriz Colmenares, Juan Luis Font y Felipe Valenzuela, que transmite la radio Emisoras Unidas.

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