MISCELÁNEA

* No hay ninguna intención de nacionalizar la EEGSA
Los españoles de IBERDROLA, que son dueños de la Empresa Eléctrica de Guatemala, S.A. (EEGSA) se han sacado de la manga, como prestidigitadores, que la intención del Gobierno de Álvaro Colom es expropiar y nacionalizar el servicio de distribución de la electricidad, y que esa es la razón por la cual la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE) les está tratando de llevar a la ruina o a la quiebra con haber aprobado una tarifa tan baja del Valor Agregado de Distribución (VAD), con el objetivo de que las tarifas no sean rentables y se vean en la necesidad de dejar de distribuir la electricidad en los departamentos de Guatemala, Sacatepéquez y Escuintla, lo cual ha sido negado rotundamente por el ingeniero Carlos Colom Bickford y me supongo que también por el ministro de Energía y Minas, ingeniero Carlos Meany Valerio.
Sin embargo, asombrosamente, a pesar de que el partido Patriota (PP), comenzó apoyando a la CNEE por no haber cedido a las habituales presiones de la EEGSA para imponer las tarifas del VAD que le favorezcan, a costas del perjuicio de los usuarios, ahora uno de sus dirigentes ha salido con que temen que exista esa intención confiscadora y nacionalizadora de parte del gobierno y llegó al colmo de la villanía de sacar a relucir que el ingeniero Carlos Colom es sobrino del presidente de la República y de su esposa Sandra, y que probablemente está actuando por instrucciones de ellos. ¡Lo que son las cosas políticas! Ignoran que el ingeniero Carlos Colom Bickford, aunque en efecto es sobrino del ingeniero Álvaro Colom Caballeros, no es por esa razón que es presidente de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica, porque fue nombrado por el gobierno de Óscar Berger Perdomo. Además, no tiene ninguna razón para prejuzgarle en esa forma porque él es un hombre honorable y ha tenido un currículo impecable.
Es muy probable que el PP cayó en cuenta de que con la actitud -digna a todas luces del diputado Alejandro Sinibaldi, presidente de la Comisión de Energía y Minas del Congreso, se podría beneficiar el partido de Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), y echó marcha atrás para que no se pudiese decir que en este caso estaba de acuerdo con el actual régimen. Y decidió salir con esta tontería totalmente infundada de que hay la posibilidad de que el actual gobierno tenga la intención de nacionalizar la EEGSA. A lo cual se han unido los fanáticos neoliberales, como el ex general de la Policía Española o «Carabineros» Pedro Trujillo, quien se encuentra en Guatemala trabajando como mentor en la universidad neoliberal Francisco Marroquín, y participa como invitado y a veces hasta como moderador en algunos programas de televisión Libre Encuentro del multimillonario Dionisio Gutiérrez Mayorga, y también hace a veces el papel de moderador en programas de televisión de la estación de TV Antigua, de los hermanos Willy y Alfred Kaltschmitt, y publica una columna en Prensa Libre, hoy publicó un artículo francamente estúpido y majadero titulado «Nacionalizar y nacionalismo», que no quisiera comentar, pero confieso que ganas no me faltan. Sin embargo, es absurdo que ese ex carabinero pretenda imponer su criterio en el sentido que la opinión de la Comisión Pericial (CB) no sólo es vinculante, sino el hecho de «pronunciarse», que según él significa que es la opinión que debe valer sobre todas las demás opiniones, sin tomar en consideración que en el DRAE hay varias acepciones del término «pronunciar», pero él emplea la que más conviene a su tesis. La CNEE puede solicitar su opinión a cuantas personas desee, pero al final de cuentas la que debe imperar es la propia, según la Ley General de Electricidad; además de que está establecido por la ley que la autoridad no se delega. Por ahora me limito a señalar que en ese artículo hay la obvia intención de divulgar esa mentira y, al mismo tiempo, sembrar la sospecha de que hay alguna persona que fue «financista del partido UNE» interesada en adquirir la EEGSA. Es evidente el malévolo propósito de asustar con el petate del muerto. ¡Qué tipo tan sin vergüenza! Bien dice la sabiduría popular que «el ladrón piensa que todos son de su condición».
Para reiterar cuál es la auténtica situación que existe en torno a este asunto, voy a reproducir a continuación el artículo que publicó ayer en su habitual columna en La Hora, el director general, periodista y abogado Óscar Clemente Marroquín, el cual dice lo siguiente:
Función exclusiva de la CNEE
Oscar Clemente Marroquín
ocmarroq@lahora.com.gt
«Siguiendo con el tema del camote en que está metido el ingeniero Carlos Colom por actuar de conformidad con la ley, hay que aportar alguna luz sobre la controversia porque la Empresa Eléctrica de Guatemala se queja de que la Comisión Nacional de Energía Eléctrica fijó el Valor Agregado de Distribución sin someterse al criterio de la Comisión Pericial que de conformidad con la ley tenía que pronunciarse sobre las discrepancias entre el estudio de la EEGSA y el realizado por la CNEE. En opinión de la empresa distribuidora de electricidad, la fijación de la tarifa es función de la Comisión Pericial, puesto que según ella cada vez que exista controversia entre los valores propuestos por el ente regulador y la empresa regulada, se tendría que privilegiar el criterio de los peritos.
Los expertos tienen la facultad de expresar su criterio y «pronunciarse» sobre las discrepancias, según la legislación, pero el artículo cuarto de la Ley General de Electricidad establece en su inciso «C» que es su función (de la CNEE), «Definir las tarifas de transmisión y distribución, sujetas a regulación de acuerdo con la presente ley, así como la metodología para el cálculo de las mismas. «Se ve pues que la ley no dice que pueda una comisión de peritos definir las tarifas, sino que esa función compete única y exclusivamente a la Comisión Nacional de Energía Eléctrica y cuando la CNEE fijó las tarifas hace cinco años, dando en buena medida gusto a lo que pretendía la EEGSA, no pusieron en tela de duda la competencia del ente regulador.
Lo que ha ocurrido es que nuestros reguladores, es decir los miembros de la CNEE, han actuado casi siempre para proteger los intereses de las empresas que invierten en el sector eléctrico, no obstante que la misma ley, que todo el mundo reconoce como una norma muy avanzada, dice que es su obligación velar por el cumplimiento de los contratos de los adjudicatarios y concesionarios y proteger el interés de los usuarios. Por supuesto que parte de la protección del interés del usuario es garantizar el suministro y ello únicamente es posible si el distribuidor puede disponer de ingresos suficientes para mantener y expandir sus redes y además obtener una utilidad razonable.
Para ello la Comisión Nacional de Energía Eléctrica procedió a un avanzado estudio que le permitió simular lo que una empresa eficiente podría cobrar por la distribución en un mercado como el nuestro. Debe saber el lector que las empresas Deocsa y Deorsa, que operan en el área rural con densidades más bajas que la EEGSA, están trabajando con un VAD mucho menor al que tenía la EEGSA al finalizar el período de cinco años que empezó en el año 2003. ¿Cómo se explica que puedan operar en forma más barata dos empresas que distribuyen energía en lugares menos poblados que quien encontró la mesa servida cuando empezó a operar al comprar las acciones estatales de la EEGSA?
En todo caso, el problema mayor para Carlos Colom y sus dos compañeros en la CNEE será cuando los inversionistas españoles y norteamericanos muevan sus piezas para que sus embajadas y sus gobiernos presionen al de Guatemala para que cambie una decisión técnica. Porque aunque en esos países hablan mucho de controles a la corrupción e internamente impiden el tráfico de influencias, para nuestros países tienen un trato diferente y no tardará el Presidente de Guatemala en recibir alguna llamada para asegurarle a la Empresa Eléctrica ese ingreso adicional de mil trescientos millones de dólares, cifra que se embolsarían en cinco años y no anualmente como puse en la columna anterior.» (Fin del artículo)

* Grata presencia en Guatemala
La valiente y destacada periodista y escritora mexicana Lydia Cacho Ribeiro se encuentra en Guatemala en una visita de trabajo y esta mañana participó en el segmento La Entrevista del Día en el escuchado programa A primera Hora, que dirigen los conocidos periodistas Juan Luis Font, Beatriz Colmenares y Felipe Valenzuela, que Emisoras Unidas transmite todas las mañanas de lunes a viernes, acompañada del sacerdote católico Mauro Vercelleti, quien se dedica a luchar por el respeto los derechos humanos.
Entre las muchas cosas importantes que dijo, se pronunció en contra de la prostitución que identificó como una de las más bajas y denigrantes condiciones humanas, y explicó cómo fue que surgió en Las Vegas, Estados Unidos, la denominación de «Servidoras sexuales» durante una campaña mediática para tratar de mejorar la imagen de las prostitutas. Pero ella insistió en que es una las más denigrantes situaciones de vida porque es el cuerpo humano lo que se vende y se compra. Con lo cual siempre me he manifestado de acuerdo, en contra de unos imbéciles drogadictos que han tratado de enaltecerlas organizando un equipo de fútbol con el nombre «Estrellas de la línea» compuesto por prostitutas que ejercen su actividad en lugares situados al lado de la línea del tren y hasta hicieron una película exaltándolas.
Lydia Cacho es autora de los sensacionales libros «Memorias de una Infamia», «Muérdele el corazón», «Los demonios del Edén» y «Mujer Delfín».
En Wikipedia, la enciclopedia libre, encontré estos datos sobre ella:
Lydia María Cacho Ribeiro (Ciudad de México, Distrito Federal; 12 de abril de 1963). Es una periodista y escritora mexicana, hija de Oscar Cacho Robles y Paulette Ribeiro Monteiro. Es autora de varias obras de mucho impacto social y ha sido premiada en varias ocasiones por su labor periodística. Lydia Cacho es también una reconocida activista por los derechos humanos y especialmente los de la mujer y forma parte de Red Internacional de Periodistas con Visión de Género.
En el año 2000 co-fundaron el Centro Integral de Atención a las Mujeres (CIAM) Cancún, A.C. en Cancún, Quintana Roo. Este es un centro especializado de atención a mujeres, niños y niñas, víctimas de violencia doméstica y sexual.
Columnista política de La voz del Caribe, directora editorial de la revista Esta boca es mía: Apuntes de equidad y género, conductora del programa de televisión con el mismo nombre, colaboradora de opinión en el noticiero Detrás de la noticia, especialista en temas de violencia y género para la Agencia de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), autora de varios ensayos sobre violencia y VIH-SIDA con la Universidad Laval de Québec y editorial Trillas y con la revista La ventana de la Universidad de Guadalajara, consejera de la Universidad del Caribe, cofundadora de la Red de Periodistas de México, Centroamérica y el Caribe, corresponsal de la agencia de noticias CIMAC, cofundadora de la Red Nacional de refugios para mujeres que viven violencia, dirige un centro de atención en crisis para mujeres víctimas de violencia en Cancún, Quintana Roo, certificado por el National Training Center for Domestic Violence, en Austin, Texas.
Es autora del libro «Los Demonios del Edén» en la cual denuncia a la mafia de la pederastia en México, implicando a varios personajes públicos, como José Kamel Nacif Borge, Jean Thouma Hanna Succar Kuri, el «Johnny» (líder de organización de pederastas) por ejemplo. Lydia Cacho desnuda en su libro Los Demonios del Edén, la explotación comercial del sexo con la anuencia de la clase política. Cacho menciona 16 veces en su libro al ex Senador y actualmente diputado Emilio Gamboa Patrón, coordinador parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados (2006-2009). Así como hace 27 menciones de Miguel Ángel Yunes, actual director del ISSSTE. Dos políticos prominentes, conocidos en Cancún, México por sus negocios.
Lydia Cacho saltó a la luz pública por la denuncia penal en su contra, por el supuesto delito de difamación que impuso el empresario Libanés Kamel Nacif Borge en el estado de Puebla, y el posterior escándalo político que tuvo lugar al implicar al gobernador de Puebla y al empresario en una supuesta confabulación para violentar la ley en contra de la periodista. Los delitos que denunció Cacho tuvieron lugar en Cancún (Quintana Roo) donde ella residía y donde fue secuestrada por elementos policiacos de Puebla y trasladada de manera ilegal a ese estado, por orden del gobernador de Puebla, Mario Plutarco Marín Torres (PRI). Una vez en la ciudad de Puebla y después del escándalo público, fue puesta en libertad bajo fianza, aunque hasta agosto del año 2007 el proceso judicial continua.
El 14 de febrero de 2006 fue dada a conocer la grabación de una llamada telefónica entre el gobernador de Puebla y Kamel Nacif, en la cual este último le agradece el favor hecho por Marín al detener y procesar a Lydia Cacho; estos hechos sustentarían las denuncias hechas por ella. Gran parte de los políticos de México, organizaciones sociales y medios de comunicación han exigido la aclaración del caso e incluso su renuncia. Además se menciona de manera colateral en algunas de las grabaciones, a los gobernadores de Quintana Roo, Félix González Canto (PRI), al de Chiapas, Pablo Salazar Mendiguchía (coalición de partidos PAN, PRD, PVEM) al ex gobernador de Quintana Roo, Joaquín Hendricks Díaz y al priísta Emilio Gamboa Patrón.
Premio Estatal de Periodismo 2002 de Quintana Roo.
* Premio «Francisco Ojeda» al Valor Periodístico 2006.
* Premio Nacional «Don Sergio Méndez Arceo» a la Defensa de los Derechos Humanos 2006.
* Premio «Yo Donna» de España a la labor humanitaria 2006.
* Premio «Ginetta Sagan» de Amnistía Internacional 2007.
* Premio de la «Fundación Internacional de Mujeres en los Medios» 2007.
* Premio Mundial «Valentía en el periodismo» 2007.
* Human Rights Watch 2007
* Oxfam 2007
* CNN HEROE 2007
* III Premio Casa América Catalunya a la libertad de expresión 2008.
* Premio de la Unión de Periodistas de Valencia
* Premio Mundial UNESCO-Guillermo Cano de Libertad de Prensa 2008.
«Las provincias del alma», 2003, Demac.
* «Los Demonios del Edén». El poder que protege a la pornografía infantil (2005) Rústica: 224 p. Grijalbo Random House Mondadori, ISBN 968-5957-58-4. México.
* «Esta Boca es mía», Editorial Planeta, 2006, México.
* «Memorias de una infamia», con prólogo de Carmen Aristegui (2007), Rústica: 271 p., Grijalbo Random House Mondadori, ISBN 978-970-810-143-1. México.
* «Muérdele el corazón», novela, (2005) Plaza y Janés, México.
* «Memorias de una infamia», edición española con prólogo de Rosa Montero (2008).

Posted in Sin categoría