MISCELÁNEA 16/02/09

1) Font cogió el rábano por las hojas
Como podrán recordar mis habituales lectores, en varias oportunidades he reproducido en esta página algunos artículos -con los cuales he estado de acuerdo- que ha publicado el estimado y valioso colega y amigo Juan Luis Font, co-director de elPeriódico. Pero hoy publica en su habitual columna de los lunes un artículo que, francamente, me parece indigno de su reconocida inteligencia y capacidad, el cual voy a glosar a continuación.
Para comenzar, el artículo se titula «Queremos tanto a Fidel«, lo cual ignoro qué quiere decir, pero lo rechazo rotundamente porque no creo que semejante tirano merezca que se le quiera por haber sido un sanguinario asesino que fusiló a muchos miles de cubanos simplemente porque colaboraron con el dictador Fulgencio Batista, sin haberles dado el derecho a ser oídos y vencidos en juicio; y durante medio siglo ha sido un implacable tirano y dictador de esa isla, sin permitir que pueda haber libertad de emisión del pensamiento, ni libertad de expresión, ni libertad para desarrollar actividades políticas; ni siquiera ha concedido la libertad de irse de la isla a los cubanos a quienes no les gusta vivir bajo su tiranía comunista, por lo que muchos han arriesgado sus vidas huyendo en balsas rumbo a Miami.
A manera de subtítulo, Font escribió: ?¿Y no que hay que dejar atrás el pasado??, a lo que le respondo que no hay que confundir el rábano por las hojas, una cosa es no guardar rencores por las acciones del pasado que ya han sido superadas y otra ?muy diferente? es ir a La Habana a condecorar con la Orden del Quetzal a un sanguinario dictador hijo de la chingada que auspició, entrenó, armó y patrocinó durante más de tres décadas, a las bandas guerrilleras subversivas comunistas en Guatemala, que dejaron tantos miles de muertos, heridos y lisiados, mucha destrucción de nuestra precaria infraestructura y tanto atraso en nuestro desarrollo.
Sigue diciendo Font: ?No recuerdo que la decisión de reanudar relaciones diplomáticas con Cuba hubiera despertado tanto encono como la anunciada entrega de la Orden del Quetzal a Fidel Castro. Será porque aquello lo decidió el primer gobierno de la derecha empresarial y al cabo de la firma de los Acuerdos de Paz el restablecimiento de embajadas era un asunto que se imponía. Además en aquella época se veía a la isla como un potencial mercado para nuestros magros productos. Con el paso del tiempo los empresarios han colmado esas ambiciones (modestas por demás, como suele ser todo en Cuba)?.
Le respondo cordialmente: ¡No me friegue Juan Luis! Es comprensible que después de haber firmado el controvertido ?Acuerdo de Paz Firme y Duradera?, el paso lógico a seguir haya sido reanudar relaciones diplomáticas y consulares. Y aunque es verdad que pueda ser probable que algunos empresarios hayan visto «a la isla como un potencial mercado para nuestros magros productos», tampoco podían hacerse muchas ilusiones porque en esa isla nadie tiene dinero, más que el gobierno y Fidel, porque el resto de la población se encuentra en la miseria porque no tienen nada que comer ni tienen dinero para comprar lo poco que les venden, a menos que sean dirigentes del partido Comunista o tengan dólares.
Sigue Font: ?Pero ya se ve que tanto la condecoración del pajarito nacional como el barbudo amo de la isla aún despiertan pasiones. Y a los primeros que se las inspiran es a quienes en un afán de agasajarse más a sí mismos que a sus anfitriones (hoy el Presidente y los suyos han amanecido en La Habana) decidieron llevarle el Gran Collar como ofrenda. Ojalá y la salud y el humor del más alabado de nuestros señores permita al presidente Colom colgarle la presea, porque de otra manera habrá sido vano el intento de garantizarse la visita al Santísimo que algún costo interno supone.?
Respondo: No sé a quien cataloga como ?el más alabado de nuestros señores, mucho menos a quién llama el ?Santísimo?, pero no puedo creer que sea a Fidel Castro. Me parece que insinuar semejante cosa sería una grave falta de respeto totalmente fuera de contexto para los cristianos.
Sigue diciendo Font: ?Lo digo por los señorones del sector privado organizado que prefirieron bajarse del avión antes que ser parte del homenaje. No sé en realidad si su irritación suponga costo alguno, pero no está de más mencionar su enojo, un poco infantil a estas alturas. ¿No que debemos dejar el pasado atrás y ver hacia el futuro con espíritu de reconciliación pues? Esto es lo que nos repiten cada vez que hablamos de los responsables de tanto abuso contra los derechos humanos.?
Respondo: felicito a ?los señorones del sector privado? (como llama a los empresarios que se negaron a ir a Cuba a condecorar al tirano y a hacerles el juego político al presidente Álvaro Colom y a su esposa), porque con ello demostraron que tienen más sensatez, dignidad y vergüenza que quienes, por el contrario, van a rendirle pleitesía a quien fue responsable de la guerra de más de 36 años que sufrió nuestra patria; y a algunos de los empresarios ingenuos que les vendieron algo, al final de cuentas no les pagaron, y parte de lo que lograron que pagaron se lo ?clavó? descaradamente Luis Fernando Andrade, un hijo de ?Pelo Lindo? que era funcionario de la embajada.
Sigue diciendo Font: ?¿Pero por qué a nadie pareció importarle que la misma Orden del Quetzal se posara sobre el pecho de Carlos Saúl Menem cuando era presidente de Argentina? Jorge Serrano se agachó al entregársela. Vinicio Cerezo en cambio tuvo que empinarse al dársela a Alan García, cuando jugaba un papel muy distinto al que ahora desempeña en su segundo debut.?
Respondo: en cuanto a los presidentes de Argentina y del Perú que menciona, los dos fueron electos por sus respectivos pueblos y ninguno de los dos fue dictador ni responsable de una agresión armada a nuestro país. Lo cual no significa que yo aplauda que nuestros gobiernos hayan condecorado con la misma Orden del Quetzal al general Augusto Pinochet, dictador de Chile de 1973 a 1990 todopoderoso hasta 1980; ni al general Alfredo Stroessner, dictador de Paraguay de 1954 a 1989; ni tampoco al general Jorge Rafael Videla, presidente de facto y dictador de Argentina de 1976 a 1981, ni a ningún otro por el estilo.
Sigue diciendo Font: ?Acaso nadie reparó en ello entonces porque los medios no le dimos tanta importancia como ahora. La Orden de Quetzal para Fidel, como si se tratara de la gran cosa. Por favor, es un galardón que se ha entregado casi a todo el mundo (y más de algún digno ha preferido no aceptarla). Lo que no es habitual es que se entregue a domicilio, pero bueno, el señor Castro no quiso venir a Guatemala ni siquiera cuando gozaba de salud, menos va a hacerlo ahora en agonía.?
Respondo: Es verdad que de un tiempo a estas fechas la Orden del Quetzal ha venido a menos porque ha sido conferido a personas como las que mencioné antes, pero no por eso ha dejado de ser la máxima condecoración nacional y si otros no la respetan, al menos debería respetarla el Presidente de la República por ser la máxima autoridad para conceder esa condecoración.
Sigue diciendo Font: Lo que sí ha permitido Castro es que se envíe al país a médicos cubanos para trabajar en las áreas a donde prefieren no llegar los médicos guatemaltecos. Honradamente, eso debería merecer todo nuestro agradecimiento. Mucho más que su inútil apoyo en armas y entrenamiento a la antigua guerrilla.
Continúa: No sé si sea a Castro a quien deba mostrarse la gratitud o sea más bien a Cuba. Que uno y la otra no son necesariamente lo mismo, porque en la isla hay cubanos que no se sienten representados por Castro pero contribuyen a su país. A ellos prefirió ignorar el gobierno de Álvaro Colom. Para ellos no hay Orden del Quetzal, ni ofrenda de flores, ni un gesto de aliento, ni nada. Tan lejos no llegan los tiempos de solidaridad.?
Respondo: En muchas oportunidades he dicho que merecen nuestro reconocimiento y agradecimiento esos médicos cubanos que se encuentran prestando sus servicios profesionales en las áreas rurales de nuestro país, a donde no van los médicos de Guatemala; pero también hay que tomar en cuenta que en Cuba no tienen trabajo, ni ingresos, porque aunque el gobierno comunista ha venido creando numerosos profesionales en diferentes ramas, éstos no tienen fuentes de ingresos o los que reciben son miserables; además, parte de lo que cobran aquí lo tienen que enviar a Cuba. Por otra parte, siempre he tenido la sospecha que como Castro fracasó en implantar el comunismo por la fuerza en Guatemala, a través de las guerrillas subversivas, ahora lo hace enviando médicos y entrenadores de deportes y dando becas en las universidades cubanas a estudiantes guatemaltecos.
Lamento mucho haber tenido que responder en esta forma ese poco afortunado artículo de mi estimado amigo Juan Luis Font, pero lo he creído estrictamente necesario.

2) Al oído del ?Sordo? Barnoya
Dicen que no hay peor sordo que quien no quiere oír, pero todos los domingos tengo la grata costumbre de leer en el matutino Siglo Veintiuno la amena columna que tiene el título Las calles y los días que escribe el ampliamente conocido médico urólogo, laureado escritor, consumado huelguero (de la Huelga de Dolores) y estimado viejo amigo José Barnoya (jbarnoyaa@sigloxxi.com), alias ?El Sordo? y ?El Orejón?, y el domingo 8 del mes en curso leí un artículo suyo titulado Reflexiones, por el cual deseo hacerle dos reflexiones, sin el menor ánimo de tratar de imponer mi opinión sobre lo que plantea como contenido ideológico porque comprendo que está ejerciendo su derecho a pensar y opinar como prefiere, y siempre se ha identificado como un hombre de izquierda y partidario de Fidel Castro y de su gobierno,
?El Sordo? comienza diciendo en su artículo: ?Escuchamos por primera vez su nombre, cuando el poeta quetzalteco Werner Ovalle, recién llegado de México, nos dijo a un grupo de estudiantes que si bien no había triunfado con su retórica elocuente en el Concurso de Oratoria Panamericano, sí había conocido al triunfador: un estudiante de Derecho de la Universidad de la (sic) Habana que ostentaba el nombre de Fidel Castro?. Le puse sic (como está escrito) porque el nombre de la ciudad es La Habana.
En este párrafo solamente deseo corregirle lo de ?ostentar?, porque un nombre no se ostenta. Según el ?tumba burros? o Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), ostentar significa: ?Mostraro hacer patente algo // 2 Hacer gala de grandeza, lucimiento y boato?. Ostentación significa: ?Acción y efecto de ostentar // 2. Jactancia y vanagloria. // 3. Magnificencia exterior y visible?. Y uno de sus sinónimos es alardear. Después se refiere al fallido intento de Castro de asaltar el cuartel Moncada de Santiago de Cuba el 26 de julio de 1953 y el juicio al que se vió sometido, en el cual él fue su propio defensor y concluyó su alegato diciendo «La historia me absolverá?. Pero en el penúltimo párrafo final ?El Sordo» u «Orejón» dice lo siguiente: «Lo que sucedió después lo saben todos: el exilio, la azarosa travesía del Granma, la lucha denodada por 3 años contra la tiranía, el triunfo de la Revolución en 1959 que llevó alfabeto, salud, cultura y dignidad al pueblo y que ha resistido medio siglo de inicuo y absurdo bloqueo?.
No veo el mérito histórico en haber hecho durante tres años una revolución contra la dictadura del general Fulgencio Batista para instaurar otra dictadura aún más dura, y es evidente que el estimado Dr. Barnoya hace honor a su apodo y no ha escuchado los angustiantes clamores del pueblo cubano que no goza de libertades ni tiene qué comer; también es evidente que ignora que el nivel de alfabetismo y de educación que había desde hace muchos años era de los más elevados de América Latina; pero me extraña muchísimo que un distinguido profesional de la medicina como él no sepa que la medicina y los servicios médicos en Cuba estaban muy avanzados desde mucho tiempo antes de 1959, para lo cual debe recordar que el Dr. Carlos Finlay nació el 3 de diciembre de 1833 en la ciudad de Camaguey (Cuba) y él descubrió que la fiebre amarilla se transmitía por la picadura del mosquito estegomía, e inventó un método seguro para la extinción de dicha enfermedad.

3) ¿Desprecio o afrenta protocolaria?
A su llegada el aeropuerto internacional José Martí, de La Habana, en su visita oficial a Cuba, el presidente Constitucional de la República de Guatemala, ingeniero Álvaro Colom Caballeros, acompañado de una pequeña comitiva compuesta por su esposa, Sandra Torres Casanova de Colom, su Canciller, Haroldo Rodas, el ministro de Salud Celso Cerezo Mulet y otro funcionario público de menor rango, con el muchas veces anunciado propósito de poner la primera piedra para un parque que llevará el nombre de nuestro país, dictar una conferencia magistral y condecorar «personalmente» con el Gran Collar de la Orden del Quetzal al ex presidente Fidel Castro, fue recibido por el ministro de Salud Pública de Cuba, Juan Ramón Balaguer, y el vice Canciller Alejandro González. ¡No asistió a recibirles ni siquiera el Canciller Felipe Pérez Roque, quien acaba de estar de visita en Guatemala y fue recibido con honores por el presidente Colom! Si no estoy mal informado, las presidentas de Argentina y Chile, doctoras Cristina Fernández de Kirchner y Michelle Bachelet, respectivamente, sí fueron recibidas en el aeropuerto por el presidente Raúl Castro. Quiere decir que el mandatario guatemalteco no les merece el mismo rango que ellas.

4) La vitamina B12 es clave para el cerebro que envejece
La vitamina B12 es importante para el metabolismo dentro del cuerpo. El mismo abarca los procesos de generación y uso de energía, incluyendo nutrición, digestión, absorción, eliminación, respiración, circulación y regulación de la temperatura. que su deficiencia llevaba a mayor encogimiento cerebral — Los adultos mayores que tienen niveles bajos de vitamina B12 parecen tener un mayor riesgo de padecer atrofia o encogimiento cerebral, según sugiere una investigación reciente.
La atrofia cerebral se relaciona con la enfermedad de Alzheimer y con el deterioro en la función cognitiva.Otros factores de riesgo para la atrofia cerebral incluyen la presión arterial alta, la diabetes y el colesterol alto.
Aunque el estudio, que aparece en la edición del 8 de septiembre de la revista Neurology, no puede confirmar que los niveles más bajos de B12 en realidad causen atrofia cerebral, sí sugieren que «deberíamos tomar más en cuenta nuestros niveles de vitamina B12, sobre todo las personas que son vulnerables a la deficiencia de vitamina B12 [los adultos mayores, los vegetarianos, las mujeres embarazadas y lactantes, los bebés], y tomar medidas para mantenerlo llevando una dieta variada y equilibrada».

5) Una cosa es comentar y otra es informar
El reportero y presentador del telenoticiario de Guatevisión Renato Martínez no entiende que una cosa es informar y otra muy diferente es comentar, porque siempre insiste en decir «les comento» cuando va a informar algo. Sería bueno que el director del noticiario, periodista Haroldo Sánchez («El señor de los anillos»), o alguien debería explicarle que son dos cosas muy diferentes informar que comentar. Además, Renato Martínez se abotona los tres botones de su saco, como lo hacen los cachimbiros, en vez de abotonarse solamente los dos de arriba.

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