Orden del Quetzal al dictador cubano Fidel Castro


Esta es la última fotografía de Fidel Castro que ha dado a conocer el gobierno de Cuba, apesar de que ha desaparecido de los medios de comunicación desde que está sufriendo de una extraña enfermedad, en la que está acompañado de la presidenta de Argentina, doctora Cristina Fernández de Kirchner, en ocasión de la visita que ésta hizo recientemente a la isla antillana. Esta foto ha sido muy controvertida porque hay muchas personas que aseguran que Castro ya falleció, como lo dio a entender el presidente de Venezuela Hugo Chávez, y que en realidad no es él quien está con la mandataria argentina. Pero no es fácil creer que ella se haya prestado a ese engaño.
El Presidente Constitucional de la República, ingeniero Álvaro Colom Caballeros, ha anunciado que en el transcurso de los próximos días viajará a la isla de Cuba acompañado de una comitiva –entre la cual seguramente estará la señora Sandra Torres Casanova de Colom–, y aprovechará su estancia para condecorar al doctor Fidel Castro Ruz, quien gobernó ese país a partir del 1º. de enero de 1959, cuando entró triunfante a La Habana al mando de su Ejército Rebelde, hasta el día que una grave enfermedad, que no ha sido identificada públicamente, le obligó a retirarse del poder y heredar el mando de su gobierno a su hermano Raúl, hasta entonces jefe de las Fuerzas Armadas. Como es bien sabido, todo ese tiempo Fidel Castro ha gobernado en forma dictatorial al pueblo de Cuba y al principio de su largo gobierno comunista fusiló ante un paredón, sin juicio previo, a miles de cubanos que fueron señalados de haber estado relacionados en alguna forma con la dictadura del general Fulgencio Batista y Zaldívar, quien, a su vez, llegó al poder por segunda vez como consecuencia de haber derrocado, el 10 de marzo de 1952, al doctor Carlos Prío Socarrás, presidente legalmente constituido, quien huyó exiliado a Miami, donde vivió hasta el día que se suicidó, el 5 de abril de 1977.
Es indudable que el actual mandatario de nuestro país tiene conocimiento que durante varios años, el gobierno comunista de Fidel Castro Ruz patrocinó, entrenó y armó a los grupos guerrilleros subversivos, de tendencia comunista, que en nuestro país causaron la sangrienta y destructiva confrontación armada que tuvo más de tres décadas de duración contra el Ejército Regular que, cumpliendo con su deber constitucional, les combatió y reprimió hasta derrotarles en los campos de batalla, pero al firmar los acuerdos de «paz firme y duradera» obtuvieron buenas posiciones, al extremo que actualmente muchos de sus dirigentes desempeñan cargos importantes públicos. Y el hecho de ir a condecorar a Castro antes de que muera, puede ser interpretado como que en esta forma él le agradece en forma oficial haber propiciado la subversión guerrillera en Guatemala. Y no creo que los propietarios de las fincas podrían estar de acuerdo con ello porque también ellos tuvieron que sufrir las extorsiones, los crímenes y las imposiciones de los guerrilleros. Y me hace sospechar que tampoco será del agrado de los militares que lucharon contra esa subversión y lamentan que muchos de sus compañeros de armas hayan muerto en esa guerra y muchos más fueron heridos y quedaron lisiados para el resto de sus vidas. Y aunque desde entonces han sido disminuidas las fuerzas militares del gobierno, todavía quedan muchos a quienes no les hará ninguna gracia que el presidente Colom vaya a condecorar a quien consideran enemigo de la institucionalidad nacional guatemalteca.

El sanguinario dictador soviético José Stalin
Esto me trae a la memoria que el pleno de diputados del Congreso de la República de Guatemala guardó un minuto de silencio cuando, el 5 de marzo de 1953, falleció en Moscú Josif Vissarionovich Dzhugashvili, mejor conocido mundialmente como José Stalin, el implacable y sanguinario dictador de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) durante muchos años, a quien se adjudica la expresión: «Las ideas son más poderosas que los rifles. Si no dejamos al enemigo tener rifles ¿por qué le vamos a dejar tener ideas?», y aparentemente en nombre de esa idea hizo asesinar en México, donde estaba exiliado, a su rival ideológico Trotsky, y se le ha acusado de haber ordenado asesinar a millones de sus adversarios políticos y mantuvo en los campos de prisión en Siberia varios millones de prisioneros.
Por cierto que este imprudente alarde de provocación a los Estados Unidos, de parte del Congreso de la República, fue una de las razones que empleó el entonces Secretario de Estado estadounidense, John Foster Dulles, para calificar al gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán de ?cabeza de playa del comunismo internacional?, lo cual fue lapidario para el segundo gobierno revolucionario surgido de la asonada militar del 20 de octubre de 1944. Y ese fue uno de los principales argumentos para que la Central Intelligence Agency (CIA) proporcionase al coronel Carlos Castillo Armas todo lo necesario para organizar en Honduras su «Ejército de Liberación» al mando del cual, finalmente, logró derrocar al coronel Jacobo Árbenz Guzmán y a su gobierno de imprudente tendencia comunista.
Me parece que los esposos Colom van a cometer un grave error del cual podrán llegar a arrepentirse antes de que pase mucho tiempo. Pero es tanta la vanidad de nuestro actual mandatario que espera salir fotografiado en todos los periódicos del mundo junto al decadente dictador antes de que finalmente muera, como lo hizo recientemente la presidenta de la república Argentina, doctora Cristina Fernández de Kirchner… si es que Fidel en verdad vive todavía y desea recibirlo y retratarse al lado del actual presidente de Guatemala.
Sospecho que este desplante de soberanía mal entendida, de parte de un gobierno que dice ser «social demócrata», podría ser una reacción inmadura a que, según se dice, el presidente estadounidense Barack Obama no accedió a recibirle en la Casa Blanca y sugirió que se junten los cinco mandatarios centroamericanos para recibirles en conjunto. Pero sea por lo que sea, no creo que condecorar con nuestra máxima condecoración a Fidel Castro vaya a acarrearle nada bueno al gobierno del presidente Álvaro Colom. ¡Allá él!

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