MISCELÁNEA

* Osadía de jueces españoles
Las agencias internacionales de prensa han enviado a los medios de comunicación un despacho noticioso titulado Garzón considera inaceptable que en Guatemala se admita querella contra Pedraz, el cual reproduzco a continuación para que se compruebe una vez más hasta qué punto llega el grado de arrogancia de estos jueces españoles que se permiten el abuso de poner en entredicho una decisión de un juez del sistema judicial de Guatemala. Esta es la información noticiosa:
El juez de la Audiencia Nacional española Baltasar Garzón considera ?muy grave? y ?absolutamente inaceptable? que en Guatemala haya sido admitida a trámite una querella criminal contra su compañero Santiago Pedraz, que investiga los delitos de genocidio cometidos en ese país. Así lo expresó el magistrado a los periodistas durante la segunda jornada del curso de la Universidad Complutense La Justicia Penal Universal, que él dirige, y en el que ha sido abordado el caso de Guatemala junto a los abogados Almudena Bernabéu y Manuel Ollé. ?Creo que las instancias correspondientes en vía diplomática deberían de presentar la queja correspondiente porque es una intromisión intolerable en la función jurisdiccional?, precisó el magistrado.
Garzón añadió que ?se puede discrepar en que se tenga o no se tenga competencia, pero ?lo que no se puede es formular una querella contra el juez instructor que lo único que está haciendo es investigar de acuerdo con las normas de España y de acuerdo con las normas internacionales sobre la materia?. Pedraz instruye la causa abierta en 1999 en la Audiencia Nacional por la indígena guatemalteca Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz 1992, quien se querelló contra varios dirigentes de nuestro país por los delitos de genocidio, torturas y terrorismo de Estado.
Uno de los procesados, el general retirado Ángel Aníbal Guevara Rodríguez, presentó una demanda penal ante la justicia de Guatemala en contra del juez Pedraz, a quien acusa de prevaricación y violación a la Constitución. ?El señor Pedraz abusivamente giró una orden de captura en mi contra sin tener pruebas, y estuve catorce meses preso, lo cual dañó mi prestigio y causó daños morales a mi familia?, declaró a los periodistas el general Guevara en junio pasado, antes de presentar la demanda en la Corte Suprema de Justicia.
El magistrado Garzón asegura que la investigación en España va ?avanzando con dificultad? y afirmó que Guatemala ?incurre en un gravísimo error al negar el propio hecho del genocidio maya y de identificarlo con un delito político?. Según la investigación de los jueces españoles, 420 aldeas desaparecieron en el conflicto, fueron perpetradas 667 masacres y en el 93 por ciento de los casos sus autores eran agentes del Estado.?
Comentario: es evidente que estos arrogantes y abusivos jueces españoles Garzón y Pedraz no se han enterado todavía de que ya pasó la época de la colonia española y que Guatemala es ya un país libre y soberano que se rige por sus propias leyes que son aplicadas por jueces guatemaltecos. Es bueno que se enteren, además, que están cometiendo un grave error al involucrar al general Guevara en esa tragedia porque es indudable que han recibido mala información de Rigoberta Menchú y de quienes están detrás de las actividades de esta premio Nobel de la Paz que, por cierto, no tienen nada de pacíficas.
Para su conocimiento, el general Ángel Anibal Guevara Rodríguez no tuvo nada que ver -absolutamente nada- con el lamentable episodio histórico ocurrido el 31 de enero de 1980 en las oficinas de la embajada de España en Guatemala, cuando un pequeño grupo de campesinos del departamento de Quiché, manipulados por el terrateniente Vicente Menchú, padre de la antes mencionada indígena y dirigente del Comité de Unidad Campesina (CUC), brazo armado de la guerrilla subversiva, dirigidos por un grupo de estudiantes de la universidad de San Carlos integrantes de una célula comunista, tomaron «pacíficamente» (?) esas instalaciones. Pero no se puede decir que esa fue una «toma pacífica» porque entraron a esas oficinas sin permiso y estaban armados de pistolas, machetes y botellas con mechas, llenas de gasolina, conocidos como «cócteles o bombas Molotov», por las cuales se quemó la habitación en el segundo piso del edificio en el que los subversivos estaban reunidos y tenían prisioneros como rehenes al ex Vicepresidente de la República, licenciado Eduardo Cáceres Lehnhoff, y al ex ministro de Relaciones Exteriores, licenciado Adolfo Molina Orantes, quienes habían sido convocados insistentemente y con engaño por el nefasto embajador de España Máximo Cajal y López, quien indudablemente fue el mayor responsable de que haya ocurrido esa tragedia en la que murieron asfixiados y calcinados 36 personas, como consecuencia de que uno de los invasores lanzó un «cóctel Molotov» a los policías que trataban de ingresar al inmueble para liberar a los rehenes, el cual cayó sobre la alfombra plástica de la habitación, y ésta se quemó instantáneamente e hizo estallar y quemarse a las demás botellas con gasolina que al incendiarse dejaron sin oxígeno el local y todos los ocupantes murieron en pocos segundos por asfixia y calcinados.
Pero, a todo esto, el general Ángel Aníbal Guevara Rodríguez desempeñaba el cargo de ministro de la Defensa del gobierno del general Romeo Lucas García, y el Ejército no tuvo ninguna participación ni responsabilidad en esa acción, porque quienes actuaron fueron solamente agentes de la Policía Nacional.
* A manera de respuesta
El 04 de abril del año 2000 se publicó en elPeriódico el artículo titulado ¿Quién inventó que hubo genocidio? del ilustre doctor en Filosofía Rigoberto Juárez Paz, uno de los fundadores y vice Rector de la universidad Francisco Marroquín, que reproduzco a continuación con dedicatoria al Juez de la Audiencia Española Baltazar Garzón, quien en el transcurso de estos días se ha atrevido a poner en tela de juicio una resolución judicial de Guatemala para abrir un proceso contra otro juez de esa misma Audiencia, Santiago Pedraz, quien, siguiendo directrices tendenciosas inconfesables con obvio sesgo político, entre ellas las de la tristemente famosa militante subversiva y Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú Tum, pretende extraditar a España para juzgarles y meter en la cárcel a varios militares que tuvieron alguna responsabilidad en el proceso histórico reciente de nuestro país.
¿Quién inventó que hubo genocidio?
Por Rigoberto Juárez-Paz
(Publicado el 04 de abril 2000 en elPeriódico)
La Comisión de Esclarecimiento Histórico tuvo la ocurrencia de incluir el genocidio entre los crímenes que cometieron militares y civiles guatemaltecos que estuvieron encargados de la defensa del país. Un profesor alemán, de apellido Tomuschat, el director de dicha comisión, es el sospechoso número uno de acusar de genocidio a quienes dirigieron el combate a la guerrilla. Como se recordará con espanto e indignación, durante la Segunda Guerra Mundial, en Alemania sí se cometió el delito de genocidio, ya que hubo exterminio de judíos por el hecho de ser judíos; y todos hemos visto escenas macabras de dicho inhumano actuar. Pero precisamente por ser Tomuschat alemán y saber exactamente lo que significa ?genocidio?, sería el menos indicado para calificar de genocidas a quienes hoy se les acusa de ese crimen. Como fuere, la Convención para la Prevención y sanción del Delito de Genocidio define éste como? los actos de violencia cometidos con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional étnico, racial o religioso como tal. El hecho de que este convenio fuera ratificado por nuestro país en 1949, cuatro años después de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, hace pensar que la convención fue motivada por el Holocausto.
Según he afirmado, la Comisión de Esclarecimiento Histórico agregó el genocidio a la lista de los crímenes que, de acuerdo con ellos, cometió el Ejército de Guatemala. Esa fue, a todas luces, una inclusión motivada por intereses políticos, ya que ellos conocían la definición de ?genocidio?; y sabían que dicho delito, según su definición, no era aplicable a la guerra interna de nuestro país. Los infortunados indígenas que fueron víctimas del Ejército y de la guerrilla no lo fueron por el hecho de ser indígenas, como los judíos sí lo fueron por el hecho de ser judíos. Quienes no estamos tan ofuscados, vemos con toda claridad que la situación de nuestros indígenas fue muy diferente a la de los judíos alemanes. A los infortunados compatriotas que sufrieron tortura y muerte se les consideraba miembros de la guerrilla o del Ejército o sus colaboradores. Y a mí me parece inconcebible que el Ejército haya combatido a alguien, o torturado a alguien, por el hecho de ser miembro de alguna etnia o grupo religioso, que es lo que requiere el delito de genocidio. Todos comprendemos el dolor y la sed de justicia de quienes perdieron seres queridos en el conflicto armado, aunque no comprendemos el odio de quiees simplemente vieron frustrados sus sueños; pero un observador imparcial no puede dejar de reconocer que fueron los guerrilleros los que iniciaron la guerra y, en consecuencia, que son ellos quienes tienen la responsabilidad de haber iniciado las hostilidades. Que no digan que fueron las condiciones de miseria y la falta de apertura política las que causaron la guerra. Fueron ellos los que iniciaron el movimiento que perseguía instaurar una dictadura popular; y ellos no eran ni son autómatas, de manera que sabían exactamente lo que hacía y a lo que se exponian como miembros de un grupo subversivo.
Los guerrilleos son causal y legalmente responsables de lo que sucedió, pero no se les puede enjuiciar por los delitos que cometieron durante el conflicto armado porque los Acuerdos de Paz los eximen de responsabilidad individual.
Al llegar a este punto me pregunto ¿por qué razón no se eximió de responsabilidad individual a los comandantes del Ejército de la misma manera como se eximió de responsabilidad individual a los jefes guerrilleros? ¿Dónde está la justicia? Si los primeros son individualmente responsables, ¿por qué no los segundos?
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* Otra reproducción oportuna
Por considerarlo conveniente para identificar en qué consiste el negocio con Petrocaribe de Venezuela que se propone firmar el Gobierno de Álvaro Colom, para lo cual el mandatario ha anunciado que viajará a Caracas para entrevistarse con el nefasto dictador Hugo Chávez, me permito reproducir este artículo publicado el martes 8 del mes en curso en el diario Prensa Libre. la habitual columna MIRADOR de Pedro Trujillo, profesor de la universidad Francisco Marroquín.
MIRADOR
Pedro Trujillo
El negocio de Petrocaribe
No tiene sentido la adhesión a esa ficción comercial de Petrocaribe, salvo que pensemos mal. El abastecimiento de combustible está asegurado por la empresa privada, por lo que no hay ninguna necesidad de buscar nuevos suministradores. El precio al que Chávez nos venderá el crudo es exactamente el mismo al que se cotiza en el mercado internacional, es más, seguro que las empresas privadas hacen esfuerzos por negociar mejor porque las utilidades les van en ello. Tercero, los empresarios terminarán teniendo que comprar el Estado-empresario, con las manipulaciones que el proceso, sin duda, conllevará. Hay que preguntarse en qué infraestructura el Estado recibirá el combustible. Si la crea, generará un enorme gasto innecesario, y si se sirve de la empresarial que ya existe, estaremos favoreciendo a algunos amigos del régimen o pactando en condiciones ventajosas con otros. Finalmente, el empresario pagará al Gobierno el precio del combustible en su totalidad y el Gobierno trasladará la mitad a Venezuela y se quedará, literalmente, con la otra mitad, aunque de camino nos hipoteca al 1 por ciento por 25 años. Nuestros hijos seguirán pagando la deuda contraída, producto de tan insigne ?oportunidad mercantil?.
Al final, el negocio de Petrocaribe no es ni más ni menos que una forma de conseguir dinero y gastarlo sin dar explicaciones que tienen los gobiernos amigos de Chávez. El caso más patético, controversial y cuestionado es el que ya tiene operativo el gobierno de Ortega, quien maneja a su antojo cientos de miles de dólares de esa forma. Esa es la línea de corruptela en la que nos conduciremos, aunque dirán que el destino del dinero es para ?gastos sociales?, cuento que nos siguen vendiendo a pesar de haber prorrogado por un año a los tradicionales proveedores de medicamentos de la sanidad pública, algo que el vice dijo que iba a arreglar -supongo que el día en que haga escala en el país y se quede algunos días a enterarse de lo que pasa-, de concederles dinero a los alcaldes de la Gana, como compra de sus favores o de promover un reparto entre los grupos de diputados que apoyen el proyecto.
Desde que el presidente Colom llegó al Gobierno no propició la política de austeridad que había anunciado estruendosamente durante la campaña electoral. Dijo que suprimiría burocracia y que recortaría gastos. Lo que ha hecho ha sido, exactamente, lo contrario. Crearía empleo, generaría seguridad con inteligencia y potenciaría las viviendas, a pesar de que seguimos peor que en aquel entonces. Su mayor esfuerzo ha sido dedicarse a que el Congreso le aprobará créditos extraordinarios y préstamos para satisfacer las ansias gastadoras en rubros sin impacto, algo que no llega a la población a pesar de la propaganda intensiva que nos vende lo contrario. Insiste en que necesita mucho más dinero, y ahí está la nueva solicitud en torno a los Q3 mil millones y la supuesta reforma fiscal que pretende. De aprobarse Petrocaribe, contará con aproximadamente Q3 mil 500 millones más cada año. Todo un cheque en blanco, dadas las condiciones de transparencia en la gestión presupuestaria.
Nos hipotecamos con un gobierno totalitario, algo en sí mismo cuestionable, y nos unimos a un proyecto realmente nefasto y preocupante para la democracia, pero sobre todo para la economía y el desarrollo. Dentro de 25 años estaremos pagando el precio del préstamo y, además, el precio político del acercamiento a esos regímenes. ¡Otra genialidad política!
miradorprensa@gmail.com
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* Sin comentarios
No creo necesario hacer un comentario sobre el contenido de este artículo porque la exposición es suficientemente clara. Pero recomiendo a quienes puedan tener acceso al Presidente de la República, ingeniero Álvaro Colom Caballeros, que le sugieran de mi parte que lo lea cuidadosamente antes de emprender el viaje a Caracas para ir a darle la mano al autoritario dictador Hugo Chávez y caer en la trampa que el susodicho le está tendiendo.

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