MISCELÁNEA

* Este es el colmo
En la permanente campaña que se ha venido desarrollando en Guatemala contra el Ejército Nacional desde que se firmó el Acuerdo de Paz Firme y Duradera el 29 de diciembre de 1996, muchos de los ex guerrilleros que habían sido derrotados en la guerra y demás militantes izquierdistas, entre ellos ciertos comunistas trasnochados que se niegan a aceptar que el marxismo-leninismo ha fracasado, han logrado situarse en posiciones políticas de importancia y, entre los muchos éxitos que han obtenido en su constante lucha contra la Institución Armada que les derrotó en el campo de batalla, han logrado que el Ejército sea reducido a menos de la mitad y sus recursos se vean limitados.
Este año los enemigos jurados del Ejército se anotaron un éxito sin precedentes al lograr que el Gobierno de Álvaro Colom prohibiese que el 30 de junio, instituido legalmente desde hace muchos años como Día del Ejército, se llevase a cabo el tradicional desfile militar que siempre se ha desarrollado en las calles del Centro Histórico de la capital. Según tengo entendido, fue prohibido para evitar las peligrosas provocaciones que se han producido en los años recientes. En lo cual creo que han tenido razón, han hecho bien en hacer la celebración en uno de los más grandes cuarteles, como lo es el Mariscal Zavala.
Pero ese mismo día un grupo de activistas del Comité de Unidad Campesina (CUC), brazo armado de la subversión guerrillera, llevó a cabo una peligrosa provocación al intentar que aproximadamente 150 campesinos, integrantes de unas 50 familias de el Quiché y Huehuetenango, invadiesen la finca nacional El Pino, situada en el municipio de Fraijanes, que está al cuidado del Ejército. Naturalmente, la invasión fracasó porque el Ejército no la permitió y, afortunadamente, tuvo el cuidado de evitar que muriese o fuese golpeado ninguno de los ingenuos campesinos manipulados por el CUC.
Mas no queda ahí la cosa, porque, no satisfechos con haber logrado impedir el desfile, ayer se publicó en la página 6 del diario Siglo Veintiuno una nota de la reportera Lucía León titulada Piden suprimir el Día del Ejército, cuyo texto dice lo siguiente: ?Organizaciones sociales y el Movimiento Nacional de Víctimas Q?anil Tinamit solicitan que sea eliminado el Día del Ejército de Guatemala, y en su lugar se celebre una jornada de reconciliación nacional para honrar la memoria de las personas que fueron víctimas del conflicto armado interno.
?Diego Rivera Santiago, representante del Movimiento Nacional de Víctimas, asegura que las organizaciones valoran que se haya suspendido el desfile militar, pero rechazan la conmemoración de esta efeméride porque ?dicha institución fue la responsable de las más de 440 comunidades arrasadas, 200 mil muertes y 80 mil viudas y huérfanos?, sostiene.
?Fabiana Reyes, familiar de víctimas del conflicto armado, coincide con Rivera y agrega: ?Nuestras familias fueron asesinadas, por lo que queremos que se cumpla con el resarcimiento histórico y que se apruebe la iniciativa de ley 3590 para crear la Comisión de búsqueda de personas, víctimas de la desaparición forzada?.
Marcha de protesta
?Centenares de personas acompañaron la marcha pacífica que recorrió diferentes calles y avenidas del Centro Histórico, la cual fue convocada por la asociación Hijos.
?Durante la manifestación se exclamaban consignas como: ?Hoy salimos a las calles para reivindicar la vida de las familiares que fueron masacrados por el Ejército? y ?Ni perdón ni olvido, castigo a los genocidas?. (Fin de la nota)
Como era de esperarse, los miembros de la asociación Hijos (no especifican hijos de qué son) portaban retratos del difunto guerrillero Ernesto ?Ché? Guevara, quien después de su muerte se ha convertido en ícono internacional de los levantamientos contra las autoridades. Y no sería de extrañar que la próxima petición que harán será que en nuestro país ya no haya Ejército, porque sólo así se podrán sentir más seguros de que, eventualmente, cuando ya no haya un Ejército Nacional que lo impida, podrán adueñarse del poder en nuestro país y establecer un régimen similar al de Nicaragua y satélite del gobierno comunista de los hermanos Castro en Cuba. Solo se les puede responder ¡Cómo no Chon!
Según estas personas, las únicas víctimas del conflicto armado fueron los subversivos, y el Ejército solo abusó del poder y de los derechos humanos, a pesar de que éste actuó en contra de la subversión armada por cumplir el mandato de la Constitución de la República que entonces estaba vigente, que prohibía las actividades de partidarios de un sistema como el comunista. O sea que, según ellos, los buenos de la película fueron los subversivos y los villanos fueron los militares por no haberles permitido adueñarse del poder para establecer en nuestro país un régimen comunista como el de los sandinistas de Nicaragua o el de los hermanos Fidel y Raúl Castro en Cuba.
Según ellos, únicamente los subversivos tenían madre e hijos que sufrieran las consecuencias naturales del conflicto armado, y los militares eran huérfanos y no tenían deudos que pudiesen llorar por su muerte. ¡Vé qué de al pelo!
* Derechos Humanos de los revoltosos de San Juan.
No cabe duda de que el obeso doctor Sergio Morales, Procurador de los Derechos Humanos, no sabe que quien mucho abarca aprieta poco y se cree el papá de los pitufos, o algo parecido. Aparentemente cree que tiene derecho a inmiscuirse en absolutamente todo lo que sucede en el país. Ahora ha firmado un convenio con los ambientalistas encabezados por Yuri Melini, director de la organización Centro de Acción Legal Ambiental y Social (CALAS) para inmiscuirse también en lo que se refiere a la lucha por la conservación del ambiente.
También se reunió en las instalaciones de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso de la República con algunos vecinos del municipio de San Juan Sacatepéquez que están protestando por el Estado de Prevención que se aplicó en su municipio como consecuencia de los violentos disturbios en los que fue cruelmente asesinado el vecino Francisco Tepeu que estaba de acuerdo con que se establezca en el lugar una fábrica de cemento. Después de haber hecho lo que hicieron, ahora se están quejando del Estado de Prevención que ellos mismos provocaron con su comportamiento ilegal, y alegan que los elementos militares y de la PNC violan sus derechos humanos.
El colmo de la ignorancia es que el flamante diputado por el departamento de San Marcos Carlos Enrique Bautista Domínguez, miembro del partido Frente Republicano Guatemalteco (FRG) y actual presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso, declaró con ignorancia que no le dignifica que fue «ilegal» la detención el 23 del mes pasado en la aldea Las Trojes de 43 bochincheros que se oponen violentamente a la instalación de una cementera, porque cuando fueron detenidos todavía no había sido promulgado el Estado de Prevención. ¡Qué falta de ignorancia, como diría mi amigo Cantinflas! Esas personas no fueron detenidas porque ya estuviese vigente el Estado de Prevención, aunque estaban armados de machetes, sino fueron detenidas precisamente como consecuencia del delito que ya habían cometido durante la noche anterior, que fue el detonante por el cual el Gobierno se vio obligado a imponer el Estado de Prevención el 22 de junio.
A pesar de esto, los representantes de la Asociación Civil Integral de Dasarrollo Indígena, Control y Prevención del Medio Ambiente, han pedido al presidente Colom que prolongue el Estado de Prevención en la aldea Las Trojes del municipio de SanJuan Sacatepéquez para evitar probables hechos de violencia. Y familiares del asesinado Francisco Tepeu apoyan esa petición porque temen ser víctimas de la violencia de los vecinos de esa población. Esta solicitud también ha sido entregada en la oficina del Procurador de los Derechos Humanos para que ésta la haga llegar cuanto antes a la Presidencia de la República.
Tampoco es de extrañar que se produzca ese comportamiento de parte de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso de la República, cuyos 11 integrantes, además del susodicho diputado Bautista, son: Roderico Alfredo Martínez Escobedo (Vicepresidente (a)), Nery Orlando Samayoa Barrios (Secretario), Gladys Anabella De León Ruiz, Walter Rolando Félix López, Baudilio Elinohet Hichos López, Otilia Inés Lux García, Graciela Emilenne Mazariegos, Rubén Dario Morales Veliz y Sonia Argentina Segura Varsoly y Marco Antonio Solares Pérez.
* Imprudente declaración
La señora Sandra Torres Casanova, esposa del Presidente de la República, ingeniero Álvaro Colom Caballeros, elogió públicamente, el jueves pasado, la radical decisión de su marido de destituir a los gobernadores de los departamentos de Chiquimula y Suchitepéquez, Romeo Vásquez y Carlos Díaz, respectivamente, quienes habían sido nombrados por él mismo. Esta felicitación de la llamada «primera dama de la nación» no sólo era de esperarse de una esposa leal, como es ella, sino está totalmente en su derecho como ciudadana. Pero se le pasó la mano (o la lengua) al agregar que ?solo por la sospecha de que los gobernadores habían incurrido en actos anómalos, el presidente Colom tomó la decisión de destituirlos», porque no basta una sospecha para destituir de un cargo a un funcionario público. Si esa tesis fuese valedera, ella misma se expone a que si algún día se sospecha que su marido o ella están haciendo algún «acto anómalo», el pueblo les destituya inmediatamente. Por otra parte, su hermana, Gloria Torres Casanova, «primera cuñada de la nación», quien es el vínculo entre su cuñado y los alcaldes de todo el país, declaró ayer a los medios de comunicación que los gobernadores fueron destituídos porque la acusaron a ella de haberles pedido una participación en presuntos actos de corrupción. ¿En qué quedamos por fin? ¿Quién dice la verdad?
* Sadio Garavini Di Turno
Desde hace varios días se encuentra de visita en nuestro país el estimado amigo doctor Sadio Garavini Di Turno, presidente vitalicio mundial del club de la muela implacable, quien fue embajador en Guatemala de la hermana república de Venezuela durante varios años, y dejó aquí muchos gratos recuerdos y numerosos amigos. Le deseo una feliz estancia.

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