EL SUICIDIO DE CÉSAR BARRIENTOS

Doctor en Derecho César Ricardo Crisóstomo Barrientos Pellecer

Para comenzar este artículo, hago mías las palabras del poeta Ismael Cerna ante la tumba de Justo Rufin0 Barrios: “No vengo a tu sepulcro a escarnecerte…”

Los hechos reportados en el diario Prensa Libre del 3/3/14 sobre el dramático suicidio del doctor César Ricardo Crisóstomo Barrientos Pellecer, magistrado Segundo de la Corte Suprema de Justicia y hasta poco tiempo antes Presidente de la Camara Penal durante varios años consecutivos, violando el principio de alternancia, son los siguientes:

Un balazo acaba con vida de magistrado César Barrientos

Por Byron Vásquez y Danilo López/

“El magistrado de la Corte Suprema de Justicia César Ricardo Crisóstomo Barrientos Pellecer, de 61 años, murió ayer en Mazatenango, Suchitepéquez, a causa de un balazo en la cabeza, en lo que supondría un suicidio, aunque ni el Ministerio Público (MP) ni el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) confirmaron tal extremo en forma oficial.

Fiscales e investigadores de la PNC recolectan evidencias en el vehículo donde se habría suicidado el magistrado César Barrientos.

De acuerdo con familiares de Barrientos, este se dio un balazo cuando viajaba en la parte trasera de su automóvil, cerca de su casa, en San Francisco Zapotitlán, Suchitepéquez, en compañía de un guardaespaldas y su piloto, quienes lo llevaron al hospital de la localidad, donde murió.

La fiscal distrital de Suchitepéquez, Elka Lucrecia Ruiz Recinos, explicó que Barrientos tenía un balazo en la cabeza, con un orificio de entrada y uno de salida, y que en el vehículo, en la parte trasera del asiento del piloto, había un revólver calibre 38.

Los fiscales hallaron en la parte de atrás del asiento contiguo al piloto residuos de sangre, y en un vidrio del lado izquierdo, donde se localizó el revólver, estaba la marca de un balazo.

Descartan ataque

En cuanto a la razón del presunto suicidio, la fiscal expresó: “Eso se está manejando, pero se tiene que confirmar a través de los dictámenes periciales, tanto por el análisis de balística como de la necropsia”.

Roberto Garza, portavoz del Inacif, informó que la necropsia determinó que el magistrado recibió un balazo en la cabeza, lo que le causó la muerte. También explicó que por ahora no se puede afirmar que se haya tratado de un suicidio, aunque por la forma y la distancia en que se cree que estuvo el arma de su cuerpo, y un orificio de ingreso y uno de salida de la bala, pudo haber sido así.

Luego de que se confirmó la muerte de Barrientos, se difundieron versiones que apuntaban a que tenía dos balazos, lo que puso en duda la posibilidad de un suicidio.

Al ser consultado el ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla, afirmó que “las condiciones bajo las cuales ocurrió el hecho no son las de un ataque”.

La fiscal indicó que familiares del magistrado comentaron que hace algunos meses este había intentado quitarse la vida en Quetzaltenango —donde residen algunos de ellos—, con una sobredosis de medicamentos, pero sobrevivió porque fue atendido en un sanatorio.

Versiones diferentes

Al hospital de Mazatenango acudieron familiares y amigos de Barrientos y funcionarios del Organismo Judicial, quienes dieron distintas versiones sobre lo que pudo haberlo inducido al suicidio.

Jorge Andrade, amigo de Barrientos, afirmó que cenó una noche antes con el magistrado y este habría manifestado presiones en el sistema de justicia, del cual presidió la Cámara Penal durante cuatro años, hasta octubre del 2013, cuando fue removido por el resto de magistrados.

“Desafortunadamente no aguantó la presión del sistema, y por ser un hombre honrado, digno y no prestarse a la corrupción, tomó la determinación de quitarse la vida, creyendo que con eso protegería a su familia. Nunca se prestó a lo que quisieron. Era un hombre recto, y al no encontrarle nada lo empezaron a fastidiar por medio de su hijo”, comentó Andrade.

Jorge Barrientos Pellecer, hermano del magistrado, recordó que en su última conversación este le manifestó su frustración por la injusticia que impera en el país.

Por la tarde, el magistrado Manfredo Maldonado, de la Cámara Penal de la CSJ, lamentó la decisión fatal de Barrientos y dijo que desconocía las causas, aunque descartó que se haya tratado de presiones relacionadas con su trabajo en la Corte, pues “lo habría denunciado”.

Cronología

El piloto del magistrado, Cornelio García Pérez, 46, y el guardaespaldas Luis Arturo Arévalo Cano, 46, relataron que Barrientos salió a eso de las 8 horas de su casa y se dirigía a recoger a un amigo para hacer ejercicios.

Relataron que les pidió que bajaran del automóvil porque tenía que hacer una llamada. Luego escucharon “un ruido” y descubrieron que tenía una herida en la cabeza.

Las autoridades analizan el arma del guardaespaldas y los teléfonos de este y del piloto.

Barrientos es velado en la funeraria San Bartolo, en Mazatenango, y se tiene previsto que sea inhumado hoy, a las 11 horas.

Amplia y reconocida trayectoria

El magistrado de 61 años formó como docente y jefe a varias  generaciones de abogados, jueces y magistrados de Apelaciones.

César Ricardo Crisóstomo Barrientos Pellecer nació el 13 de mayo de 1952, en Guatemala; luego residió en Quetzaltenango.

Doctor Cum Laude en Derecho, y Diplomado en Estudios Avanzados de Derecho Procesal, por la Universidad Jaime I  de España (2005-2008).

Graduado como abogado de  la Usac, en  1978. Dictó más de 400 conferencias en Latinoamérica.

Corredactor de códigos procesales penales de Guatemala, Honduras y Nicaragua.

Corredactor de la Ley del Servicio Publico de Defensa y de la Carrera Judicial de Guatemala. Autor de la Exposición de Motivos del Código Procesal Penal de Guatemala.

Publicó 16 libros y manuales en materia procesal penal.

Escándalo por su hijo

César Crisóstomo Barrientos Aguirre engrilletado

El abogado César  Barrientos Aguirre, hijo del magistrado César Barrientos Pellecer, enfrenta un proceso penal en el cual se le señala de haber requerido los servicios sexuales de menores de edad, en Suchitepéquez.

Desde el 2013, ese escándalo le causó problemas al magistrado, pues lo señalaron  de influir en el caso, ya que cuando Barrientos Aguirre fue detenido, su padre aún estaba al frente de la Cámara Penal.

Hermano cuestionado

El alcalde de  Quetzaltenango, Jorge Rolando Barrientos Pellecer, hermano del magistrado, también se ha visto envuelto en escándalos públicos  relacionados con una deuda millonaria que la comuna a su cargo tiene con el Instituto Nacional de Electrificación.

El jefe edil lleva 10 años en el cargo  y la Contraloría  de Cuentas promovió un antejuicio en su contra  por la deuda de la empresa eléctrica  de Xela”. (Fin del reportaje)

Mi comentario: Yo se que hay una expresión popular que dice que “no hay novia fea ni muerto malo”, pero a pesar de algunos rimbombantes panegíricos que se han escrito sobre él, no creo que a una persona tan controversial como lo fue Barrientos, no se le debe señalar su mal comportamiento por el simple hecho de haberse suicidado. Si así fuere se podría decir que el suicidio sería una especie de redención que exculpa a las personas de sus malos procederes. Y si así fuese, la Historia de la Humanidad no podría dar a conocer los diferentes aspectos de la vida de muchos personajes históricos que han sido nocivos que se han suicidado. Ni se vale que por amistad o afinidades ideológicas un columnista publique una serie de ditirambos que distorsionan la verdad, como lo hizo –lamentablemente– el columnista Edgar Gutiérrez en su columna titulada Casado con la Justicia con el subtítulo El suicidio debe respetarse publicado en elPeriódico el 3/3/14 porque se distorsiona la realidad y se engaña a los lectores. De acuerdo con ese peregrino criterio, el sanguinario dictador nazi Adolfo Hitler, quien se suicidó cuando entraron las tropas soviéticas a Berlín, según Gutiérrez su suicidio también debe respetarse y olvidar los millones de judíos del holocausto. ¡No señor! ¡No estoy de acuerdo! Es lamentable que una persona llegue hasta el suicidio por no encontrar ninguna salida a la problemática de su vida. Pero de eso a que el suicidio merezca respeto hay mucha diferencia. Lamento hacer este comentario porque siempre me ha parecido que el columnista de elPeriódico Edgar Gutiérrez es muy bueno.

Edgar Gutiérrez de equivoca cuando dice al final de su columna: “Nadie tiene derecho de juzgar ahora a César Barrientos Pellecer, como nadie podía hacerlo con Rodrigo Rosenberg. El suicidio es una opción que merece respeto. Quizá con el tiempo aprendamos que esa fue su manera de defender la justicia”. No se que tiene que ver un caso con el otro. Rodrigo Rosenberg estaba desquiciado por la trágica muerte de su novia y organizó su asesinato para culpar a personas poderosas con quienes había tenido problemas. Y porque en esa forma sus herecedros podrían cobrar sus seguros de vida. Pero fue él quien organizó su muerte y con ello traicionó a sus ex parientes políticos, los hermanos Valdés Paiz, quienes por hacerle un favor se metieron en serios problemas que les tuvo largo tiempo en una cárcel “preventiva” esperando que un juez les concediera audiencia. Pero éste es un caso muy diferente.

El brillante intelectual  anarquista, filósofo, escritor, poeta y diplomático colombiano José María Vargas Vila (1860-1993) acuñó esta frase que es aplicable en este caso: “Cuando la vida es un suplicio, el suicidio es un deber”. Lo cual no significa que el suicidio debe respetarse, porque es un recurso extremo de una persona desesperada y con una mente desquiciada para evitar enfrentarse a una realidad insoportable que no puede sobrellevar. A lo cual agrego que una depresión puede ser más mortal que el cáncer. Hoy, cualquier enfermedad puede ser tratada con la avanzada medicina moderna, pero la depresión es demasiado difícil de curar. Sobre en los casos de las personas que se han creído poderosas y han estado rodeados de personas a las que han manipulado a su antojo, pero de pronto se percatan de que se han quedado solos y que ya no gozab la de confianza de personas y entidades que antes le respaldaban. Este fue el caso del magistrado César Ricardo Crisóstomo Barrientos Pellecer, quien poco tiempo antes de dispararse un balazo en la cabeza había tratado de suicidarse con una sobredosis de medicinas.
Desde que asumieron sus cargos los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, hace cuatro años, el magistrado Barrientos Pellecer se hizo cargo de la presidencia de la Rama Penal y ejerció el poder autoritariamente, nombrando y despidiendo al personal según su conveniencia o capricho, al extremo que el sindicato de trabajadores del Organismo Judicial pidió su renuncia, como verán más adelante en un YouTube tomado en el programa noticioso A las 8 45 en una sensacional entrevista que hicieron los periodistas Pedro Trujillo y Sylvia Gereda al representante del Sindicato de Trabajadores del Organismo Judicial Juan Pablo Lao. Hasta que, este año los otros magistrados le hicieron ver que ya era demasiado tiempo y accedió a renunciar para ser sustituido por el magistrado. Gozaba del apoyo de la embajada de los Estados Unidos de América y de la CICIG, y estuvo involucrado en el caso contra el doctor Alejandro Giammattei Falla, a quien aconsejó rendirse prometiéndole que le daría su protección, y parecía estar asociado con el Ministerio Público y con la Fiscal General Claudia Paz y Paz, con quien por razones ideológicas era “coyote de la misma loma”, pero perdió el apoyo de ella cuando se descubrió el caso de abuso y trata de menores de edad en el que estaba involucrado su hijo y hay razones para sospechar que él también lo estaba, por lo que la embajada de EE.UU. le zafó la alfombra y un juez federal norteamericano ordenó que se le investigara en su teléfono celular y satelitalmente por el delito de explotación de prostitución de menores. Para él esto no sería ninguna novedad porque cuando era ideólogo de la guerrilla en México, fue expulsado por haber violado a dos menores. Además, sostenía otra familia en Nicaragua y era prestamista de dinero a interés. Así que no era ningún perita en dulce ni modelo de buen comportamiento como parecen creer Gutiérrez y otros. Además, en su desempeño como Presidente de la Cámara Penal era corrupto, no porque recibiera dinero a cambio de influencias, sino porque cometía el delito de llamar por teléfono a los jueces para pedirles que aceptaran la postura del MP con lo cual practicaba tráfico de influencias. Por otra parte, sus hijos, la abogada Claudia Esther Barrientos Rendón y su hijo el abogado César Crisóstomo Barrientos Aguirre, quien fue capturado cuando huía del país y está acusado de trata de menores.

Aunque usted no lo crea

A pesar de las denuncias, de las pruebas y de las declaraciones de algunas de las muchachas víctimas de la prostitución de menores, al abogado César Crisóstomo Barrientos Aguirre se le acusó originalmente del delito de Asociación Ilícita, pero como por ese delito no cabe una medida sustitutiva para que pudiese irse tranquilamente a su casa, el Fiscal del Ministerio Público no incluyó este delito en la acusación y únicamente le acusaron de haber tenido relaciones sexuales con una menor (lo que equivale a violación), que es un delito menor. Pero si el MP le hubiese acusado de Asociación Ilícita, no habría tenido derecho a una medida sustitutiva u tendría que que ser sentenciado a por lo menos 15 años de cárcel. Pero el presidente de la Rama Penal aprovechó su  estrecha vinculación y afinidad ideológica con la Fiscal General, doctora Claudia Paz Paz, para que no acusara a su hijo de este delito.

Artículo publicado en la revista ContraPoder de la reportera Elsa Coronado 

 

El hijo, la hija, el hermano: Los parientes incómodos del magistrado

La captura de su hijo no es el único caso que ha puesto en duda la separación del magistrado César Barrientos de procesos penales que involucran a sus parientes. Tampoco es la primera vez que se escuchan peticiones de que dimita debido a su injerencia en el poder judicial.

César Barrientos Aguirre fue capturado la semana pasada en Siquinalá, Escuintla, en circunstancias que hicieron sospechar a la Policía de que pretendía fugarse. Un juzgado en la capital había girado orden captura en contra de él por su presunta participación como cliente en una estructura de trata y explotación sexual de menores de edad. El abogado no fue encontrado en su casa. Los agentes policiales lo alcanzaron en la carretera. En su automóvil encontraron maletas con ropa, dos computadoras y tres armas de fuego.

Barrientos Aguirre es abogado e hijo del magistrado César Barrientos Pellecer, el presidente de la Cámara Penal, una instancia que en enero de 2013 rechazó que el caso de trata fuera trasladado de un juzgado penal de Mazatenango, Suchitepéquez, a uno de alto riesgo en la capital.

Aunque el magistrado Barrientos se inhibió de participar en la resolución, esta implicó un beneficio para su hijo y los otros sindicados debido a que el caso se dejó en una judicatura donde Barrientos Aguirre litigaba. La Corte Suprema de Justicia aceptó en abril la apelación del Ministerio Público para que el expediente se trasladara a la capital. Barrientos no participó en esa resolución.

El posible intento de fuga y los beneficios que trató de conseguir el hijo del magistrado no son las únicas ocasiones en las que se ha puesto en entredicho la separación del juez de procesos judiciales que involucran a sus familiares cercanos. Su hija, Claudia Barrientos Rendón, fue denunciada por un juez en 2012 por usar el nombre del padre para interferir en la administración de justicia. El Tribunal de Honor del Colegio de Abogados la multó este año por el mismo motivo.

Su hermano, José Rolando Barrientos, alcalde de Quetzaltenango, se ha librado de cuatro acciones legales que intentan obligarlo a pagar la deuda de Q700 millones que mantiene con el Instituto Nacional de Electrificación por el impago del servicio de energía eléctrica en el municipio. Su comuna ha enfrentado otros 18 casos. Los jueces y magistrados que han recibido los procesos en distintas judicaturas del occidente del país se han excusado de conocerlos por amistad con el alcalde o los declararon sin lugar.

A los tres procesos en contra de los parientes de Barrientos Pellecer se suma otro que cuestiona su desempeño. En julio de 2012, la jueza Sexto de Instancia Penal, Silvia de León, denunció en una audiencia pública que el magistrado Barrientos convocó a varios jueces para instruirles que emitieran resoluciones “complacientes” con el Ministerio Público. El Sindicato de Trabajadores del Organismo Judicial (OJ) y la Fundación Contra el Terrorismo solicitaron la renuncia de Barrientos en esa ocasión. Su petición se reavivó esta semana.

El magistrado solo se ha pronunciado sobre la detención de su hijo. Como padre dice sentirse “severamente afectado” por una situación en la que no es “partícipe”. Como ciudadano lamenta “que ocurran estos delitos”. Y como juez reitera que no ha intervenido en el caso. Es precisamente por su autoridad en el sistema de justicia que se le ha cuestionado.

César Barrientos es el segundo magistrado de esta Corte al que le piden que dimita. El primero fue Érick Alfonso Álvarez, el presidente del OJ que se dijo que se fue de paseo a Brasil con su secretaria como traductora y con fondos públicos. Quien cuestionó su honorabilidad y le pidió la renuncia fue el magistrado César Barrientos Pellecer, quien luego encabezó una manifestación callejera con el abogado Ramón Cadena, la activista Norma Cruz y la premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú. Y después pretendió que el magistrado +Ericl Alfonso Álvarez recibiera en propia mano la solicitud de renuncia que quería entregarle Rigoberta Menchú. Sin embargo, el magistrado Álvarez no lo aceptó. Tras de lo cual ningún colega secundó al magistrado Barrientos. Lo que quería era que renunciara el licenciado Álvarez para poder asumir él ese cargo en su calidad de magistrado II. 

DEFENSOR Y CLIENTE

César Crisóstomo Barrientos Aguirre era el abogado defensor de dos hombres acusados de trata de menores de edad hasta que una de las víctimas de la estructura lo identificó como uno de sus clientes. La niña de 15 años contó en el Ministerio Público, en enero de 2013, que él la llevaba a su vehículo y a su oficina para contratar sus servicios sexuales.

El caso por trata se abrió en un juzgado de Mazatenango, Suchitepéquez. La Corte Penal que preside su padre denegó que se trasladara a un juzgado de mayor riesgo en la capital. En abril la Corte Suprema de Justicia revocó esa decisión. La fiscalía de Trata de Personas agilizó las investigaciones y gestionó las órdenes de captura.

Barrientos Aguirre fue detenido el 17 de julio y quedó ligado a proceso por actividades sexuales remuneradas con personas menores de edad. La jueza Carol Patricia Flores le dictó prisión preventiva a pesar de que podía darle una medida sustitutiva. Es el reo 19 del cuartel Matamoros. De ser hallado culpable podría ser condenado a un mínimo a cinco años de prisión. Su caso se declaró bajo reserva.

LA ABOGADA SANCIONADA

Claudia Esther Barrientos Rendón usó el nombre de su padre, el magistrado César Barrientos Pellecer, para interferir enla administración de justicia. Esa fue la denuncia que el juez décimo de Instancia Penal, Wálter Villatoro, presentó el 23 de febrero de 2012 ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ). Expuso que “sufría injerencias a su función jurisdiccional (…) por la conducta impropia de la abogada Claudia Barrientos”.

La abogada Barrientos Rendón, es asesora a siete implicados en la estafa del Bancafe International Bank Ltd, cuyo caso se ventila en el juzgado de Villatoro. La acusación del juez obligó a la CSJ a pedir una investigación a la Supervisión General de Tribunales del Organismo Judicial, la cual se abstuvo de conocer porque “no podían interferir en la conducta de la abogada”. Pero Ángel Custodio Castro, afectado por la estafa bancaria, pidió al Tribunal de Honor del Colegio de Abogados y Notarios que interviniera porque la jurista usaba la posición de su padre para “ejercer presión psicológica sobre oficiales y notificadores de ese juzgado”.

Aunque la abogada negó el señalamiento el Tribunal de Honor la sancionó el 11 de enero de 2013 con una amonestación pública y pecuniaria de Q5 mil 40. La abogada Barrientos las apeló.

EL ALCALDE DEUDOR

Jorge Rolando “Mito” Barrientos es alcalde de Quetzaltenango.

Su municipalidad adeuda Q700 millones al Instituto Nacional de Electrificación (INDE) desde 1978. Le redujeron el pago a Q80 millones, pero se rehúsa a pagar.

En los últimos dos años, el INDE ha emprendido 22 acciones legales contra el concejo municipal de Xela y el alcalde. Comprenden sumarios y querellas penales por responsabilidad civil y abuso de autoridad e incumplimiento de deberes, y por malversación e incumplimiento de pago. Se iniciaron cuatro juicios ejecutivos, un juicio sumario de deuda, siete amparos y dos antejuicios. Ninguno prosperó.

Es difuso el límite entre la posible influencia del nombre del magistrado Barrientos sobre los procesos de su hermano y el poder que ejerce el propio alcalde que ha ocupado el puesto desde hace nueve años.

La Contraloría General de Cuentas fiscalizó a la Empresa Eléctrica Municipal de Quetzaltenango en 2012 y reportó que los fondos recaudados por el cobro de energía eléctrica eran desviados para pagos de salarios de los trabajadores municipales y dietas del Concejo Municipal. (Fin del reportaje en ContraPortada)

La guinda en el pastel

Para terminar, les invito a ver y escuchar este interesante YouTube de un segmento del programa periodístico televisivo denominado A las 8:45 que transmite Canal Antigua en el que los periodistas Pedro Trujillo y Sylvia Gereda entrevistaron al señor Juan Pablo Lao, representante del Sindicato de empleados del Organismo Judicial que le estaba pidiendo su renuncia a Barrientos acusándole de haber cometido muchas arbitrariedades calificadas como abuso de poder. ¡A ver cómo le queda la cara al columnista Edgar Gutiérrez al escuchar lo que realmente fue ese abogado a quien él tanto exalta! Por favor, presten atención:

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Twitter @jorgepalmieri