ROBERTO LÓPEZ VILLATORO, “El REY DEL TENIS”

Este es el pastel que le llevó la diputada Gloria Sánchez al licenciado Roberto López Villatoro, apodado “El Rey del tenis”, para la celebración de su 45 cumpleaños, en el cual hay un zapato tenis, y encima una corona real y el  número cinco

El 7 del mes en curso cumplió 45 años de edad mi estimado amigo el licenciado Roberto López Villatoro, a quien sus numerosos amigos llamamos cordialmente “El rey del tenis”, desde que la periodista Sylvia Gereda Valenzuela de Torrebiarte le llamó de esa manera, con ánimo de ofenderle, en un artículo que publicó en elPeriódico porque le ganó una licitación a su esposo, representante de la fábrica nacional de Calzado Cobán, pero en vez de que sea una ofensa para él, ha servido para que sus amigos le llamemos así, cordialmente. Y a él ese apodo le vino del Norte. Pero es triste que en Guatemala la suspicacia y la envidia sean tan emblemáticas que se calumnia y se difama a cualquier persona que destaca por haber tenido éxito en algo. 

Ese incidente ocurrió cuando él todavía viajaba constantemente a la China Continental en busca de productos fabricados allá que pudiesen ser buen negocio importar a Guatemala y, aunque ahora ya no se dedica a esos negocios, no se puede quejar porque le fue muy bien. Por eso, cuando vio los precios que tenían los zapatos tenis en la China, se dedicó durante varios años a  importar de allá zapatos tenis y otras cosas que vendió en Guatemala. Lo cual consistió en un excelente negocio, muy ventajoso, porque los zapatos chinos fueron muchísimos más baratos. Pero él ya no se dedica a ese negocio que ahora tiene a su cargo su hermano menor, aprovechando las magníficas relaciones que estableció en China. Yo le sugiero que abran un almacén que se dedique a la venta de zapatos tenis chinos, que se llame “El rey del tenis” porque ese nombre ya es una marca comercial reconocida gracias a quienes creyeron que iban a perjudicarle con ese apodo. Y él, gracias a sus relaciones personales, conquistadas por su poco común afabilidad, sentido del humor y cordialidad, se dedicaba también a hacer favores a muchas personas, aunque jamás pedía nada para él mismo. Porque si algo le caracteriza a este señor es que siempre anda tratando de ayudar en alguna forma, dentro de sus posibilidades, a las personas que necesitan ayuda.

Pero finalmente decidió establecer un bufete profesional de abogados que tiene el nombre Lovi y Asociados en el Edificio “Aristos”, en la avenida Reforma, frente a las oficinas de la embajada de Estados Unidos de América. En esta oficina tratará profesionalmente los casos que se le planteen, particularmente los de carácter jurídico. Y quienes le conocemos –y le estimamos– estamos seguros de que también en esta nueva fase de sus actividades va a tener mucho éxito. Porque, además, es un hombre sumamente trabajador.

Para festejar su cumpleaños, ese día abrió las puertas de su casa en la forma en que los gringos llaman “Open-house”, para que acudieran sin invitación especial todos sus amigos que se acordasen o se enterasen de que era su cumpleaños. La casa está situada en un exclusivo condominio en el kilómetro 10.5 de la carretera a El Salvador. Desde las 12 del día comenzaron a llegar sus innumerables amistades, que al final sumaron cerca de 600, a la espléndida fiesta que duró hasta las 2 de la madrugada. Asistieron todos los miembros de su respetable y numerosa familia y un gran número de sus amigos, entre ellos abogados, diputados, jueces, magistrados, diplomáticos, empresarios y este periodista. A la entrada de su casa había unos cocineros cocinando un marrano, a fuego lento al pastor, y en la parrilla apropiada había una gran cantidad de carnes de distintos cortes,tales como lomito, puyazo y entraña, que fueron servidos durante todo el día. Corrieron ríos de licores y vinos y amenizó la fiesta el conjunto de mariachis “Los Monarcas”, y acompañaron varias canciones rancheras nuestra querida amiga la conocida cantante Aura Ruiz, y al propio agasajado, Roberto López Villatoro, quien, dicho sea de paso, no canta mal las rancheras. Lamentablemente no obtuve fotos de esa fiesta que fue calificada por muchos de los asistentes como “digna de un rey”.

Quiero aprovechar esta oportunidad para dar a conocer un almuerzo (comida para los mexicanos) que tuvo a bien ofrecer en su residencia para festejar mi jubileo de festejos por mi cumpleaños número 85, el excelentísimo embajador de los Estados Unidos Mexicanos, nuestro querido amigo Juan Carlos Tirado Zavala, un mexicano inteligente, culto y caballeroso que lleva muchos años trabajando en el Servicio Diplomático de carrera y ha prestado sus valiosos servicios en diferentes cargos en las embajadas de México en Italia, Francia, Rusia y Grecia; y durante los últimos años antes de venir a Guatemala se desempeñó como Embajador en Irán. A esta comida asistieron exclusivamente los miembros de la ya famosa Cofradía de los Viernes, que consiste en un grupo de amigos fraternales que se reúne a almorzar todos los viernes. Es muy grato que esta vez nuestro vecino país se haya asegurado de escoger a un embajador tan distinguido, culto y simpático para encabezar su misión diplomática en nuestro país, porque, es lamentable que también ha habido alguno que no poseía las mismas características y dejó un mal recuerdo entre varias personas que le acogieron con simpatía cuando llegó pero pronto se decepcionaron por su comportamiento típico del “cachimbiro” guatemalteco o el “naco” mexicano.

El almuerzo o la comida consistió en lo que los mexicanos llaman “una taquiza”, que consiste en una variedad de tacos, que saboreamos debidamente acompañada de algunos tragos de excelentes tequilas, mezcales y vinos. A continuación, voy a reproducir algunas fotos que captó con su teléfono celular nuestro amigo y cofrade el licenciado Stuardo Juárez Charchalac.

El amable anfitrión, embajador de México, Juan Carlos Tirado Zavala, captando fotos, y el agasajado, el periodista Jorge Palmieri, próximo a cumplir 85 años.

El embajador Juan Carlos Tirado Zavala invitando a Alfredito Mirón Aguilar a tomar asiento a su lado, mientras yo le expreso mi agrado porque ha podido asistir al agasajo a pesar de ser un empresario con muchas ocupaciones.

Brindando conmigo mis queridos amigos el empresario Alfredo Mirón Aguilar, el escultor José Pepo Toledo Ordóñez y el licenciado Roberto López Villatoro.

Cambiando impresiones con mis queridos amigos el embajador Juan Carlos Tirado, el magistrado Erick Alfonso Álvarez, hasta entonces presidente provisional de la Corte Suprema de Justicia y el empresario Alfredito Mirón Aguilar. De espaldas, mi hijo Alejandro Palmieri Waelti.

De izquierda a derecha el licenciado Juan Luis Florido, el diputado Julio César (“Checha”) López Villatoro, su hermano el licenciado Roberto López Villatoro, el escultor Jose “Pepo” Toledo Ordóñez, el embajador de México, Juan Carlos Tirado Zavala y yo, el agasajado.

El embajador Juan Carlos Tirado y José “Pepo” Toledo Ordóñez, revisando las fotos mientras yo me comía un sabroso taco de chicharrones fritos en salsa verde.

Se acercó a saludar el querido amigo José Luis (“Checha”) López Villatoro, mientras el licenciado Víctor Hiho Orantes observa de pie.

El conjunto de mariachis “Los Monarcas” amenizaban la comida. En la foto, de espaldas, el agasajado y del lado derecho el embajador Tirado Zavala y José “Pepo” Toledo Ord´pñez, y del lado izquierdo el licenciado Víctor Hugo Orantes, Rodrigo Carrillo Waelti y Alejandro Palmieri Waelti, el empresario Christopher Dent y el constructor Mynor Palacios. 

Llegaron los mariachis “Los Monarcas” contratados por Roberto López Villatoro

Otro aspecto de la grata reunión en la embajada de México para comer una taquiza

El excelente conjunto de Mariachis “Los Monarcas”

El licenciado Juan Luis Florido, es Fiscal General de la República, el escultor José “Pepo” Toledo Ordóñez, el embajador Juan Carlos Tirado Zavala y yo, el agasajado.

Roberto López Villatoro se acercó a brindar y le pedimos que cantara una canción con los mariachis.

Roberto López Villatoro comienza a cantar una canción ranchera que se llama “Me duele haberte perdido”.

 Roberto López Villatoro no canta mal las rancheras

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Abra este YouTube y verá que tiene una voz potente afinada

La hora del postre, un pastel de chocolate. Pero yo soy diabético 

Finalmente, agradecí la comida y la convocatoria grata reunión de los miembros de La Cofradía de los Viernes en su residencia a mi querido amigo el embajador de México, Juan Carlos Tirado Zavala y agradecí a la concurrencia que me hayan acompañado en esta otra reunión que fue la última en el jubileo de festejos por mis 85 cumpleaños.

Twitter: @jorgepalmieri