Cinismo de Itamaraty, la ONU y Zelaya

Los medios de comunicación del mundo entero han destacado, desde ayer que, por solicitud del Canciller de Brasil, Celso Amorim, el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) ?condena la intimidación contra la embajada de Brasil en Tegucigalpa de parte del gobierno de facto de Roberto Micheletti y le exige que su sede diplomática sea respetada». Se ha informado también que dicha misión diplomática denuncia que se están realizando ataques con gases tóxicos y dispositivos auditivos contra su edificio. Pero nada de eso ha sido comprobado hasta la fecha.
El presidente derrocado Manuel Zelaya Rosales, actualmente refugiado en calidad de «visitante» en esa sede diplomática, acompañado de cerca de medio centenar de partidarios y equipo de seguridad, entre quienes hay venezolanos y cubanos, ha denunciado que ha habido ataques con gases tóxicos y dispositivos auditivos contra el edificio. El gobierno de Micheletti niega enfáticamente lo de los gases tóxicos. Y en cuanto a los sonidos estridentes, hay que recordar que cuando el primer Bush era presidente de los Estados Unidos, los «marines» bombardearon e invadieron sorpresivamente Panamá con el propósito de capturar al general Manuel Antonio Noriega y lo buscaban por todas partes para capturarle pero no lo encontraban porque estaba escondido, hasta que se fue a pedir asilo político a la Nunciatura Apostólica o embajada de el Vaticano, donde el Nuncio lo acogió. Y para obligarlo a salir, el ejército norteamericano instaló en los alrededores de esa sede diplomática un equipo de sonido con enormes bocinas que transmitían música estridente a todo volúmen hasta que, para evitar que todos los vecinos enloquecieran, el Nuncio le pidió al general Noriega que abandonara la embajada, lo cual éste tuvo que hacer y se entregó al ejército estadounidense que, sin llenar ningún trámite se lo llevó a Miami para ser juzgado y encarcelado. Por cierto que Noriega ya cumplió su sentencia, pero no lo dejan en libertad porque también Francia y Panamá lo querían extraditar. Francia por tráfico de drogas y Panamá por el asesinato del doctor Hugo Spadafora, un político y médico panameño nacido en 1940. Se graduó de médico en la Universidad de Bolonia, Italia. Sirvió como médico en Guinea-Bissau. Fue viceministro de Salud. Combatió al régimen de Anastasio Somoza en Nicaragua para lo cual organizó la Brigada «Victoriano Lorenzo» y después la «Brigada Internacional Bolivariana». Crítico de Manuel Antonio Noriega denunció sus relaciones con el narcotráfico internacional. En septiembre de 1985 fue asesinado por las Fuerzas de Defensa de Panamá. Su cuerpo decapitado fue encontrado en la frontera entre Costa Rica y Panamá en septiembre de 1985.
Ayer por la tarde, el régimen provisional implantó un toque de queda selectivo hasta las 5:00 horas de hoy en cinco provincias y todos los municipios fronterizos a Nicaragua, El Salvador y Guatemala. En los últimos cinco días, la emergencia era a nivel nacional.

El presidente tico Óscar Arias fracasó con su «Acuerdo de paz» para Honduras.
El presidente Costa Rica, doctor Óscar Arias Sánchez, declaró desde Nueva York a una radio costarricense que no está dispuesto a viajar a Honduras bajo las condiciones actuales, especialmente si el gobierno de Micheletti no permitía la llegada de los cancilleres americanos porque ese grupo debía preparar el campo antes de alcanzar un acuerdo definitivo. Su tan afamado «Acuerdo de Paz» a pesar de que éste nunca fue aceptado por ninguna de las dos partes. Y es que no hay que creer que solo por el hecho que el fue otorgado el premio Nobel de Paz él es un experto en lograrla, porque en realidad es muy discutible que él haya sido el merecedor a ese premio y no quien entonces era presidente de Guatemala, el licenciado Marco Vinicio Cerezo Arévalo, quien fue el creador de los Acuerdos de Esquipulas I y Esquipulas II que abrieron la puerta a las siguientes negociaciones que finalmente culminaron con la firma del Acuerdo de Paz Firme y Duradera durante el período de la gestión presidencial de Álvaro Arzú Irigoyen. Para lo cual Óscar Arias no tuvo absolutamente nada qué ver.
El régimen de facto de Honduras, que el lunes cumplirá tres meses en el poder, anunció el jueves que aceptó una propuesta del ex presidente estadounidense y Premio Nobel de la Paz, Jimmy Carter, para que visiten Honduras en misión mediadora el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, y el vicepresidente de Panamá, Juan Carlos Varela.
Sin embargo, Arias, quien también recibió el premio Nobel de la Paz, supuestamente por su intermediación en los conflictos armados en los países centroamericanos, dijo que no tiene intención de viajar por ahora a Honduras y agregó: «Roberto Micheletti dijo que él quería que yo fuera con Jimmy Carter. Yo hablé con el (ex) presidente Carter, y le dije que yo no quería ir en estos momentos, que él tampoco debería ir», declaró.
Arias había aceptado servir como mediador en la crisis hondureña, por solicitud de la Secretaria de Estado de los Estados Unidos de América, Hillary Clinton, pero su propuesta para superar el conflicto, presentada hace dos meses, contemplaba la restitución de Zelaya a la presidencia, pero ésta nunca ha sido aceptada por Micheletti. Un verdadero «acuerdo» consiste en que las partes en conflicto se ponen de acuerdo en una solución, pero un «acuerdo» como el que propone Arias es unipersonal, sin que ambas partes se hayan puesto de acuerdo para aceptarlo.
Para recibir a Arias y Varela, el régimen de facto pidió a la Organización de Estados Americanos (OEA) que postergue la visita a Honduras de una misión integrada por varios cancilleres y su secretario general, José Miguel Insulza. Pero la situación ya ha cambiado porque el gobierno de Micheletti ya aceptó que el Secretario General Miguel Insulza visite Tegucigalpa acompañado por algunos cancilleres.
Ayer, luego de una reunión de emergencia en Nueva York, los 15 miembros del Consejo de Seguridad exigieron al gobierno de facto de Roberto Micheletti que deje el hostigamiento contra la sede diplomática brasileña donde se encuentra acogido el mandatario derrocado Manuel Zelaya junto a varios simpatizantes.
Después de haber participado en una reunión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad para discutir el caso de Honduras, Susan Rice, embajadora de EE.UU. ante la ONU, declaró que «El Consejo condena los actos de intimidación contra la Embajada brasileña y pide al gobierno de facto de Honduras que deje de hostigar a la Embajada y que ofrezca todos los servicios necesarios, como agua corriente, electricidad, comida y el restablecimiento de las comunicaciones», dijo. Por lo cual se merecería que Micheletti le contestara: ¡Como no Chon! ¡Y un jamón también! ¿No se le ofrece alguna otra cosa? La embajadora de EE.UU. ante la ONU agregó que «El respeto y la protección de la inviolabilidad de suelo diplomático es un principio universal aceptado de la ley internacional», pero no dijo que hay estrictas condiciones específicas bajo las cuales esto debe hacerse.
La reunión fue convocada a pedido del ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Celso Amorim. En ella el canciller denunció que la sede diplomática de Brasil en Honduras estaba siendo «acechada». Pero no dijo nada sobre el comportamiento indebido de su representante en Honduras. La sede diplomática brasileña es objeto de «actos de acoso», incluyendo cortes de agua y electricidad, equipos de agresión sonora y obstáculos a la circulación del personal diplomático, dijo el canciller Amorim. Es lamentable que actúe en esta forma la Cancillería brasileña, denominada Itamaraty, porque siempre había gozado de prestigio por su seriedad y estricto apego al Derecho Internacional. Pero su prestigio se ha venido por los suelos por el comportamiento que tienen en esta crisis hondureña, al tolerar que las instslaciones de su sede diplomática en Honduras sean empleadas como cuartel y caja de resonancia de las actividades políticas de Zelaya. ¡Qué lástima!

El modernista Palacio de Itamaraty (de Relaciones Exteriores) en Brasilia.
En conferencia de prensa, dentro de la Embajada brasileña, Zelaya denunció que las autoridades están lanzando gases tóxicos y dirigiendo hacia la sede dispositivos que aturden. «Mucha gente aquí y yo, estamos con sangrado nasal, mareos, dolores de cabeza y de oído, malestares estomacales y pérdida del equilibrio?, aseguró Zelaya. «Nos están matando y lo hacen adrede». Carlos Eduardo Reina, uno de los asistentes personales de Zelaya, aseguró que un médico realizó un estudio y encontró componentes como cianuro de hidrógeno y amoniaco en el aire. A tales señalamientos, el vocero de la Policía, Daniel Molina, declaró que «es mentira» y agregó: «No hacemos nada de eso porque respetamos la vida humana y quien diga lo contrario, sea quien sea, miente». El depuesto presidente Zelaya denunció este viernes que militares hondureños lanzaron «gas tóxico» a la embajada brasileña donde permanece refugiado en calidad de «invitado», en tanto el Consejo de Seguridad de la ONU exigió que cese el «acoso» a dicho lugar, pero el gobierno de Micheletti lo niega.
Zelaya pidió la intervención de la Cruz Roja ante esta nueva «agresión» a la embajada brasileña, mientras que los militares que la mantienen custodiada han permitido entrar a dos médicos que examinaron al presidente depuesto y a varios de sus seguidores que dijeron que sentían malestares.
«Han difundido un gas tóxico que los militares usan para evacuar a la gente, aquí hay 60 personas todas ellas tratando de respirar en el patio», dijo Zelaya a las agencias noticiosas internacionales. Y agregó: «Hay gente vomitando y orinando sangre», agregó.
Carlos Aguilar, ministro de Salud del gabinete de Zelaya y Marcos Rodas, su médico de cabecera, fueron autorizados a entrar a la sede de la embajada de Brasil por los militares que rodean el edificio desde el martes, y que impiden el paso de cualquier visitante; y dificultando el abastecimiento de alimentos. También acudieron unos representantes de la ONU, pero los militares no los dejaron entrar.
Zelaya, que regresó subrepticiamente el lunes a Honduras para presionar para ser restituido en el poder, llamó a sus seguidores a continuar las protestas, mientras crecía la expectativa para un diálogo con el gobernante de facto Roberto Micheletti.
Miles de hondureños marcharon por las calles de Tegucigalpa y al pasar frente al edificio de la embajada gritaron «¡Gracias Brasil!» y dirigiéndose a Zelaya y agregaron: «¡Mel… aguantá! El pueblo se levanta».
El presidente brasileño, Lula da Silva, declaró que Zelaya puede quedarse cuanto sea necesario en la embajada, donde está acompañado de más de 60 seguidores y familiares, encabezados por su esposa, Xiomara Castro, quien, dicho sea de paso, a juzgar por su comportamiento es evidente que hace honor al apellido de los dictadores cubanos. También están viviendo en esa sede diplomática algunos hombres expertos en seguridad fuertemente armados que le envió para su protección el presidente de Venezuela Hugo Chávez, lo cual también está reñido con las normas diplomáticas.

Me decepciona Luiz Inácio Lula da Silva, Presidente de la República de Brasil
Zelaya «puede quedarse en la embajada brasileña en Tegucigalpa cuanto sea necesario para su seguridad», dijo el presidente Lula da Silva al finalizar la cumbre del G20 en Pittsburgh, Estados Unidos. Es obvio que no sabe o no recuerda el caso del máximo dirigente del partido APRA del Perú, Víctor Raúl Haya de la Torre, quien permaneció asilado en la embajada de Colombia en Lima durante cinco años porque el gobierno peruano no quería concederle el salvoconducto para poder salir del país. Y es evidente que a Lula da Silva no le importa que se esté violando lo que estipula la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que prohíben terminantemente que un asilado o refugiado político en una embajada pueda dar declaraciones a los medios de comunicación, mucho menos ofrecer conferencias de prensa y -con mayor razón- arengar a sus simpatizantes a la sedición desde la terraza del inmueble. ¡Eso no está permitido por el Derecho Internacional!

Conferencia de prensa del ex presidente Zelaya en la Embajada de Brasil.
No es aceptable que una persona que está asilado, refugiado o «invitado» en una embajada para valerse de la inmunidad territorial a la que ésta tiene derecho, de acuerdo al Derecho Internacional y a la Convención de Viena para Relaciones Diplomáticas, la convierta en su cuartel de operaciones y caja de resonancia para promover la insurrección, al extremo de ofrecer conferencias de prensa atacando al gobierno e incitando al pueblo a la sedición. Esto no sólo es «diplomáticamente incorrecto», sino está terminantemente prohibido. Pero de estas cosas no dicen nada ni Zelaya, ni el Consejo de Seguridad de la ONU, ni Itamaraty. No me explico por qué el gobierno de Micheletti no ha exigido a la cancillería brasileña que defina con la debida claridad cuál es la condición de Zelaya en su embajada en Tegucigalpa; o, de lo contrario, debería expulsar al Encargado de negocios y romper relaciones con el gobierno de Lula da Silva puesto que, al fin y al cabo, éste ya lo había hecho con su gobierno al votar por expulsar a Honduras de la OEA en la Asamblea de Cancilleres.
El Consejo de Seguridad llamó al gobierno de Micheletti «a dejar de acosar a la embajada y a suministrarle los insumos necesarios, como agua, electricidad, alimentos y continuidad de comunicaciones», según dijo la presidenta de turno, la embajadora estadounidense Susan Rice.
Brasil pidió un pronunciamiento del Consejo para poner fin al «acoso» de la embajada, tras denunciar que estaba «virtualmente sitiada». No quieren aceptar que los soldados que rodean la manzana en la que está el edificio de la embajada tienen la misión de asegurarse de que nadie podrá tratar de causar algún daño a los ocupantes para después no le echen la culpa al gobierno de Micheletti.
¡Es excesivo el cinismo de Zelaya, de la ONU, de la OEA y de Itamaraty cuando exigen que las autoridades hondureñas no «acosen» o «molesten» a los ocupantes de la embajada brasileña en Tegucigalpa donde están hospedados personas que están conspirando abiertamente contra el gobierno de Micheletti con apoyo de la ONU -donde el actual presidente de la Asamblea General durante este año es el cura nicaragüense comunista Miguel Escoto, quien fue ministro de Relaciones Exteriores del primer gobierno Sandinista-, de la OEA -donde el Secretario general es el socialista chileno José Miguel Inzulsa-, los países del grupo ALBA alineados al venezolano Hugo Chávez; como Ecuador, con su presidente Rafael Correa; Bolivia, con su presidente Evo Morales; Brasil, con su presidente Luiz Inacio Lula da Silva; Argentina, con su presidenta Cristina Fernández de Kirchner; Nicaragua, con su presidente Daniel Ortega; de los hermanos Fidel y Raúl Castro, comunistas que integran la dinastía en Cuba; y, en general, de la llamada «Comunidad «Internacional» que se caracteriza por su franca o disimulada antipatía por los Estados Unidos e impulsa al llamado «Socialismo del Siglo XXI».
Cambian de estrategia
La Unión Europea (UE) ha decidido que enviará de nuevo a sus embajadores a Honduras para ayudar a resolver la crisis que ese país está pasando y buscar alguna salida a la situación, pero hacen hincapié en que esto no significa un reconocimiento del gobierno de facto, anunció este sábado la presidencia sueca de la Unión Europea (UE) en un comunicado. La pregunta que se les podría hacer es la siguiente: si no quieren reconocer al gobierno que actualmente hay en ese país, ¿con qué autoridades van a relacionarse?
«La vuelta de los embajadores de la UE a Tegucigalpa es una decisión importante para ayudar a restablecer el orden constitucional y un proceso democrático en Honduras, pero esto no significa un reconocimiento del gobierno de facto», advirtió la presidencia semestral sueca. No comprendo qué es lo que quiere decir porque si algún país acredita a un embajador ante otro país quiere decir que lo reconoce, de lo contrario su presencia no tiene razón de ser.
Los países de la Unión Europea que tenían embajadores en Tegucigalpa, Francia, España, Italia y Alemania, decidieron llamar a consultas a sus representantes diplomáticos a comienzos de julio en protesta por la destitución del presidente Manuel Zelaya mediante un golpe de Estado militar.
Roberto Micheletti fue designado presidente interino en sustitución de Manuel Zelaya, que regresó en secreto el lunes a su país, donde permanece refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa.
En Nueva York, el Consejo de Seguridad de la ONU advirtió al gobierno de Roberto Micheletti contra todo intento de violar la inmunidad de la embajada de Brasil en Tegucigalpa. La esperanza de que la crisis se resuelva parece aumentar, ya que los dos protagonistas dicen estar dispuestos a «dialogar».
Mientras tanto, aquí el Alcalde Metropolitano y ex Presidente de la República, Álvaro Arzú, declaró que el régimen de facto representa la dignidad»
El titular principal de primera plana de elPeriódico de hoy dice: El alcalde capitalino se manifestó a favor de Roberto Micheletti.
Y en las página interiores se informa que el alcalde capitalino, Álvaro Enrique Arzú Irigoyen, indicó ayer que ningún país tiene derecho a juzgar al gobierno de facto de Honduras porque actúan de acuerdo a su sistema legal. Luego de una actividad pública, el jefe edil ofreció su postura respecto al conflicto político que vive el vecino país y expresó que el régimen encabezado por Roberto Micheletti representa una ?señal de dignidad frente al acoso de las grandes potencias?. Arzú pidió respeto para las decisiones que se han adoptado en Honduras y animó a sus ciudadanos a ?sacar el pecho? y no dejar que cuestionen sus decisiones sólo por ser parte de un Estado pequeño.

Es evidente que el expresidente Álvaro Arzú no tiene pelos en la lengua.
elPeriódico sigue diciendo: «Arzú había planteado una postura similar el 10 de septiembre pasado, frente al Congreso, cuando expresó que el gobierno de Micheletti no era menos legítimo que el que él recibió de un presidente designado por el Congreso».
Luego dice que el alcalde confirmó la invitación que recibió por parte del Tribunal Electoral de Honduras para ser observador del proceso de elecciones previsto para noviembre y que el Ejecutivo se niega a reconocer, pero comentó que no participaría por motivos familiares. «No se preocupen, ni se molesten», aseguró ante la posibilidad de tener algún conflicto con el Gobierno por apoyar un proceso electoral que no goza del reconocimiento del Estado guatemalteco.
Informa también elPeriódico que «En el portal de la Municipalidad capitalina se encuentra un informe de un congresista estadounidense en el cual se establece que la destitución de Zelaya tiene fundamentos legales. El informe fue de Aaron Schock, congresista republicano del estado de Illinois. En el documento también se explica que la expulsión de Zelaya rompió el orden constitucional.»
Finalmente informa que, según Mariano Rayo, diputado unionista, las declaraciones de Arzú son consecuentes con los principios de esta agrupación. (Fin de la información en elPeriódico)
Comento: Estoy totalmente de acuerdo. Si quienes están empeñados en que Zelaya sea restituído en el cargo del que fue denestrado por disposición del Tribunal Electoral, la Corte Suprema de Justicia y el Congreso Nacional se tomaran el trabajo de leer cuidadosamente la Constitución Política de Honduras, se podrían percatar de que el Ejército actuó por mandato de esos altos organismos de acuerdo con lo que establece la Carta Magna y que quien realmente violó la Constitución fue Zelaya y por esa razón fue derrocado. Felicito al Alcalde y ex Presidente Arzú por tener la franqueza de expresar lo que piensa.
Reacciones a la declaración del expresidente Arzú:

Marco Vinicio Cerezo Arévalo, ex presidente de Guatemala (1986-1990)
El ex presidente demócrata cristiano Vinicio Cerezo opinó: «Los que vivimos la época de las dictaduras militares recordamos que estas reclamaban dignidad, independencia y soberanía para imponerle a los pueblos por la fuerza gobernantes que no habían sido electos popularmente, y justificar y legalizar los fraudes electorales. La dignidad se demuestra respetando a todas las partes y anteponiendo el interés del pueblo y de la nación a los intereses gremiales, económicos o políticos». Pero, bueno, la gestión presidencial de este señor no se distinguió por haber tenido una brillante diplomacia, ni creo que en lo personal sepa mucho de Derecho Internacional.

El Canciller de Guatemala, Haroldo Rodas, ha expresado a priori que el gobierno de Álvaro Colom no reconocerá a quien sea electo en las próximas elecciones presidenciales en Honduras. Es evidente que sabe tanto de diplomacia como yo de arameo.
El ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Álvaro Colom, Haroldo Rodas, declaró: «Yo soy muy respetuoso de lo que los líderes políticos puedan pensar. Ellos tienen derecho a hacerlo como lo consideren conveniente y de expresarse. Sin embargo, la posición de Guatemala es la de todo el mundo, la que se manifestó en la ONU, OEA, Grupo de Río y Sica, todos han pronunciado que no podemos avalar un golpe de Estado. No es parte de nuestra discusión por qué se dio. Lo único es que ahí hubo un golpe y no se le puede apoyar, porque va contra todo el ordenamiento jurídico internacional.
Es evidente que este señor ignora la Constitución Política vigente de Honduras, que fue en lo que se basaron el Tribunal Electoral, la Corte Suprema de Justicia y el Congreso para defenestrar a Zelaya. Asimismo, ignora el principio fundamental del derecho de los pueblos a escoger libremente el gobierno que desean al juzgar «a priori» el resultado de las elecciones del 29 de noviembre y afirmar que no se las va a reconocer como válidas porque fueron realizadas durante un gobierno de facto. Además, tiene mala memoria porque ha olvidado el caso del presidente Jorge Serrano Elías, en Guatemala, y que el presidente que le sustituyó, Ramiro Deleón Carpio, fue nombrado por el Congreso; y que después él convocó a elecciones libres que ganó Álvaro Arzú Irigoyen y fue reconocido por la comunidad mundial. Y éste ejerció la Presidencia democráticamente y sin duda ha sido uno de los mejores gobiernos que ha tenido nuestro país. A tal extremo que después ha sido electo Alcalde de la capital dos veces más. O sea que el Canciller está poniendo en práctica un doble discurso, porque si el mundo entero reconoció la validez de las elecciones a las que convocó el presidente De León Carpio y después al gobierno de Arzú, ¿cuál es la diferencia con lo que está sucediendo en Honduras?

Rigoberta Menchú opina sobre cualquier tema, aunque no sepa nada de él.
Hasta Rigoberta Menchú, dio también su opinión, a pesar de que es bien sabido que no tiene conocimientos sobre Derecho Internacional, pero desde que recibió (sin merecerlo) el premio Nobel de la Paz 1992 y le otorgaron doctorados honoris causa varias universidades, probablemente para ganar simpatías internacionales por demostrar que no son discriminatorias por raza y por género, parece que ella se lo ha tomado demasiado en serio y cree que sabe de todo. Y, dicho sin ánimo de ofenderla, no creo que sepa de todo, aunque haya recibidoi el premio Nobel de la Paz y muchas universidades le hayan concedido doctorados honoris causa que, aunque indudablemente son un honor muy estimable, no otorgan conocimiento en todas las materias del saber.
«Me parece un doble discurso porque si se defiende el Estado de Derecho y elecciones libres no se puede derrocar a ningún gobierno. Cuando firmamos la paz en Centroamérica creí que el camino era elección popular y no golpes de Estado. Si se busca una salida política a un problema legal se estaría sentando una base de impunidad, creí que Arzú era símbolo de la paz y no de la impunidad». O sea que, según ella, el ex Presidente Álvaro Arzú solamente debe opinar de cualquier tema de la misma forma que ella, porque de lo contrario lo vitupera. ¡Qué atrevimiento! Lo que sospecho que le sucede es que se ha tomado demasiado en serio lo del premio Nobel de la Paz, que no se lo dieron porque ella sea pacifista, sino para apoyarla en su lucha por la reivindicación del reconocimiento de los derechos humanos de los indígenas; y también cree que se merece los doctorados que ha recibido, olvidándose que son honoris causa, lo que quiere decir que no se los concedieron porque sepa todo lo concerniente a alguna ciencia o cultura, sino para apoyar la lucha de los indígenas para que se respeten sus derechos humanos.
* En elPeriódico de hoy se publica una muy interesante columna del internacionalmente famoso periodista y escritor cubano Carlos Alberto Montaner:
La extraña cárcel del señor Zelaya
¿Cuánto tiempo se quedará ahí?
«Roberto Micheletti, el presidente de Honduras designado por el parlamento, deseaba que el ex presidente Manuel Zelaya estuviera encarcelado en Tegucigalpa. Curiosamente, Hugo Chávez, Lula da Silva y Daniel Ortega lo han hecho posible.
Es verdad que Zelaya no está en una cárcel hondureña sino en la embajada brasilera radicada en la capital, pero eso es mucho más conveniente para el gobierno de Micheletti. Es difícil que un comando zelayista viole el recinto brasilero para intentar liberarlo, dado que allí se introdujo por su propia voluntad, y, al fin y al cabo, la responsabilidad por la integridad física de Zelaya ahora corre por cuenta de Brasil. La Policía hondureña sólo tiene que limitarse a cuidar el exterior del edificio y controlar las entradas y salidas. En algún momento, el señor Zelaya decidirá presentarse a la justicia de su país, o tal vez opte por pasar un largo tiempo asilado.
El presidente Micheletti, con bastante firmeza, ha escrito en el Washington Post que sigue adelante con las proyectadas elecciones del 29 de noviembre. Panamá, poco antes del incidente, declaró que si los próximos comicios hondureños son honrados y transparentes, reconocerá al nuevo gobierno. Eso es lo sensato. El presidente Ricardo Martinelli es un estadista valiente al que no le importa nadar contra la corriente si le parece moralmente justificable.
La OEA cayó en una trampa que le tendió el señor Chávez al advertir que no reconocería al presidente electo en los próximos comicios hondureños. ¿Quiere el señor Insulza precipitar al país a un conflicto violento para coronar a un vencedor empapado en sangre? Los candidatos a estas futuras elecciones habían sido libre y pacíficamente elegidos en primarias abiertas antes de la expulsión del poder de Zelaya. No fueron impuestos por nada ni nadie y representan todo el espectro político del país. Una vez fracasada la gestión restauradora del presidente Óscar Arias, ¿qué otra mejor opción existe?
El Departamento de Estado norteamericano tampoco ha actuado razonablemente. ¿A quién se le pudo ocurrir en esa casa de locos que es una buena estrategia tratar de desacreditar a priori la salida democrática que existe para la crisis hondureña? Tras el reconocimiento anunciado de Panamá, probablemente otros países hagan lo mismo. Para sus líderes es evidente que lo que le conviene a América es la existencia en el Continente de naciones estables regidas por gobiernos electos democráticamente que no estén bajo la nefasta influencia del chavismo. Ese será el inicio de una paulatina normalización de las relaciones internacionales de Honduras.
En todo caso, una de las primeras decisiones que tendrá que tomar el nuevo gobierno es qué hacer con el señor Zelaya. ¿La amnistía, le otorga un salvoconducto, o lo deja asilado permanentemente en la embajada brasilera? El ex presidente cubano Manuel Urrutia ?el primero designado por la revolución tras la caída de Batista? estuvo más de dos años recluido en las embajadas de Venezuela y México en La Habana hasta que Castro le otorgó el salvoconducto. El peruano Haya de la Torre estuvo cinco en la embajada de Colombia en Lima. Es cuestión de firmeza». (Fin del artículo)
Comentario: no tengo nada que agregar, porque este señor sí sabe de lo que habla y solamente puedo decir que más claro no canta un gallo.
* Para cerrar este blog, reproduzco un brillante artículo de un verdadero experto en la materia publicado esta mañana en Siglo Veintiuno sobre este mismo caso :
Vox Signata
BUSCANDO EL RUMBO (I)
Gabriel Orellana
Ex Canciller de la República y Catedrático Universitario.
«Ningún Estado? tiene derecho de intervenir? sea cual fuere el motivo, en los asuntos inter-nos externos de cualquier otro».
Para el Derecho Internacional Americano, el caso hondureño presenta interesantes aristas. Según la Convención Sobre Deberes y Derechos de los Estados: «La existencia política del Estado es inde-pendiente de su reconocimiento por los demás Estados. Aun antes de reconocido el Estado tiene el derecho de defender su integridad e independencia, proveer a su conservación y prosperidad y por consiguiente, de organizarse como mejor lo entendiere, legislar sobre sus intereses, administrar sus servicios y determinar la jurisdicción y competencia de sus tribunales. El ejercicio de estos derechos no tiene otros límites que el ejercicio de los de otros Estados conforme al Derecho Internacional»; y «Ningún Estado tiene derecho de intervenir en los asuntos internos ni en los externos de otro.»
Principios rectores de la Carta de la Organización de Estados Americanos son, entre otros, que: «El orden internacional está esencialmente constituido por el respeto a la personalidad, soberanía e independencia de los Esta-dos?»; «Todo Estado tiene derecho a elegir, sin injerencias externas, su sistema político? y a organizarse en la forma que más le convenga, y tiene el deber de no intervenir en los asuntos de otro Estado?» y que: «Ningún Estado o grupo de Estados tiene derecho de intervenir, directa o indirectamente, y sea cual fuere el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro». Esto, aclara, excluye el uso de la fuerza armada y «cualquiera otra forma de injerencia o de tendencia atentatoria de la personalidad del Estado» y de los «elementos políticos, económicos y culturales que lo constituyen.»
Sin comentarios, porque no los necesita.
NOTA IMPORTANTE DEL LUNES 28/09/09
Este artículo estaba preparado para ser publicado y enviado por el servidor desde hoy, sábado 26/09/09, pero debido a los constantes «apagones» que se produjeron durante la mañana de ese día no me fue pòsible enviarlo al servidor la hora acostumbrada para que, automáticamente, este blog fuese enviado a los suscriptores o ser ser visitado en Jorge Palmieri.com. Por la importancia que tiene su contenido y por el motivo que he explicado, decidí dejarlo para que pueda ser leído también el domingo 27 y el lunes 28. Muchas gracias.

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