Tsunami o terremoto financiero en EE.UU.

No obtuvo un resultado positivo la reunión de emergencia que tuvo lugar ayer por la tarde en la Casa Blanca de Washington, D.C., convocada por el presidente George W. Bush para tratar de llegar a un acuerdo para ?rescatar? (to bail-out) a los Estados Unidos de América de un tsunami o terremoto financiero peor que el de 1929. Con la asistencia de miembros del Congreso, tanto republicanos como demócratas, del Secretario del Tesoro, Henry M. Paulson Jr., y de los senadores Barack Obama y John McCain, los dos candidatos a la presidencia, fracasó el intento de salvar al país más poderoso del mundo de la peor crisis financiera que ha sufrido en su historia. En lo único en que todos estuvieron de acuerdo al final fue que no pudieron ponerse de acuerdo. El presidente Bush fracasó en su primer intento por conseguir un acuerdo in extremis para sacar adelante el más ambicioso plan de rescate financiero en la historia estadunidense, mientras los congresistas demócratas y republicanos seguían con un agónico proceso de negociación.
Pero, ya sea que posteriormente se encuentre una solución o no, va a tener importantes repercusiones políticas, porque el candidato del partido Republicano, John McCain, invocando demagógicamente su reiterado lema de The country is first (?El país es primero?) se comprometió a que de no llegarse ayer a un acuerdo interrumpiría su campaña electoral y no asistiría al primer debate presidencial programado para hoy en la Universidad de Mississippi, en Oxford. Como si solamente él y nadie más pudiese ser capaz de encontrar una solución aceptable a la crisis financiera. Mientras tanto, Obama, por su parte, declaró que un candidato presidencial debe poder atender más de un problema, por lo que cree indispensable participar en el debate para explicar al pueblo estadunidense lo que realmente está sucediendo y en qué consiste el proyectado «rescate» financiero.
Los demócratas culpan a los republicanos de falta de acuerdo para el rescate en las conversaciones en el Congreso y la reunión en la Casa Blanca. Pese a que los legisladores demócratas en un principio se rehusaban a aceptar el plan, fueron los republicanos quienes rechazaron un posible acuerdo sobre la propuesta del presidente Bush para atajar la crisis que enfrenta el país.
Al principio los demócratas habían puesto muchas objeciones al plan de la Casa Blanca, pero ayer parecían dispuestos a apoyarlo, aunque con numerosas modificaciones, pero los republicanos lo repudiaron totalmente. La aprobación en el Congreso de un plan que resuelva la crisis financiera en Estados Unidos depende de que «los republicanos pongan fin a su revuelta contra el presidente Bush», dijo un legislador demócrata.
El hecho es que los congresistas republicanos pusieron freno al plan Bush. En medio de un cruce de reproches y acusaciones, la revuelta del sector más conservador del partido Republicano consiguió frenar el principio de acuerdo anunciado durante la mañana por ambos partidos, mientras las insinuaciones de un boicot para beneficiar la posición de McCain emponzoñaba el ambiente. Aunque por otra parte, fue evidente que los republicanos trataban deliberadamente de atribuir un posible éxito a la presencia de McCain en la reunión para ganar votos en las próximas elecciones.
Tras una reunión que fue descrita por algunos asistentes tescomo ?muy tensa?, se desplomó el optimismo de la Casa Blanca que confiaba en que se veía venir un acuerdo ?inminente?, mientras los responsables de la negociación intercambiaban acusaciones y se negaron a declarar el fin de las negociaciones.
El senador Richard Shelby, el republicano de más alto rango en la Comisión Bancaria de la Cámara Baja, salió de la reunión diciendo: ?No creo que tengamos hoy un acuerdo. En lo único que estamos de acuerdo es que no llegamos a ningún acuerdo?.
?Quisiera regresar al punto de acuerdo que habíamos alcanzado por la mañana?, declaró el presidente del Comité de Banca del Senado, el demócrata Christopher Dodd, quien denunció las tácticas dilatorias de los republicanos para beneficiar la causa de John McCain y presentarlo como el hombre que llegó al capitolio para destrabar las negociaciones.
Bajo el plan que había sido considerado en el Congreso, el secretario del Tesoro podría obtener 250 mil millones de dólares de manera inmediata y otros 100 mil si certifica que son necesarios. Los últimos 350 mil millones podrían ser bloqueados por una votación del Congreso.
En un día sin acuerdos, las casas de bolsa de Asia cerraron con baja y las de los Estados Unidos y el resto de países del Oeste abrieron con baja, mientras que la principal caja de ahorro de EU, Washington Mutual (WaMa) se declaró en bancarrota y JP Morgan adquirirá gran parte de esa institución financiera.
La Casa Blanca insiste en que el sistema financiero de EU está tenso y urge llegar a un acuerdo, según las declaraciones del portavoz Tony Fratto que se produjeron cuando el Gobierno y el Congreso aún no lograron llegar a un acuerdo sobre el plan de rescate.
El sistema financiero estadunidense está bajo una tensión real y es necesario un acuerdo para que sea aprobada la legislación que permitirá el rescate de prestamistas en dificultades, indicó hoy la Casa Blanca.
Las declaraciones del portavoz Tony Fratto se produjeron luego de que el Gobierno y el Congreso no lograron llegar a un acuerdo ayer sobre el plan propuesto de gastar 700 mil millones de dólares para comprar activos hipotecarios ilíquidos. «Claramente nuestro sistema financiero está bajo real tensión y necesitamos tener la legislación final», dijo Fratto, pero agregó que «El Gobierno sigue trabajando con el Congreso para llegar a un acuerdo».
Instituciones de ahorro y préstamo estadunidenses y grandes bancos enfrentan dificultades y han tenido que recurrir a declaratorias de quiebra o a acuerdos acelerados de ventas para subsistir. El mayor cierre de un banco en la historia de Estados Unidos, el de Washington Mutual Inc., fue anunciado anoche.
Bush insiste que plan de rescate será aprobado. El presidente de EU admite que el proceso legislativo ?a veces no es muy agradable?, pero confía en que las diferencias entre republicanos y demócratas quedarán atrás y la medida será aprobada a la mayor brevedad. Por quinto día consecutivo, Bush enfatizó la necesidad de aprobar el plan de rescate financiero propuesto por su gobierno para paliar la crisis económica que enfrenta su país.
El mandatario estadunidense refirió que hay una necesidad de actuar «rápidamente» pero afirmó que «cuando hay un plan así de grande y que requiere una aprobación legislativa es congruente que enfrente retos». En un mensaje televisivo desde la Casa Blanca admitió que el proceso legislativo «a veces no es muy agradable», pero confía en que se aprobará la medida a la mayor brevedad posible y que las diferencias entre republicanos y demócratas queden atrás para alcanzar un acuerdo «sustancial». Aclaró que hay diferencias respecto algunos acuerdos, pero no en la necesidad de un paquete de rescate.
El mensaje del presidente Bush busca dar confianza a los mercados durante los primeros minutos de la apertura en Wall Street y después de que ayer finalizara la reunión en la Casa Blanca entre el Congreso, el presidente, los candidatos a sucederle y el secretario del Tesoro, en la cual no hubo acuerdos.
El representante Barney Frank, demócrata de Massachusetts que preside el Comité de Banca en la cámara baja, dijo en el programa de televisión The Early Show de la cadena CBS, que le sorprendió el grado de disensión entre los republicanos y Bush.
Los dirigentes del Congreso retornan esta mañana a sus negociaciones en torno a una propuesta de la Administración Bush, con un costo de por lo menos 700 mil millones de dólares, que pondrá al gobierno de EU como salvador del sistema financiero.
En lo que va de año, la Administración Bush puso 29 mil millones de dólares para salvar al banco financiero Bear and Stearns; otros 200 mil millones de dólares en la nacionalización de las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, y 85 mil millones de dólares más en la nacionalización de la aseguradora American International Group.
Cuando los dirigentes del Congreso fueron ayer a la Casa Blanca para discutir la crisis con el presidente Bush, varios representantes republicanos se rebelaron contra la propuesta presidencial y socavaron un posible acuerdo.
La prensa publica hoy relatos de participantes en el encuentro, según los cuales la discusión se tornó acalorada y, en un momento, el secretario del Tesoro, Henry Paulson, se arrodilló delante de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, para rogarle su apoyo al plan.
«Básicamente, la propuesta que presentó Paulson está mal estructurada», dijo esta mañana en el mismo programa de televisión el senador Richard Shelbly, de Alabama y el republicano de mayor jerarquía en el Comité de Banca del Senado.
«El plan nada hace para ayudar a quienes tienen dificultades en el pago de sus hipotecas» , añadió.
Pretextando que deberá cumplir su promesa de no tomar parte en el debate programado para hoy con su rival, el candidato demócrata, senador Barack Obama, el candidato republicano, John McCain ha anunciado que no va a asistir hoy al primer debate que tendra lugar hoy, a pesar de que todos los analistas políticos han recordado que el ex presidente demócrata «Jimmy» Carter (1977-1981) perdió la oportunidad de reelegirse porque no asistió a un debate y le derrotó el candidato del partido Republicano, Ronald Reagan. Con su pan se lo coma, como solemos decir comúnmente por aquí.
Si alguna posibilidad había de que McCain pudiese ganar las próximas elecciones del 4 de noviembre, podemos estar seguros de que perderá, entre otras cosas, por no presentarse hoy al debate que será transmitido por todas las cadenas de radio y televisión del país. Y es seguro que el astuto Barack Obama aprovechará su ausencia para decir muchas cosas que probablemente se habría callado si su rival hubiese estado presente.
NOTICIA DE ULTIMA HORA
Es evidente que los consejeros de la campaña presidencial del candidato del partido Republicano, senador John McCain, pensaron mejor la decisión que habían adoptado y lograron convencerle de reanudar su campaña electoral y de que el no asistir al primer debate presidencial de esta noche, en la universidad de Mississippi, en Oxford, sería un error irremediable que podría costarle perder toda posibilidad de ser electo Presidente de los Estados Unidos el próximo 4 de noviembre, porque a último momento cambió su decisión y anunció que cree que la solución a la crisis financiera «está bien encaminada» y que reanudará su campaña y esta tarde volará a Oxford, Mississippi, para participar en el primer debate con su rival demócrata, senador Barack Obama, quien en las últimas encuestas realizadas le saca 10 puntos de ventaja.

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