Ese no fue diálogo, sino aburrido monólogo

El presidente Álvaro Colom habló hasta por los codos
Por el canal de televisión Guatevisión, propiedad del periódico Prensa Libre, se transmitió anoche, a partir de las 21:30 horas, el programa denominado Diálogo con Haroldo Sánchez, con la participación del Presidente de la República, ingeniero Álvaro Colom Caballeros, y el cual tuvo la extraordinaria e insoportable duración de 45 minutos y no puedo resistir la tentación de comentarlo extensamente, pero por tener otras cosas inaplazables que hacer, no podré hacerlo hoy, sino lo haré mañana, si Dios no dice otra cosa. Sin embargo, quiero adelantar que el programa de anoche no fue lo que se puede calificar como diálogo, sino fue un monólogo aburridísimo en el que la mayor parte del tiempo habló hasta por los codos el mandatario, ante una extraña actitud de asombro de Sánchez, quien se limitó a decir muy poco, aunque al final hizo una aclaración totalmente innecesaria al decir que no se debe creer que el gobierno es el autor de la extrema violencia y de la ola de criminalidad que estamos sufriendo, porque los autores son los delincuentes, ante la incapacidad del «Gobierno de Álvaro Colom» de evitar esas actividades.
Quiero aprovechar la ocasión para comentar que, en ese mismo programa noticioso, un joven aprendiz de periodista de nombre Renato Martínez, muy amanerado por cierto, tiene a su cargo el segmento en el cual informa, en mangas de camisa, sobre el estado del tiempo y siempre dice que ese es un noticiario «como debe ser», pero cada vez que comienza a informar lo relativo a ese tema dice «les comento», por lo cual sugiero que cualquiera de los dos amigos y veteranos periodistas Mario Antonio Sandoval, presidente del noticiero, columnista de Prensa Libre y nada menos que ex presidente de la Academia de la Lengua Española en Guatemala, o Haroldo Sánchez, director del susodicho programa noticioso, internacionalmente conocido como «El señor de los anillos», por razones obvias, se tomen el cuidado y el trabajo de decirle que debe hablar como se debe y decir les informo en vez de «les comento», porque, como ellos saben muy bien, son dos cosas muy distintas. Y lo peor es que parece que ese error es contagioso, porque hoy dijo lo mismo el joven y novel reportero Joaquín Samayoa, quien si no me equivoco es nieto de mis recordados e inolvidables grandes amigos Ramiro Samayoa Martínez y Jeanne Brahmá e hijo del recientemente desaparecido amigo Estuardo («Cayo») Samayoa Brahmá y de la encantadora señora «Baby» Azmitia, nieta del prócer unionista y anticabrerista don José Azmitia, quien el 11 de marzo encabezó la heróica manifestación contra el dictador de los 22 años.
¡Ah, sí! Antes de que se me olvide… ¡qué chula y eficiente es la presentadora de ese noticiario al medio día! Aunque también hay otras que son muy agradables a la vista y la nueva presentadora por la noche también tiene lo suyo, comenzando por una mirada que tiene un «no sé qué»… ¡que yo sí sé!
Así que hasta mañana, si Dios quiere.

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