CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE CANTINFLAS

En muchos países del mundo se conmemoró, de diferentes formas, el centenario del nacimiento de ese ícono del humorismo cinematográfico latinoamericano. Pero particularmente en México, su ciudad natal, donde tuvieron lugar numerosos actos conmemorativos, algunos organizados por su hijo, Mario Arturo Moreno Ivanova, entre los cuales destacó la ceremonia y recepción que tuvo lugar en el bello Palacio Postal, a la cual asistimos cerca de 500 invitados, entre los cuales destacó la señora Margarita Zavala Gómez del Campo de Calderón, Primera Dama de México, quien pronunció un breve discurso alusivo y ofició la cancelación de una edición limitada de una estampilla postal con el rostro de Cantinflas –la cual seguramente tendrá mucho valor para los filatélicos–; y también asistieron otras persnalidades del mundo sicial, económico y artíctico, como la aún guapa estrella cinematográfica Silvia Pinal. Asimismo, hubo otros eventos que fueron organizados por su sobrino, Eduardo Moreno Laparade, hijo de Lalo, el más cercano entre sus numerosos hermanos y durante muchos años apoderado del artista, como la exhibición de una magnífica colección de 126 fotografías gigantes de diferentes actividades del homenajeado, colocada en las rejas del Bosque de Chapultepec, del lado del Paseo de la Reforma. Para asistir a la ceremonia que tuvo lugar en el Palacio Postal de la ciudad de México para conmemorar el centenario del nacimiento de mi muy querido amigo Mario Moreno Reyes, más conocido como Cantinflas, viajé al Distrito Federal de los Estados Unidos Mexicanos en la línea aérea Interjet que, dicho sea de paso, me pareció un servicio magnífico. Me acompañó en este breve viaje mi estimado amigo el licenciado Roberto López Villatoro, quien fue un excelente compañero. Este día Cantinflas invadirá el Auditorio Nacional, la Cineteca y el Metro del Distrito Federal pues estará presente en los recintos a través de cápsulas de sus películas como Ahí esta el detalle, Ni sangre ni arena, A volar, joven, El profesor, Un día con el diablo y dos de sus trabajos internacionales, Vuelta al mundo en 80 días y Pepe.
La Cineteca Nacional y la Fonoteca Nacional proyectarán dicho trabajo, que pretende ser una conversación con los personajes más emblemáticos del inolvidable Mimo de México. En la Fonoteca algunas anécdotas y películas de Cantinflas serán comentadas por los famosos actores Joaquín Cordero y Maty Huitrón, así como también por los investigadores Nelson Moreno y Vicente Quirarte.
Cantinflesco y cantinflear
Lo cantinflesco va más allá de algunas acepciones que la Real Academia de la Lengua (DRAE) ha dado a palabras como cantinflear o cantinflada. Va más allá de lo verbal. El personaje de Cantinflas logró tomar del ambiente de los barrios, actitudes, palabras, sonidos y movimientos corporales desarrollados ahí a través del tiempo; reflejó, quizás con la exageración propia del espectáculo popular de las carpas, el estilo de ser, hablar y moverse característico de los miembros de un sector muy numeroso de la población urbana de México, conocidos como «peladitos». Los quiebres de cintura y cadera al bailar danzón no los inventó Mario Moreno. Tampoco la forma de hablar y el atuendo cantinflesco surgieron de repente, al contrario, recogen la tradición de cómicos carperos, antecesores o contemporáneos de Cantinflas, como Armando Soto la Marina (Chicote) o el cómico Manuel Medel, quien fue su compañero en sus inicios en las carpas y en sus primeras películas. Por talento y por azar correspondió a Mario Moreno Reyes resumir y encarnar esa tradición cultural que flotaba en el ambiente.Día de homenajes a Cantinflas. Este viernes se celebró el centenario de su natalicio con varios eventos. Uno de ellos fue, incluso, en Los Ángeles, California, donde, el legado del cómico estremeció al vetusto Teatro Million Dollar, donde tradicionalmente se han presentado los artistas mexicanos que llegan a trabajar a esa ciudad. Hasta en la Cineteca de La Habana (Cuba) se conmemoró su 100 natalicio.

Pose característica de Cantinflas en la exposición en las Rejas de Chapultepec

A pesar de que la mencionada exposición fotográfica en las rejas del bello Bosque de Chapultepec fue interesante y pudo ser admirada por muchos miles de personas que se acercaron o transitaban por el Paseo de la Reforma, en mi opinión fue mucho más importante la ceremonia y recepción que tuvieron lugar a partir de las 7:30 de la noche en el regio Palacio Postal, durante el cual pronunció un breve discurso alusivo la encantadora señora Margarita Zavala de Calderón, respetable Primera Dama de México, esposa del Presidente Felipe Calderón Hinojosa. Al llegar al Palacio Postal me extrañó que hubiese tanta seguridad, pero luego me enteré de que la razón de ello fue que el Presidente Calderón Hinojosa tenía el propósito de presentarse sin anunciarse.

Estas son algunas de las fotos que logré tomar en esa oportunidad:

En esta foto, la señora Margarita Zavala de Calderón, Primera Dama de México, en el escenario antes de pronunciar su discurso, cambia impresiones con los presentadores del acto, el destacado periodista Juan José Origel (Pepillo) y el popular actor Adal Ramones. A un lado están el Director general del Servicio Postal Mexicano, señor Pablo Reyes Pruneda, y el único hijo del homenajeado, Mario Arturo Moreno Ivanova, acompañdo de una guapa y elegante dama a quien presentó como «la mujer que amo».

La encantadora señora Margarita Zavala de Calderón pronunciando su discurso mientras la observan el periodista Juan José Origel y el popular actor Adal Ramones. Entre otras cosas, la esposa del Presidente Felipe Calderón dijo: «Todos sabemos quién es Cantinflas porque lo hemos visto a través de las pantallas y escenario, además pasó a ser parte de la cultura popular de nuestro acervo, nuestro idioma, y principalmente, es parte de nuestra cultura», dijo.  Y añadió: «Aunque hoy hacemos un merecido homenaje a un mexicano que supo ganarse los corazones y nos hizo pensar mucho en que México necesita de todos nosotros. También nos hizo pensar a carcajadas y reflexionar. Y con evidente emoción agregó: «Gracias Cantinflas por tu amor, por tu alegría y por tu optimismo». Señaló que Cantinflas «vive mediante sus películas, de sus amigos que lo comparten, y a través de su imagen plasmada por el célebre pintor muralista Diego Rivera en el mural del Teatro de Los Insurgentes».  Insistió en que vive en muchos niños, sobre todo en huérfanos, por lo que agradeció que siempre hubiera visto por la gente que más necesitaba. «Todos los que estamos aquí tenemos un recuerdo de alguna de sus películas. La mejor manera de seguir con su recuerdo es como lo hacemos hoy, que celebramos y que volvemos a reír con su ingenio. Hay que seguir enseñando a las nuevas generaciones la riqueza de su obra y de su persona».

El imitador Celorio tratando de imitar a Cantinflas, mientras le observan de cerca Juan José Origel y Adal Ramones. Pero, en mi opinión, esta parte desmereció la ceremonia porque Cantinflas es inimitable y su mediocre imitación me pareció grotesca y lamentable.

El imitador Celorio, presume de tener cierto parecido con el genial cómico Cantinflas, pero aunque sí se le parece un poco, la gran diferencia es que el color de su piel es excesivamente morena mientras que Mario Moreno lo único que tenía de moreno era el apellido.

Entre los numerosos artistas que asistieron a esta ceremonia y posterior recepción se encontraba la famosa y veterana estrella cinematográfica y teatral Silvia Pinal, quien todavía se conserva muy bien a pesar de los muchos años que ha vivido.

Otro de los famosos que asistió fue el enmascarado luchador Hijo del Santo

En esta foto, que me demuestra que ya estoy demasiado viejo, me encuentro en la grata compañía de mi viejo y querido amigo Mario Arturo Moreno Ivanova, a quien conocí desde que aún estaba en el vientre de su madre, la norteamericana Marion Roberts, a quien conocí primero que Cantinflas y después yo  se la presenté.

Mi estimado amigo y excelente compañero de viaje, licenciado Roberto López Villatoro, con mi querido amigo Mario Moreno Ivanova en la recepción en homenaje al centenario del nacimiento de su padre, mi muy querido y recordado amigo Mario Moreno Reyes, mejor conocido como Cantinflas.

Una vez pasado el acto, hubo una recepción en la que sirvieron, entre otras cosas, un tequila añejo que lleva el nombre de Cantinflas. En esta foto me encuentro bebiendo una copa de tequila acompañado de algunas  personas muy agradables con quienes compartí la mesa.

Otra escena durante la animada recepción que se ofreció después de la ceremonia. En esta foto se evidencia que ya estoy viejo o «en las postrimerías de mi vida», como me dijo recientemente un policía de inteligencia español que se ha convertido en periodista. Pero creo que no estoy tan mal después de haber vivido intensamente 82 años.

Salí de la ceremonia y recepción muy «bien armado»… pero de una botella de tequila añejo marca Cantinflas, porque, lamentablemente, esta guapísima «chamaca» rubia únicamente se prestó para posar conmigo (con o) en la foto antes de ingresar a la recepción. Pero la razón por la cual posé en esta foto no fue para despertar la envidia de los hombres que vean a esta mujer, sino para que se vea por detrás la belleza de este Palacio Postal metálico en el que tuvieron lugar el acto de la cancelación de la estampilla  para conmemorar el centenario del nacimiento de Mario Moreno Reyes, Cantinflas y la posterior recepción. Por cierto que este viejo palacio todavía está en funcionamiento.

No satisfecho con una, ahora son dos