MISCELÁNEA 22/08/09

*Autorizada opinión jurídica
Hay algunos criterios jurídicos que se pronuncian en contra de que se pueda hacer cualquier enmienda a alguno de los artículos de la Constitución Política de la República que fue promulgada el 31 de mayo de 1985, durante el gobierno militar de facto del cual fue Jefe de Estado el general Óscar Humberto Mejía Víctores, pero hay constitucionalistas que opinan que los únicos artículos de la Carta Magna que no pueden enmendarse son, específicamente, los que se señalan en artículo 281 (Artículos no reformables), que textualmente dice: ?En ningún caso podrán reformarse los artículos 140, 141, 165 (inciso g), 186 y 187, ni en forma alguna toda cuestión que se refiera a la forma republicana de gobierno, al principio de no reelección para el ejercicio de la Presidencia de la República, ni restársele efectividad o vigencia a los artículos que estatuyen la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República, así como tampoco dejárseles en suspenso o de cualquier otra manera variar o modificar su contenido?.
Estos artículos se refieren concretamente a lo siguiente: el 140 a su naturaleza de ?Estado libre, soberano e independiente, organizado para garantizar a sus habitantes el goce de sus derechos y de sus libertades. Su sistema de gobierno es republicano, democrático y representativo?; el 141 a la Soberanía que ?radica en el pueblo, quien la delega, para su ejercicio, en los Organismos Legislativo, Ejecutivo y Judicial. La subordinación entre los mismos, es prohibida?; a las atribuciones del Congreso de la República?; el inciso g) del artículo 165 (Atribuciones del Congreso) dice: ?Desconocer al Presidente de la República si habiendo vencido su período constitucional, continúa en el ejercicio del cargo. En tal caso el Ejército pasará automáticamente a depender del Congreso?; el 186 especifica las prohibiciones para optar a los cargos de Presidente o Vicepresidente de la República; y el 187 -Prohibición de reelección, estipula que son punibles ?la reelección presidencial o la prolongación del período presidencial, por cualquier medio?.
El sábado pasado, el respetable catedrático universitario y abogado Gabriel Orellana publicó en su acostumbrada sección Vox Signata del periódico Siglo Veintiuno, un interesante artículo sobre este tema –con el cual estoy totalmente de acuerdo– que voy a permitirme reproducir:

ACERTADO CRITERIO DE LA CC
Gabriel Orellana
gorellana@sigloxxi.com
La Constitución es en cuanto norma jurídica independiente de cualesquiera otras leyes.

Bienvenido sea el argumento vertido en la sentencia dictada por la Corte de Constitucionalidad el 22.07.09 (exp. 1376-2009), ya que ¡al fin! terminó con el errado criterio vertido en sus sentencias del 12.03.96 (exp. 300-95) y 20.03.96 (exp. 453-95) y que afirmaba que las leyes de rango consti-tucional son inimpugnables por vía de inconstitucionalidad general o en caso concreto, ya que for-man parte integral de la Constitución.
Con el criterio ahora rechazado, razonó la CC, se ?deja en latente peligro el hecho de que cualquier reforma introducida por el legislador ordinario a la legislación de esta índole, escape del eventual control de constitucionalidad, lo cual a criterio de esta Corte no es factible, ya que se tornaría incues-tionable cualquier reforma que se promulgue sobre una ley constitucional, eventualmente generaría normas pétreas, e impediría el libre acceso a la judicatura constitucional, por parte de quien pretenda el examen a las modificaciones que el Congreso de la República promulgare a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, Ley de Orden Público o Ley de Emisión del Pensamiento?. (Inexplicablemente la CC, sin ninguna explicación, excluyó de esta enumeración a la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad, que también pertenece a la categoría de las leyes de jerarquía constitucional).
Además de creativo y novedoso, este argumento viene a fortalecer aún más el punto de vista de quienes adversamos aquellas dos sentencias, fundados en que merced a su ?supremacía?, la Constitución es en cuanto norma jurídica independiente de cualesquiera otras leyes, sin atender a su jerarquía de ordinarias o constitucionales.? (Fin del artículo).

*Deberían mandarlos al carajo
En su edición impresa de esta mañana, elPeriódico publica, en base a una información de AP/Agencias, una nota titulada «Honduras evalúa si recibirá a cancilleres de la OEA» y el subtítulo «Hoy, una misión de ese organismo visitará el país». A continuación, el texto de la información dice: «El gobierno de facto evalúa aún si recibirá hoy a una delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA) que tiene por misión tratar sobre el retorno al poder del depuesto presidente Manuel Zelaya, dijo ayer el actual ministro de Información, René Zepeda.
«Estamos evaluándolo, es lo que se discute en este momento, pero no hay nada aún», dijo Zepeda a la AP en una conversación telefónica. «Hasta ahora no nos han pedido (los cancilleres) una reunión», afirmó.
«Hoy está previsto que arribe a Honduras una delegación de siete cancilleres y el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, para instar al presidente de facto Roberto Micheletti a que firme el Acuerdo de San José encaminado a solucionar la crisis provocada por el golpe de Estado del 28 de junio con el que fue depuesto Zelaya.
«Estarán en Honduras hoy y medio día del martes, dijo la integrante de la comisión mediadora por parte del gobierno de facto, Vilma Morales.
«El Acuerdo de San José, propuesto por el presidente costarricense Óscar Arias, busca restablecer a Zelaya en el poder, otorgar una amnistía a todos los implicados en el golpe de Estado. De firmarse, también otorgaría perdón a Zelaya por los delitos de traición a la patria y otros de los que se le acusa por intentar reformar las «lartes irreformables» de la Constitución.
«Tanto partidarios de Manuel Zelaya como funcionarios del Gobierno de Micheletti ven en esta visita una última oportunidad para resolver la crisis por la vía diplomática».
* Mi opinión personal sobre este caso
Los hermanos hondureños no me lo están preguntando, pero mi opinión es que el gobierno de facto de Roberto Micheletti rechace parlamentar con una comisión de la OEA que ya se ha manifestado oficialmente en favor del presidente depuesto, porque todos los cancilleres que la componen votaron porque se expulsara a Honduras de la OEA. Y la pregunta del millón es ¿Por qué si ya la expulsaron ahora quieren hablar con las autoridades de facto? Sobre todo si está al frente de la comisión visitante el insoportable socialista chileno Miguel Insulza, y la encabeza el canciller argentino Jorge Taiana que fue el mismo que presidió la asamblea general en la que Honduras fue expulsada de la OEA. Si ya se sabe auál es la forma de pensar y la actitud de estas personas, ¿por qué y para qué van a hablar con ellos? Por otra parte, hablan del «Acuerdo de San Jose», cuando en realidad no ha habido acuerdo alguno, sino únicamente una propuesta del presidente costarricense Óscar Arias, a solicitud de la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Rodham Clinton. Pero en ningún momento puede calificarse de «acuerdo» si antes no lo han aceptado ambas partes en conflicto. Y que yo sepa, ni siquiera el propio Zelaya lo aceptó, mucho menos el gobierno del presidente de facto Roberto Micheletti. Luego entonces, ¿de qué «acuerdo» hablan si no ha habido ninguno?
Así mismo, la Constitución de Honduras estipula que un presidente que trate de enmendar la Constitución en lo que se refiere a la reelección es traidor a la patria y debe ser sustituído en el acto, para lo cual el Ejército pasa a ponerse a las órdenes del Congreso. Además, ya la Corte Suprema de Justicia ha declarado -con toda claridad- que si Zelaya regresa al país tendrá que ser llevado ante los tribunales para ser juzgado.
¿Qué se están creyendo Insulza, Taiana y demás socialistas como los hermanos Fidel y Raúl Castro, dictadores de Cuba, el presidente dictatotial de Venezuela, Hugo Chávez, el presidente ecuatoriano Rafael Correa, el presidente nicaragüense Daniel Ortega Saavedra, la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner y el presidente cocalero boliviano, Evo Morales? ¡Que no frieguen! A puro tubo quieren que regrese a ejercer la presidencia de Honduras ese bufón megalomaníaco que ya tenía hartos a los hondureños que no querían caer en el llamado Socialismo del Siglo XXI? Y no menciono a los demás presidentes que a pesar de no haber salido del closet todavía en cuanto a su ideología socialista les han acuerpado en su actitud en favor de Zelaya porque no quieren arriesgarse a que les pueda ocurrir la mismo.
Pero debe aprovecharse la situación para que quede muy claro que el hecho de que una persona haya sido electa por el pueblo para ser presidente de la República no significa que constituya una sentencia inapelable contra el pueblo y que ese presidente no pueda ser derrocado si comete violaciones a la Constitución de la República, evidentes actos de corrupción, abusos de poder y otros delitos. Ningún presidente -por mucho que haya sido electo libremente por el pueblo- tiene derecho a hacer lo que el pueblo no aprueba. Y si lo hace contra la voluntad del pueblo se expone a que le den una patada en el trasero como la que le dieron a Zelaya los diputados y los militares hondureños.
En síntesis, mi consejo a Roberto Micheletti es que no reciba a Insulza, porque en la anterior visita que hizo a Tegucigalpa se negó a hablar con él pòr no ser un presidente legítimo y dijo que él no habla con impostores. Y todos los cancilleres que integran esa comisión ya se manifestaron en contra de este gobierno y a favor de Zelaya en la sesión de la OEA cuando expulsaron a Honduras de su organización. ¿Quién con una luz se pierde?
Por último, no debe extrañar que la Comisión Internacional de Derechos Humanos se haya pronunciado en contra de las medidas del gobierno de facto para imponer el orden, porque era obvio que ya tenían formado un criterio favorable a Zelaya y sus seguidores. ¿Qué esperan que hagan las autoridades cuando los manifestantes revoltosos están rompiendo las vitrinas y saqueando los almacenes? ¿Que los dejen cometer vandalismo? ¿Qué quisieran que haga el gobierno de facto? ¿Que se cruce de brazos y les deje apoderarse de las ciudades? ¡Que se vayan al carajo! ¿Por qué no dicen nada contra las permanentes violaciones a los derechos humanos que se han venido produciendo desde hace medio siglo en Cuba y se están produciendo desde hace algún tiempo en Venezuela?
A mí no me agradan los golpes de Estado contra los gobiernos democráticos y legalmente constituidos, pero hay veces que son indispensables e inevitables. Como en este caso. Zelaya era ya un mal insostenible, insoportable para los hondureños, que solo agradaba a sus corifeos, particularmente al dictador venezolano Hugo Chávez. ¡Otro que también debería irse ya al carajo!

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