HONDURAS SUFRE POR UN BUFÓN CRETINO


Muchas de sus actitudes le identifican como un bufón cretino.
La hermana república de Honduras, el país que está catalogado como ?el más pobre de Centroamérica?, vive actualmente una grave crisis que podría convertirse en una guerra civil fratricida, de insospechadas consecuencias, por enfrentamientos violentos entre los partidarios del depuesto presidente Manuel «Mel» Zelaya Rosales y quienes, por el contrario, aplauden que éste haya sido derrocado por sus torpes decisiones y el hecho de seguir las directrices del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, comandante Hugo Chávez Frías, y tratar de conducir a Honduras al socialismo. Con el apoyo del gobierno cubano de los hermanos Fidel y Raúl Castro, y las enfermizas directrices y el dinero del dictador venezolano Hugo Chávez, se han organizado grupos de choque integrados por supuestos estudiantes universitarios que están sembrando el terror con manifestaciones en favor de que regrese a la presidencia «Mel» Zelaya, y estos actos de rebeldía y terrorismo callejero provocan reaccciones violentas de parte de las autoridades que lo derrocaron, las cuales, obviamente, no están dispuestas a ceder a lo que les exigen y dar marcha atrás con el regreso de Zelaya porque saben que si acceden entregarían a Honduras al llamado «socialismo del Siglo XXI».
El conflicto se desató a raíz de los acontecimientos que se han venido sucediendo desde los últimos días que ejerció la Presidencia de la República hasta la madrugada del 28 de junio cuando unos elementos del Ejército, fuertemente armados y con el rostro cubierto con pasamontañas, allanaron el Palacio Presidencial y le sacaron de la cama por la fuerza, en ropa de dormir, le condujeron al aeropuerto militar y le obligaron a abordar el avión presidencial para transportarle a San José de Costa Rica en calidad de exiliado. Como es bien sabido, desde entonces el mandatario defenestrado ha venido agitando al mundo entero para promover que todos los gobiernos condenen el golpe de Estado y rechacen al régimen de facto que le derrocó para que él pueda regresar a la Presidencia de la República a terminar su período en enero del año próximo. La síntesis de este problema consiste en lo siguiente: Zelaya fue electo presidente habiendo sido postulado por el partido Liberal, no obstante lo cual un día él sorprendió a todos los hondureños al anunciar que su gobierno iba a ser «social-demócrata»; luego, después de haber cometido una serie de errores en su administración, violó la Constitución cuando, a pesar de todas las prohibiciones legales para ello, trató de llevar a cabo un referendo para cambiar en la Constitución la prohibición a que tan sólo se plantee la posibilidad de hacer una reforma con el propósito de permitir la re elección presidencial. A pesar de las reiteradas advertencias del Tribunal Electoral y de la Corte Suprema de Justicia, creyó que podría salirse con la suya siguiendo los instructivos del dictador venezolano Chávez y se proponía llevar a cabo el referendo de todas maneras con papeletas que su corifeo Chávez le envió impresas de Venelueza. Para impedir que se llevase a cabo esa consulta inconstitucional, el Tribunal Electoral planteó el caso ante la Corte Suprema de Justicia y ésta a su vez ante un juzgado que ordenó al Ejército impedir que se llevase a cabo. Y de acuerdo con lo que estipula la Constitución, comete un acto de traición a la patria quien viole la Constitución para tratar de re elegirse. En acatamiento de la orden judicial, el Ejército depuso a Zelaya pero cometió el error de expulsarlo del territorio hondureño en vez de meterlo a la cárcel para que fuese juzgado por sus delitos. Pero los militares lo hicieron así porque creyeron que sería la mejor manera de evitar confrontaciones con sus seguidores. Pero eso fue un grave error porque como víctima de un golpe de Estado en pleno siglo XXI, Zelaya ha desatado en todo el mundo un conflicto de carácter internacional cuya solución está fuera del alcance de quienes lo destituyeron, a menos que den marcha atrás en lo actuado.
Desde entonces, Zelaya ha venido desarrollando una inusitada actividad por todas partes, pero particularmente en la Organización de Naciones Unidas (ONU), donde contó con el apoyo del presidente de la actual Asamblea General, el ex sacerdote católico y ex canciller sandinista nicaraguense Miguel D’Escoto, para que pudiese pronunciar un discurso desde el podium ante el pleno que votó rechazando el golpe de Estado. Luego acudió a la Organización de Estados Americanos (OEA), donde consiguió que el Secretario General, el socialista chileno José Miguel Insulza Salinas, viajase a Honduras para investigar la situación y pronunciarse al respecto, pero éste se negó a hablar con los dirigentes del nuevo gobierno de facto alegando que no podía hablar con un gobierno ilegítimo, pero convocó a una asamblea general de cancilleres americanos, la cual estuvo presidida por el socialista Jorge Taiana, ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, la cual condenó la destitución de Zelaya y expulsó de la OEA al gobierno de facto de Roberto Micheletti, al que dieron un plazo de 72 horas para que abandonaran el poder y de inmediato devolviesen el mando del país sin condiciones de ninguna clase a Manuel «Mel» Zelaya Rosales. A raíz de lo cual el depuesto ex gobernante anunció que inmediatamente regresaría a Honduras y que le acompañarían los secretarios generales de la asamblea general de la ONU y de la OEA, así como los presidentes de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, de Ecuador, Rafael Correa, y el sacerdote Fernando Lugo, de Paraguay. Como se recordará, todos estos periplos los ha venido haciendo Zelaya en un avión ejecutivo del gobierno venezolano que le facilitó su corifeo Hugo Chávez. Sin embargo, al último momento los mencionados gobernantes cambiaron de plan y volaron a San Salvador en otro avión a esperar que Zelaya hubiese logrado entrar a Honduras; pero aunque el avión de Zelaya llegó a sobrevolar el aeropuerto Toncontín, de Tegucigalpa, el Ejército hondureño impidió que aterrizara el avión de Chávez estacionando camiones en las pistas.
Entonces, Zelaya se dirigió primero a Managua, para hablar con el presidente Daniel Ortega Saavedra y luego a San Salvador para informar de lo sucedido a quienes le apoyan, y solicitó una cita con Hillary Rodham Clinton, Secretaria de Estado de los Estados Unidos de América, y cuando obtuvo la cita voló de regreso a Washington, donde se enteró que la señora Clinton había hecho arreglos con el presidente de Costa Rica, doctor Óscar Arias Sánchez, premio Nobel de la Paz 1987, para que éste tratase de alcanzar un acuerdo pacífico entre Zelaya y Micheletti.

El doctor Óscar Arias Sánchez recibió el Premio Nobel de la Paz en 1987 y el Príncipe de Asturias de Cooperación Iberoamericana en 1988 por méritos que realmente no eran suyos.
El premio Nobel de la Paz 1987 se lo otorgaron a Óscar Arias porque creyeron que él había sido el autor de los primeros pasos para lograr la paz en los países con conflictos armados Centroamérica, cuando la verdad fue que los que realmente lo hicieron fueron los Acuerdos de Esquipulas que realmente impulsó el entonces presidente de Guatemala, licenciado Marco Vinicio Cerezo Arévalo.
Manuel «Mel» Zelaya atendió la sugestión de la Secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y acudió a la cita con el presidente de Costa Rica Óscar Arias, pero se negó a hablar con Michelleti, así como éste se negó rotundamente también a hablar con él. Sin embargo, ambos escucharon separadamente lo que Arias proponía y aceptaron continuar hablando del tema una semana más tarde o enviar a sus respectivos delegados para que se entrevistasen con la contraparte. Mientras tanto Zelaya siguió viajando a cuerpo de rey por muchos países para solicitar el apoyo de los gobernantes para que presionaran al gobierno de facto de Roberto Michelleti para que le permitiesen regresar a asumir la presidencia hasta las elecciones programadas para el mes de noviembre y después entregar el mando en enero del año próximo al candidato que resulte ganador.
Entre los numerosos países que Zelaya visitó fue Guatemala, donde fue recibido en el aeropuerto militar con honores de Jefe de Estado en visita oficial y los cadetes de la Escuela Politécnica, después sostuvo una conferencia de prensa en el Salón de los Espejos de Casa Presidencial en compañía del presidente Álvaro Colom Caballeros.

Este bufón es tan irrespetuoso y mal educado que ni siquiera por estar en compañía del presidente de Guatemala, Álvaro Colom, y junto a nuestro lábaro patrio, en Casa Presidencial, tuvo la educación de quitarse el característico sombrerón vaquero que usa todo el tiempo.
Actualmente Zelaya se encuentra en la ciudad de México, donde el Presidente Felipe Calderón le recibió en la residencia presidencial de «Los Pinos» con honores de Jefe de Estado en visita oficial, y el jefe del gobierno de la ciudad, el socialista Marcelo Ebrard le condecoró y en una solemne ceremonia le hizo entrega de las llaves de la ciudad.
El Universal de México publica hoy el siguiente artículo:
Zelaya acusa de tibieza a Obama
Ebrard condecora y da apoyo al depuesto presidente hondureño
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, visitó el miércoles el pleno de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión en México, donde reconoció las medidas que han tomado otras naciones y organismos internacionales contra los golpistas de su país, pero dijo que han sido insuficientes e incluso las de Estados Unidos han sido ?tibias?.
En las instalaciones del Senado, en conferencia de prensa, consideró que en cinco minutos ?con una sola mano, en un suspiro? Estados Unidos podría revertir el golpe de Estado. Recordó que 70% de la economía hondureña depende de ese país.
?Yo he estado dando el espacio necesario al presidente (Barack) Obama, porque creo en sus declaraciones y en sus manifestaciones, igual que en su embajador, igual que en la secretaria (Hillary) Clinton, pero lógicamente las medidas que se han tomado son tibias, no resuelven el problema?. Dijo que Estados Unidos debe entender el mensaje, pues ellos mismos se ponen en riesgo si empieza a surgir la violencia en América Latina.
?Estados Unidos ha actuado, reconozco la firmeza del presidente Obama, y la secretaria Clinton, pero han actuado tibiamente, y eso también hay que decirlo, hay que decirlo, porque no sabemos lo que va a pasar en los próximos, en las próximas semanas?, expresó.
El Departamento de Estado de EU aseguró que se mantiene imparcial ante la crisis planteada por el derrocamiento del presidente hondureño.
En una carta dirigida al senador republicano Richard Lugar, el Departamento de Estado señaló que la política de EU «no se basa en apoyar a algún político en particular. Más bien se basa en encontrar una solución que mejor sirva al pueblo hondureño y a sus aspiraciones democráticas».
Zelaya aceptó que el próximo encuentro que tendrá el presidente Felipe Calderón con su homologo de Estados Unidos, en Guadalajara, será un gran escenario para tratar el asunto de la democracia en América Latina, ?porque si el ejemplo de dar golpes de Estado se empieza a reafirmar, vendrán muchos otros acontecimientos y además sublevación de los pueblos que no aceptan la represión militar y mucho menos golpes que ofendan la dignidad en nuestro país.
Antes de hablar en la tribuna de la Comisión Permanente, Zelaya se reunió en privado con integrantes de la mesa directiva, presidida por Gustavo Madero, coordinador del PAN.
La senadora Yeidckol Polevnsky (PRD) propuso debatir para que la cancillería pida elevar en el derecho internacional público los golpes de Estado como delitos de lesa humanidad.
Recibe las llaves de la ciudad
El titular de la administración capitalina, Marcelo Ebrard, expresó su absoluto rechazo al golpe de Estado de Honduras y condenó el uso de la fuerza contra un gobierno que calificó de legítimo. Luego de entregar al depuesto presidente de Honduras el pergamino, la medalla y la llave de la Ciudad de México con los que fue declarado Huésped Distinguido, el perredista señaló que luchará en todo tiempo y lugar porque se reconozca al gobierno democrático que encabeza Zelaya.
Durante una ceremonia realizada en el Salón de Cabildos del antiguo Palacio del Ayuntamiento, Ebrard recordó que por muchos años el Distrito Federal ha sido solidario con las fuerzas progresistas y ha dado asilo a gente de diversas nacionalidades.
Acompañado de integrantes de su gabinete dijo que el golpe de Estado registrado en Honduras pareciera el regreso en el continente a experiencias pasadas, que se repitieron en distintos países en los años setenta y ochenta, cuando las fuerzas de derecha tomaron el poder. (Fin del reportaje)
A todo esto, Zelaya se reunió con los dirigentes de la izquierda mexicana, y en sus discursos negó que hubiese apoyado la candidatura presidencial del candidato de Partido de la Revolución Democrática (PRD) Andrés Manuel López Obrador, quien a pesar de haber perdido las elecciones, que le ganó el candidato del PAN, Felipe Calderón, en cierta oportunidad se refirió a AMLO como «el legítimo», pero ahora lo negó «categóricamente» a la Secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinoza.
Datos biográficos de Manuel Zelaya Rosales en la Enciclopedia Libre Wikipedia de Google:
José Manuel Zelaya Rosales nació en el seno de una familia acomodada en la ciudad de Catacamas, departamento de Olancho, el 20 de septiembre de 1952. Sus padres fueron Hortensia Esmeralda Rosales Sarmiento y José Manuel Zelaya Ordóñez. Manuel Zelaya está casado con Xiomara Castro Sarmiento, con quien procreó cuatro hijos: Zoe, Héctor, Hortensia y José Manuel.
Educación
Recibió su educación escolar en los colegios Niño de Jesús de Praga y Luis Landa, y en el Instituto Salesiano San Miguel, en Tegucigalpa.
Inició estudios universitarios en ingeniería industrial, pero los abandonó en 1975, al verse forzado a ocuparse de los negocios familiares debido al arresto de su padre, quien fue declarado cómplice en la tortura y asesinato de catorce dirigentes rurales. De acuerdo a su Ministro del Interior, Víctor Meza, este episodio «lo moldeó».
Carrera política
En 1970 ingresó al Partido Liberal de Honduras (PLH) como coordinador de organización y consejero departamental en Olancho por el Movimiento Rodista (MLR). En 1983 el ingeniero José Azcona Hoyo rompió con el MLR, lo cual dio lugar a una nueva facción del Partido Liberal, que se denominó «Movimiento Azconista,» al que se unió Manuel Zelaya Rosales. En noviembre de 1985, José Azcona Hoyo ganó las elecciones presidenciales, y «Mel» Zelaya obtuvo su primera diputación al Congreso hondureño por el departamento de Olancho.
Durante su primer período como diputado, Manuel Zelaya también fue Presidente de las comisiones de Recursos Naturales y Petróleo del Congreso Nacional de la República. Asimismo, ocupó el cargo de Secretario de la Junta Directiva del Congreso Nacional. En 1990, durante la presidencia del nacionalista Rafael Leonardo Callejas, Zelaya fue re-electo diputado al Congreso Nacional. Nuevamente en 1994, bajo la presidencia de Carlos Roberto Reina, ocupó el Ministerio y dirección ejecutiva del Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS). También fue Diputado por el Departamento de Morazán, de 1998 a 1999; Asesor del presidente Carlos Roberto Flores Facussé en 1998; Secretario de Organización y propaganda del Consejo Central Ejecutivo de 1999-2004; miembro del Foro Nacional de Convergencia (FONAC), entre otros importantes cargos públicos.
En el 2005, el Partido Liberal presentó a Zelaya Rosales como su candidato para las elecciones presidenciales. «Mel» salió triunfador, derrotando en las urnas al candidato del gobernante Partido Nacional, Porfirio «Pepe» Lobo Sosa.
El 27 de enero de 2006 Manuel Zelaya Rosales sucede en el cargo presidencial a Ricardo Maduro. A mitad de su periodo presidencial, y contrariando a miembros de su mismo partido, Zelaya dio un giro inesperado en la politica nacional al anunciar que su gobierno sería de tendencia izquierdista y socialista.
Tras ganar las elecciones del 2005 por el Partido Liberal, frente a su contrincante del Partido Nacional Pepe Lobo, sucedió al panameño Ricardo Maduro en el cargo que duraría hasta 2010, pero fue expulsado del poder por ordenes de la Suprema Corte de Justicia por la comisión de delitos graves como de traición a la Patria y otros, tras sufrir el Golpe de Estado el 28 de junio de 2009, fue forzosamente enviado al exilio por miembros del Ejército hondureño. Este hecho ha sido condenado por la OEA y las Naciones Unidas.
Presidencia
Antes de tomar posesión exigió al Congreso Nacional que se aprobara la ley de participación ciudadana, se aprobó la ley el mismo día de la toma de posesión de Zelaya. Esta ley sigue los lineamientos del liberalismo, donde se cree que el pueblo debe participar en la toma de decisiones, a diferencia del conservadurismo, que cree que el pueblo no tiene la capacidad para gobernarse.
2006
En su primer año de gobierno; el presidente Zelaya se vio marcado por una ola de protestas de diferentes grupos sociales. El gobierno de Zelaya estuvo bajo la presión del magisterio que le exigía el cumplimiento del Estatuto del Docente como derecho adquirido y conquista laboral, pero el Presidente de la República reiteró el Estatuto y lo calificó como justo, razonable y meritorio para los educadores de Honduras.
Mientras tanto, el gobierno estadounidense anunció que ello se debía a los actos de corrupción llevados a cabo por el Registro Nacional de las Personas, que distribuye la Tarjeta Nacional de Identificación. No obstante, muchos observadores vieron esto como una forma del gobierno de EEUU para presionar a Zelaya y evitar de alguna manera la relación de éste con el presidente venezolano Hugo Chávez. El 27 de octubre de 2006 el proceso de citas para aplicaciones de visa fue reanudado por la embajada de los Estados Unidos.
A pesar de todos los problemas a los que tuvo que enfrentar durante su primer año de gobierno, Manuel Zelaya se mostró satisfecho con los avances de su administración en el campo de la economía. «El 2006 lo estamos cerrando con mejores indicadores que el 2005, 2004 y 2003», dijo a la prensa, y añadió «hay una estabilidad de precios que nos está permitiendo cerrar el año con el más bajo nivel de inflación registrado en los últimos 16 años». La CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) de este año, colocó a Honduras en uno de los primeros lugares de crecimiento económico de la región centroamericana.
2007
En el año 2007 Manuel Zelaya Rosales comenzó su programa de protección a los bosques hondureños, particularmente en una de las zonas muy importantes: el ecosistema de Río Plátano, en la Mosquitia hondureña. Posteriormente se dio a la tarea de ratificar en sus puestos a la mayoría de sus ministros; sin embargo, el ministro de Educación Rafael Pineda Ponce y el encargado del Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS), ex alcalde de Puerto Cortés, Marlon Lara, no corrieron la misma suerte y fueron reemplazados.
El 21 de enero el gobierno de Zelaya fue beneficiado con la condonación de la deuda externa por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Zelaya reaccionó emocionado y dijo sentirse agradecido con dicho organismo por la condonación de al menos 1,400 millones de dólares.
Entre los logros de Zelaya a principios de 2007 se destaca la reducción de los precios de los combustibles. El 26 de abril, los taxistas amenazaron al mandatario con llevar a cabo nuevos paros si no se les aprobaba una nueva rebaja a los combustibles.
Para finales de 2007, dio un giro diplomático al aproximarse a los gobiernos de tendencias socialistas del nicaragüense Daniel Ortega y el venezolano Hugo Chávez Frías, mostrando su interés de integrar su país al ALBA (Alianza Bolivariana para las Americas).
2008
A inicios del año, Zelaya se acercó a Venezuela con objetivo de suscribirse a Petrocaribe. De esta manera Honduras pudo comprar carburantes a crédito, con el pago del 60% en tres meses y la otra parte pagada en 25 años con el 1% de interés, con la oportunidad de invertir una parte del capital ahorrado en proyectos de inversión social. Inicialmente, algunos sector políticos hondureños se opusieron alegando un posible endeudamiento del país y la amenaza de corrupción en el manejo del fondo mencionado. Eventualmente, el Congreso aprobó el ingreso a Petrocaribe.
Golpe de Estado en Honduras de 2009
A mediados del 2009 Zelaya empezó a promocionar un plebiscito para levantar los límites constitucionales al período presidencial. El Tribunal Supremo Electoral, la Fiscalía General, la Corte Suprema de Justicia y el Congreso de la República han declarado ilegal esta consulta. El propio partido de Zelaya, el Partido Liberal de Honduras, también se ha opuesto al Presidente.
El 24 de junio, Zelaya anunció que destituía al General Romeo Vásquez Velásquez, Jefe del Estado Mayor Conjunto hondureño, luego de que éste se negara a distribuir las tarjetas de votación de la controversial consulta. Poco después, el Ministro de Defensa y los Jefes de las tres ramas de las Fuerzas Armadas de Honduras renunciaron. La Corte Suprema votó de manera unánime en contra de la medida y ordenó que el General permaneciese en su cargo. En una entrevista a CNN, Zelaya declaró que en realidad no había destituído al General, solamente lo había anunciado.
El 28 de junio de 2009, día en que se debía celebrar la consulta popular, Zelaya fue arrestado en el Palacio de Gobierno por un grupo de militares, cumpliendo con lo ordenado por el Tribunal Supremo del país anteriormente. El día anterior el Congreso hondureño había abierto una investigación para determinar si había violado la Constitución y si gozaba de «estabilidad mental». Zelaya respondió calificando de arbitraria esta investigación y amenazando al Presidente del Congreso, Roberto Micheletti, de destituirlo con un decreto presidencial. Tras ser detenido y expulsado del país por los golpistas, en la actualidad el presidente se encuentra en la frontera entre Nicaragua y Honduras, donde arribó desde Costa Rica el domingo 29 de julio por la noche.

Manuel «Mel» Zelaya en su «cuartel de operaciones» en la frontera entre Nicaragua y Honduras. donde supuestamente se prepara para «invadir pacíficamente» a su país. Ojalá que no se atreva porque es indudable que el Ejército hondureño les va a rechazar de manera no muy pacífica.
Pero esto podría llegar a constituir una arriesgada provocación que ocasionaría una delicada situación de conflicto entre ambos países, por lo cual la Secretaria de Estado norteamericano Hillary Clinton lo calificó de «imprudente». Sin embargo, Zelaya no prestó mucha atención porque es evidente que lo único que le interesa es su objetivo, aunque por ello arriesgue la paz en Centroamérica.
En sesión del Congreso Nacional de Honduras del 2 de junio de 2009, se leyó una presunta carta de renuncia presentada por el presidente Zelaya y se aceptó la misma. Pero fue obvio que era falsa y desde Costa Rica Zelaya negó haber escrito carta alguna presentado tal renuncia y manifestó que ello demostraba que no se trataba solamente de un golpe militar con la participacion de los demas poderes de Honduras. La fecha que constaba en la renuncia de hecho era del 25 de junio, tres días antes del arresto y deportación del presidente. Horas después, el Congreso volvió a sesionar y resolvió por unanimidad la destitución del presidente Zelaya, por considerar que acciones de gobierno de éste habían violado la Constitución y el ordenamiento jurídico del país, y designó para sucederlo al presidente del Congreso, Roberto Micheletti, con el compromiso de que el mismo permanecerá en el cargo hasta la terminación del mandato de Zelaya en enero de 2010. Ningún país ha reconocido el gobierno de Roberto Micheletti y dan su respaldo y reconocimiento como legítimo Presidente al depuesto Zelaya.
Acciones de su gobierno
Con respaldo
>Mantenimiento de tratados internacionales e incorporación a nuevos tratados comerciales internacionales como: El ALBA, TLC El Salvador-Honduras-Taiwán, TLC Honduras-El Salvador-Guatemala- Colombia, TLC Chile-Centroamérica-Panamá.
>Desarrollo avanzado del Consejo Hondureño de Ciencia y Tecnología, creación del CEETI, compra de 30 mil computadoras para tecnificar todas las escuelas públicas del país.
Innovación en la tecnología de comunicación satelital en Centroamérica.
>Aumento por decreto el salario mínimo a 5,500 Lempiras (291 $ US), para que cubriera la canasta básica de alimentos.
>Se recapitalizó la ENEE, además se consigió una inversión de 700 millones de dólares para el proyecto hidroeléctrico Patuca II.
>Inversión en tecnología para desarrollar la escuela nacional de agricultura.
Sin respaldo
>El proyecto inconcluso «hoy no circula» comenzó a distanciar su relación con el presidente del congreso nacional y con la presidenta de la corte suprema de justicia.
>El cierre del aeropuerto Toncontín por un mes debido al accidente de Taca causó pérdidas en el turismo del centro del país, afectó a los hoteles, restaurantes y negocios de artesanias.»
Por las actividades que ha desarrollado y gracias al decidido apoyo que le brindan los gobiernos socialistas de Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Brasil y Paraguay, en la Organización de Estados Americanos (OEA), actualmente bajo el mando del socialista chileno Agustín Insulza, condenaron el golpe de Estado y, casi como si fuese un asunto personal, apoyaron el inmediato e incondicional regreso de Zelaya a la Presidencia de Honduras; mientras que a pesar de que solicitó personalmente el apoyo de la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, durante su visita a Washington D.C., el gobierno de Obama ha sido cauto porque ha comprendido que, si bien se produjo la destitución y la expulsión de Zelaya, el Ejército hondureño actuó por mandato de la Corte Suprema de Justicia y del Congreso Nacional, siguiendo los pasos que indica para ese caso la Constitución Política de Honduras.

Misión OEA no logrará retorno de Zelaya: Gobierno facto Honduras
Por Gustavo Palencia
TEGUCIGALPA (Reuters) – El Gobierno de facto de Honduras afirmó el jueves que la nueva misión de la OEA que irá a Tegucigalpa la próxima semana no doblegará su oposición al retorno del presidente derrocado Manuel Zelaya y aseguró que sólo podrá hacer «sugerencias» para terminar con la crisis.
La misión, aprobada por la Organización de Estados Americanos (OEA) el miércoles, fue solicitada por el propio presidente de facto Roberto Micheletti, que asumió después de que Zelaya fue expulsado del país por militares el 28 de junio.
Pero desde ya el gobierno de facto ratificó su negativa a negociar la restauración de Zelaya, el punto central exigido por la mediación internacional liderada por el presidente costarricense Oscar Arias y considerado por Estados como «el mejor camino para resolver la crisis política».
La misión «no tiene poder ejecutivo ni de determinación, lo que ellos hagan es a título de sugerencia. Un informe de esta comisión puede tener recomendaciones, sugerencias, pero de ninguna manera órdenes para el Gobierno de Honduras», dijo a Reuters el ministro de la presidencia interina, Rafael Pineda.
La OEA, que suspendió a Honduras días después del golpe de Estado, prevé anunciar el viernes quiénes integrarán la misión, que representa un esfuerzo por destrabar la mediación de Arias, cuya propuesta «Acuerdo de San José» parte del retorno de Zelaya a la cabeza de un Gobierno de unidad.
Aunque ambas partes han dicho que están dispuestos a dialogar, hasta el momento no hay acercamientos y Zelaya pide que Estados Unidos aumente la presión contra el Gobierno de facto.
Infundadas acusaciones de Chávez
La prensa vespertina de hoy publica una declaración del dictador Hugo Chávez en la que acusa al gobierno de los Estados Unidos de tratar de «suavizar» el golpe de Estado que se produjo en Honduras, pero luego de que fuera difundida una carta del Departamento de Estado en la que el Gobierno de Barack Obama parecía haber suavizado su postura respecto al golpe, un portavoz del Departamento dijo que Washington está apostando aún al plan Arias para acercar a las partes.
Se dice también que en Honduras un grupo de diplomáticos amigos ha tenido reuniones con algunos diputados para tratar de convencer a quienes derrocaron a Zelaya que acepten el denominado «Plan Arias» que apoya también los Estados Unidos, pero quienes echaron de la presidencia al ex presidente se niegan a aceptar que se le otorgue una amnistía general por todos sus delitos, inclusive el de traición a la patria al haber tratado de hacer lo que prohíbe la Constitución hondureña, y estoy seguro de que por ningún motivo permitirían que Manuel Zelaya regrese a desempeñar la Presidencia hasta que termine el período para el que fue electo, no sólo porque están convencidos de que actúa bajo directrices de los dictadores cubanos Fidel y Raúl Castro y del dictador venezolano Hugo Chávez para integrar a Honduras al socialismo, sino también porque comprenden que si permitiesen que Zelaya vuelva a tener el poder estarían exponiéndose a que les corten la cabeza. Y serían muy tontos si corren ese riesgo.
Por otra parte, si Zelaya fue derrocado por el Ejército por órdenes del Tribunal Electoral y de la Corte Suprema de Justicia, y el pleno del Congreso Nacional lo destituyó, no veo con qué derecho la OEA, la ONU y los gobiernos de otros países pretenden que quienes le sustituyeron hagan lo que quieren esas organizaciones y esos gobiernos, incluyendo al de los Estados Unidos de América, y obedezcan lo que propone el presidente de Costa Rica, doctor Óscar Arias Sánchez. ¿A cuenta de qué? ¿Acaso Honduras no es un país soberano? Y si José Miguel Insulza se negó a hablar con el presidente Michelleti cuando dijo que no podía hablar con un gobierno ilegítimo y la Asamblea General de la OEA desconoció a Honduras, ¿por qué ahora sí insiste el insulso Insulza en querer hablar con Michelleti y está organizando a un grupo de cancilleres para que le acompañen a visitar de nuevo Honduras para tratar otra vez de imponer a Zelaya? Tampoco debería recibir a los cancilleres que en la Asamblea General de la OEA votaron para desconocer a Honduras. Sinceramente, creo que el gobierno de Michelleti haría bien en no aceptar esa visita porque de antemano se sabe que son parciales en favor del depuesto Zelaya.
Ojalá que tanto que Manuel «Mel» Zelaya como quienes le apoyan, como quienes le adversan y no están dispuestos a permitir por ningún motivo que él regrese a la Presidencia, actúen con prudencia, moderación y respeto por la soberanía hondureña para evitar mayores confrontaciones que podrían romper gravemente la paz en su país y esto pueda extenderse a todo el istmo centroamericano. Dios quiera que los hermanos hondureños logren resolver estas diferencias con ánimo positivo y de la mejor manera posible, dentro de un marco estrictamente legal y pacífico.

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