MISCELÁNEA 21/08/09

* Los empresarios hicieron bien en ir a Honduras
El vespertino La Hora publicó anteayer un reportaje sobre las declaraciones del gobierno de Álvaro Colom en su programa de radio semanal titulado «Despacho Presidencial» acerca de la reciente visita que hizo un grupo de guatemaltecos integrado por empresarios y periodistasal presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti. Las cuales ratificó el Secretario de Comunicación Social de la Presidencia de la República, Ronaldo Robles. Es lógico y natural que el gobierno de Álvaro Colom se aferre a esta posición, no sólo porque el actual gobierno de facto derrocó a un presidente que es un amigo personal de él, sino, como se dice popularmente, es como si el presidente Colom estuviese «echando pan a su matate», por aquello de que le pudiese ocurrir lo mismo a él como consecuencia de alguna de las veces que ha violado la Constitución política de la República de Guatemala, sólo que su gobierno lo ha hecho con total impunidad, porque aquí ya estamos acostumbrados a tolerar que estas cosas sucedan constantemente sin que le cause consecuencias a quien lo hace. Pero en Honduras las cosas no funcionaron así. Cuando Manuel Zelaya todavía ejercía la Presidencia de ese país, cometió una serie de delitos de los que ha sido acusado, hasta que violó la Constitución vigente en Honduras que establece que es traidor a la patria y cesa en sus funciones públicas un mandatario que trate de cambiar la Constitución para establecer la reelección, por lo que recibió un rechazo de las autoridades de los otros dos poderes del Estado, y como a pesar de ello insistió en su propósito con la inspiración y la dirección intelectual de su corifeo, el dictador socialista venezolano Hugo Chávez, la Corte Suprema hondureña dictaminó que se le tenía que retirar de la Presidencia. Esta es la información:
Honduras: Gobierno lamenta visita empresarial con Micheletti
Ratifican que sólo reconocen a Zelaya como presidente
Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt
Luego de que una misión de empresarios guatemaltecos se reuniera ayer con el presidente de Honduras, Roberto Micheletti, el Ejecutivo condenó la actitud de los «grupos» que respaldan al gobierno de facto instalado en ese país vecino.
En su programa radial semanal, el presidente Álvaro Colom abordó la política internacional del Gobierno y enfatizó que Guatemala reconocerá como único presidente de Honduras a Manuel Zelaya, depuesto en un golpe de Estado hace más de un mes y medio.
Esto luego de que un grupo de empresarios y periodistas guatemaltecos asistieran ayer a una reunión en Honduras con el presidente de facto, Roberto Micheletti, para abordar temas relacionados con el comercio y la inversión, de cara a la crisis política del país vecino.
En consonancia con Colom, Ronaldo Robles, secretario de Comunicación Social, condenó el apoyo de «grupos guatemaltecos» al actual régimen de gobierno hondureño -encabezado por Micheletti-, aunque dijo «respetar» su libertad de acción y pensamiento.
«Cualquier grupo guatemalteco… que esté apoyando al régimen de facto que está instalado en Honduras, está apoyando, asimismo, un rompimiento de la institucionalidad, de la democracia, y a la ilegalidad de los actos que se están generando en el hermano país», puntualizó Robles.
Respeto
«Respetamos el derecho de los guatemaltecos para emitir cualquier tipo de opinión, pero para el Gobierno del presidente Colom, hay un único presidente de Honduras y es (Manuel) Zelaya Rosales», indicó Robles, en las instalaciones de la radio oficial, TGW.
Además, señaló que «esperamos que esto no sea un ejemplo para ningún otro país de la región» y se respeten las democracias, y los resultados de las elecciones libres y populares.
Medios de comunicación nacionales y hondureños reportaron ayer los pormenores de la reunión entre los empresarios guatemaltecos y Micheletti.
De acuerdo con un medio escrito, en la reunión se dijo que la expulsión de Zelaya de la presidencia hondureña, por causa de su acercamiento con Venezuela y sus aliados políticos del continente, sería un ejemplo para que Guatemala no siguiera sus pasos.
Robles recalcó que Guatemala condena el «golpe de Estado» perpetrado contra Zelaya y los «atropellos cometidos por el Gobierno de facto contra la democracia». (Fin del artículo de La Hora)
Comento: Ni el presidente Álvaro Colom, ni -¡mucho menos!- su secretario de Comunicación Social, Ronaldo Robles, tienen derecho a imponer a los empresarios de Guatemala lo que pueden hacer o no en sus negocios -siempre y cuando no sean violatorios de la ley-, ni a exigirles que estén de acuerdo con las disposiciones de política exterior del gobierno. Por cuanto que los empresarios no son políticos, ni están obligados a politizar sus actividades lucrativas con los países extranjeros. Asimismo, tampoco tienen obligación de compartir los criterios que los funcionarios del gobierno en turno puedan tener acerca de lo que ocurre en otros países, como en el caso de la hermana República de Honduras. Por otra parte, es natural y lógico esperar que los empresarios de Guatemala no simpaticen con un bufón como Manuel Zelaya porque estaba llevando a su país hacia el Socialismo del Siglo XXI que dirige otro bufón, como él, el venezolano Hugo Chávez; y que, por el contrario, no simpaticen con quienes le derrocaron de acuerdo a una disposición emanada de la Corte Suprema de Justicia y del Tribunal Electoral, basada en los mandatos de la Constitución hondureña vigente.
Es absurdo pretender que los empresarios guatemaltecos y algunos periodistas que les acompañaron no viajen a Honduras para ver por sí mismos la realidad de la situación imperante y hacer los arreglos para mantener su comercio con ese país. Más aún, es absurdo querer que estén de acuerdo con la tendencia izquierdista internacional que se obstina en que Zelaya regrese a desempeñar el cargo de presidente. Sería equivalente a pedir que hubiesen aplaudido que el presidente Colom haya viajado a La Habana, acompañado de la señora Sandra Torres Casanova, para tratar de imponer personalmente la máxima condecoración guatemalteca -La Oden del Quetzal- en el pecho ensangrentado del dictador Fidel Castro Ruz, quien fue el inspirador y auspiciador de la guerra fratricida de más de tres décadas que causó grandes destrozar a la estructura nacional y ensangrentó a nuestro país y, si fuese poco, mantiene a los hermanos cubanos en calidad de esclavos del comunismo.
* Editorial de periódico de España sobre este tema
Sobre lo ocurrido en Honduras, el 16 de julio se publicó en un periódico de España este Editorial escrito por un militar, escritor y periodista.
El presidente golpista
Armando Marchante Gil
Esta vez el golpismo procede nada menos que de un Presidente de la República y no, como a veces ocurre, de algún militar más o menos ambicioso, o más o menos equivocado en cuanto al papel que en toda sociedad bien organizada le corresponde a las Fuerzas Armadas. Normalmente el que le asignan muchas de las Constituciones en vigor, entre ellas la española de 1978, aunque recordar algo tan evidente le haya ocasionado a un Teniente General la destitución y una sanción.
Lo curioso de la actual situación en Honduras es que el golpìsta, es decir el violador de la Constitución, no ha sido ningún militar, sino precisamente quien más obligado está a mantener, hacer cumplir y defender la Carta Fundamental; en este caso el Presidente de la República, Manuel Zelaya.
Estamos acostumbrados a escuchar y leer las condenas y lamentaciones que surgen en este mundo, dominado por determinados medios de comunicación, cuando un miembro de las Fuerzas Armadas recurre a la violencia para torcer lo que se viene llamando la ?voluntad popular?. Las condenas son unánimes y reciben la máxima difusión por todos los medios imaginables; los gobiernos retiran embajadores, amenazan con sanciones de todo tipo y los grandes organismos internacionales aprueban sin cesar variadas mociones y declaraciones de condena. Otros gobiernos llegan incluso, como en este caso, a amenazar con intervenir militarmente en contra de los golpistas en cuestión.
Seguramente por la sorpresa recibida al ver que el golpista hondureño no vestía uniforme sino traje civil, y era nada menos que el Presidente de la República, esta vez ha ocurrido todo lo contrario y la condena internacional va dirigida no al golpista, sino a las instituciones hondureñas que como el Congreso Nacional, la Corte Suprema de Justicia, la Procuradoría General de la República y el Tribunal Superior Electoral, e incluso la gran mayoría del partido gobernante, se han opuesto al intento de golpe de Estado del Presidente de la República y, aplicando lo previsto en la Constitución, han declarado depuesto automáticamente al Jefe del Estado, Miguel Zelaya,. Congruentemente han dado orden a las Fuerzas Armadas para que procediesen a la expulsión del país del golpista en cuestión; seguramente ha sido ésta una medida equivocada pero cargada de buena fe por parte de las instituciones democráticas –Fuerzas Armadas incluídas?que han cumplido con su deber de defender el orden constitucional.
Zelaya intentaba introducir en la próxima consulta electoral una cuarta urna para que fuese posible revocar el mandato constitucional que prohíbe la reelección del Presidente y, de paso, aprobar la puesta en marcha de un nuevo proceso constituyente. Como Chávez desde Venezuela apoyaba este proyecto para el que ya había facilitado las urnas, cuya retirada por las autoridades hondureñas provocó el conflicto, fácil es ver hacia donde iban dirigidos los intentos de Zelaya.
Era el clásico golpe izquierdista que, en un mundo como el que padecemos, disfruta de todas las complicidades y benevolencias imaginables, como se ha visto por la forma en que la mayoría de los medios de difusión y gobiernos occidentales han reaccionado. Todos los sepulcros semiblanqueados que en el mundo existen, se han conjurado para anatematizar a las legítimas y constitucionales autoridades hondureñas y presentar a los golpistas centroamericanos como un dechado de respeto a la ley y a la democracia.
Así se escribe la historia contemporánea. Solo la declaración ponderada y sensata de los Obispos hondureños ha puesto una nota de equilibrio al juzgar lo acaecido. Naturalmente nadie habla de ella. Vivir para ver» (Fin del Editorial español)
* Chiste político que está circulando
A continuación usted será sometido a un breve test compuesto solamente de una pregunta que debe contestar sinceramente. Pero es muy importante que no debe contestarla precipitadamente, sino debe reflexionar cuidadosamente antes de responder con absoluta sinceridad. Recuerde que debe dar una respuesta instintiva, pero absolutamente verdadera.
Desplace el texto lentamente (esto es muy importante para la prueba).
Piense que es un fotógrafo de prensa y reportero de la CNN y se encuentra en la selva. En el Peten para ser precisos. Está en mitad del caos producido por una inundación causada por unas lluvias increíbles y está en medio de este trágico desastre. La situación está al límite de la esperanza. Está intentando hacer las fotos más impresionantes. Alrededor de usted el barro destruye casas, hace desaparecer personas.
La furia de la naturaleza se lanza hacia abajo con una violencia inaudita, arrasando todo a su paso…
De repente, ve que un hombre que está manejando una camioneta 4×4 y lucha desesperadamente para no ser barrido por la incontenible corriente de fango, agua y piedra… Se acerca a él para comprobar de quién se trata. ¡Parece ser una persona muy importante! Lo reconoce:
¡Es el presidente Álvaro Colom!
Ahora se da cuenta de que la furia del río está a punto de arrastrarlo definitivamente. Tiene únicamente dos opciones: salvarlo o sacar una foto dramática. Salvarle la vida o ser el autor de una foto que puede ser merecedora de un premio de Pulitzer que mostrará a todo el mundo la muerte accidental de uno de los hombres más controversiales de Guatemala.
La pregunta que tiene que contestar sinceramente es la siguiente:
¿Saca la foto con flash o sin flash?

* Espectaculo insólito en el cielo

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