GRATÍSIMA VISITA

Jorge Palmieri y Marisol Padilla

La bella presentadora de televisión Marisol Padilla y yo en la sala de mi casa. Se puede ver que detrás de nosotros está como observando la escena el retrato que mi amigo el artista Manolo Gallardo pintó de mi bella y amada difunta esposa Anabella.

Como si fuese la realización de un sueño, el miércoles recién pasado tuve la gran satisfacción de recibir en mi casa para almorzar a la guapísima presentadora de Guatevisión Marisol Padilla, a quien, como a mis lectores les consta, he venido admirando a partir del primer día que la ví dando el pronóstico del tiempo en los noticiarios del canal Guatevisión. Desde la primera vez me produjo una gran admiración, no sólo por su belleza física –su bien formada anatomía–, sino también por su elocuencia y simpatía. Su permanencia en mi casa me fue sumamente grata. Pero, como no hay nada perfecto, esta cita no fue íntima, como me habría gustado en otros tiempo, si ella no tuviese solamente 28 años y yo no tuviese esos mismos números, sólo que al revés, 82. ¡Si yo tuviese unos 40 años menos otra cosa sería! Lo digo para que no vaya a creer algún malpensado que ésta fue una cita íntima, romántica, como habría sido hace muchos años, porque debo decir que no almorzamos solos, ya que vino acompañada de mi viejo amigo el estimado amigo y valioso colega periodista Haroldo Sánchez («El señor de los anillos»), director del noticiario de Guatevisión, y también almorzaron con nosotros otras personas, como se puede comprobar en esta otra foto:

Alejandro Palmieri, Marisol Padilla, Guayo Palomo y Haroldo SanchezDe izquierda a derecha, mi hijo Alejandro Palmieri Waelti, la bella Marisol Padilla, mi querido amigo el licenciado Eduardo Palomo Escobar y mi viejo amigo y valioso colega Haroldo Sánchez director del noticiario de Guatevisión.

La charla que sostuvimos durante cerca de dos horas fue verdaderamente agradabilísima. Marisol Padilla es una mujer encantadora. ¡Fascinante! Luce mejor en persona que por televisión. Si anteriormente me había enamorado de su anatomía, de sus exuberantes atractivos físicos, ahora quedé enamorado de ella, de su personalidad, de su charla y de su desenvolvimiento tan sencillo. Creo sinceramente que si ella se desenvolviese en un medio más desarrollado, como el de México, sin duda tendría un éxito extraordinario. ¡Allá tendría un gran futuro! Pero es que, según fui informado, ella no es una simple presentadora de televisión, ni una periodista improvisada, porque estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Francisco Marroquín. O sea que, además de su evidente beleza física, es una mujer inteligente y preparada.