MISCELÁNEA DEL 6/7/14

1.- 50 aniversario de la firma del Acta de Derechos Civiles Histórico momento en el cual el 36º Presidente de los Estados Unidos de América, Lyndon Baines Johnson, firma el Acta de Derechos Civiles que dejó propuesta su antecesor, el 35º presidente John F. Kennedy. Atrás de Johnson puede verse al prócer de la libertad de los negros, presbítero Martin Luther King Jr., quien también fue asesinado, al igual que Kennedy por luchar por los derechos de su raza. Se dijo que esta fue una de las razones que se argumentaron los conservadores de los estados del sur para asesinar a JFK. No obstante, LBJ la firmó exponiéndose a las consecuencias. Lo cual debe reconocérsele. Pero después de gobernar durante un período no se reeligió para un segundo período porque su salud no se lo aconsejaba después de haber sufrido varios infartos y estar tan estresado por no poder terminar la guerra de Vietnam, como se había propuesto Kennedy.

En estos días se conmemora el 50º aniversario de la trascendental firma del Acta de Derechos Civiles (Civil Rights Act), Ley del Congreso 88-352, 78 United States Statutes at Large 241, promulgada 2 de julio 1964 por el 36º presidente de Estados Unidos de América, Lyndon Baines Johnson que, en mi opinión, fue una legislación trascendental para el desarrollo de los derechos humanos y la democracia en ese país, porque prohibió la aplicación desigual de los requisitos de registro de votantes y la segregación racial en las escuelas, bancos de sangre, en el lugar de trabajo e instalaciones que sirvan al público en general («lugares públicos»). Era tan injusta y odiosa la discriminación racial que los negros no podían estudiar en las universidades de los blancos y solamente podían hacerlo en la universidad Howard, de Washington, D.C., nombrada en honor del General Oliver Howard, apodada «la universidad negra» porque de ella se han graduado muchos negros que han sido prominentes, ni eran atendidos en los restaurantes de los blancos, ni podían sentarse en la parte delantera en los servicios de transporte, ni podían ingresar a los servicios sanitarios de los blancos y solamente se les permitía el uso de las piscinas públicas solamente un día a la semana, después de lo cual las piscinas eran vaciadas y desinfectadas para que el resto de la semana estuviesen dedicadas al uso exclusivo de los blancos. A mí todavía me tocó vivir esa cruel y vergonzosa segregación en la que había servicios sanitarios exclusivos para blancos y otros para negros y mexicanos. Y aunque alguna vez traté de no hacer caso de sentarme en algún transporte público en los asientos traseros reservados para los negros, el conductor no lo permitía y me exigía pasarme a los asientos delanteros reservados para los pasajeros blancos, porque de lo contrario me exigía bajarme del bus.

Una vez que se puso en práctica el Acta de Derechos Civiles y se decretó la Ley, sus efectos fueron de largo alcance y tuvo una enorme repercusión a largo plazo en todo el país. Se prohibió la discriminación en los centros públicos, en el gobierno, y en el empleo, invalidando las odiosas leyes de Jim Crow y del nefasto Ku Klux Klan en el sur de la Unión Americana. se convirtió ilegal obligar la segregación de las razas en las escuelas, la vivienda, o en contratación de empleados. Gracias a esta acta dejaron de ser discriminados, humillados y maltratados los afroamericanos. Al extremo de que hoy hay en la Casa Blanca un presidente de raza negra, Barack Obama. ¡Quién lo iba a decir en aquellos días!

Los poderes que se le otorgaron para hacerla cumplir como ley fueron inicialmente débiles, pero se complementaron años más tarde. El congreso ejerció su autoridad para legislar en diversas partes de la Constitución de los Estados Unidos, principalmente su facultad de regular el comercio interestatal en virtud del Artículo Uno (artículo 8), su obligación de garantizar a los ciudadanos la igual protección de las leyes bajo la Decimocuarta Enmienda y de su deber proteger los derechos de voto en la Decimoquinta Enmienda. En mi opinión, esta legislación equivale a la Proclamación de la Emancipación de la Esclavitud realizada en 1863 por el presidente Abraham Lincoln, anunciando que todos los esclavos de los Estados Confederados serían liberados.

36º Presidente de los Estados Unidos, Lyndon B. Johnson

Tras el asesinato del presidente John F. Kennedy, ocurrido el 22 de noviembre de 1964, cuando viajaba por las calles de la Ciudad de Dallas, Texas, en compañía de su esposa, Jacqueline Bouvier Kennedy, mientras viajaba en una calle céntrica de Dallas, Texas, en un automóvil descubierto, corrió el rumor de que probablemente LBJ había tenido algo que ver en el magnicidio, por sus constantes diferencias con los dos hermanos Kennedy, principalmente con Robert (Bob), quien desempeñaba el importante cargo de Fiscal General de la Nación y además se decía que no iba a ser el candidato a la vicepresidencia para el segundo período de JFK, se le señalaba como un sospechoso de haber participado en una conspiración de los estados del Sur (Johnson era texano), Kennedy fue el cuarto presidente estadounidense en morir asesinado. El primero fue Abraham Lincoln, el segundo fue James Abram Garfield y el tercero fue William McKinley.

James Abram Garfield fue el 20º Presidente de los Estados Unidos, asesinado en septiembre de 1881. Así se convirtió en el segundo presidente de los Estados Unidos que murió asesinado, después de que el presidente Abraham Lincoln había sufrido la misma fatalidad estando en el cargo. La presidencia de Garfield ha sido la segunda más corta en la historia de Estados Unidos tras la de William Henry Harrison. Su asesinato interrumpió su mandato tras sólo seis meses y quince días en el cargo.

El republicano William McKinley fue el 25º presidente  de los Estados Unidos y el último veterano de la Guerra Civil estadounidense en ser elegido presidente, fue tiroteado el 6 de septiembre de 1901 en Bufalo, New York, por el anarquista Leon Czolgosz y falleció ocho días después, el 14 de septiembre. Así se convirtió en el tercer presidente estadounidense asesinado en el cargo, tras Lincoln y Garfield. Fue sucedido por Theodore Roosevelt, el más joven en llegar a ocupar la Presidencia de ese país.

Durante su mandato McKinley se propuso alcanzar la supremacía en los mercados mundiales; para ello durante su mandato se buscaron nuevos mercados, y dentro de esta política se incluyó la anexión de Hawái y diversos intereses en China. Durante su época como congresista Mckinley defendió la anexión de Hawái con la finalidad de «americanizarla» y establecer una base naval.

Estaba tan posesionado de su locura de poder que declaró: «Yo caminaba por la Casa Blanca, noche tras noche, hasta medianoche; y no siento vergüenza al reconocer que más de una noche he caído de rodillas y he suplicado luz y guía al Dios Todopoderoso. Y una noche, tarde, recibí Su orientación, no sé cómo, pero la recibí: primero, que no debemos devolver las Filipinas a España, lo que sería cobarde y deshonroso; segundo, que no debemos entregarlas a Francia ni a Alemania, nuestros rivales comerciales en el oriente, lo que sería indigno y mal negocio; tercero, que no debemos dejárselas a los filipinos, que no están preparados para auto-gobernarse y pronto sufrirían peor desorden y anarquía que en tiempos de España; y cuarto, que no tenemos más alternativa que recoger a todos los filipinos y educarlos y elevarlos y civilizarlos y cristianizarlos, y por la gracia de Dios hacer todo lo que podamos por ellos, como prójimos por quienes Cristo también murió. Y entonces, volví a la cama y dormí profundamente, y a la mañana siguiente mandé llamar al ingeniero jefe del Departamento de Guerra (nuestro creador de mapas) y le dije que pusiera a las Filipinas en el mapa de los Estados Unidos, ¡y allí están, y allí quedarán mientras yo sea presidente!», sentenció rotundamente

Durante su periodo se produjeron varios conflictos, principalmente con España. Por entonces, los Estados Unidos tenían interés en Cuba, Filipinas, Hawái y China. McKinley no pretendía anexar a Cuba, pero si quería mantener un control comercial sobre ella. En Filipinas pretendía instalar una base para negociar con China y posicionarse dentro de la política asiática.

En el Libro de los sucesos, de Isaac Asimov, se recoge la anécdota de que, cuando le fue anunciada la toma de Manila, la capital filipina, el presidente McKinley tuvo que buscar las Filipinas en un globo terráqueo, pues no sabía dónde se hallaban. McKinley envió 110 000 soldados a Filipinas, y desató el Genocidio filipino por el que en pocos años murieron más de un millón de civiles filipinos.

En Cuba, McKinley encontró el apoyo de la oligarquía cubana la cual anhelaba la independencia para poder comerciar libremente zin tener que pagar impuestos a la corona de España. El capitán general español Valeriano Weyler, designado para la isla, decidió recurrir a la política denominada de «Reconcentración», consistente en concentrar a los campesinos en reservas vigiladas. Muchos cubanos pudientes empezaron a reclamar en Washington la intervención estadounidense. Mientras, en La Habana se sucedían las manifestaciones entre independentistas y españolistas. La opinión pública estadounidense, influída por la prensa amarillista, dirigida por el magnate periodístico William Randolph Hearst, propietario de varios importantes medios, entre ellos el Chicago Tribune, comenzó a apoyar una salida armada al conflicto. Inicialmente tanto McKinley como los principales empresarios estadounidenses no apoyaron esta medida, pero la misteriosa explosión de buque norteamericano Maine el 18 de febrero de 1898 encendió aún más a la opinión pública lo que provocó que el Congreso aprobara un ultimátum a España en la que le exigía su retirada de la isla. Ante este ultimátum el gobierno español se posicionó rechazando su vinculación con la explosión del Maine y declarando la guerra en caso de invasión de sus territorios. La guerra finalmente duró solamente 113 días y terminó con el Tratado de París que permitió a los Estados Unidos controlar las islas de Guam, Filipinas y Puerto Rico; y Cuba solamente en forma temporal.

La proclamación de la Emancipación de la Esclavitud en Estados Unidos se componía de dos órdenes ejecutivas y fue presentada por el presidente Lincoln durante la Guerra de Secesión entre los Estados Confederados del Sur y los Estados separatistas del Norte. La primera, presentada el 22 de septiembre de 1862, establecía la libertad de todos los esclavos en la totalidad de los estados confederados de América. La segunda orden, presentada el 1 de enero de 1863, enumeraba diez estados específicos donde se aplicaría. Lincoln presentó la orden ejecutiva en su calidad de Comandante en Jefe del Ejército y la armada de Estados Unidos, según el artículo II, sección 2 de la Constitución. La proclamación no nombra los estados esclavistas de Kentucky, Misuri, Maryland, o Delaware, que nunca aceptaron la secesión, por lo cual no liberó los esclavos de esos estados. Tennessee ya había vuelto al control de la unión, por lo que también resultó exento. Virginia fue nombrada, pero se establecieron exenciones para los 48 condados que estaban en el proceso de creación de Virginia Occidental, así como otros 7 condados y dos ciudades. Nueva Orleans fue específicamente exenta y 13 distritos de Luisiana, todos los cuales estaban mayormente ya bajo el control federal en el momento de la proclamación. La Proclamación de Emancipación de la Esclavitud fue en su momento criticada por los conservadores por liberar únicamente los esclavos que se encontraban en territorio fuera del control de la Unión. Aunque la mayoría de los esclavos no fueron liberados inmediatamente, la proclamación liberó a miles de esclavos el mismo día en la que tuvo efecto. En partes de nueve de los diez estados en los que la orden era efectiva (Texas fue la excepción). La proclamación tuvo efecto inmediato en todos los Estados Confederados, salvo Tennessee y Texas, también tuvo efecto inmediato en las áreas ocupadas por la unión y como mínimo 20 000 esclavos fueron liberados a la vez el 1 de enero de 1863. Adicionalmente, la proclamación proveyó de marco legal para la emancipación de cerca de 4 millones de esclavos que fueron liberados a medida que avanzaba el ejército unionista, y comprometió a la unión a acabar con la esclavitud en todo el territorio de la Unión Americana, lo que era una decisión controvertida incluso en el norte y fue una de las razones por las que Lincoln fue asesinado el 14 de abril en el Teatro Ford de Washington, D.C., cuando la Guerra Civil ya estaba llegando a su fin.

John Brutus Wilkes Booth era un actor de teatro que gozaba de cierto éxito y había recibido críticas elogiosas. Su talento y salud mental no fueron puestas en duda antes de la conspiración. Comenzó a interesarse en los temas públicos en los años 1850 y se unió a los Know Nothing, movimiento nativista que se oponía a la política de inmigración hacia Estados Unidos. El movimiento Know Nothing (que significa «Saber nada») fue un movimiento político ultraconservador predominantemente nativista de la década de 1840 a 1850. Surgió inspirado por el temor a los inmigrantes católicos irlandeses, cuyo número crecía en forma ostensible en las principales ciudades de Estados Unidos, al considerarlos como hostiles a los valores estadounidenses, al pensar que estaban controlados por el Papa. Fue un movimiento de corta duración, activo principalmente entre 1854 y 1856. Demandó reformas legales pero pocas fueron acogidas. Entre sus miembros hubo pocas figuras políticas relevantes, y sus miembros eran mayoritariamente de clase media y protestantes. Aparentemente fue absorbido por el Partido Republicano del Norte. El movimiento, originado en Nueva York en 1843, fue llamado Partido Republicano Americano, de la misma tendencia derechista de los republicanos ultraderechistas que hoy se hacen llamar «Tea Party». Se expandió a otros estados con el nombre de Native American Party y se convirtió en un partido nacional en 1845. En 1855 se renombró como American Party. El origen del nombre «Know Nothing» proviene del secreto que se mantenía en esta organización, pues sus miembros, al ser cuestionados, respondían: «No sé nada». Booth era un ultraderechista y ferviente partidario de la esclavitud. En 1859, formó parte de una milicia de Virginia que participó en la captura del abolicionista John Brown, tras su incursión contra el arsenal federal de Harpers Ferry. Según algunas fuentes, durante la guerra trabajó para los servicios secretos confederados e incluso se reunió con algunos de sus jefes, como Jacob Thompson y Clement Clairbone Clay, en Montreal. Otras fuentes indican que no existe prueba alguna de esta participación de los servicios secretos confederados ni de un encuentro en Montreal, Canada. El hecho ocurrió cinco días después de que el comandante general del Ejército de Virginia del Norte, Robert E Lee, rindió sus tropas al general Ulisses S. Grant, comandante supremo del Ejército del Potomac. Lincoln fue el primer Presidente de los Estados Unidos en morir asesinado, ya que treinta años antes, en 1835, había fracasado un intento de asesinato al presidente Andrew Jackson. El crimen fue planeado y llevado a cabo por el actor y fanático simpatizante de la causa confederada John Wilkes Booth, como parte de una conspiración mayor destinada a reunir las tropas confederadas restantes para que siguieran luchando. Booth reclutó a varios cómplices, como David Herold, Lewis Powell (también conocido como Lewis Payne) y George Atzelrod, a quienes encargó el asesinato del Vicepresidente Andrew Johnson y del Secretario de Estado William H. Seward. Con este triple asesinato, Booth esperaba crear el caos y derrocar el gobierno de la Unión. En 1863, Lincoln redactó la Proclamación de Emancipación de los esclavosy aprobó la 13ª Enmienda de la que abolía la esclavitud. En la elección presidencial de 1864, los demócratas, si bien mantuvieron como candidato a un general, George Brinton McClellan, hicieron campaña a favor de la paz entre el Norte y el Sur; sin embargo, la situación militar los perjudicó. En el campo de batalla, William Tecumseh Sherman avanzaba inexorablemente sobre Atlanta y el general Ulysses S. Grant empujaba al general Robert E. Lee a sus últimos bastiones en torno a Richmond, Virginia. Desde entonces, fue evidente que la victoria militar estaba cerca. El eslogan de la campaña de reelección de Lincoln y de su candidato vicepresidencial Andrew Johnson no podía ser más explícito: «Don’t change horses in the middle of a stream» que significa «No cambies de caballos en la mitad del río», y desde entonces nunca se ha elegido a un contrincante del presidente en funciones cuando hay una guerra, salvo por el caso de Jimmy Carter, a quien los votantes estadounidenses se negaron a elegir para un segundo período. En este contexto, los estadounidenses reeligieron a Lincoln.

Desde la independencia de loa Estados Unidos, en el año 1776, cuatro presidentes norteamericanos fueron asesinados durante sus períodos y otros cinco sufrieron atentados, así como también fue asesinado durante su campaña política un candidato presidencial demócrata, Robert (Bob) F. Kennedy, hermano menor del presidente John F. Kennedy. Los cinco presidentes que fueron asesinados son: Abraham Lincoln (16º presidente), asesinado el 14 de abril de 1865 en teatro Ford de Washington; James Abraham Garfield (20º presidente) fue herido mortalmente el 2 de julio de 1881 por el huelguista Charles Guiteau; William McKinley (25º presidente) murió por los disparos del anarquista León Czolgosz el 6 de septiembre de 1901, en Búfalo (Nueva York). John F. Kennedy, 35º presidente, fue asesinado en Dallas (Texas) el 22 de noviembre de 1963, supuestamente por un empleado del almacén Texas School Book Depositary en la Plaza Dealey de nombre Lee Harvey Oswald y tres diferentes investigaciones ordenadas por el gobierno, comenzando por la Comisión Warren concluyeron que actuó solo aunque otra sugirió que participó por lo menos otra persona, lo cual me parece probable, porque se ha comprobado que a la caravana presidencial le dispararon por lo menos desde dos puntos.

Al pasar el almacén se hizo el primer disparo de tres que supuestamente haría Lee Harvey Oswald. Se calcula que en ese momento la comitiva iba a una velocidad de 15 kilómetros por hora. La Comisión Warren concluyó posteriormente que el primero de los tres disparos no impactó en el coche si no en la acera. Casi todos están de acuerdo que Kennedy recibió dos disparos y que el último disparo le impactó en la cabeza y fue mortal.

Durante el trayecto la comitiva tiene que realizar varias paradas para que el presidente salude a la gente. A las 12.30 entra en la Plaza Dealey y avanza por la calle Houston, en ese momento lleva 6 minutos de retraso. En la esquina de Houston Street con Elm Street la comitiva debe realizar un giro de 120º a la izquierda, lo que obliga a la reducción de la velocidad de la limusina.

El primer disparo fue desviado por un árbol y rebotó en el cemento llegando a herir levemente al testigo James Tague. 3,5 segundos después se produce el segundo disparo que llega a Kennedy por detrás en su espalda y sale por su garganta, Kennedy se lleva ambas manos a su garganta levantando sus codos mientras su esposa lo observa atónita y el gobernador John B. Connally se gira hacía su derecha para mirar hacía atrás.

Pasado el segundo disparo,  el presidente aún con ambas manos en su garganta deja de saludar al público girando hacía la izquierda y su esposa tira de él para recostarlo sobre el asiento acercándose, en el acto de recostarse y con la cabeza de su esposa al lado de la suya.

Sobreviene el fatal tercer disparo y ocurre 8,4 segundos después del primer disparo, justo cuando el auto pasa al frente de la pérgola de hormigón. Cuando ocurre el tercer disparo, este impacta en forma visible y de lleno en el hueso occipital derecho de la cabeza de Kennedy, Jackie Kennedy suelta súbitamente a su esposo quien se recuesta hacía el lado izquierdo, mientras esta se abalanza a horcajadas a la parte trasera del auto, donde recoge una sección del cráneo del presidente, un agente trepa por las manillas de la cajuela. La esposa del gobernador se lanza al piso soltando unas flores.

Después de pasar Elm Street queda frente al edificio del Almacén de Libros Escolares de Texas, a una distancia de 20 metros nada más. Este magnicidio todavía está sujeto a especulaciones, siendo origen de un gran número de teorías conspirativas, pero aún sigue impune. Al presidente Kennedy le acompañaban en el asiento delantero el chofer, un agente-conductor y de acompañante, otro agente de seguridad; en los asientos contiguos, el gobernador Connally y su esposa; en los asientos traseros, Kennedy a la derecha y su esposa. El automóvil iba sin la capota transparente. Es seguro que si la hubiese llevado puesta la capota transparente se habría salvado salvado el presidente Kennedy. Pero ahora es demasiado tarde para hacerse estas conjeturas.

Los otros presidentes que fueron objeto de atentado son los siguientes: en 1835, un desequilibrado disparó contra el presidente Andrew Johnson, que resultó ileso. En 1912, el ex presidente Teodoro Roosevelt resultó herido por dos balas en el pecho en un hotel de Milwaukee (Wisconsin). En 1933, Franklin Delano Roosevelt escapó a un atentado un mes antes de asumir la Presidencia de EE UU. En ese atentado resultó muerto el alcalde de Chicago, Anton Cermak. En 1950, dos nacionalistas puertorriqueños irrumpieron en. la Blair House, entonces residencia de Harry S. Truman mientras se hacían reparaciones en la Casa Blanca. En 1975, el presidente Gerald Ford escapó ileso a dos intentos de atentado en los días 5 y 22 de septiembre. El 5 de septiembre, una desequilibrada de nombre Lynn Alice Fromme, discípula del drogadicto asesino James Manson, fue desarmada y detenida en Sacramento (California) cuando apuntaba con un revólver al presidente Gerald Ford, por lo que fue condenada a cadena perpetua. El 22 de septiembre, Sarah Joan Moore disparó contra Gerald Ford cuando éste salía de un hotel de San Francisco (California) en dirección al aeropuerto. Sarah Moore fue condenada a cadena perpetua. Finalmente, el senador Robert F. Kennedy, hermano de JFK y candidato presidencial del partido Demócrata, fue asesinado el 5 de junio de 1968 en el hotel Ambassador de Los Angeles, California, por el jordano Bishara Sirhan-Sirhan, quien fue condenado a muerte durante ese mismo año, pero en junio de 1972 le fue conmutada la pena de cadena perpetua.

2.- Golpe bajo del colombiano Camilo Zúñiga al brasileño Neymar

Por la fuerte lesión que Neymar da Silva Santos Júnior, mejor conocido simplemente como Neymar, recibió en la décima vértebra, estará fuera de lo que resta de la Copa del Mundo 2014 de la FIFA. Y aunque el futbolista Ronaldo Nazario afirme que fue intencional el golpe que le fracturó una vértebra al número 10 de la selección brasileña. Opinión que yo no comparto. Sinceramente, creo que fue totalmente accidental, causado por la rodilla del futbolista colombiano Camilo Zúñiga porque corría velozmente detrás de Neymar y no pudo evitar chocar contra él, por lo que para no perder el equilibrio trató de apoyarse con la mano en el cuello de Neymar, como puede verse en la foto. Sinceramente, insisto en que no creo que haya sido a propósito. Insisto en que me parece que Zúñiga corría velozmente detrás de la pelota y chocó con la rodilla en la espalda de Neymar. Pero el caso es que esto le impide continuar en los últimos partidos que aún faltan del campeonato mundial y es probable que, lamentablemente, le costará el triunfo a la selección de Brasil. Y ahora la selección de Brasil exige a la FIFA que le retiren la tarjeta amarilla a Thiago Silva, su defensa central, porque le impediría jugar contra la selección de Alemania. Pero no creo que la FIFA vaya a acceder a retirar la tarjeta amarilla de un árbitro, porque le quitaría la autoridad que le corresponde..

Adolorido, Neymar se toca con la mano el lugar en el que sentía más dolor, que fue precisamente la décima vértebra de su columna vertebral. Cuando le preguntaron qué dolor tenía dijo que no sentía sus piernas.

Neymar fue retirado de la cancha en camilla hacia el final del partido de cuartos de final que Brasil ganó por 2-1 a Colombia. Camilo Zúñiga propinó un rodillazo en la espalda al astro, quien quedará fuera de actividad durante unas cuatro semanas. “No creo que ésa haya sido una jugada normal del fútbol”, dijo Ronaldo, quien comparte el récord de más goles en Mundiales. Añadió que la jugada de Zúñiga fue sumamente agresiva. “Pienso que la lesión se derivó de una acción muy violenta”, señaló. “Pudimos ver en la televisión que el jugador colombiano tuvo la intención de lastimarlo de verdad”. En la jornada, Zúñiga difundió una carta a Neymar, en la que lamenta la lesión y niega haber querido provocarla. El colombiano Radamel Falcao, quien algo sabe de lesiones, se solidarizó con Neymar. “Quiero desearte una pronta recuperación @neymarjr”, escribió en Twitter Falcao, quien se perdió este Mundial por una ruptura de ligamento de la rodilla izquierda. “Deus (Dios) tiene todo bajo control y tú lo sabes”. El astro colombiano expresó también en portugués a Neymar: “Ya te extrañamos”. Brasil ha pasado por una situación similar antes, en el Mundial de 1962 en Chile, cuando la selección perdió a Pelé por una lesión después de su segundo partido, pero consiguió el segundo de sus cinco títulos en la historia. Amarildo, delantero que tenía entonces 22 años y que ocupó el lugar de “O Rei”, se muestra ahora pesimista sobre la oportunidad que tiene Brasil de ganar el campeonato sin Neymar. “En aquel momento teníamos a Pelé, que era único y a quien todos consideraban insustituible”, dijo Amarildo a la radio brasileña. “Pero resulta que entonces Brasil tenía un montón de estrellas, pudimos haber alineado 10 equipos distintos, cada uno con la misma calidad», sentenció para tratar de decir que ahora no hay tantas estrellas como entonces y que por la falta de Neymar la selección brasileña perderá el campeonato, lo cual podría traer serias consecuencias hasta al gobierno de ese país. Algo similar al llamado ¨Maracanazo¨ de 1950. Y la actual presidenta Dilma Roussef perderá su ansiada reelección.

Twitter@jorgepalmieri