BREVE PARÉNTESIS

Queridos amigos lectores:

Les saludo cordialmente y les informo que tendré que hacer un breve paréntesis en la serie de artículos que estoy publicando acerca de los festejos que se celebraron en la Ciudad de México en ocasión de mi 84 cumpleaños, acompañado de un grupo de queridos amigos que viajaron conmigo con ese propósito. Este paréntesis se debe a que hoy voy a volver a viajar al Distrito Federal de México para poder estar presente mañana, a las 11 horas, durante la ceremonia que tendrá lugar para develar la escultura Ángel de la Paz de mi querido amigo José Toledo Ordóñez que será instalada en la Avenida Hangares de la Delegación Venustiano Carranza de la Ciudad de México, en el marco del proyecto Circuito de las Naciones, para instalar en ese lugar, cercano a la Terminal Aérea Benito Juárez, esculturas de varios artistas de diferentes países. Como ustedes comprenderán, constituye un acontecimiento sin precedentes que una escultura de un guatemalteco sea instalada permanentemente en una avenida de una importante capital, como es la Ciudad de México. Creo que ningún otro artista guatemalteco ha podido lograr algo como esto. Por eso he creído importante estar presente en esa develación. Además, el escultor José Toledo Ordóñez  exhibirá sus «Esculturas peligrosas», y pronunciará una conferencia, y se proyectará la documental «Mario Monteforte Toledo», el maestro Guillermo Monsanto pronunciará una conferencia sobre Carlos Mérida y se exhibirá la documental película «Donde acaban los caminos» basada en una novela de Mario Monteforte Toledo; y me siento obligado a asistir en vista de que recibí este año la Orden Mario Monteforte Toledo. Me iré solamente por tres días. Tengo el propósito de regresar el sábado y entonces continuaré relatando nuestras alegres andanzas en la Ciudad de México.

Este es un facsímil de la la invitación que ha estado circulando tanto en México como en Guatemala de parte de la Delegación Venustiano Carranza.

Escultura Angel de la Paz del artista plástico guatemalteco José Toledo Ordóñez, que fue exhibida por primera vez en el Zócalo de la Ciudad de México durante la Feria Internacional del Libro dedicada a Guatemala.

El escultor José Toledo Ordóñez acompañado de su encantadora esposa Regina Mejía de Toledo posando junto a su escultura Ángel de la Paz en el Zócalo de la Ciudad de México durante la recién pasada Feria Internacional del Libro que fue dedicada a Guatemala.

Twitter: @jorgepalmieri