REMEMBRANZAS DE TRES VIAJES

Me había quedado sin publicar algunas fotografías tomadas en circunstancias que me producen gratas remembranzas de mis recientes tres viajes a la Ciudad de México para asistir a las inauguraciones de las exposiciones del escultor José «Pepo» Toledo Ordóñez, primero en el Museo José Luis Cuevas, luego la exposición «Encuentros y Tendencias» con varios artistas Plástica Contemporánea en la sala Tonalli del Centro Cultural Ollin Yoliztli; y, por último, para asistir al acto de la develación de la placa de reconocimiento al ex Presidente José López Portillo por haberme donado la residencia de la Embajada de Guatemala. Estas son algunas de esas fotografías:

Estela de Luz

Esta es la figura espigada del Monumento «Estela de luz» al Bicentenario del «Grito de Dolores» con el cual comenzó la lucha por la Independencia de México. Este fue el proyecto ganador del Concurso Nacional para la construcción del Arco Bicentenario que se levanta sobre Paseo de la Reforma, a la altura de las rejas de Los Leones del Bosque de Chapultepec, presentado por 24 jóvenes arquitectos mexicanos, encabezados por el arquitecto César Pérez Becerril. «Estela de luz» fue el proyecto ganador de la convocatoria abierta por el Gobierno Federal de México para la creación de un monumento conmemorativo como parte de los festejos del Bicentenario del «Grito de Dolores», que fue el inicio de la lucha por la Independencia de México. Esta magistral obra fue concebida como un hito urbano-arquitectónico. Fue inaugurada el 7 de enero del 2012 acompañada de un espectáculo de luz y sonido. Es un monumento emblemático del México moderno y un espacio de conmemoración en el Paseo de la Reforma como remate del trazo original de la avenida. De acuerdo con el Presidente Felipe Calderón Hinojosa, «por su importancia simbólica y belleza arquitectónica, este monumento se sumará a la majestuosidad de obras tan emblemáticas y admiradas por todos los mexicanos como son el Ángel de la Independencia, el Hemiciclo a Juárez o el Monumento a la Revolución». La inauguración de este monumento conmemorativo se había anunciado para el 15 de septiembre de 2010. Sin embargo, por diversos motivos la obra no se concluyó sino hasta finales de diciembre de 2011. Durante ese año se destaparon varios escándalos que pusieron al descubierto evidentes malos manejos con el fondo destinado a la construcción de «Estela de luz» administrado por la Secretaría de Educación Pública, comenzando por la incompetencia del proyectista, derivado de la entrega del proyecto para lo cual fue contratado, incompleto y carente de los estudios necesarios para su construcción. Por todos estos problemas, su elevado costo, presupuestado inicialmente en 200 millones de pesos mexicanos se disparó hasta alcanzar la elevada cifra de 1,035.88 millones de pesos, lo cual subió de nuevo a 1,575 millones de pesos.
El monumento fue finalmente inaugurado, con 15 meses de retraso, el 7 de enero de 2012 por el presidente de México, licenciado Felipe Calderón Hinojosa. Pero no se puede negar que es una obra emblemática monumental, digna de un gran país como México, y se dice con orgullo que es más alto que la Torre Eiffel de Paris.

El  restaurante Sir Winston Churchill’s, en una vieja mansión estilo inglés. Fue abierto en 1972 por el señor Ray Fernández y su esposa Jane Pearson, nacida en Inglaterra. Este elegante y espléndido restaurante está situado en la calle Ávila Camacho número 67, en la zona de Polanco. Lo recomiendo.

Cenando en el restaurante Sir Winston Churchill’s donde se come el mejor Roast Prime Rib of Beef del mundo, además de las recomendaciones del Chef Francis Rougeaud, tales como alcachofas a la vinagreta, el filete Wellington y otros platos. Y tiene una excelente cava de vinos. En la foto, de izquierda a derecha el licenciado Roberto López Villatoro, la cantante y restaurantera Aura Ruiz Castañeda, conocida como «La Muñecona» (actualmente de viaje por Brasil para conocer a su primer nieto), le siguen el autor de estas líneas, la señora Regina de Toledo y su esposo, el escultor José Toledo Ordóñez. De pié atrás, el servicial gerente de bebidas y comida del restaurante, el norteamericano John L. Hruby.

De izquierda a derecha, la pintora Patricia Buezo de Valladares, el autor de estas líneas, la cantante y restaurantera Aura Ruiz Castañeda, y el escritor, poeta, ensayista, editor y estimado compatriota y amigo Carlos López, durante la exposición en el Centro Cultural Ollin Yolliztli.

Mi estimada vieja amiga Fabiola Fuentes, quien fue funcionaria de la Embajada de Guatemala en México cuando yo era Embajador, y después fue Cónsul en New York. Tuve el gusto de encontrarme con ella en la exposición de Plástica Contemporánea en el Centro Cultural Ollin Yoliztli.

En la avenida Tacuba, después de haber almorzado en el restaurante «Girasoles», Aura Ruiz, el licenciado Stuardo Juárez, Pepo Toledo Ordóñez, la guapa Margarita Zúñiga de la Cerda, ex secretaria personal del ex Presidente de la República, ingeniero Álvaro Colom, yo y la Chef Anna Carolina Orantes Díaz.

Robando cámara abrazando a la joven y guapa Margarita Zúñiga de la Cerda, quien me pareció una muchacha encantadora que fue secretaria personal del Presidente de la República, ingeniero Álvaro Colom Caballeros.

Almorzando (o comiendo, como dicen en México) en el restaurante «Los Girasoles» de la calle Tacuba, en el corazón del Centro Histórico, Margarita Zúñiga de la Cerda, Anna Carolina Orantes Díaz, la señora Rita Claverie de Sciolli, entonces Embajadora de Guatemala en México, mi querido amigo el escultor y cofrade José Toledo Ordóñez, su encantadora esposa Regina Mejía de Toledo, el autor de estas líneas, Aura Ruiz Castañeda y Silvia Elena Arévalo De León, Tercer secretaria de la Embajada, hija del bien recordado ex Presidente de la República, doctor Juan José Arévalo Bermejo. Esta foto fue tomada por el licenciado Stuardo Juárez.

Taco de chapulines. ¡Sí, de chapulines!

Vista desde la terraza del restaurante «Los Girasoles» a la Plaza Manuel Tolsá y al monumento al rey de España Carlos IV más conocido como «El Caballito», frente a la Academia San Carlos. Para el 28 de agosto de 1979, una vez que se habían terminado totalmente las adecuaciones a la plaza y a la estatua ecuestre, se celebró una  entusiasta y concurrida ceremonia de inauguración que encabezó el propio Presidente de la República. Durante la ceremonia se depositó una cápsula cilíndrica dentro del pedestal conteniendo varios elementos simbólicos de la época y un mensaje escrito por el arquitecto Zaldivar y firmando por el Presidente de la República, licenciado José López Portillo.

Carlos IV fue hijo y sucesor de Carlos III y gobernó España de 1788 a 1808. Fue un monarca mediocre, sometido totalmente a los caprichos de su esposa, María Luisa de Parma, una mujer intrigante y de poco talento, señalada de ser ligera de conducta. Tuvo como favoritos al Conde de Floridablanca que heredó de Carlos III y luego a Manuel Godoy en 1792. Su reinado se vio mediatizado por la política exterior de Francia, entonces en estado de permanente revolución. Los primeros años marcarían la política española sus ministros Floridablanca y el Conde de Aranda, pero a partir de 1793 se impuso la fuerte personalidad de Godoy y fue él quien optó por inclinarse hacia el directorio francés, con lo cual quedaba vinculado a la revolución francesa y más tarde a Napoleón I, en lugar de optar por el apoyo a Gran Bretaña en contra de Francia. Carlos IV se sometió por completo a Napoleón quien quiso utilizar la Armada Española contra los ingleses, pero ésta se dirigió a Cádiz a donde los persiguió el Almirante Horacio Nelson y se enfrentaron en Gibraltar en la batalla de Lepanto contra los ingleses perdiendo  la alianza franco-española.
La corte española se encontraba entonces en Aranjuez y acordaron con Godoy la partida hacia Andalucía, pero el pueblo se amotinó contra Godoy y el rey abdicó el 19 de marzo de 1808 en favor de su hijo el Príncipe de Asturias, que se convirtió en Fernando VII.

El Caballito del gran escultor Manuel Tolsá.

La Plaza Manuel Tolsá una vez inaugurada con la estatua ecuestre del Rey Carlos IV en el lugar de honor. Aunque la estatua mira hacia el Palacio de Minería, que está enfrente, en la foto se aprecia a su espalda otro extraordinario edificio que originalmente fue utilizado como Palacio de la Secretaría de Comunicaciones. Este edificio data de la época de la dictadura del general Porfirio Díaz y fue proyectado por el arquitecto italiano Silvio Contri, en 1905, pero fue inaugurado en 1911 por Francisco I. Madero. Actualmente es el Museo Nacional de Arte. Como si el caballo tuviese vida, esta bella escultura ecuestre ha caminado largas distancias en la Ciudad de México en los cinco lugares en los que ha estado desde que fue inaugurada hasta la actualidad, donde ya quedó fornalmente instalada.

Recordando un poco de historia, la proclamación en 1788 de  Carlos IV, como Rey de España, dio lugar a que don Ignacio Costera  y don Bernardo Bonabia  propusieran al Virrey de Revillagigedo de construir dos estatuas ecuestres en honor tanto del nuevo Rey Carlos IV, como de su antecesor  Carlos III. Pero por falta de recursos solamente pudo construirse una de ellas, la de Carlos IV, que fue colocada en la Plaza Mayor sobre un pedestal de mármol, pero tuvo que ser  tallada en madera  por Santiago Sandoval,  indígena deI barrio de Tlatelolco. Como era de esperarse esta estatua tuvo una corta duración y al cabo de dos años se encontraba prácticamente destruida. Este monumento, dedicado al infausto rey Carlos IV, fue erigido por órdenes del Virrey Miguel de la Grúa Talamanca, Marqués de Branciforte, y fue inaugurada el 8 de diciembre de 1796. Se dice que en la inauguración estuvo presente Alejandro von Humbolt. El modelo fue un caballo de nombre Tambor propiedad del Marqués del Jaral del Barrio. La escultura de bronce pesa 600 kilos y se la considera solamente inferior a la del caballo del emperador Marco Aurelio en Roma. El general Guadalupe Victoria la quiso destruir porque el caballo tiene una de sus patas traseras sobre un águila y un carcaj azteca, lo cual fue considerado una ofensa. Pero su asesor Lucas Alamán le convenció de no destruirla por su gran valor artístico. En 1852 fue colocada en la confruencia de las calles Reforma y Bucareli, donde permaneció durante muchos años hasta que fue trasladada al lugar que ahora ocupa.

En el restaurante y marisquería «Contramar», el cual les aconsejo visitar y comenzar comiendo las deliciosas tostadas con atún. En la foto, de izquierda a derecha, el licenciado Roberto López Villatoro, el escultor «Pepo» Toledo Ordóñez, seguido de la señora de Rosenzweig, esposa del subsecretario de Minería, le siguen la cantante Aura Ruiz, la encantadora señora Regina de Toledo y yo.

Con Mao Bravo, gerente de la marisquería «Contramar».

La calle Madero es ahora peatonal. Al fondo se puede ver el emblemático rascacielos conocido como Torre Latinoamericana, que hasta hace poco tiempo era el más alto edificio de la Ciudad de México y de toda América Latina. Fue construído, entre otros inversionistas, por un guatemalteco nacido en Cobán de nombre Teodoro Amerlinck, uno de los propietarios de la compañía de seguros La Latinoamericana.

La Torre Latinoamericana es un rascacielos que está situado en la esquina que forman las calles Madero y el Eje Central Lázaro Cárdenas, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Su altura es de 188 metros, si se incluye la antena, con 44 pisos, y su historia la han convertido en uno de los edificios más emblemáticos de la Ciudad de México.

Fue construido para alojar a la compañía La Latinoamericana, Seguros S. A. y fue diseñado por el Arquitecto mexicano Augusto H. Álvarez, en la Ciudad de México superó a la Torre Anáhuac y a la Torre del millonario libanés Miguel E Abed, y al Altino Arantes en Brasil. Fue también el edificio más alto de la ciudad desde su construcción en 1956 hasta 1972, año en que se completó el edificio Torre World Trade Center, en ese momento el Hotel de México del español Manuel Suárez. También obtuvo el record de ser el rascacielos más alto del mundo, fuera de Estados Unidos, y hasta 1979 de Iberoamérica hasta que fue superado por la Torre Colpatria de Bogotá, Colombia. Se inauguró como el primer y más grande edificio en el mundo con fachada de cristal y aluminio. Así mismo, fue el primer rascacielos que se construyó en una zona de alto riesgo sísmico, por lo cual sirvió de experimento para la cimentación y construcción de futuros edificios en el mundo. La Torre Latinoamericana es, junto con el Taipei 101, la Torre Ejecutiva Pemex, la Torre Mayor, el U.S. Bank Tower y el Costanera Center, una de las seis estructuras en estar en una zona de alto riesgo sísmico. Para soportar un peso total de  de 24.100 toneladas, se construyó una estructura rígida de acero con un peso de 3.200 toneladas que dan forma a 3 sótanos y a 44 pisos que se elevan a 134 metros, más una antena de 54 metros, totalizando 188 metros sobre el nivel de la calle, con una superficie construida de 27.700 metros cuadrados de cristal y 3.200 metros de lámina acanalada de aluminio; la instalación sanitaria por sí sola pesa 50 toneladas y existen más de 4.000 lámparas para iluminación.

La Torre Latinoamericana fue construida para la compañía La Latinoamericana, Seguros S. A. Los nombres de los propietarios de este grupo de empresarios son Miguel S. Macedo, José A. Escandón y Teodoro Amerlinck, un guatemalteco nacido en Cobán que hizo su fortuna en México con su compañía de seguros. Originalmente la compañía ocupaba un pequeño edificio en esa misma ubicación.

El rascacielos ganó prestigio a nivel mundial cuando resistió un fuerte terremoto de 7,7 grados en la escala de Richter el 28 de julio de 1957, gracias a su construcción con estructura de acero y pilotes profundos, que fueron necesarios dada la frecuencia de sismos en la Ciudad de México, y la composición fangosa del suelo que hace complicada la construcción. Esta hazaña le obtuvo un reconocimiento al recibir el premio del American Institute of Steel Construction (Instituto Americano de la Construcción de Acero), por ser el edificio más alto que jamás haya sido expuesto a una enorme fuerza sísmica, como atestiguan inscripciones en sendas placas en el vestíbulo y mirador del edificio. Sin embargo, su prueba más dura vino durante el terremoto del 19 de septiembre de 1985, cuando resistió sin problemas un registro máximo de 8,1 grados en la escala de Richter, cuya duración aproximada fue de poco más de 2 minutos y el 13 de abril del 2007 soportó un temblor de 6,3 grados en la escala de Richter con epicentro en el estado de Guerrero, el 27 de abril de 2009, que soportó un sismo de 5,9 en la escala de Richter con epicentro en el estado de Guerrero, el 22 de mayo de 2009 a las 14:24, un temblor de 5,7 en la escala de Richter de una duración de 40 segundos con epicentro en Tehuacán, en el estado de Puebla, y el 10 de diciembre de 2011 soporto un sismo de 6,8 grados en la escala de Richter de una duracion aproximada de un minuto a las 19:47 con epicentro en Zumpango, Estado de Guerrero.

Acompañado de Aura Ruiz y Carlos López, en la vieja Cantina La Ópera, que visitó el general Pancho Villa durante su reunión en la Ciudad de México con el general Emiliano Zapata. Para dejar un recuerdo de su visita, Pancho Villa disparó un balazo al techo y todavía se puede ver la huella del impacto.

En nuestro vuelo de regreso a la Ciudad de Guatemala en un vuelo de la compañía Interjet, fuimos espléndidamente atendidos por esta linda señorita cuyo nombre no recuerdo, lamentablemente. Lo tenía escrito en alguna parte, pero no lo encontré. Y le pedí a María del Carmen González Vassaux, ejecutiva de ventas en la oficina de Interjet en Guatemala que me lo consiguiera, pero nunca me lo dio. Pero quiero dejar constancia de nuestro agradecimiento por la excelente atención que nos dio.

Haciendo el papel de paparazzi, el licenciado Stuardo Juárez me tomó esta foto en el momento en que yo estaba fotografiando a la linda empleada de Interjet en la Terminal Aérea Benito Juárez de la Ciudad de México.

La pintora María Victoria García, el escultor José «Pepo» Toledo Ordóñez, la cantante Aura Ruiz, el licenciado Guillermo Monsanto, yo y la encantadora Regina Mejía de Toledo, esposa de «Pepo» en el salón VIP de American Airlines en la Terminal Aérea de la Ciudad de México el día que volamos de regreso a Guatemala por Interjet.

Alejándonos de la Ciudad de México.

Volando al lado del Pico de Orizaba.

Twitter: @jorgepalmieri