MI CUMPLEAÑOS 83 EN NEW YORK (2)

Una gran satisfacción que tuve durante mi reciente viaje a la fabulosa Urbe de Hierro para festejar mi cumpleaños 83 el día 11/11/11, acompañado de mis queridos amigos Aura Ruiz («La Muñecona«), Roberto López Villatoro y Stuardo Juárez Charchalac, fue el haber compartido unos gratos momentos con varios guatemaltecos que entraron a ese país como ilegales y comenzaron lavando platos y ayudantes de cocina, pero hoy son residentes en New York, donde se desenvuelven exitosamente. Me refiero a los esposos Carlos Cortez Moraga y Dalila Martínez Aldana de Cortez, sobre quienes voy a referirme más adelante; y también al exitoso compatriota Luther Quintana, ebanista y fabricante de muebles oriundo del municipio La Democracia, departamento de Escuintla, donde hace muchos años trabajó como peón para el conocido empresario agrícola Víctor Orantes y jugaba fútbol con sus compañeros, pero un día decidió ir en pos del «sueño americano» a los Estados Unidos de América y, como tantos otros, se metió indocumentado. Primero trabajó lavando platos, como muchos, y después como aprendiz de ebanista, hasta que posteriormente se independizó y ahora tiene su propia empresa que es sumamente exitosa y próspera, al extremo que, aparte de su sala de ventas tiene también un Studio en la calle 60. Otros buenos amigos que hicimos fueron los chinos-coreanos Allen Cheng y su hermana Rosita Cheng, quienes vivieron en Guatemala durante 15 años, y el exitoso y el exitoso entrepreneur Raymond Cheng, de quienes también les hablaré más adelante.

Los esposos Cortez Moraga-Martínez Aldana

Gracias al licenciado Juárez tivimos el agrado de compartir algunos momentos con los esposos Carlos Cortez Moraga, oriundo del municipio de Los Amates, departamento de Izabal, que es hermano del abogado Juan Eladio Campos Moraga, y su esposa, la encantadora Dalila Martínez Aldana de Cortez, nacida en el municipio de Concepción las Minas, Chiquimula, y hoy es propietaria de una joyería. Actualmente, él desempeña el cargo de jefe de mantenimiento de vehículos del gobierno de la ciudad de New York. Desde hace muchos años viven en Long Island, la isla más grande de los Estados Unidos continental, del Estado. El licenciado Juárez ya les conocía desde una vez que visitó New York con su esposa y sus hijas y  les invitaron a hospedarse en su casa. El primer encuentro que tuvimos con Carlos Cortez fue en la terminal del aeropuerto La Guardia, porque Juárez le informó de nuestro viaje y nos estaba esperando con un vehículo apropiado para transportarnos a nuestro hotel con toda comodidad con todas las maletas. Como comprenderán, apreciamos y agradecimos mucho su amable atención. Tuvo el detalle de llevarnos al hotel Windham Garden, situado en la calle 36 west y octava avenida, por una carretera desde la cual pudimos contemplar una excelente vista de los rascacielos iluminados de Manhattan. Además, nos invitó a llegar a cenar en su casa algún día que tuviésemos tiempo, lo cual le agradecimos pero le explicamos que no íbamos a tener tiempo para poder hacerlo, pero que nosotros deseábamos invitarle a cenar acompañado de su esposa. Y en uno de nuestros tiempos libres durante los últimos días que estuvimos en allá los citamos a reunirnos en el bar del modernísimo hotel Setai situado en la 5a. avenida, y tuvieron la amabilidad de llevarme como regalo de cumpleaños dos bonitos suéters que les agradezco mucho.

En el bar del modernísimo hotel Setai con los esposos Cortez-Martínez

Con mis nuevos amigos los esposos Carlos Cortez y Dalila Martínez de Cortez en el bar del hotel Setai

Después de beber un trago les invitamos a cenar con nosotros en el magnífico restaurante de cuatro estrellas BLT Steak (iniciales de Bacon, Lettuce y Tomato), situado en 106 E. 57 St., donde disfrutamos de una excelente cena que, por cierto, fue por sugerencia e invitación telefónica de mi querido amigo Roberto («Junior«) Arzú García Granados, quien me llamó por teléfono el día de mi cumpleaños desde Providence, Rhode Island, donde actualmente reside, para felicitarme y me dijo que nos invitaba a cenar por su cuenta en ese restaurante donde la carne es añejada y muy sabrosa y me pidió que la pasara el teléfono a La Muñecona a quien le pidió que se hiciera cargo de la cuenta pero que él después le devolvería el dinero. Estoy seguro que lo hará tan pronto reciba la información de lo que costó.

En el BLT Steak, de izquierda a derecha, Stuardo Juárez, Roberto López Villatoro, Aura Jiménez, Dalila Martínez Aldana de Cortez y su esposo, Carlos Cortez Moraga.

Cenando en el restaurante BLT Steak con los esposos Cortez-Martínez

El licenciado Stuardo Juárez con Dalila Martínez de Cortez

Aura Ruiz («La Muñecona«) con Carlos Cortez

Exitoso fabricante de muebles Luther Quintana

Como les dije antes, éste compatriota nació en La Democracia, Escuintla, y hace muchos años trabajó como peón entre los numerosos trabajadores del empresario agrícola Víctor Orantes y aprendió a jugar fútbol con sus compañeros de trabajo. Pero un buen día decidió ir en pos del famoso «sueño americano» y se metió indocumentado al territorio estadounidense, donde empezó como todos lavando platos y trabajando en restaurantes mexicanos. Después, sin conocer nada de ebanistería, obtuvo un trabajo como ayudante de ebanista y el hecho de jugar fútbol le ayudó a abrirse camino porque así hizo muchos amigos. Después de que hubo aprendido el oficio de ebanista decidió establecer su propio negocio y actualmente es un hombre sumamente exitoso y adinerado. El nombre con el cual lo bautizaron sus padres fue Luterio (¡él no sabe por qué sus papás le pusieron ese nombre!), pero cuando obtuvo éxito se lo cambió por Luther. Sus muebles son altamente cotizados por los mejores decoradoes del país, al extremo que la famosa decoradora y célebre chef Martha Stewart los usa en su propia casa, pero no los emplea para decorar otras casas porque son caros. El famoso decorador Jeffrey Billhuber ha publicado ya tres libros espléndidamente editados con fotografías de los muebles de Luther Quintana. Y su éxito ha sido tanto que ya tiene una sala de ventas en 237 East 60 Street en Manhattan. En síntesis, es admirable este compatriota que nació en la pobreza en el municipio de La Democracia, Escuintla, donde trabajó como peón antes de convertirse en inmigrante indocumentado en los Estados Unidos de América donde ha llegado a obtener mucho éxito y gran fortuna. ¡Mi más profunda admiración por él!

Posando orgullosamente al lado del paisano triunfador Luther Quintana en su amplia sala de ventas

En la sala de ventas de la mueblería del guatemalteco Luther Quintana, de izquierda a derecha Luther o Luterio Quintana, después yo, luego Aura Ruiz y, finalmente, Roberto López Villatoro. El licenciado Stuardo Juárez no aparece en la foto porque él la tomó.

Studio del compatriota Luther Quintana en 237 E 60th Street.

Visitando el Studio de Luther Quintana

Algunos de los muebles en exhibición

Otros de los muebles fabricados por Luther Quintana

Continuará