MISCELÁNEA 05/11/11

1) Cierre de las campañas políticas

General retirado Otto Pérez Molina

La opinión generalizada de los autores de las encuestas que se han publicado de la intención de voto es que este militar retirado va a ganar mañana con un porcentaje de 6% de ventaja sobre su sival.

Doctor en leyes Manuel Baldizón Méndez

Los dos candidatos a la Presidencia de la República que van a competir mañana en la Segunda Vuelta Electoral, general retirado Otto Pérez Molina, postulado por el Partido Patriota (PP) y el doctor Manuel Baldizón Méndez, postulado por el partido Libertad Democrática Renovada (LIDER) llegaron al momento de cerrar sus respectivas campañas para tratar de convencer a los 7 millones de guatemaltecos empadronados de votar por ellos mañan . Esta ha sido la campaña más larga y más costosa en toda nuestra historia política. Y probablemente también ha sido la más confrontativa y la menos convincente que ha habido. El candidato del PP ha centrado sus promesas en procurar la seguridad con mano dura y firme, aunque el general Pérez cometió el grave error de declarar que se comprometía a reducir los crímenes en un 50 por ciento. A lo que cabe preguntar ¿por qué sólo el 50%? ¿No sería posible que fuese en un 51% o, mejor aún, un 90%? Me parece que fue una metida de pata de su parte el haber fijado el porcentaje en el que se compromete a reducir la delincuencia. Y comprueba, una vez más, que en política hay veces en las que es mejor mantener la boca cerrada. Y en su campaña el doctor Baldizón ha insistido en que se propone imponer el famoso «bono 15» para los trabajadores, a pesar de que se ha venido diciento que semejante medida sería inconveniente por contraproducente porque podría provocar desempleo. La verdad es que ninguna de las dos largas y costosas campañas ha tenido un contenido convincente. Según datos publicados ayer en la columna del periodista Gustavo Berganza, en elPeriódico, la suma de las campañas de los dos partidos finalistas, hasta el 15 de octubre, suman más de Q279 millones, de acuerdo al monitoreo de Acción Ciudadana; y sólo la de Pérez Molina esta última ha costado Q173 millones, lo cual, s si se suma a los Q143.6 millones que le costó la campaña del año 2007, quiere decir que ha gastado Q316.6 millones en su reiterado empeño por ser Presidente de la República. Me parece que es demasiado dinero en un país en el que hay tan profundas diferencias económicas en la población. En un reportaje de Enrique García que publica hoy elPeriódico se dice que, según el  informe de Acción Ciudadana, el PP gastó Q173 millones de mayo a octubre y Q339 millones del 12 de septiembre al 15 de octubre y el LIDER gastó de mayo a octubre Q106 millones y del 12 de septiembre al 15 de octubre Q25 Q25,5 millones del 12 de octubre al 15 de octubre, lo que suma un total de Q501 nillones gastados por todos los partidos en la campaña 2011.

De acuerdo a todas las encuestas de intención de voto que se han publicado, con excepción de las hechas por los propios partidos, naturalmente, el ganador final será el general retirado Otto Pérez Molina, con lo cual culminará su segundo intento de llegar a desempeñar el cargo más importante del Estado, la Presidencia de la República. Y si acaso no llegase a ganar  esta vez, deberá desistir de tratar de lograrlo cuatro años más tarde. De manera que deberá ganar el domingo. Mientras que el doctor Baldizón es un hombre joven, de solo 41 años de edad, y podrá tener tiempo más adelante para volver a tratar de ganar una próxima elección. Por otra parte, no sé hasta qué punto le pueda favorecer el abierto apoyo de la frustrada candidata de la fracasada coalición de los partidos UNE-GANA, señora Sandra Torres Casanova y de los dirigentes de los partidos oficiales, porque  su participación puede causar «antivotos» de quienes no la pueden ver ni en pintura. Y si Baldizón no ganase esta vez, dentro de cuatro años le va a ser muy difícil ganarle a esta señora y a otros potenciales candidatos como el doctor Harold Caballeros y al diputado Roberto Alejos Cámbara.

El director de elPeriódico, Juan Luis Font, dijo ayer en su columna: «Claro que si Pérez Molina pierde el domingo, también perdería de una vez por todas. Nadie puede competir dos veces en segunda vuelta y volverlo a intentar». Lo cual no es un axioma, porque la política es la ciencia de lo posible. También afirma que «Aunque Baldizón cuenta con la ayuda segura de la maquinaria electoral de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), ésta puede proveerle poco menos de un millón de votos. Y necesitaría mucho más que eso para triunfar. En todo caso, conducir ese millón de votos a las urnas ha supuesto una inversión muy alta por parte del Estado». Por otra parte, la señora Sandra Torres Casanova va a hacer en esta elección todo lo que esté a su alcance para no tener que enfrentarse a Baldizón dentro de cuatro años.

Para cerrar su columna de ayer, el periodista Gustavo Berganza dijo: «Cuando Otto Pérez gane, será interesante ver cómo hará para concretar la promesa de cambio sobre la cual fundamentó su campaña: un cambio con el retorno de militares al Gobierno, con la ayuda de grupos económicos tradicionales al primer plano de la influencia y los negocios con el Estado t el concurso interesado de los caciques políticos de siempre».

Para terminar, a solo 24 horas de la votación, no voy a externar mi preferencia por uno de los dos contendientes, pero sí quiero señalar que de ninguna manera voy a votar por el doctor Baldizón, porque no me merece ninguna credibilidad ni confianza su demagogia populista. Además, creo firmememente que el general Pérez Molina es mas serio y tiene más experiencia. Eso que dice Baldizón de que la diferencia entre ellos es él es académico porque ha hecho estuduios universitarios y el general Pérez es militar no tiene validez porque éste también ha realizado muchos años de estudios en diferentes academias. Comparto la opinión del ingeniero José Rubén Zamora de que Baldizón «es una mezcla a,migable de de Bucaram, Correa y Chávez». Y no creo que sea precisamente esta melange la que necesita nuestro atribulado país, especialmente en las actuales circunstancias, cuando el desafortunado gobierno de los otrora esposos Álvaro Colom Caballeros y Sandra Torres Casanova han dejado a Guatemala en pésimas condiciones. Debo pedir perdón a mis lectores por haberme equivocado al apoyar su candidatura cuando todavía creía que éste iba a ser  un buen gobierno. ¡Pero evidentemente me equivoqué! ¡Lo siento mucho!

Me da mucho gusto reconocer y aplaudir la activa participación en la campaña de la candidata vicepresidencial Roxana Baldetti, quien repitió por todo el país «Mi reto será quitarles las mil cabezas a lo que se llama corrupción», mientras que la candidata a la Vicepresidencia del partido LIDER, licenciada Raquel Blandón Sandoval, fue prácticamente anulada. Por su parte, Baldizón fue sin dudas un hábil e incansable candidato que se movió por todas partes hablando en tercera persona y echó mano de recursos obviamente demagógicos como el hecho de haber ido a visitar al Cristo Negro de Esquipulas y de invocar constantemente a Dios, hasta el final que dijo: «¡A tí , señor, Baldizón y tu pueblo te dan toda honra y la gloria!» ¡Qué demagogia!

Al llegar al final de las dos campañas electorales, ya no queda sino desearle buena suerte a Guatemala, cualquiera de los dos candidatos que obtenga más votos. Como es sabido, en la Segunda Vuelta Electoral, con un sólo voto más que saque alguno de los dos contendientes.

2) Ridículo affaire Sylvia Gereda vrs Rubén Zamora

Ingeniero José Rubén Zamora Marroquín

Sylvia Gereda Valenzuela de Torrebiarte

Ayer dedicó elPeriódico tres de las primeras páginas con artículos del presidente de su Junta Directiva, ingeniero José Rubén Zamora Marroquín y el editorial al absurdo caso que causó la sorpresiva renuncia de la periodista Sylvia Gereda Valenzuela de la codirección, la dirección del Grupo de Investigación, sus habituales columnas, algunas de ellas excelentes, pero otras muy viscerales, y todas las demás actividades que desarrollaba, por un disgusto personal que surgió entre ellos cuando él le pidió que le devolviera las acciones que le regaló cuando fundaron ese matutino, hace 15 años. En la segunda página se publicó un largo artículo titulado «LA PRENSA EN TIEMPOS ELECTORALES. Y el subtítulo: Los dueños de «elPeriódico» o las razones de por qué usted lee, lo que aquí lee. Por José Rubén Zamora y el subtítulo Esta columna se publicó originalmente el 30 de septiembre pasado. elEditorial de hoy, en la página 14 amplía el punto». Además, en un recuadro con el título UN ACUERDO INCUMPLIDO, en el que se reproduce el facsímil del absurdo «acuerdo» que fue firmado tanto por Sylvia Gereda Valenzuela como por José Rubén Zamora Marroquín. Este curioso documento dice lo siguiente: «La decisión de no publicar las páginas que Sylvia Gereda había preparado como su despedida obedeció a que ella incumplió el punto IV del compromiso por ella redactado y suscrito por ambos, a solicitud suya, el 10 de octubre pasado. Este fue firmado de buena fue (supongo que es un lapsus y que quisieron decir fe) por el Presidente de elPeriódico José Rubén Zamora.

El mencionado «acuerdo» que firmaron es una especie de pacto de amor eterno y me parece absurdo que ese periódico le haya dedicado tanto espacio cuando es obvio que se trata de un problema interno de esa empresa y que a los lectores no les interesa un carajo saber que, según el ingeniero Zamora, Sylvia Gereda incumplió el punto IV de ese acuerdo que firmó con Zamora en el que ambos se comprometían a no hablar mal del otro o de la otra. Quienes, como yo, les conocen desde hace 15 años, sabíamos que eran íntimos amigos y nunca sospecharon que llegaría el momento en que, como en muchas de las relaciones apasionadas, llegaría el momento de un rompimiento con caracteres tan dramáticos. El famoso punto IV del «convenio» dice textualmente:

«IV. Yo, José Rubén Zamora Marrtoquín expresaré que Sylvia María Gereda Valenzuela goza de la confianza de las entidades relacionadas y de mi persona, así como que es una excelente periodista y fundadora de este medio. Por mi parte, yo, Sylvia María Gereda Valenzuela, igualmente me comprometo a que, si se diera cualquier oportunidad en la que por decisión personal o por requerimiento de terceros, haga referencia públicamente a mi experiencia en elPeriódico y mi conclusión de actividades como directora, periodista y colaboradora de dicho matutino, siempre expresaré públicamente gratitud y aprecio hacia dicho medio, su personal y sus directores.» O sea que, como ya dije, el extraño «acuerdo» consistía, prácticamente, en prometerse amor eterno.

El caso realmente no merecía tanta atención de un medio de comunicación serio y responsable. Habría bastado con una nota sencilla informando a los lectores que Sylvia Gereda Valenzuela dejaba de desempeñar el cargo de co directora de elPeriódico junto con Juan Luis Font y por ello su nombre ya no aparece en el Directorio de la página 14, abajo del Editorial. Por cierto que ahora dice «directores» (en plural) únicmente está el nombre de Juan Luis Font y por lo tanto debe decir director, en singular.