CARTA ABIERTA A MIS COMPATRIOTAS

Queridos compatriotas:

Les saludo fraternalmente en el día en que faltan solamente faltan seis días para que particpemos en la Segunda Vuelta Electoral en la que eligiremos a quienes serán el próximo Presidente y la próxima Vicepresidenta de la República, y me dirijo a ustedes en esta Carta Abierta porque creo que es mi deber ineludible manifestarles lo siguiente: quienes hemos vivido tantos años, como yo, sabemos lo que hemos tenido que soportar en el transcurso de los sucesivos gobiernos, desde tiempos inmemoriales, de manera que no les sorprenderá que diga que nuestro sufrido pueblo ha tenido que padecer un verdadero calvario a lo largo de la Historia. Sin embargo, a pesar de tantas sucesivas decepciones que hemos tenido, a través de los años, aún no hemos perdido la esperanza de que algún día no lejano llegaremos a tener buenos gobernantes. Y esta vez no hay ninguna otra opción. Los siguientes gobernantes de nuestro país, para suceder al desastroso gobierno del ingeniero Álvaro Colom Caballeros y el doctor Rafael Espada, serán uno de estos dos binomios. ¡No depende de nadie más!

El hecho que tengamos que participar en una Segundo Vuelta Electoral se debe a que, por insistencia del entonces candidato presidencial del partido Unión del Centro Nacional (UCN), licenciado Jorge Carpio Nicolle, los guatemaltecos adoptamos el sistema francés denominado «ballotage» que, por cierto, a él mismo le costó no haber llegado a la Presidencia de la República a pesar de que había ganado la Primera Vuelta con respetable mayoría de votos, pero perdió la Segunda Vuelta compitiendo con el ingeniero Jorge Serrano Elías, quien quedó de segundo en la Primera Vuelta pero ganó en la Segunda Vuelta. Es un error que no aceptemos que el ganador de una elección deba ser quien haya sacado mayor número de votos en la Única Vuelta, que es la auténtica voz del pueblo, lo cual, tras las sucesivas y muy lamentables experiencias que temos vivido, debemos comprender que cometimos un grave error al adoptar ese discutible sistema francés, porque en la Segunda Vuelta no se manifiesta propiamente la legítima voluntad del pueblo, sino es el resultado de la astucia marrullera para hacer «pàctos» y componendas o alianzas con los demás candidatos que tomaron parte en la Primera Vuelta pero no sacaron suficientes votos para pasar a la segunda, pero después de perder quieren participar en la repartición del pastel. Por eso propongo que a partir de esta votación se reforme la Constitución Política de la República para que, en las siguientes elecciones, el ganador sea el candidato que en la única vuelta electoral haya obtenido el mayor número de votos. ¡Al diablo con eso de que el ganador en una elección sea quien haya obtenido la mayoría más uno de los votos!

El destino de nuestro país dependerá del resultado de la votación del próximo domingo 6 de noviembre, en la que escogeremos entre los binomios integrados por el doctor Manuel Baldizón con la abogada Raquel Blandón (ex de Vinicio Cerezo Arévalo) y el general retirado Otto Pérez Molina, un hombre con larga experiencia en estar en el poder, con la brillante licenciada en Ciencias de la Comunicación y ex diputada Roxana Baldetti. Y después de haberlo meditado muy serenamente, estoy totalmente convencido de que será mejor para Guatemala y los guatemaltecos que gane el binomio postulado por el partido Patriota. ¡No hay vuelta de hoja! Por consiguiente, les insto a que voten por Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, porque creo sinceramente que conviene más a Guatemala. Sin ánimo de descalificar o desprestigiar al otro binomio, he llegado a la conclusión de que el doctor Manuel Baldizón es un peligroso demagogo, evidentemente populista, a pesar de ser un hombre inteligente y un candidato sumamente astuto y activo que ha desarrollado una excelente campaña mediática, que no tiene límites en las promesas electorales que hace y promete hacer una gran variedad de cosas irrealizavles o inconvenientes para engañar a los votantes. Como esa promesa de establecer por decreto el ,alhadado «bono 15», a sabiendas de que sería muy contraproducente para los trabajadores, para la economía nacional y para el Estado.

¡Pero en las actuales circunstancias por las que atravesamos no es conveniente que él pueda gobernar el país! ¡Por eso insisto en que votemos por Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti! ¡Ellos son la mejor opción que tenemos! No hay que correr riesgos. Baldizón dice que no hay que volver al pasado, pero está aliado con el partido UNE y su máxima lidereza Sandra Torres Casanova. ¡Ellos son el «Plan B» de ellos cuando le fue negada la inscripción a la ex esposa de Colom! ¡No se dejen engañar! Eso de que «sólo el pueblo salva al pueblo» es verdad, pero el pueblo sabe lo que hace y no debe caer en esa trampa. No cabe duda de que Baldizón es un farsante, un demagogo, rodeado de ese nido de víboras integrantes de los partidos del pasado gobierno que se aliaron a él para ver qué tajada sacaban del pastel. ¿Es ese el «futuro» que promete Baldizón? ¡No se dejen engañar a pesar de la astuta propaganda electoral que han hecho! Y si su evidente demagogia no fuese suficiente para no votar por él –sino contra él–, bastaría para no elegirle el hecho que se sabe que se popone nombrar ministra de Relaciones Exteriores a la señora Rigoberta Menchú! ¡Háganme favor! ¿Se imaginan ustedes lo que eso sería? Por mucho que por razones socialistas internacionales ella haya obtenido el Premio Nobel de la Paz y posteriormente le hayan concedido tantos doctorados honoris causa, no se puede concebir que eso pueda darse en un país serio y responsable. En cambio se ha dicho también que el general Pérez Molina y Rosana Baldetti se proponen nombrar para desempeñar ese importante cargo al doctor Francisco Villagrán Deleón, quien ha sido un brillante embajador de Guatemala en varios países y últimamente lo fue en Estados Unidos de América. ¡Vaya diferencia! Esto bastaría para no votar por el candidato del partido denominado Líder, sino por el candidato del partido Patriota, general Pérez Molina! Pero además, es tan demagogo que para cerra su campaña en Mixco presentó a la mediocre actriz y cantante mexicana Laura León, «La tesorito», para que promoviera su candidatura y les dijese a los mixqueños: «Tesoritos, deben votar por el doctor Baldizón porque yo lo conoco desde hace muchos años». ¿Y qué? ¿Quién jocotes se cree que es ella para venir a decirnos a los guatemaltecos por quien votar? Como se ha dado en decir últimamente en México: «Que no manche!», para no decir que no chingue. Pero este mismo detalle es otro indicio de lo que es Baldizón y de lo que sería su gobierno si en mala hora llegase a ganar la Segunda Vuelta del 6 de noviembre. ¡Hágame favor! Por un lado Rigoberta Menchú de Canciller de la República, y por el otro «La Tesorito» aconsejándonos votar por él.

¡El próximo domingo votemos por el general retirado Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti!

General retirado Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti