RECEPCIÓN DE DESPEDIDA DE LA EMBAJADORA

De más está decir que para mí fue sumamente emotivo ese sencillo acto en el cual se develó la Placa de Reconocimiento al señor ex Presidente de los Estados Unidos Mexicanos (1976-1982), licenciado José López Portillo, por haberme donado la mansión que de inmediato inscribí ante un Notario Público a nombre de la Embajada de Guatemala, para que de ahí en adelante sirviese de residencia permanente de los sucesivos embajadores de nuestro país. Gracias a ello, han podido vivir cómodamente en esa espléndida residencia todos mis sucesores, sin que le haya costado ni un centavo al gobierno de Guatemala. Esos embajadores que me sucedieron han sido, sucesivamente, el ex Presidente de la República, licenciado Julio César Méndez Montenegro (1982-1986), el licenciado Antonio Pallarés Buonafina (1986-1989), el licenciado Ricardo Gómez Gálvez (1990-1991), el licenciado Alejandro Maldonado Aguirre (1991-1995), el señor Juan José Serra Castillo (1995-1998), el señor Claudio Riedel (1998-2000), el licenciado Rómulo Caballeros Otero (2000-2002), el señor Jorge Rolando Escoto Marroquín (2002-2004), el licenciado Arturo Soto Aguirre (2004-2012), el licenciado José Luis Chea Urruela (2008-2011) y la señora Rita Claverie de Sciolli (2010-2012). A algunos de ellos, con quienes he tenido algún grado de amistad, les solicité que pusieran esa placa de reconocimiento, pero hasta ahora logré que la pusiese una persona sensible y agradecida, como la Embajadora Claverie de Schiolli. Estoy seguro que todos disfrutaron de ella y me atrevo a decir que no creo que antes o después hayan ocupado una residencia como ésta, Les confieso que nunca pretendí que en la placa se fuese a poner mi nombre, porque conozco la mezquindad e ingratitud que, lamentablemente, caracteriza a muchos guatemaltecos; sin embargo, ella comprendió la ineludible razón para hacerlo y lo hizo de inmediato, lo cual le agradezco mucho. Porque quiero dejar constancia de que a pesar de que gracias a mí se obtuvo esa magnífica residencia, sin que al Gobierno de Guatemala le costase un sólo centavo, cuando fue derrocado por un golpe de Estado el Presidente Romeo Fernando Lucas García, el  gobierno de facto del general Efraín Ríos Montt «anuló» mi nombramiento y  me dio un plazo perentorio de tres días para desalojar la casa. Y cuando les expliqué que en tan corto tiempo no me sería posible empacar todo mi menaje de casa y que, además, mi esposa estaba sufriendo serios quebrantos de salud, recibí una resolución del Departamento de Personal de la cancillería en la cual se me dijo que «por razones humanitarias me otorgaban un plazo hasta de 15 días para desalojar la residencia». ¡Qué poca madre! Como dice la gente sencilla del campo: ¡Así paga el diablo a quien bien le sirve! Pero a pesar de todo cumplí lo que me exigían y a los 15 días exactos, a principios de una noche lluviosa desalojamos la residencia y mientras se reponía mi esposa, nos fuimos a pasar varios días a la casa de unos amigos en Cuernavaca. Pero de esto platicaré en otra oportunidad. Por ahora permítanme decirles que me conmovió mucho el sencillo acto de develación de la Placa de Reconocimiento y cuando éste hubo terminado, nos unimos a la recepción de despedida que ofreció la Embajadora Rita Clavería de Sciolli.

Cuando terminó el acto, el famoso periodista Jacobo Zabludovsky posó entre el Coronel de Infantería Jorge Antonio Ortega Gaytán, Agregado Militar y Aéreo, y el Vicealmirante Carlos René Alvarado Fernández, Agregado Naval de la Embajada de Guatemala.

Mi entrañable amigo y colega, licenciado Jacobo Zabludovsky, no pudo permanecer en la recepción después del acto de develación de la placa porque tuvo que irse a su programa de radio que es muy escuchado que se llama «De 1 a 3». Yo le le acompañé hasta la puerta de la residencia y en todo el trayecto nos fuimos abrazados afectuosamente, como dos viejos amigos que somos, para satisfacción y orgullo mío. No en vano tenemos 50 años de sostener una estrecha amistad. Hoy ambos tenemos 83 años de edad. Jacobo ha derrotado a dos cánceres: uno en la piel y el otro en la próstata, y sigue tan campante y continúa siendo un ícono del periodismo mexicano.

En la fila de recibimiento de los invitados, vemos a la Embajadora Rita Claverie de Sciolli, a su esposo, el señor Stefano Sciolli, el Ministro Consejero de la Embajada, señor Jorge Alberto Figueroa Salguero, la señora Lesbia González Jarquín de Figueroa, esposa del Ministro Consejero; y la Primera Secretaria de la Embajada, Silvia Elena Arévalo De León, hija del bien recordado ex Presidente Constitucional de la República, doctor Juan José Arévalo Bermejo.

Excelentísima señora Embajadora Rita Claverie de Sciolli con su esposo Stefano Sciolli

De izquierda a derecha, señor Ángel Ángel Torres, esposo de la señora Cristina Navas y Mérida, señora Cristina Navas y Mérida, Agregada Cultural Ad Honorem de la Embajada; Vicealmirante Carlos René Alvarado Fernández, Agregado Naval; Antonio de la Barrera, Asistente del Área de Comercio; y Alejandra Galicia Becerril, Asistente del Despacho de la Embajada; y Embajadora Norma Bertha Pensado Moreno, Directora General para América Latina y el Caribe de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México.

Embajadora Norma Berta Pensado Moreno, Directora General para América Latina y el Caribe en la Secretaría de Relaciones Exteriores de México;  Alejandra García Becerril, Asistente del Despacho de la Embajada; Vicealmirante Carlos René Alvarado Fernández, Agregado Naval de la Embajada; Antonio de la Barrera, del Área de Comercio de la Embajada; señora Cristina Navas y Mérida, Agregada Cultural Ad Honorem, nieta del gran pintor Carlos Mérida; y su esposo, el señor Ángel Torres.

Señoras  Ana María Chang, Tercer Secretaria de la Embajada de Guatemala, Mayling Patricia Lemus de Ortega, esposa del coronel de Infantería FDEM Jorge Antonio Ortega Gaytán, Agregado militar y aéreo de la Embajada; Irma Jiménez, Tercer Secretaria del Área Consular de la Embajada de Guatemala.

Señora Aura Ruiz Castañeda con el coronel DEM Jorge Antonio Ortega Gaytán, Agregado Militar y Aéreo de la Embajada de Guatemala.

Licenciado Juan Alberto Fuentes Knight, ex ministro de Finanzas, con su bella esposa en el jardín trasero de la residencia de la Embajada de Guatemala.

Mis queridos amigos, el escultor José Toledo Ordóñez y su encantadora esposa Regina Mejía de Toledo.

Señoras Dora Isabel Villatoro Cimelli, esposa del señor Augusto César Antonio Rivas de Estrada, Tercer Secretario de la Embajada de Guatemala; Ana María Chang, Tercer Secretaria de la Embajada; Mayling Patricia Lemus Ortega, esposa del Coronel de Infantería DEM Jorge Antonio Ortega Gaytán, Agregado Militar y Aéreo de la Embajada; Irma Jiménez, Tercer Secretaria del área Consular de la Embajada.

Un aspecto de la numerosa concurrencia.

Otro aspecto de la concurrencia.

Fue muy numerosa la asistencia a la recepción de despedida que ofreció la Excelentísima señora Embajadora de Guatemala Rita Claveríe de Schiolli, gracias a que en el corto tiempo que permaneció en ese cargo logró conquistar el respeto, la simpatía y el afecto de muchas personas, tanto del Cuerpo Diplomático y Consular acreditado en México, sino de personas particulares de ese país. Todos expresaron que lamentaron que haya sido removida para ser trasladada a Guatemala, porque se había destacado por su estupenda labor cultural y artística, habiendo llevado varias exposiciones que fueron exhibidas en las principales salas del país, como las exposiciones en las que han participado el escultor José Toledo Ordóñez y un buen número de pintores. Además, parece que es un error porque habría sido mejor que permaneciera en ese cargo hasta el fin del período del actual Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Hinojosa, que será a finales del mes de diciembre del año en curso, porque ella ya conoce a todos los principales integrantes de la Cancillería mexicana y con su insólito don de gentes ha conquistado el respeto, la simpatía y el afecto de todos. Sin embargo, el novel Canciller Harold Caballeros decididó trasladarla para que venga a desempeñar el cargo de Viceministra de Relaciones Exteriores encargada específicamente del problema migratorio. Probablemente se debe a que el nuevo gobierno ya tiene el compromiso de nombrar para desempeñar ese cargo a alguna persona que contribuyó a la campaña política o es pariente o amigo personal del general Otto Pérez Molina o de la Vicepresidenta Baldetti o del doctor Harold Caballeros. Se ha especulado con varios nombres, pero aparentemente todavía no se ha nombrado a nadie ni, mucho menos, se ha solicitado el beneplácito para ninguno. Ojalá que la persona que envíen sea digna sucesora de la Embajadora Rita Claverie de Sciolli porque sería lamentable desaprovechar las puertas que ella dejó abiertas en México. Psra terminar esta crónica, reitero mis saludos de respeto y afecto para la señora Embajadora Rita Claveríe de Schiolli.

Nota: en mi próximo blog me propongo contar pormenorizadamente la historia de cómo fue que mi recordado amigo el Presidente José López Portillo me donó esa residencia. Particularmente porque me he enterado de que algunas personas de esas que nunca faltan en Guatemala, han dicho que el Presidente Romeo Lucas García me dio el dinero necesario para comprarla, pero yo me lo embolsé en vista de que la casa me la regaló López Portillo.

Twitter: @jorgepalmieri