ALREDEDOR DE GLORIA TORRES

No conozco personalmente a Gloria Torres Casanova, ni me consta que haya cometido actos ilícitos o de corrupción, pero es cosa bien sabida que abusó del poder mientras fue «la primera cuñada del país» por ser hermana de la todopoderosa Sandra Torres Casanova de Colom, quien durante los primeros tres años de este desafortunado período presidencial era llamada «primera dama de la nación» por el hecho de ser la esposa del Presidente de La República, ingeniero Álvaro Colom Caballeros. Mi respetable y estimada amiga Dina Fernández, publica hoy, tanto en columna en elPeriódico como en su blog de Internet, un artículo sumamente interesante acerca de Gloria Torres y sus hijas Christa y María Marta, el cual creo sumamente importante reproducir textualmente a continuación:

Se acaban los días de Gloria

Aquello era tan conocido y aceptado que yo llegué a creer que también era legal.

Cuando se delinque de manera tan transparente, continuada e impune, el descaro termina convirtiéndose en coartada: el crimen cometido con reiteración a plena luz del día y sin ninguna objeción de la autoridad se percibe como un hecho “normal” e inevitable, que hay que aguantarse como uno soporta el mal olor hasta que deja de sentirlo porque las membranas nasales ya lo asimilaron.

Esa es la historia de la ex primera cuñada de la Nación, Gloria Torres. Nadie en el mundillo político ignoraba a qué se dedicaba esta dilecta dama. Hace casi cuatro años, el domingo 30 de marzo de 2008, la colega Mirja Valdés escribió para este diario un extenso perfil de Gloria Torres que les recomiendo (vea http://www.elperiodico.com.gt/es/20080330/domingo/51314).

En esa nota Valdés explica con pelos y señales cómo la hoy prófuga de la justicia se inició en la gestión de préstamos municipales cuando asistía a su propia madre en la alcaldía de Melchor de Mencos y cómo la pericia adquirida para realizar estudios de factibilidad y llenar formularios de requisitos financieros, la condujo a dedicarse por entero a esa tarea.

Gloria Torres utilizó un buen número de estructuras para prestarle este “servicio” a las municipalidades, pero nunca se escondió. De hecho, como si se tratara de una respetable firma de abogados o auditores, la hermana de la ex Primera Dama fundó una empresa llamada “Torres Casanova y Asociados”, en un edificio con vistas a la Avenida de la Reforma, desde donde reinaba sobre el poder local.

Esos días de gloria han llegado a su fin. La acusación enderezada hoy contra Torres y sus dos hijas, Christa y María Marta Castañeda, revelan cuál era el atractivo de la “gestión de créditos” para los burócratas municipales. No las contrataban por ser ellos inútiles o haraganes (no sólo por eso, en todo caso).

Lo maravilloso del negocio era que doña Gloria tramitaba préstamos a cambio de una generosa comisión para luego redistribuir el dinero entre los funcionarios que habían aprobado el crédito. A eso podemos añadir dos circunstancias que agravan el delito. Primero, que una vez aprobado, “el proyecto” podía asignarse a una empresa o a una ONG relacionadas con la corporación municipal o con un diputado con lo cual volvían a untarse la mano. Segundo, que muchas de estas supuestas obras ni siquiera se realizaron: en esos casos, se robaron el dinero íntegro.

Los méritos de doña Gloria no terminan ahí. ¿Se recuerdan de aquel caso de lavado de dinero por el cual estuvo preso el ex Contralor Oscar Dubón Palma, al terminar la campaña de 2003? Se le acusó entonces de haberle entregado un cheque por Q500 mil a la UNE, que luego se repartieron con el PAN. Según publicaciones de prensa, ese dinero se manejó a través de una cuenta de Gloria Torres, pero el caso feneció sin mayores molestias para ella.

En el momento en que las autoridades detuvieron al supuesto capo del narcotráfico, Juan Ortiz alias “Chamalé”, corrieron insistentes rumores de que a la primera persona que él llamó para solicitar ayuda y protección fue a Gloria Torres.

¿Qué de estas supuestas relaciones con las mafias del narco es cierto y qué leyenda urbana? Los fiscales deberían aclararlo. Lo cierto es que esta mujer que hace apenas cuatro años se encontraba en el pináculo del poder y fungía como el “enlace” entre el gobierno central y las municipalidades, hoy está sola. La han abandonado quienes cantaban loas a su capacidad de alinear alcaldes y atraer votos.

Así de inmisericorde es el poder. Me pregunto cuándo le llegará la hora del cadalso a quiénes se dedican a otros negocios impunes, como apadrinar candidatos para obtener contratos con el Estado. (Fin de la columna de Dina Fernández)

Confieso que yo no había leído la columna de Mirja Valdés del 30 de marzo del 2008 a la que Dina se refiere, pero ahora la he leído y me ha sorprendido e impresionado notablemente, razón por la cual me permito reproducirla_

Gloria y el poder local

Con frecuencia la confunden con su hermana, la Primera Dama. Físicamente son muy parecidas, y muy cercanas afectivamente. Hasta ahora Gloria Torres Casanova había permanecido detrás del telón, pero en este Gobierno dirigido por su cuñado tiene un papel protagónico. Los alcaldes serán sus coestelares en los próximos cuatro años.

Mirja Valdés

Foto:  José Miguel Lam

A la diestra de Manuel Renda, alcalde de Santiago Atitlán, Sololá, Gloria Torres en una reunión de la Comisión de Cohesión Social.

Cuentas pendientes

En páginas de periódicos de 2004 se publicó la noticia de que el ex Contralor de la República, Óscar Dubón Palma, había entregado Q500 mil a la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), durante la campaña electoral de 2003. De acuerdo al expediente 155412007 de la Fiscalía de Lavado de Dinero, la suma habría sido depositada a una cuenta bancaria administrada por Gloria Torres Casanova. Ella a su vez extendió un cheque por Q120 mil al Partido de Avanzada Nacional (PAN). Solo el ex contralor guarda prisión por ese caso. El proceso se encuentra en impasse desde agosto de 2007 en el Juzgado Quinto de Primera Instancia Penal.

En las redes de Gloria

La experiencia de Gloria Torres Casanova en el campo de las municipalidades fue bien aprovechada por la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE). Fue vital para la victoria de Álvaro Colom. En campaña solía repetir “lo que quieren (los alcaldes) son proyectos”, y eso les prometió en la segunda vuelta. Tenía asegurado el camino en 108 comunas donde su partido ganó alcaldías, le tocó negociar con los otros 225.

¿Por qué a los alcaldes? Porque atraen votos, más que un diputado. “El alcalde representa a la comunidad, a los intereses de su municipio. El diputado representa a todo el departamento y tiene que satisfacer intereses departamentales versus municipales”, explica Rony Linares, de la asociación Acciones para el Desarrollo (Acciopade), dedicada a asesorar comunas.

Un alcalde de occidente recuerda lo que sucedió durante una de las reuniones de la Asociación Nacional de Municipalidades (Anam). Gloria se acomodó por allí e instaló su “stand” de la UNE. A cada alcalde que pasaba lo invitaba conocer su proyecto político. Es una mujer sin horarios, extremadamente ordenada, una excelente ejecutora. “Si le decían, ‘Gloria, ¿podés decirnos cuántos afiliados tenemos a la fecha?’ ella decía, ‘sí, ¿los querés por departamento o municipio? El último dato que tengo es de hace dos horas’, respondía”, recuerda alguien que trabajó cerca de ella. Y si algo no caminaba, amenazaba: “O sale o lo arreglo a pijazos”.

Sus correligionarios no le regatean que gracias a ella se logró un buen número de afiliados. Cuando habla, u ordena, es como que la misma Sandra Torres de Colom lo hiciera.

Melchor de Mencos es uno de los cuatro municipios de Petén que colinda con Belice. Un lugar tranquilo, cálido, a 700 kilómetros de la capital. En una estampa cotidiana, los adolescentes se conducen en motocicletas por calles polvorientas, blancas por su suelo calizo. Con los dedos de una mano se cuentan las vías pavimentadas.

Todavía quedan algunas casas de madera con esas ventanas y puertas con vigas en cruz y un pequeño porche en la entrada, el diseño clásico por esa zona del país. Melchor de Mencos ha crecido, pero conserva su esencia de pueblo. Es fácil imaginarlo cómo era hace algunas décadas cuando residieron los Torres Casanova, la familia de la primera dama, Sandra Torres de Colom. Los vecinos la reconocen como la esposa del Presidente o la hija de Teresa Casanova de Torres, la ex alcaldesa del municipio. Pero son escasos los recuerdos que tienen de su infancia, porque “es más capitalina”, suelen decir. Además, sus primeros años de estudio transcurrieron en Belice.

Conocen más a Gloria, su hermana mayor, por su trabajo en la comuna al lado de su madre en sus días como alcaldesa. Unos dicen que fue su asesora y otros su relacionista pública. Su popularidad se extiende a más rincones desde que su cuñado, el presidente Álvaro Colom, la presentó el 25 de enero como enlace político entre el Ejecutivo y los alcaldes.

Ante cientos de concurrentes en Almolonga, Quetzaltenango, explicó sus motivos para tal decisión:

“Sus muchos años de experiencia en el movimiento municipal”. Desde 1999 se dedicó al trámite de créditos municipales, por lo que cobraba un porcentaje sobre los montos gestionados. Ahora, sin cargo dentro del Gobierno, será quien fiscalice un trato equitativo para los jefes ediles.

En su más reciente asignación acompaña al Presidente o a su hermana, la Primera Dama, cuando de reuniones con alcaldes se trata. No irrumpe ni participa ni comenta, pero tampoco pasa inadvertida.

Con esmero y entusiasmo, alcaldes y gobernadores saludan a doña Gloria.

Gloria Torres Casanova no concedió entrevista, a pesar de cuatro semanas de insistirle. Su vida se cuenta a partir de gente que la conoce, como su madre, y otros que en algún momento convivieron o trabajaron con ella. Varios de ellos prefirieron omitir su nombre, sobre todo los alcaldes consultados.

Su argumento es válido, “¿quién se va a pelear con quien tiene en sus manos la asignación de recursos para nuestros municipios?”.

Gloria según Teresa

Gloria Torres Casanova pertenece a una de las familias más respetadas de Melchor de Mencos, los Casanova. Comerciantes, ganaderos, transportistas y políticos, son una familia influyente. Los Torres, en tanto, son descendientes de migrantes españoles asentados en Santa Elena, propietarios de un aserradero.

Nació el 6 de agosto de 1951, la primera de los cinco hijos que procrearon Teresa, una adolescente de 16 años, y Enrique, un hombre maduro con un matrimonio anterior. Gloria, Rolando, Marco Antonio, Sandra y Narda. Su padre era conocido tanto en Melchor de Mencos como en Santa Elena por ser el agente de Aviateca en la región; vendía boletos de avión, controlaba la salida de chicle y la comunicación por telégrafo.

Raquel Calderón, una de las vecinas más antiguas de este municipio, que en abril arribará a los 46 años de fundación, recuerda poco a los niños Torres Casanova. “Los veíamos por allí nada más para sus vacaciones, porque ellos estudiaban en Belice. Después se fueron a estudiar a la capital. Eran unos niños lindos”, dice.

Los Torres Casanova vivieron en San Ignacio El Cayo, Belice. “Fueron más de diez años mientras mis hijos estudiaban, mi esposo se quedó por su trabajo”, cuenta en la sala de su casa en Melchor de Mencos Teresa, la madre, ex alcaldesa del municipio. Sus amigos y compañeros de estudio se encuentran en Belice, por eso pocos ofrecen una descripción precisa de Gloria cuando era adolescente. Mayra Morales, una prima, sí la recuerda. “Alta y delgada, sonriente y extrovertida.

¡Muy alegre!”, con esa imagen se quedó quien no la ve desde hace años. La distancia y, sobre todo, los malos caminos entre Melchor de Mencos y Flores, no le permitieron una relación más cercana, excepto los tres meses que vivió en casa de sus primos en San Ignacio El Cayo. “Tenían una tienda enorme. Tía Tere nos dejaba a Gloria y a mí despachando por ser las mayores, tendríamos 16 años.

Sandra la ayudaba en la cocina y Narda, la menor, jugaba por allí”. Esa tienda fue el primer supermercado de San Ignacio el Cayo, según Teresa. Tenía 12 refrigeradores y vendía de todo.

Durante su estancia, Morales casi no vio a sus primos. “Creo que Rolando y Marco Antonio estudiaban en un internado”. Otros que pasaban largas temporadas con ellos eran sus hermanos solo de papá, Teresa fomentaba esa relación. Tienen sus diferencias, pero hacen tregua cuando de defender a la familia se trata.

Los cinco adolescentes aprendieron a hablar inglés, se graduaron de High School en Belice, pero solo Narda echó raíces, es la directora nacional del Seguro Social del vecino país. Todos se mudaron a la capital a estudiar a la Universidad de San Carlos, aunque Gloria estudió secretariado bilingüe.

“Después se graduó de psicóloga”, asegura Teresa. Sin embargo, no aparece colegiada ni en Humanidades ni en el recién formado Colegio de psicólogos.

También presume de que su hija habla francés. “Lo aprendió cuando trabajó en la petrolera, era la secretaria del mero jefe”. Gloria fue secretaria de un alto ejecutivo en la petrolera Elf Aquitaine entre 1981 y 1983.

Hay una parte de la vida de su hija mayor de la que prefiere no hablar, su separación. Se abstuvo de citar el nombre del padre de sus nietas Gloria, María Marta y Crista. Según el acta de divorcio (27-3-1995) estuvo casada con Leonel Rolando Castañeda López, quien fungió como director general de Aduanas durante el Gobierno de Vinicio Cerezo.

Ese fue el segundo momento duro, el primero fue la pérdida de su hermano Marco Antonio, Cucho, el tercero, que estudiaba becado en Zamorano, Honduras. Murió a los 22 años en un accidente automovilístico sobre el Periférico. Sandra estudiaba en Missouri, Estados Unidos. Le habían extendido un año más la beca, pero no aceptó a consecuencia de la muerte de su hermano.

Melchor de Mencos, su escuela

Después de su divorcio Gloria atravesó por muy mala situación económica. Su salón de belleza, Lapidus, en la zona 10, quebró.

Las cosas no iban bien hasta la candidatura de su madre, quien se había mudado con ella a la capital.

Teresa regresó a Melchor de Mencos a petición de Rolando, el segundo de sus hijos. “DIA ya no es comité sino partido, ayúdame, mamá, a conseguir un buen líder, los Casanova tenemos gente que nos sigue”, le insistió, y la convenció. Regresó a buscar a ese líder, dice; sin embargo, ella, Teresa, fue la candidata y ganó las elecciones municipales de 1995. Es la cuarta de sus 12 hermanos, y la única de las mujeres en ocupar ese cargo.

Así, Gloria regresó a Melchor de Mencos en enero de 1996. “Las dos hijas grandes (Gloria y María Marta) estaban casadas, solo la pequeña (Crista) se vino a estudiar el High School a Belice”, asegura Teresa.

A los meses de asumir al cargo se instaló en una oficina cercana a la de su madre. “Ella cotizaba y gestionaba los créditos para obras de la Municipalidad y ayudaba en la toma de decisiones a doña Tere”, recuerda Raúl Humberto Lara Pinelo, secretario de la comuna en ese entonces. Era ordenada y trabajadora, dice de ella, aunque otros cuentan anécdotas que la describen de carácter fuerte tanto como el de su madre, con quien guarda un gran parecido físico. “Ella es de esas personas que gritan y dicen de todo, y al rato se disculpan, igual que su mamá”, comenta una antigua trabajadora de la Municipalidad que prefiere no ser citada. Hay testigos de la vez que Gloria abofeteó a un reportero porque publicó en la revista Semaneta algo de su mamá que no le pareció.

Teresa buscó la reelección en 1999 por DIA-URNG, Desarrollo Integral Auténtico y Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, pero no ganó (sino hasta 2003), lo cual no fue tan grave para Gloria. Bien aprendido el oficio de gestora de préstamos y proyectos municipales, abrió una oficina de consultoría, Torres Casanova y Asociados. Tenía lo necesario para entender la dinámica del poder local y con eso salió a las municipalidades a gestionar créditos y a cobrar por ello.

A partir de 2000 se le abrieron otras puertas al participar en la formación de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE). Cuenta la historia que ella y su hermana intentaron apoderarse de DIA, el partido que postuló por primera vez a Álvaro Colom. Según interpreta un diputado de la UNE, era más fácil apropiarse del partido que formar uno. Sin embargo, un disidente de DIA ofrece otra versión. “Rolando Morales (ex presidente del Congreso) se postulaba por tercera vez como secretario del partido, en ese momento lo apoyaban Gloria y Sandra. La otra corriente dirigida por Rolando Torres, hermano de ambas, apoyaba a otro candidato. Al no lograr su reelección, Morales sale del partido y con él Sandra, Gloria y Álvaro (Colom) para formar la UNE”.

Ocupación, gestora de créditos

Cuando Gloria viaja a los departamentos se le ve siempre en jeans ajustados, blusas de manga larga y botas puntiagudas. El cabello siempre bien peinado, como de salón, y la sonrisa puesta. Su postura erguida y segura, amable con todos. ¿Canas?, ninguna que sus mechas rubias permitan ver. No es la imagen habitual de una abuela de seis nietos, como lo es. Varios entrevistados especulan con que se debe a sus varias cirugías plásticas.

A donde va se sienta en la mesa principal, como el 29 de febrero en Santa Cruz del Quiché, a un puesto del Presidente, lo mismo que en Almolonga, Quetzaltenango, donde la presentaron como el enlace político entre el Ejecutivo y los alcaldes, en febrero o el 4 de marzo en Santiago Atitlán, Sololá, cerca de su hermana en la primera reunión fuera de la capital de la Comisión de Cohesión Social. En ninguna ocasión tomó el micrófono, pero no pasó desapercibida. Alcaldes y gobernadores, o más bien gobernadoras, salieron al encuentro de doña Gloria. Parecen viejos conocidos. Después del apretón de manos, incluso del abrazo, saluda: “¡Mi alcalde favorito, cómo está!”.

Algunos la conocieron durante la segunda vuelta electoral, otros en años anteriores cuando les gestionó algún préstamo para obras en sus municipios a través de Torres Casanova y Asociados, que ahora administra María Marta, su segunda hija.

El ahora diputado por Petén, de la Gana, Carlos Fión, la recuerda en pasillos del Instituto de Fomento Municipal (Infom). “La conocí cuando fui presidente de la junta directiva del Infom.

Entiendo que tenía una oficina de gestión, asesorías o algo así. Realizaba estudios de factibilidad y luego gestionaba préstamos para las municipalidades a cambio de una comisión”. La actividad que realiza no es ilegal, pues la ley no lo prohíbe, sin embargo el Infom promovió políticas en esa época para que los alcaldes realizaran por sí mismos los trámites de préstamos, agrega Fión.

Los alcaldes consultados hablan en voz baja de esas asesorías, uno incluso mostró uno de esos contratos con Torres Casanova y Asociados, pero se negó rotundamente a sacarle una copia. Otros pusieron de ejemplo la demanda de la Municipalidad de Masagua, Escuintla, contra la empresa EMAC-Ingeniería (Equipo, Maquinaria y Construcción), cuyo representante legal es Ariel Herrera Pinto, en el Juzgado de Primera Instancia Civil de Escuintla, por incumplimiento en la remodelación del edificio municipal. No utilizaron Guatecompras, el sistema de licitación.

La contratación se realizó en la administración del entonces alcalde Marcos Alfaro, quien murió poco después. Lo sucedió en el cargo Alejandro Bran, concejal primero, a quien la misma Gloria Torres Casanova puso al tanto de la situación. “Me habló del préstamo (Q2.9 millones), que le debían el 3 por ciento del mismo por el trámite y de que acordaron que la obra la realizaría la constructora EMAC-Ingeniería”, cuenta. En esa ocasión, Gloria presentó a Herrera como su pareja.

El caso de Masagua sigue abierto. Anterior a este, el ex presidente del Congreso Rolando Morales, a quien Gloria apoyaba en DIA, denunció que la Municipalidad de Nuevo Progreso, San Marcos, también contrató los servicios de Torres Casanova y Asociados (Prensa Libre 29/8/2007) para gestión de créditos. La dirección que aparece en los contratos municipales es 34 Av. 5-71, zona 11 Residenciales V, de la capital.

Actualmente Gloria utiliza la suite 400, Torre 3 de la Plaza Corporativa, sobre la avenida Reforma, la oficina para las reuniones importantes del otrora candidato a Presidente, su cuñado. En el recibidor hay cuatro sillas, un cuadro de Einstein y otro de Martin Luther King. Hay más detrás de la puerta que apenas abren. En esta oficina Gloria recibirá en los próximos cuatro años a los jefes ediles que buscan financiamiento para sus proyectos municipales. Ella se encargará de que las asignaciones sean equitativas. Una función que por ley le corresponde al Infom. (Fin del artículo)

Mi comentario: lo que hay que preguntar es por qué esta grave acusación pública, hecha a través de elPeriódico el 30 de marzo de 2008, jamás fue investigada por el Ministerio Público y hasta ahora se ha destapado la Caja de Pandora contra Gloria Torres Casanova, lo que podría llegar a implicar no sólo a su hermana, sino también al propio Presidente Constitucional de la República, ingeniero Álvaro Colom Caballeros. Sospecho que está en lo cierto la Fiscal General de la República y Jefa del Ministerio Público, licenciada Claudia Paz y Paz al afirmar que existe un complot contra ella. Lo cree a tal extremo que me aseguran que en días recién pasados estuvo a punto de presentar su renuncia. Hay algunos que creen que detrás de todo este escándalo puedan existir intenciones políticas cercanas al Partido Patriota (PP) para eliminar a las hermanas Torres Casanova. Aunque también hay quienes afirman que después del triunfo en la segunda vuelta electoral, un pequeño número de personas cercanas al presidente electo Otto Pérez Molina y la vicepresidenta electa Roxana Baldetti se reunieron a festejar el triunfo con champán y que, para agradecerle su apoyo en la segunda vuelta, una de las invitadas fue Gloria Torres Casanova. Lo cual yo no creo… ¡pero tampoco dejo de creerlo! Ya está visto de sobra que en las actividades políticas todo se vale.

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