MISCELÁNEA 01/12/11

1) La oportunidad histórica de Otto Pérez Molina

Presidente electo Otto Pérez Molina

Creo firmemente que todos los seres humanos nacemos con una misión que debemos cumplir en la vida. Y en este caso creo que la misión con la que nació el general retirado Otto Pérez Molina, Presidente electo de la República, es reivindicar a sus conmilitones, a sus compañeros de profesión. Sus detractores han afirmado que se propone establecer un «gobierno militar», pero él deberá demostrar que, contrario a lo que se cree, el suyo no será como tantos regímenes autoritarios e intolerantes que hemos tenido en nuestra infausta historia, sino que será un gobierno presidido por un militar, lo cual es diferente. Por otra parte, a él se le ha señalado -aún por algunos militares- de haber sido el responsable de la desafortunada medida de diezmar y debilitar al Ejército y cerrar todas las bases militares que había en el interior del país, y ahora tiene la oportunidad de hacer que la Institución Armada recupere la fuerza que se le quitó durante el infausto período del licenciado Óscar Berger Perdomo y Eduardo Stein Barillas, así como su prestigio y su dignidad. También se le critica a Pérez Molina que algunos de los funcionarios de su gobierno sean militares retirados, pero está en su derecho al escogerlos. Si en el desafortunado gobierno bicéfalo de Álvaro Colom Caballeros y su entonces esposa Sandra Torres Casanova hubo varios ex guerrilleros en altas posiciones, ¿por qué el gobierno del general retirado Pérez Molina no tendría derecho a contar con la colaboración de algunos militares en situación de retiro, como es el caso del ex teniente coronel Mauricio López Bonilla? Además, en este caso en particular creo que es conveniente que el ministerio de Gobernación esté a cargo de un militar especializado en seguridad. Aunque reconozco que el actual ministro de Gobernación, periodista Carlos Menocal, no lo ha estado haciendo mal, sino todo lo contrario, por lo cual le felicito.

Es verdad que a lo largo de nuestra aciaga Historia ha habido numerosas dictaduras militares autoritarias, arbitrarias e intolerantes, como la oprobiosa dictadura de los 14 años del supuesto «general» Jorge Ubico Castañeda, pero no hay que olvidar que Ubico no estudió en la Politécnica, ni entuvo en algún cuartel, ni obtuvo los rangos en alguna guerra, porque fue un civil que fue un fracasado en los estudios y en varias actividades y por ello quiso ser militar para darse a respetar. Ni hay que olvidar tampoco que el «presidente vitalicio» Rafael Carrera no tenía formación militar sino era un campesino que se hizo guerrillero y se apoderó del poder y fue el fundador de la República de Guatemala, y que el más implacable dictador durante 22 años, Manuel Estrada Cabrera –por quien nuestro premio Nobel de literatura Miguel Ángel Asturias escribió su célebre novela «El señor presidente»— no era militar, sino un civil de profesión abogado.

Por otro lado, no se debe olvidar que gracias al general Óscar Humberto Mejía Víctores, a la sazón jefe de Estado de facto, se escribió la Constitución que hoy está vigente y con ello hizo que la Institución Armada dejase el poder en manos de gobiernos civiles, el primero bajo la presidencia del licenciado Vinicio Cerezo Arévalo, y el segundo en manos del ingeniero Jorge Serrano Elías y cuando éste cometió la imprudencia de tratar de imitar al presidente peruano Alberto Fujimori y  convertirse en dictador, los militares no se adueñaron del gobierno, como pudieron haberlo hecho, sino acataron la disposición de la Corte de Constitucionalidad y respetaron la elección en el Congreso de la República del abogado Ramiro De León Carpio (alias «huevos tibios»), entonces Procurador de Derechos Humanos, para terminar ese período inconcluso y, dicho sea de paso, hizo un gobierno más que lamentable.

Pero los ex guerrilleros y sus achichincles y admiradores no perdonan a los militares que les hayan derrotado en la guerra fratricida de más tres décadas que ellos iniciaron para tratar de imponer en Guatemala un régimen comunista. Con lo cual los militares simplemente cumplieron con su mandato constitucional de salvar la institucionalidad. Pero a pesar de haber perdido la guerra y haber firmado el Acuerdo de Paz Firme y Duradera, lo cual significaba que se ponía punto final a ese conflicto, los ex guerrilleros siguen persiguiendo en aras de venganza a quienes durante esa época fueron los jefes militares, como es el caso de los generales retirados Héctor Mario López Fuentes, ex jefe del Estado Mayor del Ejército, y los ex jefes de Estado de facto Óscar Humberto Mejía Víctores y Efraín Ríos Montt. ¡Qué injusticia! ¡Qué ingratitud! ¡No hay derecho!

Sin embargo, algunos columnistas envenenados de odio contra los militares, tal vez porque se entregaron apasionadamente a los guerrilleros, como es el caso de una excelente poetisa que es columnista de Prensa Libre y fue amante de un guerrillero, por lo cual no se pierde ninguna oportunidad para desacreditar y satanizar a todos los militares, en general, y en particular a quienes tuvieron la responsabilidad histórica de defender la institucionalidad cuando los guerrilleros comunistoides pretendieron apoderarse del país para implantar un régimen comunista. Y gracias a esos militares nos salvamos de convertirnos en otro desastroso satélite de Cuba, como lo son Nicaragua y Venezuela.

Pero el general retirado Otto Pérez Molina no debe dejarse llevar por los enfermizos trasnochados comunistoides que siguen empeñados en desprestigiar y satanizar a todos los militares en retiro para impedirles caprichosamente que gocen de sus derechos constitucionales. ¡Es evidente que esa es su misión en la vida! ¡Ojalá que la cumpla!

2) Roxana Baldetti no debe comer ansias

Roxana Baldetti Elías, electa Vicepresidenta de la República

La Vicepresidenta de la República electa, licenciada Roxana Baldetti Elías, ha provocado una innecesaria fricción con el actual Vicepresidente, doctor Rafael Espada, por haber tratado de que unos arquitectos escogidos por ella pudiesen ir a las oficinas vicepresidenciales a hacer una remodelación que ella considera necesarios o convenientes para que cuando ella llegue a ocuparlas estén como ella desea, en vista de que, en su opinión, actualmente parecen un museo donde el doctor Espada tiene accesorios para videojuegos.

Dr. Rafael Espada, es aún Vicepresidente de la República

A lo cual el Vicepresidente aún en funciones respondió con una negativa comprensible  diciendo «Aún estoy aquì» y calificó la actitud de su sucesora como «falta de respeto». Es verdad que tiene razón la próxima Vicepresidenta en desear remodelar esa oficina en la que el doctor Espada jugaba capirucho y simulación de vuelo, pero debe entender que para hacer cambios en un inmueble registrado en el Instituto de Antropología e Historia (INDAEH), como lo es la oficina vicepresidencial, es indispensable tener una autorización, después de que se haya comprobado que no será alterado el estilo, según declaró el arquitecto del INDAEH Carlos López. Además, debe esperar a que se haya producido el cambio de gobierno, el 14 de enero próximo, y ella haya tomado posesión de ese cargo, después de lo cual «podrán dinamitar esa oficina si lo desean», como les respondió el airado Vicepresidente Rafael Espada.

Yo conozco y estimo en alto grado en lo personal a la todavía guapa Roxana Baldetti, por lo cual me permito aconsejarle cordialmente que no debe comer ansias. Que se espere a que se haya producido la ceremonia de la transmisión del mando y ella llegue a tomar posesión de la oficina vicepresidencial para solicitar al INDAEH autorización para remodelarla y después de que lo obtenga, lleve a sus arquitectos. Pero por de pronto debe ser paciente y esperar a que el ex eminente cardiocirujado desaloje la oficina y se vaya a su casa a jugar capirucho y videojuegos. Solo que a partir del 14 de enero del 2012 ya no seguirá empleando esa impresionante caravana de seguridad para trasladarse a La Cañada, como lo ha hecho hasta ahora. Creo que ni siquiera el depuesto presidente de Egipto Mubarak y el asesinado dictador libio Gadafi empleaban tantos guardaespaldas y vehículos en su caravana.

3) El Domo es mala escogencia

En mi opinión, el Domo no es el lugar más apropiado para que se lleve a cabo la solemne ceremonia de la transmisión del mando, como lo decidió el Presidente de la República electo, general retirado Otto Pérez Molina. Creo que esa ceremonia se debe hacer en el Teatro Nacional, aunque probablemente no llene todas las expectativas de seguridad que son deseables.

4) Regente en zonas del norte de la ciudad

Quienes critican la medida adoptada por el Concejo Municipal de designar a un Regente para las zonas 17, 18, 24 y 25 de la capital no saben lo que dicen o son de esos permanentes y constantes criticos del ex Presidente de la República y actual Alcalde Álvaro Arzú Irigoyen, porque les cae mal o algo por el estilo. A mí me parece que es una medida muy acertada y conveniente para descentralizar los servicios municipales.