LA ELECCIÓN PRESIDENCIAL

Habemus Presidente y Vicepresidenta

En el Vaticano, cuando el Colegio de Cardenales se reúne para elegir a un nuevo Papa para sustituír a otro Papa que ha muerto, es tradicional que después de que uno de los candidatos ha logrado obtener los votos requeridos, sale humo gris por la chimenea del palacio papal y, acto seguido, el Secretario de Estado aparece en el balcón y dice «Habemus Papa». Por esa razón es que he titulado en esta forma este artículo para referirme a que después de que en la primera elección del 9 de septiembre ninguno de la docena de candidatos obtuvo mayoría absoluta y los dos que más votos sacaron compitieron en la Segunda Vuelta Electoral, después de que el pueblo hubo votado por segunda vez y el Tribunal Supremo Electoral (TSE) hizo el conteo de papeletas correspondiente, y resultaron electos para los cargos de Presidente y Vicepresidente de la República Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, respectivamente. Respecto a esto de la Segunda Vuelta Electoral, debo decir que estoy en desacuerdo con que se sigan haciendo, porque me parece inconveniente que quien quedó en segundo lugar en la primera ronda tenga que hacer todo tipo de arreglos con los candidatos que no pudieron pasar a la segunda ronda y eso da pie para que quien al final de cuentas gane la segunda vuelta sea producto de a saber qué oscuras componedas politiqueras ha hecho con los candidatos perdedores en la primera vuelta se repartan el pastel con quien quedó en segundo lugar y pasó a la segunda vuelta. Además es un enorme gasto innecesario. En mi opinión, ese punto debería reformarse en la Constitución. En México, recientemente el presidente Felipe Caderón Hinojosa propuso que se estableciera allá esa norma, pero el Congreso de la Unión rechazó la idea. ¡Y creo que hizo bien!

No estoy de acuerdo con lo que han dicho algunos comentaristas de que el doctor Baldizón perdió esta elección pero ya ganó la próxima, dentro de cuatro años. No hay que olvidar que más de la mitad de los votos que obtuvo en la segunda vuelta fueron de la maquinaria del partido oficial (UNE) bajo la dirección personal de Sandra Torres Casanova y sus «achichincles» Jairo Flores y Orlando Blanco. Tengan la seguridad que si ella hubiese sido inscrita como candidata presidencial esta vez él jamás habría obtenido el mismo número de votos y dentro de cuatro años es seguro que ella será candidata y es indudable que esos votos serán para ella. Así que no hay tales de que el doctor Baldizón ya ganó la próxima elección, como ingenuamente escribió mi estimada amiga la columnista Dina Fernández, merecedora de mi simpatía y afecto, en su columna en elPeriódico y en su blog de Internet. Los votos que obtuvo el domingo Baldizón le fueron concedidos por el poderoso equipo político de Sandra Torres Casanova y gracias a que el gobierno le dio un montón de «bolsas solidarias» para repartir como cosa propia y vales por 5 0 6 láminas, los cuales fueron repartidas por FONAPAZ, ahora a cargo del doctor (médico) Jorge Samayoa, fracasado ex director del INGUAT, protegido por el superpoderoso Secretario de la Presidencia, Gustavo Alejos. Además de que en algunos lugares del interior del país, como en el vecino municipio de Santa Catarina Pinula, el domingo estaban pagando hasta Q300 por cada voto.

Como ya es bien sabido, los dos binomios que obtuvieron mayor número de votos en la primera elección –y por ello compitieron en la Segunda Vuelta Electoral— estuvieron integrados por el General retirado Otto Pérez Molina y la licenciada en Ciencias de la Comunicación Roxana Baldetti, postulados por el Partido Patriota (PP) y el doctor en leyes Manuel Baldizón Méndez y la licenciada Raquel Blandón Sandoval, postulados por el partido Libertad Democrática Renovada (LIDER). Esta vez el TSE dio a conocer el resultado oficial de la votación apenas una hora después de haber sido cerradas las mesas electorales. Es indiscutible que, a diferencia de lo que ocurrió en la primera elección, esta vez se hicieron merecedores de un largo y caluroso aplauso la doctora María Eugenia Villagrán, presidenta del TSE y todo su eficiente personal y equipo de colaboradores adhonorem. ¡Bravo! ¡Se lucieron esta vez! ¡Y se sacaron el clavo de la elección pasada! Me alegra mucho que además de haber ganado la primera ronda, el binomio del PP también haya gando la Segunda Vuelta Electoral y con ello hayan sido electos para los cargos de Presidente y Vicepresidente constitucional de la República, pero creo que son excesivamente valientes porque se han metido en un verenjenal, como suele decirse popularmente. Se han metido en un problema, en un lío muy serio. La situación en la que van a encontrar el país no es para menos. Además, el Estado está prácticamente en ruinas. ¡La economía nacional está por los suelos! Y el endeudamiento es superior a cualquiera que ha habido en la triste historia de nuestra sufrida patria. La infraestructura del país está sumamente deteriorada, por diferentes motivos, tanto por los desastres causados por el calentamiento global y los fenómenos de la naturaleza que ha provocado y el exceso de lluvias, como por la mala gestión administrativa del primer gobierno bicéfalo en nuestra historia integrado por Álvaro Colom Caballeros y Sandra Torres Casanova. No obstante, estoy plenamente convencido de que el general Pérez Molina es un hombre más serio y responsable que Baldizón, además de que tiene más experiencia. ¡Felicito a Guatemala por haber sabido escoger a su nuevo Presidente y a su primera Vicepresidenta en su historia! Estoy convencido de que fue una buena elección. El famoso filósofo y escritor español Fernando Savater dice que lo malo de un político es que se parece mucho a quienes lo eligieron. En contraposición a quienes dicen que cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Me niego a aceptar que los guatemaltecos nos merecemos el gobierno que -¡gracias a Dios!- ya está muy próximo a terminar el 14 de enero del año próximo. Y su saldo histórico será vergonzoso, a pesar de que Colom tuvo el cinismo de decir que califica a su gestión en 8 de 10. Por eso «Veneno» le preguntó en su programa de televisión por el canal Guatevisión, mirándole fijamente a los ojos: «Pero, ¿de verdad, de verdad de verdad cree usted que su gestión merece la calificación de 8?» ¿Y qué creen? El cínico presidente le respondió: «¡Sí, lo creo!» Se le debería caer la cara de vergüenza!

¡Con mucha fe debemos conceder el beneficio de la duda a nuestro siguiente gobierno! Por de pronto me parecen acertados los nombramientos de ministros que han hecho, particularmente el del mayor Mauricio López Bonilla como ministro de Gobernación y el del Dr. Francisco Arredondo para ministro de Salud Pública. ¡Sobre todo si es verdad que el nuevo Canciller será el doctor Francisco Villagrán Deleón, quien tiene una brillante carrera diplomática y fue excelente embajador en Alemania, en Canadá y en Estados Unidos de América! ¡Un fuerte aplauso por ello! Y pensar que si el doctor Baldizón hubiese ganado la elección la Premio Nobel de la Paz 1982 Rigoberta Menchú Tum habría sido la ministra de Relaciones Exteriores!

2) XV Aniversario de elPeriódico

La mejor portada de hoy fue ésta de elPeriódico

El matutino elPeriódico está celebrando el décimo quinto aniversario de su fundación y por ese motivo me es grato felicitar al Presidente de su Junta Directiva, ingeniero José Rubén Zamora, a su director, periodista Juan Luis Font, y a todo su personal periodístico y administrativo. Felicito particularmente al ingeniero Zamora porque se lo difícil que le ha sido sostener y sacar adelante a ese medio de comunicación que se ha llegado a constituir en algo indispensable en el país. Por esta razón han diseñado un nuevo formato, pero, aunque no me lo están preguntando, creo que no va a gustar a la mayoría de los lectores. Sobre todo a los viejos a quienes ya les cuesta leer ese tipo de letra tan pequeño. Por ese nuevo formato han reducido los espacios y el tipo de letra. Han dejado espacios en blanco en aras de la estética, en vez de usar un tipo más grande de letra, para comodidad de sus lectores. Tal como está, los viejos como yo tenemos que tener una lupa para leerlo. Sinceramente, les aconsejo que vuelvan al formato anterior o, en su defecto que vean qué hacen pero insisto en que deben emplear un tipo de letra más grande y legible. Se necesita ser joven para poder leer esa letrita. Otra cosa: las fotos de los autores de las columnas son demasiado pequeñas y oscuras no se distinguen. Les deseo mucha vida y que continúen teniendo éxitos profesionales. Lamento que  Sylvia Gereda Valenzuela haya renunciado de la codirección, pero a lo mejor es para bien. Desgraciadamente, ella no sabe escribir bien y cuando lo hace comete muchos errores ortográficos, pero se cree la dueña de la verdad y es demasiado visceral. Hay que recordar aquel sabio adagio que dice que no hay mal que por bien no venga.

3) 83 años el 11/11/11

Les informo que el próximo viernes (11 de noviembre) me voy a ver en la necesidad de cumplir 83 años de edad y, para dar gracias a Dios y celebrarlo como se merece, me voy a la ciudad de New York acompañado de un pequeño número de entrañables amigos que son miembros de la ya famosa Cofradía de los Viernes. Mi propósito es ir a despedirme antes de morir de esa querida y sensacional metrópoli que tanto me ha gustado desde hace muchos años y en la que he vivido muchas aventuras inolvidables, porque es obvio que estoy en «la postrimería de mi vida», como me dijo recientemente un badulaque aprendiz de periodista con el propósito de ofenderme, como si la muerte no fuese algo natural e inevitable. Así que ¡hasta luego! Me despido de ustedes, si Dios quiere por muy corto tiempo. Espero regresar a Guatemala el lunes 14 del mes en curso, si Dios no decide otra cosa. No sé hasta cuándo volverá a haber en el calendario otro 11/11/11, como éste, pero estoy seguro que yo no viviré para verlo. Quiero despedirme de esa fabulosa ciudad que nunca duerme antes de que sea demasiado tarde. De manera que voy a ir a festejar el 11/11/11 a La Gran Manzana. Por cierto que una persona me hizo ver que además de ser 11/11/11 por la fecha, voy a cumplir 83 años y que 8+3 son 11. ¡Púchica, poker de 11s! Además, mi número de suerte ha sido siempre el 222 y 1+1 suma 2, de manera que 222 es tres veces 11. Mientras vuelvo a comunicarme con ustedes, les deseo que sean lo más felices que les sea posible.