HASTA EL LUNES PRÓXIMO

* Mi disculpa por mi ausencia

Les presento mi disculpa por no haber escrito durante los últimos siete días, pero me sentía muy cansado y decidí tomar una semana de descanso. Además, les confieso que me causó nausea la actitud tan servil de los medios de comunicación del país y de la mayoría de los columnistas –con honrosas excepciones– en relación a la «renuncia» del insoportable jurista español Carlos Castresana Fernández del cargo de jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y la ensarta de fantasías acerca de un supuesto «complot» contra la CICIG en general y contra él en particular. Estoy convencido de que esa «conspiración» es producto de la mente fantasiosa y enfermiza de dicho individuo. Aunque comprendo que corro el riesgo de que  trate de involucrarme en esa patraña que ha inventado y en el cual ha acusado a numerosas personas que gozaban de buena reputación hasta que cayeron en la lengua venenosa de este temible inquisidor para hacer una auténtica masacre de su reputación, el lunes voy a decir lo que pienso de todo esto que ha sucedido y continúa sucediendo.