EL PRECIO DEL ÉXITO Y LA FAMA

Lamentablemente, en Guatemala se paga muy caro el hecho de triunfar y ser famoso por el desempeño de alguna actividad pública. Basta que una persona tenga éxito en sus actividades profesionales y llegue a obtener fama para que cualquier badulaque le calumnie y difame anónimamente.

El periodismo por los medios de comunicación escritos, pero en especial por televisión, es un fácil motivo para ello, porque por la televisión los periodistas dan la cara en sus participaciones, lo cual es insoportable para los envidiosos. Hay personas que no toleran las opiniones contrarias a las de ellos y quien se atreve a expresarlas se expone a la crítica despiadada, por  la consabida intolerancia de la ignorancia humana. Pero si acaso las opiniones vertidas por cualquier medio, mayormente por televisión, insisto, llegan a ser muy controvertidas, el riesgo es aun mayor. No es fácil comprender que los puntos de vista y las opiniones de un periodista no pretenden imponer su criterio a los demás, sino simplemente plantear una opinión a los lectores, a los radioescuchas o a los televidentes.

No creo que haya algún periodista sensato –en especial un periodista profesional– que se atreva a pretender imponer sus opiniones personales al público para que obedezcan ciegamente sus consignas. No cabe duda de que quienes trabajamos para la opinión pública al exponer nuestras opiniones y nuestros sentimientos estamos expuestos a la incomprensión y la intolerancia. Con algunas de las opiniones del periodista Juan Luis Font se puede estar en desacuerdo, pero eso no es razón para atacarle y calumniarle anónimamente a él.

Nuestro Premio Nobel de Literatura, mi recordado y querido amigo Miguel Angel Asturias, me dijo un día que le visité en Buenos Aires: «Estoy muy preocupado por vos Palmis (como me bautizó él), porque me he enterado de que estás destacando en Guatemala. ¡Y eso es muy peligroso!» Por lo cual yo me reí y le respondí: «No es para tanto, Moyas, no te preocupés porque ya sabés que en Guatemala es muy difícil destacar. Acordate del cuento de los cangrejos». Con lo cual él estaba de acuerdo, como que había sido el autor de esa historia.

wpid-photo-4-150x150.jpgViene a cuento lo anterior para referirme a una iniquidad que se ha producido a través de las redes sociales y a través de Internet y supuestamente por los medios digitales www.lanaciónGT titulado «Juan Luis Font, El Mercenario de la Pluma»  de fecha 9 de noviembre y firmado por un tal «Pepe Juan» (que estoy seguro que no existe, pero es alguien que se esconde detrás de ese nombre), con el agregado titulado «El mercenario y sus compinches (o compinchas)» de fecha de 9 de noviembre,  y otro de República.gt titulado «Las tres caras (…y los dos sexos) de Juan Luis Font», de fecha 25 de octubre en los que se calumnia y difama vilmente al destacado periodista Juan Luis Font, director de los noticiarios que transmite el canal de televisión Antigua y la revista ContraPoder, y a la periodista Paola Hurtado, aunque estoy seguro que el autor de ese cobarde artículo no ha sido el director editorial de ese diario digital, Luis Enrique González, sino alguien que usó desautorizadamente ese medio para publicar ese vituperio anónimo, porque estoy seguro de que el auténtico propietario de ese medio no pueda ser capaz de haberlo hecho. Por lo cual les aconsejo que usen un código único por suscriptor en sus correos para evitar correos apócrifos. Lo digo por experiencia, porque cuando principié a publicar este blog tuve ese problema, hasta que mi servidor optó por usar un código único para cada suscriptor, para impedir que use se el encabezado de mi blog con textos apócrifos.

Las cobardes calumnias y difamaciones contra el colega Juan Luis Font han llegado al colmo de meterse hasta en su íntima relación con su esposa, sus hijos y su suegra y calumniarle vilmente sobre una supuesta preferencia sexual inexistente, siendo –como es– un hombre casado y con varios hijos menores. Eso solamente es capaz de hacerlo un delincuente cobarde, porque no tiene la valentía y la dignidad de dar la cara y firmar su libelo con su nombre y apellido. Por lo que merece el repudio de todas las personas bien nacidas. Por lo cual insto al estimable colega y amigo que no les de ni la menor importancia. Porque la única importancia que tienen las bajezas como esa es la que uno quiera darles.

Sospecho que detrás de esos ataques hay alguna venganza personal y son movidos por un grave resentimiento personal, porque si el autor de ese asqueroso libelo no está de acuerdo con las opiniones y el comportamiento del periodista Juan Luis Font, tiene el derecho que le otorga la libertad de opinión de refutarlo de alguna manera. Ya sea escribiendo un mensaje en el que exprese, mejor si es en forma educada, la razón de su disgusto o dirigiéndole una carta personal en la cual explique por qué le guarda tanto resentimiento. Eso es lo que hacen los hombres cabales.

cxkcuxjxuaazy2rÚltimo número de la revista ContraPoder

Por último, es ridículo que califiquen a Font como «seudo periodista», porque si de alguien se puede decir que es un periodista exitoso es de él. Lo demuestra de sobra el hecho de haber conformado los diferentes noticiarios de canal Antigua y dirigir la excelente revista ContraPoder que, en mi opinión, es la mejor revista que se ha editado en Guatemala.

Por lo tanto, expreso cordialmente mi solidaridad con el destacado periodista Juan Luis Font, a quien por este medio hago llegar mi felicitación por sus exitosas actividades profesionales, en especial por el noticiario «A las 8 y 45» y por el posterior magnífico debate «A las 10 pm«, así como por la estupenda revista ContraPoder, de la cual es subdirectora mi admirada y estimada amiga Claudia Méndez Arriaza, excelente periodista graduada en la universidad de Harvard.

Twitter@jorgepalmieri.com