PORTILLO SE DECLARA CULPABLE

«¡Soy culpable, Su Señoría!» declaró Portillo ante el juez Patterson

Declaración de Portillo

«Soy culpable, Su Señoría», declaró ante el juez federal Robert P. Patterson del distrito de Nueva York. Como consecuencia de este hecho sorprendente, hay dos versiones de por qué finalmente decidió declararse culpable después de haber venido sosteniendo insistentemente, durante muchos años, que era inocente de los delitos que se le imputan y que la persecución en su contra se debe e a motivos de índole política de parte de los más poderosos elementos económicos del país que en esta forma se están cobrando venganza por su política supuestamente favorable a las clases desposeídas del país, en contra de intereses económicos que han sido dominantes desde hace muchos años.

“Yo sabía entonces que lo que estaba haciendo estaba mal y me disculpo por mis delitos, tomo la responsabilidad de ellos y acepto las consecuencias de mis acciones”, dijo Portillo al juez federal de distrito Robert P. Patterson, en Manhattan.

El controvertido ex presidente de la República de Guatemala (2000-2004) Alfonso Antonio Portillo Cabrera se declaró culpable de los delitos que se le imputan en una corte federal de Manhattan en el juicio que se le sigue después de haber sido extraditado de Guatemala, Es vergonzoso para nuestra patria todo lo que ha venido sucediendo alrededor ese ex presidente. El daño que ha hecho en el transcurso de su vida al nombre de Guatemala es incalculable.

Portillo debió presentar ante el juez una declaración escrita, una especie de mea culpa. Ahí aceptó que de diciembre de 1999 a agosto de 2002, recibió cheques que sumaban US$2.5 millones en pagos de sobornos de parte del gobierno de Taiwán. “Yo entiendo que, en canje por los pagos, utilicé mi influencia para que Guatemala continuara reconociendo diplomáticamente a Taiwán”, agregó.

El ex mandatario guatemalteco dijo que acordó con banqueros guatemaltecos y otras personas transferir 2.5 millones de dólares (Q20 millones) a través de bancos en Estados Unidos. Dijo que ciertas sumas fueron transferidas a cuentas en Miami y Washington.

La pugna legal del expresidente Alfonso Portillo dio ayer un giro repentino, luego de declararse culpable del delito de conspiración para el lavado de dinero frente al juez Robert Patterson del Distrito Sur de Nueva York.

A cambio de la declaratoria de culpabilidad, la oficina fiscal del sur de Nueva York, Estados Unidos, ha estipulado que la conspiración para efectuar lavado de dinero entre 1999 y 2009 es el único delito por el cual perseguirá al expresidente de Guatemala Alfonso Portillo.

 

Estados Unidos lo reclamó como parte de un proceso de extradición por su supuesta implicación en el lavado de $70 millones. El abogado de Portillo, Fernando Guerra, interpuso varios amparos, pero todos fueron desestimados.

El 28 de junio de 2013 Portillo se había declarado inocente ante el Juez Robert Patterson. En septiembre, la defensa solicitó una audiencia para pedir que se desestimara la acusación en su contra. La vista se volvió a programar para el 31 de octubre y luego para el 8 de noviembre y finalmente la cita se aplazó para el 25 de noviembre, cuando desecharon la desestimación.

“Se acusa a Alfonso Portillo de convertir la oficina de la Presidencia de Guatemala en su cajero automático personal”, explicó el fiscal Preet Bharara, quien destacó, asimismo, que el ex presidente traicionó “la confianza del pueblo de su nación” con la ejecución de varios sistemas con los que malversó millones de dólares.

El ex presidente guatemalteco sorprendió a muchos de sus amigos y simpatizantes por no haber creído nunca que fuese culpable de los delitos que se le imputan y otros por haber creído sus reiteradas declaraciones de inocencia. Lo cual puede ser calificado de ingenuidad.

Su negra historia

Su historia comenzó en el Barrio del Tamarindal, en Zacapa, donde nació en 24 de septiembre de 1951. Su padre era un profesor de escuela primaria de ideología marxista y a la caída del gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán, huyó del país por temor a las represalias del movimiento anticomunista denominado «liberación nacional» y se inscribió en la Universidad de Guerrero, de tendencia marxista, con sede en Chilpancingo, Estado de Guerrero, México.

Cuando tenía 19 años de edad, Portillo decidió ir en busca de su padre y al encontrarse con él se dio cuenta de que éste ya tenía otra consorte y el único sitio en el que podía darle acomodo en su casa era en el garage, donde tuvo que vivir. Sin embargo, Portillo se inscribió en la Escuela de leyes de la Universidad Autónoma de  Guerrero, en Chilpancingo. donde estudió la carrera de leyes, de la cual supuestamente se graduó de Abogado, aunque no hay ninguna constancia de su título en el registro de títulos universitarios de la Secretaría de Educación.

Fue entonces cuando, tras una riña de borrachos en la que le pegaron, fue a su casa a buscar un revolver y mató a dos estudiantes y dejó parapléjico a otro con los agravantes de nocturnidad, alevosía y ventaja, porque sus víctimas estaban desarmadas y se encontraban paseando por un parque, después de lo cual se fugó del lugar de los hechos y fue prófugo de la justicia mexicana hasta que transcurrió el plazo legal para la prescripción del caso. En el transcurso de ese tiempo estuvo escondido en la zona de Coyoacán, cercana a la Ciudad de México, amparado por la acaudalada familia de su esposa, María Eugenia Padua González, aunque después dijo que había aprovechado el tiempo para sacar un doctorado en Economía en la Universidad Nacional Autónoma de México (USAC), pero en este centro de estudios se ha informado que no hay constancia de que haya sido así. 

Después vino a Guatemala con el propósito de tomar parte en la actividad política del país, para lo cual primero se inscribió en el Partido Socialista Democrático (PSD), pero pronto se trasladó al partido Democracia Cristiana Guatemalteca (DCG), por entonces en el ejercicio del poder, donde, gracias al apoyo amistoso del importante dirigente democristiano Alfonso Cabrera Hidalgo, logró ser electo diputado y delegado del Organismo Legislativo en la Junta Monetaria. Asimismo, fue director del Instituto Guatemalteco de Asuntos Políticos de la DCG patrocinado por el Instituto Conrad Adenahuer de Alemania.

No obstante, al darse cuenta de que en dicho partido no podría lograr su ambición de ser candidato presidencial en corto plazo, aprovechó la amistad personal que había hecho en el Congreso con la diputada Zury Ríos Sosa, hija del general retirado Efraín Ríos Montt, y por medio de ella se acercó al partido Frente Republicano Guatemalteco (FRG), donde encontró la posibilidad de llegar a ser candidato presidencial en vista de que se estaba discutiendo si de acuerdo a la Constitución de la República podría ser candidato el máximo líder del FRG por el hecho de haber participado en un golpe de Estado y haber sido presidente de facto después del derrocamiento del gobierno del general Romeo Lucas García, y cuando la Corte de Constitucionalidad (CC) rechazó la inscripción de la candidatura de Ríos Montt, él vio su oportunidad para ser el candidato presidencial sustituto de Ríos Montt en el FRG.Y en la primera elección en la que participó perdió ante Álvaro Arzú Irigoyen, candidato del Partido de Avanzada Nacional (PAN). Pero cuatro años más tarde, en la siguiente elección, compitió contra el candidato oficial, Óscar Berger Perdomo, a quien ganó tanto en la primera como en la segunda vueltas de votaciones, porque durante su campaña demostró que era muy superior como candidato y tenía mucho más carisma.

Durante un programa periodístico de televisión titulado «Temas de Noche», a cargo del periodista José (Chepe) Zarco Bolaños, en el transcurso de la entrevista éste preguntó a Portillo si era verdad que en Chilpancingo había matado a un mexicano, a lo que el candidato respondió con sorprendente cinismo: «¡No no es verdad! No fue a uno, sino fueron dos. Y lo volvería a hacer otra vez porque fue en defensa propia. En la misma forma me propongo defender a Guatemala desde la presidencia de la república». Y por increíble que parezca, la confesión de haber cometido esos homicidios le ganó simpatías. Y cuando el entrevistador le preguntó: «¿Y qué hizo usted entonces?  ¿Se presentó ante la justicia mexicana? ¿Fue juzgado y absuelto por haber demostrado que había sido en defensa propia?, Portillo contestó: «NO. Yo sabía que si me presentaba a las autoridades y me sometía a un juicio llevaba las de perder porque las víctimas tenían familias influyentes en Chilpancingo. De manera que huí del lugar y me mantuve prófugo hasta que el caso fue cerrado». Y por mentira que parezca, esa declaración le ganó más simpatías y votos. Y cuando los propagandistas del candidato opositor trataron de magnificar sus crímenes y el hecho de haber sido prófugo de la justicia mexicana, fue contraproducente porque en vez de disminuir su potencial de votos se lo aumentaron. Lamento decir que salieron a flote los viejos y absurdos resentimientos históricos entre México y Guatemala a raíz de la invasión de las tropas del Imperio de Agustín de Iturbide al mando del general italiano Vicente Filísola que invadieron nuestro país para anexarlo a México, así como la pérdida de los territorios de Chiapas, Tabasco y Soconusco que muchos creen que nos fueron expropiadas por el vecino país. Así como también, el rechazo o la envidia al orgullo y nacionalismo de los mexicanos que siempre se muestran tan orgullosos de su patria y de todos los valores de su patria. Lo cual contrasta con la baja auto estima de los guatemaltecos provocada por la forma como se hizo la independencia de España, gracias a la traición del capitán general Gabino Gaínza que prefirió unirse a los criollos cuando España fue invadida por Francia y el rey Fernando VII perdió el trono que asumió el hermano de Napoleón Bonaparte llamado «Pepe Botellas» y posteriormente a la larga cadena de dictaduras militares que nos han gobernado, lo cual ha tenido como consecuencia el escaso orgullo y nacionalismo de los nativos de Guatemala.

Fue así como Alfonso Portillo Cabrera alcanzó la presidencia de la República y durante su gobierno se caracterizó por sus actitudes confrontativas con los sectores productivos del país y tuvieron lugar eventos muy violentos en Ciudad de Guatemala conocidos como «Jueves Negro» y «Viernes de luto» los día 24 y 25 de julio de 2003, en los que miles de personas vinculadas al partido FRG fueron traídas a la capital y manifestaron amenazadoramente por las calles de la ciudad capital, con garrotes y machetes, para exigir que Ríos Montt fuese admitido como candidato presidencial. Durante estos hechos violentos no se presentó ninguna fuerza de seguridad y del orden para controlar este desorden ya que el presidente Alfonso Portillo dio la orden a la policía nacional civil de no intervenir, ya que esta revuelta fue organizada por su propio partido oficial, entre quienes se comprobó que se encontraban personas identificadas con el FRG y con el general Ríos Montt, entre ellos unos diputados y algunos parientes del general. En dichas protestas murió de un infarto fulminante el periodista Héctor Ramírez, conocido como el «Reportero X» del noticiario Noti Siete y Radio Sonora, por haber sido perseguido por una turba.

Poco después de entregar el poder, Portillo fue acusado de haber cometido numerosos actos de corrupción y malversación de fondos, por lo que, temiendo ser aprehendido, huyó del país desde Zacapa por la vía terrestre a San Salvador para abordar un avión comercial a la Ciudad de México, burlando a las autoridades guatemaltecas que querían impedir su salida. En México estableció su residencia durante cuatro años. Mientras tanto, en Guatemala se le acusó de peculado y de acuerdo con el tratado de extradición firmado con México, fue extraditado el 7 de octubre de 2008, en un avión de la Procuraduría General de la República (PGR) mexicana, Portillo fue extraditado a Guatemala para ser juzgado por los tribunales de justicia. Sin embargo, en la primera audiencia celebrada el mismo día que llegó se le dejó en libertad bajo fianza de un millón de quetzales. Actualmente la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) está adherida al proceso en su contra. El 25 de enero de 2010 el fiscal del condado de Nueva York, Estados Unidos, Cyrus Lance, Jr. acusó formalmente al ex presidente guatemalteco del delito de lavado de dinero, de hasta 70 millones de dólares, que podría conllevar una pena de hasta 20 años de prisión, por lo que pidió su extradición a ese país.

A pesar de las pruebas fehacientes contra él y los ministros de la Defensa y de Finanzas Públicas, general Eduardo Arévalo Lacs y licenciado Manuel Maza Castellanos, respectivamente, no se les comprobó su culpabilidad en el delito de peculado -una prueba más de la ineficiencia del Ministerio Público (MP) y el sistema de justicia en Guatemala- y quedaron en libertad sin que el MP presentara un recurso de casación, como habría correspondido.

Luego de evadir inicialmente a las autoridades que deseaban capturarle por la solicitud de extradición a los Estados Unidos, Portillo fue capturado el 26 de enero de 2010  en Punta de Palma, Izabal, cuando supuestamente se preparaba para huir por la Bahía de Amatique hacia Belice, lo cual está en entredicho pues era el lugar menos adecuado para ocultarse de la justicia estadounidense.

Por medio de la cadena de Radio Sonora, 96.9 Portillo denunció que su captura obedecía a una conspiración de sectores poderosos a quienes no les agradaron las políticas populares durante su gobierno.

Al haber sido capturado, inicialmente fue recluido en el centro penitenciario preventivo de la zona 18, en la Ciudad de Guatemala, pero durante el mes de febrero de 2010 fue trasladado a la cárcel de máxima seguridad en Fraijanes. Sin embargo, por orden de juez competente fue retornado al centro penitenciario preventivo de la zona 18. El día viernes 19 de febrero de 2010, aduciendo razones de salud, lo trasladaron al Centro Médico Militar, donde permaneció durante un tiempo, hasta que por orden de juez competente fue trasladado de regreso al preventivo de la zona 18, donde se encontraba en una celda al lado del sector 12, conocido como el sector de los ex funcionarios.

El 9 de mayo de 2011, se dictó la sentencia por el delito de peculado en contra del ex presidente en el tribunal undécimo, donde quedó absuelto por falta de pruebas junto a los otros dos implicados: el general Alfredo Arévalo Lacs y el licenciado Francisco Maza Castellanos, ministros de la Defensa y de Finanzas Públicas, respectivamente. Sin embargo el veredicto absolutorio de dos de los tres jueces que integraron el tribunal que juzgó al ex presidente fue cuestionado por diversos sectores de la sociedad guatemalteca cuando se descubrió, por medio de cámaras de vigilancia en las instalaciones del edificio del Tribunal de Justicia, que uno de los abogados defensores del ex mandatario había sostenido pláticas con el esposo de una de las jueces que absolvió a Portillo. El Ministerio Público dijo no estar de acuerdo con la decisión del tribunal y anunció planes para apelar el fallo. Pero esto no se hizo y se llegó a decir que se debía a que la Corte Federal de los Estados Unidos había pedido que no se le condenara para poder llevárselo de inmediato a una cárcel norteamericana. Lo cual nunca fue comprobado.

El viernes 26 de agosto de 2011, la Corte Constitucional de la República dictaminó que debía ser extraditado a los Estados Unidos, siempre y cuando le fuesen respetados sus Derechos Humanos para que se defendiese de los cargos de lavado de dinero. El día viernes 24 de mayo de 2013, fue extraditado a Nueva York en un avión-hospital que voló de Miami. Es el primer ex presidente de Guatemala en ser juzgado en Estados Unidos. 

Unos comentaristas creen que fue un acto de astucia de los abogados de Portillo el hecho de hacer aceptado su culpabilidad, y que significa que llegó a un acuerdo con los fiscales al declararse culpable de asociación ilícita para el lavado de dinero porque recibirá a cambio una condena de corto plazo y probablemente esté de regreso en Guatemala en pocos meses. En efecto, el acuerdo escrito dice que no apelará una sentencia de cuatro a seis años de prisión. Naturalmente, si así fuere, prácticamente será dejado pronto en libertad en la sentencia que ha sido programada para el 23 de junio.

La otra versión, sin embargo, es que es tan incontrovertible la evidencia de sus delitos que han presentado los fiscales, que a los abogados de Portillo les sería imposible continuar alegando la inocencia de su defendido; y, en cambio, al declararse culpable es probable que el juez Patterson decida imponerle una corta condena que reducirá notablemente su período en vista de se le tendrá que reducir el tiempo que ha transcurrido desde que fue extraditado de México, juzgado en Guatemala por Peculado, y mantenido en una cárcel militar preventiva n el viejo cuartel de Matamoros antes de ser extraditado.

Trascendió que los abogados de Portillo negociaron su libertad por buena conducta con los fiscales de Estados Unidos debido a que dio clases en prisión y porque ya ha estado detenido durante tres años ya en la cárcel militar preventiva.

Según los defensores de Portillo en el país, esto fue el final de un acuerdo o negociación que venía haciendo desde hacía varios meses. “Con este arreglo, el delito del que se le acusa contempla de 41 a 57 meses de prisión, pero a lo más que se podrá condenar a Portillo será a 75 meses de cárcel, y ya lleva 50 meses desde que lo capturaron, el 26 de enero de 2010”, declaró Mauricio Barreondo.

El canciller de la República, Fernando Carrera dijo que el ex presidente Portillo llegó a un arreglo con la justicia estadounidense: «Los términos del arreglo no los vamos a saber sino hasta más tarde, si él se declaró culpable, queremos saber qué lo van a obligar a cumplir si es condena, pago de fianza o qué», dijo Carrera.

Dijo también Carrera que cuando él asumió el ministerio de Relaciones Exteriores se llevó la sorpresa de encontrar un cheque por un millón de dólares del gobierno de Taiwan como aporte a esa Cancillería. Pero él lo devolvió de inmediato sugiriendo  a la embajada que lo usen en alguna obra de beneficio popular. No obstante, agregó que el embajador de Taiwan, Adolfo Sun, ha sido llamado a la Cancillería para instruirle para solicitar al gobierno de Taiwan que en un término se ocho días informe ampliamente sobre esos donativos millonarios otorgados a Alfonso Portillo cuando todavía era candidato electo y aún no había asumido la Presidencia de la República.

Por otro lado, ha causado indignación que el gobierno de Taiwan haya venido practicando la política de sobornar a los gobernantes de los países que sostienen relaciones diplomáticas con ese gobierno, por lo que ya hay solicitudes de romper relaciones con el gobierno de la isla de Formosa y entablar relaciones diplomáticas y consulares con China continental.

A través de su cuenta de Twitter, la señora Evelyn Morataya, ex esposa del ex presidente, confirmó que Portillo se había declarado culpable y agregó que «Ahora todo está en manos del juez emitir una sentencia en un periodo no prolongado». Ha sido conmovedor cómo la joven ex esposa de Portillo ha mantenido una permanente información de lo que acontece a su ex marido y padre de su hija Gabriela a los lectores de su cuenta de twitter de los pasos por los que ha pasado durante los últimos años. Mientras estuvo casada con el ex presidente Portillo, Evelyn Morataya tuvo una hija con él, con quien vive en la Ciudad de México.

El Ministerio Público dice que la declaración del ex gobernante guatemalteco fortalece la persecución penal en la región. Por su parte la Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICIG) señaló que es importante que Portillo haya aceptado sus cargos y que se haya declarado culpable.

Una larga batalla legal

Portillo presentó varios recursos para evitar su extradición a Estados Unidos, pero ésta fue aprobada en noviembre de 2011 por el expresidente Álvaro Colom (2008-2012) .

La extradición de Alfonso Portillo tomó por sorpresa a muchos. El ex mandatario fue trasladado a Estados Unidos desde un hospital militar de la capital en el que se encontraba por supuestos problemas de salud. El ex mandatario había sido internado en el Centro Médico Militar el 17 de abril de 2013 para ser operado de una bacteria en el hígado y complicaciones de neumonía.

El ex presidente fue trasladado el 24 de mayo pasado a la Fuerza Aérea Guatemalteca donde un avión-hospital de la DEA lo llevó a Estados Unidos.

Es el primer expresidente latinoamericano en ser extraditado a Estados Unidos. El exdictador panameño Manuel Noriega fue sacado de su país en una invasión en 1989, cumplió 20 años de prisión en Miami por lavado de dinero y narcotráfico, y luego fue enviado a Francia, que en 2011 finalmente lo extraditó a Panamá.

En otro caso, el ex dictador boliviano Luis García Meza (1980-81) huyó con identidad falsa a Brasil, de donde fue extraditado en 1995, desde cuando purga en una cárcel 30 años. (AFP)

Antecedentes

El expresidente fue extraditado el pasado 24 de mayo hacia Nueva York, cuatro días después fue citado en los tribunales de Manhattan, donde se declaró inocente de los cargos. Portillo había presentado varios recursos para evitar su extradición, aprobada en noviembre de 2011 por el expresidente Álvaro Colom (2008-2012).

Tribunales guatemaltecos absolvieron al ex mandatario en 2011 por el supuesto desfalco de unos 15 millones de dólares (Q120 millones) en el ministerio de la Defensa en 2001, pero no recobró su liberad debido a la petición de extradición estadounidense.

La defensa de Portillo alegó meses atrás que su cliente padece frío en la detención en Manhattan debido al exceso de aire acondicionado en el centro de reclusión.

Según Portillo, estas transacciones fueron “diseñadas, en parte, para ocultar y disfrazar la propiedad del dinero”. También aseguró que dos banqueros lo asesoraron para realizar el depósito.

Más de US$1.5 millones del dinero taiwanés que recibió Portillo fueron trasladados a la cuenta de su ex esposa María Eugenia Padua González y de su hija Otilia Portillo Padua en el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) en París, Francia. El dinero transferido al BBVA fue lavado después en instituciones financieras en Luxemburgo y Suiza, entre otros lugares.

“No se si sea ilegal, pero creo que es inmoral que el presidente de un país acepte dinero para continuar reconociendo a otro país”, dijo Patterson. El juez subrayó que debido a que el ex mandatario utilizó bancos norteamericanos, la Corte tiene competencia sobre el caso, y que al terminar su condena Portillo será deportado a Guatemala. Lo cual parece significar que no será estimada la pretendida solicitud de extradición de Francia.

 De las penas

Preet Bharara, el fiscal del Distrito Sur, según el comunicado publicado en la página oficial de la oficina que dirige, asegura que la pena máxima del delito que aceptó haber cometido Portillo tiene hasta 20 años de prisión.

También menciona que en el delito se tipifica una multa máxima de US$500 mil o el doble del valor de los fondos involucrados en las transacciones de lavado. Portillo será sentenciado por el juez Patterson el jueves 23 de junio por la tarde. Sin embargo, el Fiscal del Distrito Sur, Preet Bharara escribió: “Portillo creyó que su posición iba a evitar enfrentar la justicia por haber aceptado varios millones de dólares en sobornos para moldear la política exterior de su país, al malversar dinero que serviría para beneficiar al pueblo de Guatemala, y utilizó bancos estadounidenses para lavar los fondos mal habidos. Pero estaba equivocado. Con la aceptación de la culpabilidad, él será condenado por una corte estadounidense como consecuencia de su conducta criminal”.

La agencia de noticias AFP consigna que Portillo deberá cumplir la pena de seis años de prisión, y será condenado a pagar US$2.5 millones.

Otro abogado defensor de Portillo, David Pineda, aseguró que esta declaración de culpabilidad valida la absolución de Portillo el 9 de mayo de 2011, porque no se presentaron pruebas de haber malversado Q120 millones del Ministerio de la Defensa. No obstante, elPeriodico publica hoy la siguiente información sobre la forma como se llevó a cabo el peculado, de lo cual, inexplicablemente, tanto Portillo como los ministros de la Defensa y de Finanzas Públicas fueron declarados inocentes. Los ministros salieron libres a sus casas pero el ex presidente continuó en prisión preventiva en tanto se resolvía la extradición solicitada por Estados Unidos y Francia.

En una videoconferencia, Llort Quiteño declaró cómo se efectuó parte del desfalco de Q120 millones, de los cuales él recibió Q30 millones como cómplice. Dice que Napoleón Rojas, ex asesor de Seguridad y Jacobo Salán Sánchez, jefe de Seguridad de Portillo le entregaron Q3 millones, 2) que los días 5, 6 y 9 de febrero Llort volvió a recibir Q1 millón cada día. 3) Después de recibir el dinero, Llort extendió dos cheques de caja del Crédito Hipotecario Nacional por Q2 millones cada uno, dinero que sirvió para comprar un terreno a Ángelo Stragá, en Zacapa, por Q4 millones. Q500 mil fueron entregados a Roberto Aldana para la compra de electrodomésticos; US$750 mil pra comprar equipo de escuchas telefónicas, US$15 mil para un reloj que Portillo le regaló a Llort Quiteño; Q250 mil en en «edecanes» y Q4 millones que Salán tenía que pagar a la empresa Confía S,A.

Nota: eso de «edecanes» se refiere a las llamadas «call-girls» o prostitutas de «alto nivel» que aparecían en las páginas centrales de ciertas revistas, modelos, etcétera, que solían traer de California para sus constantes francachelas por el río Dulce a bordo del yate de Llort Quiteño

Agradecen a CICIG y al MP

La Fiscalía de Nueva York agradeció a varias entidades de Estados Unidos, a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y al Ministerio Público (MP) por participar en la investigación.

Las cuentas bancarias de Portillo se encuentran embargadas por petición de Estados Unidos y Guatemala. Ante el anuncio de la fiscal general, Claudia Paz y Paz, de extinguir sus bienes, surge la interrogante acerca de si el ex mandatario deberá enfrentar la justicia francesa, ya que Portillo utilizó un banco de ese país para guardar el dinero taiwanés. Pineda aseguró que no es posible que su cliente afronte otra demanda en Francia, ya que la Corte de Constitucionalidad delimitó la extradición de Portillo a Estados Unidos.

El acuerdo firmado por Portillo y el fiscal Preet Bharara, al cual tuvo acceso elPeriódico, indica que la pena máxima que enfrenta, de acuerdo con la legislación estadounidense, es de 20 años de prisión; pero los delitos están planteados de una manera comprensiva y se ha determinado que esta podría ser reducida hasta en 71 meses, es decir, seis años.

El acuerdo, que tiene fecha 7 de marzo del presente año, revela también que Portillo, al declararse culpable, no puede apelar la decisión del juez; esta será emitida en audiencia pública el próximo 23 de junio. También asume las consecuencias migratorias de su caso: al no ser un ciudadano estadounidense, se enfrenta a la deportación y a otras sanciones.

El documento es claro al afirmar que si bien no hay más cargos en contra de Portillo, no se han descartado asuntos relacionados con violaciones criminales vinculadas con impuestos.

El ex mandatario aceptó entregar al Gobierno de Estados Unidos, en concepto de confiscación, un total de US$2.5 millones, eso representa propiedades, reales y personales, involucradas en la operación de lavado y todas las propiedades rastreables; esa cantidad de dinero no será tomada como multa, restitución, costo de aprisionamiento u otro tipo de penalidad que la Corte pueda imponerle.

transferencia vía wire por la cantidad de US$996 mil 676 fue hecha desde esta última cuenta hacia una cuenta del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, en París, Francia, controlada por la ex esposa María Eugenia Padua González y la hija Otilia Portillo Padua. De allí, el dinero fue lavado en bancos de Suiza, Luxemburgo e Inglaterra.

Probablemente ante esa crítica situación, la ex esposa de Portillo, licenciada Claudia Padua González, catedrática en la Universidad Nacional Autónoma de México (USAC) se suicidó en con un tiro en la cabeza cuando visitaba a una hermana en Chilpancingo.

En la relación de los hechos, también se menciona a un coronel del Ejército a cargo de la seguridad presidencial y un oficial de inteligencia como parte de la conspiración; ellos se encargaron de hacer tres entregas de efectivo por casi US$4 millones al entonces presidente del CHN.

“Porque el defendido anunció su intención de declararse culpable, eso permite al Gobierno evitar la preparación de un juicio y permitir a la Corte colocar sus recursos eficientemente”, indica el acuerdo entre el fiscal y Portillo.

¿Cómo una sentencia de 20 años podría ser reducida a seis? 

El acuerdo se basa en la Guía de Sentencias de los Estados Unidos (Guidelines o U.S.S.G.) que data de noviembre de 2013. Ambas partes han acordado que el nivel de ofensa por el delito de lavado de dinero atribuido al ex mandatario está entre  el renglón 23 y 25, lo cual implica entre 46 y 71 meses de prisión, es decir, seis años. Adicionalmente, después de determinar la capacidad de pago del imputado, la Corte puede imponer una multa de entre US$10 mil y US$500 mil.

Portillo, añade el documento de seis páginas, “reconoce por este medio que ha aceptado estar de acuerdo y decidió declararse culpable, porque él es de hecho culpable. Al entrar en esta declaración de culpabilidad, el acusado renuncia a todo derecho de retirar su declaración o atacar su condena, ya sea en la apelación directa o colateral”.

La declaración está firmada por Portillo, sus abogados Arthur Jakoby, David Rosenfield y Steven Feldman, así como el fiscal Bharara, con aprobación del subjefe de la Unidad de Narcóticos y Terrorismo Internacional, Michael Farbiarz.

El documento es claro al afirmar que si bien no hay más cargos en contra de Portillo, no se han descartado asuntos relacionados con violaciones criminales vinculadas con impuestos.

El ex mandatario aceptó entregar al Gobierno de Estados Unidos, en concepto de confiscación, un total de US$2.5 millones, eso representa propiedades, reales y personales, involucradas en la operación de lavado y todas las propiedades rastreables; esa cantidad de dinero no será tomada como multa, restitución, costo de aprisionamiento u otro tipo de penalidad que la Corte pueda imponerle.

No se mencionan los nombres ni se señalan como acusados, pero sí como “co-conspiradores” (CC-1) a la persona nombrada por Portillo el 2 de febrero de 2000 como presidente del Banco Crédito Hipotecario Nacional (CHN), y a otros que participaron en la operación para realizar una serie de transacciones, colocar el dinero en cuentas bancarias estadounidenses y europeas.

Por ejemplo, se puntualiza que el 9 de marzo, y el 9 y 15 de agosto de 2000, fueron depositados cheques del Gobierno de Taiwán –endosados por Portillo– en el Hamilton Bank, S.A. en Miami, Florida, en una cuenta a nombre del Banco Promotor, el cual es identificado como aliado financiero del exmandatario (accionista o stockholder).

Otros tres cheques que totalizaban US$1 millón fueron depositados en el Riggs Bank, en una cuenta a nombre de Education Holdings Company. Subsecuentemente, en marzo de 2003, una transferencia vía wire por la cantidad de US$996 mil 676 fue hecha desde esta última cuenta hacia una cuenta del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, en París, Francia, controlada por la ex esposa y la hija de Portillo. De allí, el dinero fue lavado en bancos de Suiza, Luxemburgo e Inglaterra.

Portillo, añade el documento de seis páginas, “reconoce por este medio que ha aceptado estar de acuerdo y decidió declararse culpable, porque él es de hecho culpable. Al entrar en esta declaración de culpabilidad, el acusado renuncia a todo derecho de retirar su declaración o atacar su condena, ya sea en la apelación directa o colateral”.

La declaración está firmada por Portillo, sus abogados Arthur Jakoby, David Rosenfield y Steven Feldman, así como el fiscal Bharara, con aprobación del subjefe de la Unidad de Narcóticos y Terrorismo Internacional, Michael Farbiarz.

El juez Robert Patterson tiene la potestad de imponer la pena independientemente del acuerdo y sus atenuantes. La sentencia será dictada hasta el 23 de junio, según lo establecido por las autoridades estadounidenses.El documento es claro al afirmar que si bien no hay más cargos en contra de Portillo, no se han descartado asuntos relacionados con violaciones criminales vinculadas con impuestos.

El ex mandatario aceptó entregar al Gobierno de Estados Unidos, en concepto de confiscación, un total de US$2.5 millones, eso representa propiedades, reales y personales, involucradas en la operación de lavado y todas las propiedades rastreables; esa cantidad de dinero no será tomada como multa, restitución, costo de aprisionamiento u otro tipo de penalidad que la Corte pueda imponerle.

Gobierno pide informe a Taiwán

El actual mandatario, general (retirado) Otto Pérez Molina aseguró ayer que él y su gobierno “no han recibido” algún tipo de soborno de parte de autoridades taiwanesas, para mantener el reconocimiento de la isla como estado independiente de China Popular, en un reportaje de Claudia Méndez Villaseñor, publicado hoy en elPeriódico.

 El presidente Otto Pérez Molina reconoció que Taiwán solía ofrecer sobornos, y que su Gobierno no ha recibido dinero de dicho país.

En su época se le llamó “La Política de los Dólares” y era la manera como Taiwán intentaba mantener el apoyo diplomático de países amigos, dijo Pérez Molina.

“El Presidente de Taiwán está preso por el mal manejo de los recursos. Ahora eso cambió, los mismos taiwaneses se dieron cuenta”, afirmó Pérez Molina.

Sin embargo, pese a que la denuncia del expresidente Portillo data de al menos diez años atrás, el gobierno guatemalteco solicitó un informe a la embajada taiwanesa, para que aclare estos señalamientos.

Fernando Carrera, ministro de Relaciones Exteriores, mencionó que se le pidió que esta información sea entregada en un plazo de ocho días. “Es preocupante que en un momento de la historia de las relaciones entre los dos países, donde abiertamente se recibieron sobornos”, dijo el funcionario.

El Ministro también mencionó que a su llegada a esa cartera y cuando revisó las partidas presupuestarias del mismo, descubrió un renglón por US$1 millón procedente de la Cancillería de Taiwán dedicado al Ministerio. “Pedí con todo respeto que esos recursos los destinaran a otros programas”, aseguró.

Pronunciamiento

La embajada de la República de China (Taiwán) en Guatemala, se pronunció ayer de la siguiente manera: “La noticia ha sido vertida a los medios de comunicación en el marco de un proceso judicial. No se considera conveniente en este momento emitir un comentario sobre este caso”.

“La asistencia externa de Taiwán sigue un proceso muy estricto. Hace poco más de cinco años se promueve la diplomacia de apoyo que establecen las leyes de Taiwán. No se ha tenido la política de reconocimiento diplomático a través de donación personal”, refirió el cuerpo diplomático.

La gravedad del delito de Portillo

El Derecho Penal de Estados Unidos califica las penas a imponer a los condenados con un puntaje. Alfonso Portillo aceptó su culpabilidad en un delito de mediana categoría. Según la legislación estadounidense, el lavado de dinero tiene un punteo inicial de ocho, pero subió hasta 26 por tratarse de un monto monetario alto, como lo son US$2.5 millones.

Luego, bajó dos puntos por la aceptación de la culpabilidad (24) y podría bajar un punto más por buena conducta y por dar clases en la prisión (23). Esto quiere decir que el delito por el que Portillo será sentenciado está al mismo nivel del delito por haber matado a alguien en un accidente de tránsito. El homicidio en segundo grado tiene 38 puntos y el asesinato en primer grado 43.

US$2.5 Millones habría recibido el expresidente Alfonso Portillo del Gobierno de Taiwán, para garantizar el apoyo de Guatemala en el campo internacional.» (Fin del reportaje)

Conclusión: todo esto debería servirnos de lección. Dice el eminente filósofo y escritor español Fernando Reverte que él no está de acuerdo con que los pueblos tienen los gobiernos que merecen, pero lo dice porque hay ciertos gobiernos tan malos en pueblos tan buenos que esto no parece ajustarse a la verdad. Pero yo estoy de acuerdo en que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen porque, por ejemplo, los guatemaltecos fuimos capaces de votar por un candidato presidencial farsante y demagogo que tenía el antecedente de haber matado a dos personas a balazos y dejado parapléjico a otro en Chilpancingo y haber sido prófugo de la justicia mexicana, Y, ahora podemos ver, la clase de persona que fue electa presidente Constitucional de la República de Guatemala del 2000 al 2004. Hasta a los aplicantes para el cargo de Fiscal General de la República se les exige toda una serie de antecedentes y requisitos, Y para ser candidato presidencial en Guatemala solamente se necesita tener 40 años y un partido que le postule. Con razón no hemos tenido opciones para poder escoger un buen presidente de la República y por eso hemos tenido a quienes hemos tenido, ¡Qué vergüenza!

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