MISCELÁNEA DEL 25/10/13

1.- Payasadas políticas

De entrada me pregunto, ¿cuándo vamos a ser un país serio y a ser gobernado por auténticos estadistas y no por improvisados políticos que creen que estando en el ejercicio de la Presidencia de la República siguen en campaña política?

El doctor Manuel Baldizón encabezando una mini manifestación de sus seguidores se encamina por la sexta avenida a Casa Presidencial para entregar una carta al Presidente Pérez Molina. No solicitó cita previa porque, evidentemente, lo que quería era hacer un show político (de aldea) un tanto cuanto ridículo.

En vista de que no le abrieron la puerta porque no tenía cita, por la reja entrega la carta a unos guardias presidenciales. No cabe duda de que el doctor Baldizón es capaz de hacer cualquier cosa con tal de llamar la atención. No en vano algunos le llaman «doctor maldición» en vez de doctor Baldizón, Si lo que quería era que los medios de comunicación televisivos cubrieran lo que hacía, pudo haber convocado a una conferencia de prensa  para dar a conocer sus propuestas.

Pocos minutos después, los periodistas preguntaron al Presidente de la República, general Otto Pérez Molina qué opinaba de lo que Baldizón le propuso, y él se hizo como que no sabía nada y respondió que aún no se había enterado. Un estadista no diría semejante cosa. Porque estaría mal si aún no le han informado de la payasada de Baldizón, pero estaría aún peor que en verdad no le hubiesen informado de la sorpresiva llegada del dirigente del partido denominado LIDER. Porque eso querría decir que no está debidamente informado de lo que acontece en el país. Incluyendo en la puerta de la Casa Presidencial, que es obvio que debería saber.

Con el debido respeto que me merece su dignidad de Presidente Constitucional de la República, a pesar de que creo que estoy arando en el mar, me permito sugerir al general Otto Pérez Molina que no sea el vocero de su gobierno y que no hable cuando haría bien en guardar silencio. Comprendo que su declaración en México acerca de la selección mexicana de fútbol fue movida por un legítimo deseo de ser simpático y quedar bien con los mexicanos, pero él ya debería saber que la mayoría de guatemaltecos prefieren apoyar a Nueva Zelanda que a México, por ese ancestral resentimiento que tienen muchos guatemaltecos con los hermanos mexicanos. Y en vez de quedar bien quedó mal porque las encuestas que se han hecho han demostrado que los guatemaltecos preferirían que gane la selección de Nueva Zelanda para que la selección de México no pueda participar en el campeonato de Río de Janeiro. Ese viejo e injustificado resentimiento de muchos guatemaltecos para con los mexicanos nace de la envidia que se le tiene a ese vecino país por el amor entrañable que tienen los mexicanos por su patria y sus valores. Es triste aceptarlo, pero así es. Sin embargo, habemos muchos otros guatemaltecos que estamos deseosos de que gane la selección de México a la selección de Nueva Zelanda, porque sentimos auténtica admiración y legítima simpatía por ese gran país y por sus hijos. Y, además, porque somos hermanos latinoamericanos.

2.- Amnistía al General Efraín Ríos Montt

General retirado Efraín Ríos Montt

La Corte de Constitucionalidad (CC) rechazó la apelación de amparo planteada por la fiscalía y los querellantes en contra del General Efraín Ríos Montt, acusado del delito de genocidio, y ratificó el amparo otorgado por la Corte Suprema de Justicia el 16 de abril de 2013, donde se establece que la Sala Primera violó el derecho de defensa del acusado, porque no fundamentó adecuadamente la resolución que confirmaba la decisión de no aplicarle la amnistía del juez Miguel Ángel Gálvez. Los magistrados Gloria Porras y Mauro Chacón votaron en contra de la resolución de la CC, argumentando que el genocidio no puede ser amnistiado y que la decisión entrampa el proceso. No cabe duda de que algunas personas –incluyendo a ciertos jueces– confunden un juicio jurídico con un juicio político.

En esa Sala se informó que los magistrados se encargarán de emitir una nueva resolución y no la jueza Carol Patricia Flores, quien no emitió opinión porque no aparece como parte en el amparo que interpuso el abogado Francisco Palomo, el 10 de agosto de 2012.

Dicha acción atacó la resolución del 15 de junio de 2012 de la Sala Primera que ratificó la decisión del juez Miguel Ángel Gálvez de rechazar la excepción de terminación de la persecución penal según el Decreto Ley 8-86, del gobierno del ex jefe de Estado de facto Óscar Humberto Mejía Víctores (del 8 de agosto de 1983 al 13 de enero de 1986), se concedió una amnistía tanto a los militares como a los guerrilleros que participaron en el conflicto armado por los delitos cometidos entre el 23 de marzo de 1982 y 14 de enero de 1986.

El juez Gálvez adujo que la amnistía era aplicable al general Ríos Montt, porque la nueva amnistía, la Ley de Reconciliación Nacional (LRN), prohíbe perseguir los delitos cometidos en el conflicto armado menos genocidio, desaparición forzada y tortura, y que los convenios internacionales no permitían condonar delitos de lesa humanidad.

El abogado Francisco Palomo, del equipo defensor del General Ríos Montt, sostiene que el Decreto 8-86 otorgó derechos adquiridos al general Efraín Ríos Montt para no ser perseguido penalmente, y que no pueden eliminarse, ya que la Constitución reconoce la validez de los decretos militares. Yo nunca he sido simpatizante ni partidario de Ríos Montt pero estoy totalmente de acuerdo con esto, porque  la propia CC ha establecido que los mandatos de la Constitución de la República están por encima de cualquier tratado que haya contraído el Estado de Guatemala.

Los querellantes interpusieron ayer el recurso de aclaración ante la CC, argumentando que el agravio en que se basa la resolución no está dentro de la petición de los defensores. La Fiscalía manifestó que la  resolución no ordena la aplicación de la amnistía.

La directora del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional para Centroamérica (CEJI, por sus siglas en inglés), Marcia Aguiluz, declaró que la Corte Interamericana de Derechos Humanos resolvió que no es posible aceptar una amnistía en delitos de lesa humanidad y que aplicarla sería justificar la impunidad. Pero no se ha demostrado que en nuestro país haya habido un genocidio (o sea el propósito deliberado de exterminar a una raza), porque lo que hubo fue una guerra interna en la que murieron combatientes de los dos bandos en conflicto armado.  Sin embargo, quienes quieren condenar a toda costa al general Ríos Montt, por consigna de países nórdicos  que patrocinan ONGs como Dinamarca, donde ha habido en el pasado gobiernos neo nazis y ahora mismo hay uno bastante parecido– para mantener las constantes acciones de  discordia en nuestro país.

Aunque nunca he tenido simpatías por el general Efraín Ríos Montt, en mi opinión tiene derecho a ser amparado por la amnistía. Aunque se desgarren las vestiduras quienes a toda costa quieren que le condenen, como lo hicieron anoche en el programa periodístico A las 8 y 45 de canal Antigua los periodistas Juan Luis Font y Claudia Méndez Arriaza, que a huevo querían convencer a los dos abogados que estaban siendo entrevistados (uno de ellos el licenciado Óscar Comparini) y que, obviamente,  saben mucho más que ellos de ese tema. Por cierto que es una buena oportunidad para decir a mis coleges periodistas que su función y su deber es informar y transmitir las opiniones de las personas que conocen los temas que tratan. Pero anoche los mencionados periodistas trataron en vano de convencer a la televidentes de que quienes tenían razón eran ellos y no los abogados que estaban siendo entrevistados. ¡Qué pesados nos ponemos a veces los periodistas cuando tratamos de hacer creer que lo sabemos todo como si fuésemos el oráculo de Delfos! Los periodistas debemos tener la ética de limitarnos a informar o transmitir los hechos y las opiniones de los protagonistas, y nunca debemos imponer nuestras ideologías políticas o simpatías personales. Pero de un tiempo a estas fechas Font se cree una especie de juez implacable de todo lo que ocurre y de todos los protagonistas de las noticias. Es evidente que el poder de la información y del medio televisivo se le han subido a la cabeza.

No hay que desestimar que, al fin y al cabo, el Elército y los guerrilleros pelearon una guerra durante cerca de 36 años y las guerras son crueles y causan mucha destrucción y numerosos muertos y heridos. Y en todas las guerras, por triste que sea decirlo, quienes ganan son quienes más enemigos matan. ¿O qué querían? ¿Que el Ejército lanzara balas de salva a los guerrilleros cuando estaban defendiendo la estabilidad del gobierno y la soberanía nacional? ¡No jodan!

El General Efraín Ríos Montt no hizo otra cosa más que cumplir con su deber militar que le estipuló la Constitución Política de la República. No se le puede condenar por haber cumplido con su deber. Aunque clamen al cielo y se rasguen las vestiduras los fanáticos izquierdosos que trataron en vano de apoderarse del poder en Guatemala durante tres décadas para implantar un sistema comunista, pero por fortuna la Institución Armada se los impidió; y tal parece que no se han dado cuenta de que el comunismo ya fracasó en todo el mundo. Solamente los cubanos parece que todavía no se han percatado de ello.

 

Twitter: @jorgepalmieri