MOTIVO DE DUELO NACIONAL

Interrumpo la serie de artículos que comencé a publicar ayer sobre la ridícula “venganza” del nefasto fiscal español Carlos Castresana, para dedicar este espacio a la infausta noticia del lamentable deceso del ilustre compatriota y estimado viejo amigo Manuel F. Ayau Cordón, ampliamente conocido dentro y fuera del país como “Muso”, a los 84 años de edad, acaecido esta madrugada después de haber soportado durante  más de un año una cruel e incurable enfermedad.

Muso
Manuel «Muso» Ayau en el balcón de su casa situada en la ribera del Lago de Amatitlán

Manuel “Muso» Ayau fue un guatemalteco sumamente distinguido y destacado como académico, catedrático, empresario y columnista de prensa. Pero, sobre todo, por sus actividades patrióticas, lo cual le hizo crear instituciones de corriente liberal, como el Centro de Estudios Económicos y Sociales (CEES), fundado en 1959; y en 1971 organizó con un grupo de amigos y fundó la Universidad Francisco Marroquín, de la cual fue Rector durante 17 años consecutivos.

El último proyecto en el cual estuvo involucrado con toda dedicación y entusiasmo fue una radical reforma a la Constitución de la República bajo el nombre de Pro Reforma, cuyo proyecto consistía en la creación de un Senado paralelo al Congreso de diputados e integrado por ciudadanos adultos, y fue presentado al Congreso de la República, pero la Comisión de Legislación y Puntos Constitucionales no dio un dictamen favorable.

Manuel F. Ayau Cordón nació la ciudad de Guatemala el 27 de diciembre de 1925, fue empresario, educador, académico y convencido político liberal. Se graduó de ingeniero mecánico por L.S.U. doctor honoris causa en letras humanistas por el Hillsdale College, y doctor honoris causa en Derecho por la Northwood University, fundador y Rector Emeritus de la Universidad Francisco Marroquín de la cual el famoso economista Milton Friedman, Premio Nobel de Economía, dijo que es una de las más influyentes de América Latina. «Muso» Ayau fue ejecutivo y miembro de la junta directiva de varias importantes empresas, incluyendo IBM Latinoamericana y presidente fundador de la Bolsa de Valores de Guatemala. Como empresario, durante 45 años estuvo al frente de un grupo industrial guatemalteco productor de gases industriales y energía hidroeléctrica. También fue presidente de una empresa guatemalteca dedicada a la producción y venta de piso cerámico y azulejo. Fue miembro del Consejo Directivo del Banco de Guatemala, director de dos bancos comerciales; fundador y presidente de la Bolsa de Valores Nacional; vicepresidente del Instituto de Electrificación; vicepresidente de la Cámara de Industria de Guatemala.

Participó en la vida política del país como diputado en la Asamblea Legislativa de 1970 a 1974, y en 1990 fue primero candidato presidencial y luego vicepresidencial. Hasta pocas semanas antes de que tuviese que trasladarse durante un tiempo a un hospital en Dallas, Texas, para recibir un tratamiento de quimioterapia por un cancer en el vientre que resultó ser metastasis que se le regó por todos los órganos vitals, publicó una columna dominical en el matutino Prensa Libre, así como en otros periódicos internacionales.

Después un largo tiempo de prostración durante el cual pocas veces abría los ojos, pero en ningún momento perdió su habitual sentido del humor, falleció esta madrugada y sus restos fueron llevados a la Plaza de la Libertad en la Universidad Francisco Marroquín, donde lo despidieron sus deudos y un impresionante número de personas de nuestra sociedad como muy pocas veces se ha visto en un servicio fúnebre. A tal punto que no habrían cabido si se le hubiese llevado a cualquiera de las casas Funerarias. En el último adiós estuvo presente el Vicepresidente de la República, doctor Rafael Espada, el ex Presidente de la República y actual Alcalde metropolitano, Álvaro Arzú Irigoyen, los rectores de otras universidades del país, así como el candidato presidencial, licenciado Harold Caballeros, del proyecto político Visión con Valores (VIVA). Otras personalidades que llegaron al Monasterio fueron el ex alcalde capitalino y ex candidato presidencial ingeniero Fritz García-Gallont, el ex Fiscal General de la Nación y Jefe del Ministerio Público, licenciado Juan Luis Florido, y el ex canciller durante el gobierno de Berger, licenciado Jorge Briz Abularach, actual presidente de la Cámara de Comercio, así como también líderes empresariales y ex funcionarios de la administración anterior, como la licenciada María del Carmen Aceña, ex ministra de Educación.

En horas de la tarde, su féretro fue llevado al Monasterio Ortodoxo de la Santísima Trinidad-Lavra Mambre, en Villa Nueva, donde su hija Inés es la Madre Superiora y cuenta que cada vez que «Muso» pasaba enfrente para ir o venir de su casa situada en la orilla del Lago de Amatitlán, solía señalar el monasterio y decía «Allá está mi próximo nido!». De modo que su deseo le fue cumplido. Previo a la inhumación se realizó una ceremonia ortodoxa, en una capilla del Monasterio en presencia de familiares, estudiantes, autoridades y empresarios. Después el ataúd fue trasladado hacia otra área del Monasterio donde están situadas las criptas donde recibió cristiana sepultura el respetado y querido académico y empresario fallecido.

Fue presidente de la Sociedad Internacional Mont Pelerin una asociación multidisciplinaria creada, en palabras de sus propios fundadores y seguidores, para preservar los derechos del Libre Mercado, a la cual pertenecen 8 premios Nobel, entre filósofos, historiadores, economistas, intelectuales, dirigentes empresariales, y otros que están en favor del clásico liberalismo. Entre sus fundadores están Friedrich Hayek, Karl Popper, Ludwig von Mises, George Stigler y Milton Friedman. El ingeniero y doctor Manuel «Muso» Ayau obtuvo el premio Adam Smith de la Association for Private Enterprise Education. Entre los libros que publicó destacan “Cómo mejorar el nivel de vida”, “De Robinson Crusoe a Viernes”, “El comercio«, «La década perdida” “El proceso económico”, “No tenemos que seguir siendo pobres para siempre” y “Un juego que no suma cero”.

Presento mis más sentidas muestras de condolencia a toda Guatemala, en general, porque ha perdido a uno de sus hijos más patriotas, brillantes y notables, a la Universidad Francisco Marroquín y, en lo particular, a su estimada familia, en especial a su amada esposa, Olguita García, y a sus seis hijos: Olga María, Carmen, Inés, Manuel, Andrés e Isabel. ¡Que descanse en paz este viejo respetado, querido y viejo amigo!