MISCELÁNEA DEL 03/06/15

1.- Seguimos siendo un país bananero.
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Foto de elPeriódico

El embajador de Estados Unidos de América, Todd D. Robinson, habló a sus anchas desde el podio presidencial de Guatemala que ostenta el escudo oficial de la supuestamente soberana República de Guatemala. ¿Cuándo creen ustedes que veremos al embajador de Guatemala en Estados Unidos, Julio Ligorría, hablando a la prensa en la llamada Oficina Oval de la Casa Blanca? ¿Saben cuándo? ¡Nunca! Pero no crean que este embajador lo hace porque se le da la gana, sino que es indudable que lo hace cumpliendo estrictas instrucciones del Departamento de Estado y aún de la Casa Blanca de Washington, D.C. De lo contrario no lo haría porque no se atrevería como diplomático de carrera que es.

Muy temprano en la mañana de ayer, el gobierno de la República convocó a una Conferencia de Prensa en el Salón de los Espejos de la Casa Presidencial, lo cual despertó mucha curiosidad porque se creyó que en ella se iba a informar que –¡por fin!– el general Otto Pérez Molina había decidido renunciar a la Presidencia de la República, por lo cual muchos reporteros nacionales e internacionales asistieron presurosos y Canal Antigua hizo los arreglos necesarios para transmitirla en vivo. Sin embargo, la conferencia de prensa que había sido anunciada para las 9 y 30, comenzó una hora más tarde, cuando aparecieron el presidente Pérez Molina, el embajador de Estados Unidos de América, Todd Robinson, y el ministro de Finanzas, Dorval Carías. Pérez Molina fue el primero en tomar la palabra, le siguió el ministro Carías y después el embajador Robinson, quien realmente marcó la pauta de lo que se tenía que hacer, mientras el Presidente Constitucional de la supuesta soberana República de Guatemala se limitaba a escuchar impertérrito. Como dando a entender con su elocuente silencio que no podía hacer nada para evitarlo.

wpid-257e3a69-545f-43d4-a61a-30374c3f37bb_749_499.jpgEsto prueba quién realmente manda en nuestro país, mientras a su lado está Pérez Molina derrotado, disminuido y en una pose francamente lastimosa, tomándose una mano con la otra como si fuese un niño regañado. Aquel presuntuoso general que prometió gobernar con «mano dura» se veía humillado al comprender a dónde condujo a Guatemala.

Una de las primeras acciones que se van a tomar será realizar pruebas de polígrafo por el Departamento de Estado a los empleados de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) y que funcionarios del Impuesto Sobre la Renta (IRS) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de América apoyarán la reestructuración de la SAT. Pérez Molina indicó que a estas acciones se une también el Banco Mundial. Sin precisar cuánto tiempo estarán los expertos del Income Tax (Impuesto sobre la Renta) del Departamento del Tesoro, el presidente Pérez Molina comentó que el estudio se hará con el fin de modernizar la institución responsable de la recaudación de impuestos en Guatemala.

El presidente Pérez Molina dijo que estas pruebas de Polígrafo se harán no solo a los trabajadores, sino también a los aspirantes a Superintendente de la SAT.  Ante esto, Robinson señaló que «el rol del gobierno de EE.UU. es trabajar con el gobierno de Guatemala para ayudar y crear las condiciones más transparentes, para combatir la corrupción». Y agregó: “Yo creo que es esto lo que demanda la sociedad guatemalteca y  si podemos ayudar en la lucha y mejorar las condiciones, vamos a hacerlo”.

El mandatario dijo que el próximo jueves llegará al país una delegación del Departamento del Tesoro de EE.UU. para hacer un diagnóstico en la SAT, junto con expertos del Banco Mundial y la cartera de Hacienda. Y traerán consigo suficientes detectores de mentiras para usarlos con todo el personal de la SAT. No para que sean destituidos quienes no lo pasen, sino solo para que se les investigue para comprobar por qué no lo pasaron con éxito.

Cuando un reportero internacional impertinente preguntó al presidente Pérez Molina si estaría dispuesto a someterse también a la prueba del detector de mentiras, el mandatario se volvió, indignado, para responder:“¡Aquí no hay nada que esconder!», y agregó: «¡Estamos más que abiertos! Nosotros estamos diciendo en dónde se están enfocando los esfuerzos, que son instituciones que han sido señaladas de corrupción”.

Mientras el embajador Robinson explicaba cuál iba a ser el rol del gobierno de los Estados Unidos para ayudar al gobierno de Guatemala, el presidente Pérez Molina cambiaba su expresión facial y en un momento le miró de reojo como disgustado, como puede verse en esta foto. Fue impresionante ver en esa situación tan penosa a aquel general tan arrogante con un brillante currículo militar desde que estudió en la Escuela Politécnica y que ha llegado a coronar su carrera pública como Presidente Constitucional de la República. ¡En mala hora! Aunque se cree que se enriqueció durante su mandato.

conferenciaConforme iba hablando el embajador Robinson, iba cambiando la expresión facial del presidente Pérez Molina, y aquí está viendo de reojo al embajador Robinson, como no queriendo creer lo que éste estaba diciendo. El lamentable aspecto del mandatario causó mucha pena ajena.

Qué vergüenza darnos cuenta a lo que nos ha conducido el gobierno del Partido denominado Patriota, (que de patriota solo tiene el nombre) presidido por el desafortunado binomio compuesto por el general retirado Otto Pérez Molina y la dis que licenciada en Ciencias de la Comunicación Roxana Baldetti Elías. Es indudable que ambos pasarán a la historia nacional con humillante deshonra.

No cabe duda de que por la desmedida corrupción que ha habido durante este gobierno hemos vuelto a ser un típico país bananero. Si a Pérez Molina todavía le quedase una gota de vergüenza, habría renunciado antes que aceptar que el embajador del poderoso Imperio yanqui hiciese evidente quién manda realmente en Guatemala. De hecho, se me ha asegurado que después de la renuncia obligada de la vicepresidenta Roxana Baldetti, el presidente Pérez Molina trató de renunciar, pero el embajador de los Estados Unidos de América le convenció en alguna forma de no hacerlo. Porque parece que el gobierno de Washington recuerda que en Venezuela, la corrupción del gobierno de Carlos Andrés Pérez (otro Pérez) causó el desprestigio del famoso Pacto de Punto Fijo, por el cual el sucesor de Carlos Andrés Pérez fue el presidente Rafael Caldera, quien a su vez fue sucedido por el comandante de paracaidistas y graduado de kaibil en Guatemala, Hugo Chávez Frías, con su Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR200), quien en 1992 había tratado de dar un golpe de Estado a Carlos Andrés Pérez, pero fracasó en su intento y fue sentenciado a varios años de prisión, pero el presidente Caldera le amnistió y le dejó en libertad y Chávez, con su movimiento bolivariano, ganó las elecciones presidenciales primero en 1998, fue reelecto primero en el 2000, después en el 2006 y por cuarta vez en el 2012, tiempo durante el cual instauró el Nuevo Socialismo del Siglo 21 y de inmediato se adhirió a los gobiernos marxistas-leninistas de los hermanos Fidel y Raúl Castro, en Cuba, Evo Morales, en Bolivia, Rafael Correa, en Ecuador y Daniel Ortega, en Nicaragua. Y después de gobernar Venezuela durante cuatro períodos consecutivos, falleció en Cuba y heredó  el poder a el ex chofer de camiones Nicolás Maduro. Y el Departamento de Estado no quiere correr el riesgo de que también en Guatemala ocurra algo similar. Por lo cual no se le puede culpar. Y quienes se rasgan las vestiduras y claman por respeto a nuestra supuesta soberanía, y esas cosas, deben entender que en Geopolítica, quien manda en esta zona es el Imperio norteamericano. ¡Nos guste o no nos guste! ¡No hay pa’ donde!

Esto de que un embajador de los Estados Unidos fuese el principal protagonista en una Conferencia de Prensa que tuvo lugar en el Salón de los Espejos de Casa Presidencial no había ocurrido ni siquiera durante el gobierno de la mal llamada «liberación nacional», encabezada por el coronel Carlos Castillo Armas, fruto de la intervención de la Central Intelligence Agency (CIA), de la United Fruit Company y del embajador John D. Peurifoy. A pesar de que cuando el coronel Jacobo Árbenz llamado «el soldado del pueblo» renunció  cobardemente a la Presidencia, en vez de salir a pelear y se asiló en la embajada de México, y dejó en su lugar –inconstitucionalmente– a su amigo el coronel Carlos Humberto Díaz (llamado Pollo Triste), hasta entonces jefe de las Fuerzas Armadas, éste recibió ese mismo día la inesperada visita en el Palacio Nacional (entonces todavía no tenía el petulante agregado «de la cultura»), totalmente fuera de protocolo, del embajador Peurifoy quien le dijo que llegaba a felicitarle por su designación y a informarle que el gobierno de los Estados Unidos de América le daría medio millón de dólares para sus gastos personales inmediatos, pero con la condición de que tendría que encarcelar a unos supuestos comunistas partidarios de Árbenz, y le entregó una lista de cerca de medio centenar de guatemaltecos. El coronel Carlos Enrique Díaz tuvo la dignidad de contestarle: «Señor embajador, si yo hiciera lo que usted me pide solo faltaría que izemos en el asta del Palacio Nacional la bandera de las barras y las estrellas». A lo cual el embajador le respondió con una cínica sonrisa: «¡Como usted quiera, coronel! Y agregó: «Pero si esta es su respuesta, prepárese para abandonar el cargo hoy mismo». Y, en efecto, el coronel Díaz fue presidente solamente por un día, porque al día siguiente fue sustituido por la primera Junta Militar del año 1954, integrada por él mismo, y los coroneles Élfego H. Monzón y José Ángel Sánchez (ex ministro de la Defensa Nacional de Árbenz) triunvirato que gobernó únicamente del 28 al 29 de junio de 1954 y fue sustituída por la segunda Junta Militar, integrada por los coroneles Élfego H. Monzón, Mauricio Dubois y José Luis Cruz Salazar, triunvirato que gobernó solo del 3 al 7 de julio, cuando se integró la Cuarta Junta integrada por los coroneles Carlos Castillo Armas y Élfego H. Monzón, y el teniente coronel José Trinidad Oliva, que gobernó del 7 de julio al 1 de septiembre, cuando se celebró un plebiscito y asumió la Presidencia de la República el coronel Carlos Castillo Armas, quien gobernó desde ese día hasta el 26 de julio de 1957, cuando fue asesinado de un balazo en el corredor de Casa Presidencial por un plan de asesinato urdido por el mayor Johnny Abbes García, Jefe de Seguridad y principal sicario del generalísimo Rafael Leónidas Trujillo, durante largo tiempo dictador de la República Dominicana, con la complicidad del teniente coronel José Trinidad Oliva, Jefe de Seguridad del gobierno de Castillo Armas.

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El infaltable humorismo chapín aprovechó la oportunidad para hacer circular por las redes sociales todo tipo de memes, como este. Y también circuló el chiste de que si los Estados Unidos tiene un presidente afroamericano, como Barack Obama, ¿por qué nosotros no podemos tener otro igual?

2.- Binomio del partido TODOS

El partido político denominado TODOS, que fue formado por el diputado Roberto Alejos Cámbara y se dijo al principio que él sería el candidato presidencial, pero, para sorpresa general, cuando el partido celebró su Asamblea General fueron proclamados candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia, el economista y banquero Lizardo Sosa López, ex gerente del Banco de Guatemala y presidente de la Junta Monetaria y Mario García Lara, sucesivamente, supuestos «expertos en administración del estado y candidatos a diputados el ex presidente Alfonso Antonio Portillo Cabrera (conocido como Pollo Ronco), su encantadora ex esposa y madre de su hija, Evelyn Morataya, y un sobrino de Portillo de apellido Riley, hijo de su hermana Edna. ¿No que no debe haber nepotismo, pues? Y proclamó a la licenciada Anabella Deleón como candidata a la Alcaldía Metropolitana, para competir con el actual Alcalde, Álvaro Arzú Irigoyen, quien yo creo que va a volver a reelegirse para otro período más.

FB_IMG_1433351087321Una sinfonía de chalecos morados

Por increíble que parezca, el ex presidente Alfonso Portillo Cabrera, después de que mató a balazos con los agravantes de alevosía, ventaja y nocturnidad a dos estudiantes y dejó parapléjico a otro en la Universidad de Chilpancingo, Estado de Guerrero, México, por lo que fue prófugo de la justicia mexicana hasta que prescribió el caso, y vino de regreso a Guatemala, donde primero se inscribió en el Partido Socialista de Guatemala (PSG), después en el partido Democracia Cristiana Guatemalteca (DCG), por el que fue electo diputado al Congreso, desde donde se inscribió en el Frente Republicano Guatemalteco (FRG), del general José Efraín Ríos Montt, y al no poder optar éste a la Presidencia de la República (por prohibición Constitucional), Portillo fue proclamado candidato a la Presidencia por el FRG y durante su gobierno se le acusó de que cometió el delito de peculado por varios millones de dólares de fondos del ministerio de la Defensa, que fueron depositados en el Crédito Hipotecario Nacional (CHN) con la complicidad del salvadoreño Armando Llort Quiteño, que los depositó en su bodega, de donde fueron sacados posteriormente por varios militares servidores del presidente Portillo que también fueron sindicados. El caso fue que en el mes de febrero de 2001 se promovieron y ejecutaron una serie de modificaciones presupuestarias a favor del ministerio de la Defensa Nacional, entre ellas la 16-2001 (correspondiente a la suma de Q120 millones), que es aprobada pese a no tener una justificación razonable. Las investigaciones determinaron que Q30 millones fueron entregados en efectivo a José Armando Llort Quiteño, ex gerente del banco Crédito Hipotecario Nacional, y el resto fue depositado a cuentas personales y de familiares del entonces presidente Alfonso Antonio Portillo Cabrera. En este caso se vinculó  con a dos ex ministros e igual número de militares. También fueron sindicados el general Eduardo Arévalo Lacs, ex ministro de la Defensa y Manuel Maza Castellanos, ex ministro de Finanzas Públicas. Pero el 18/02/2004 el ex presidente Portillo huyó de la justicia guatemalteca, un día antes de que el Ministerio Público solicitara su captura. Otros sindicados, el 30/06/2010 Napoleón Rojas Méndez, ex jefe de seguridad de Alfonso Antonio Portillo Cabrera y el 05/09/2010 Jacobo Esdras Salán Sánchez, ex jefe de seguridad del presidente Alfonso Antonio Portillo Cabrera.

A los dos acusados se les sindica de haber trasladado la cantidad de Q30 millones, (parte de los Q120 millones) los días 5, 6 y 9 de marzo del 2001 a la bóveda del banco Crédito Hipotecario Nacional.

El 07/10/2008, tras permanecer cuatro años y siete meses prófugo de la justicia guatemalteca,, el ex mandatario fue extraditado de México. Sin embargo, recobra su libertad luego de ser beneficiado con una fianza de Q1 millón. El 25/06/2010 fue capturado el general Eduardo Arévalo, ex Ministro de la Defensa y el 12/03/2010 fue capturado Manuel Maza Castellanos, ex ministro de Finanzas Públicas. El 26/02/2010, el Juzgado Quinto de Instancia Penal revocó las medidas sustitutivas a Alfonso Portillo (fianza y arresto domiciliario) debido a la orden de aprehensión con fines de extradición a los Estados Unidos.

Una Corte de Justicia de Nueva York solicitó la extradición de Portillo para ser juzgado por el delito de tentativa de lavado de dinero, fue juzgado y sentenciado a varios años de prisión, de los cuales le fueron rebajados los años que había pasado en la cárcel de Guatemala. Y no dudo que va a ganar la diputación este doble homicida en México, por confesión propia, de la que hizo alarde para ganar las elecciones, prófugo de la justicia mexicana, presidente de la república corrupto, que fue sentenciado a prisión tras haber confesado que es culpable de haberse embolsado dos millones de dólares que el gobierno de la isla de Taiwan donó a Guatemala para unas bibliotecas infantiles. Y con él también será electa diputada su ex esposa Evelyn Morataya y, además, un sobrino suyo, hijo de su hermana Edna. ¿No que no debe haber nepotismo en la política, pues? Eso fue parte de lo que declaró cuando regresó a Guatemala después de haber cumplido su condena en Estados Unidos.  ¡Y todavía nos preguntamos por qué es que estamos como estamos!

FB_IMG_1433351066664El expresidente Portillo y Roberto Alejos Cámbara tratan de subir con las manos a Lizardo Sosa López, quien cuando era presidente del Banco de Guatemala el entonces presidente Portillo le ordenó que se le traspasara Q1,200 a los llamados «bancos gemelos» del banquero Francisco Alvarado MacDonald, generoso mecenas durante cuatro años y patrocinador de la candidatura de Portillo.

El genial caricaturista Fo, de Prensa Libre, dibujó esta oportuna caricatura, para decir que entre Alfonso Portillo y Roberto Alejos Cámbara tratan en vano de levantar al candidato presidencial Lizardo Sosa. Y eso explica que, por más que  estos dos traten de levantarle, con la valiosa colaboración del veterano político Alfonso Cabrera Hidalgo, Sosa no llegará ni siquiera a la segunda vuelta electoral, porque carece totalmente de carisma y es totalmente desconocido por las bases partidarias. Yo tengo apostadas con mi estimado amigo Alfonso Cabrera Hidalgo dos botellas de tequila de la marca Cosecha del Patrón en que Lizardo Sosa Lóèz no obtendrá suficientes votos ni para pasar a la segunda vuelta, mucho menos para ganar las próximas elecciones. Espero que Alfonso me pague la apuesta. Por lo que sería bueno que las vaya comprando desde ahora.

20150601_164013Genial caricatura de Fo en Prensa Libre

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