Se va del país y de «Libre Encuentro»

Sorpresivamente, se ha dado a conocer una carta fechada en Washington, D.C. que envió a la prensa nacional el conocido empresario Dionisio Gutiérrez Mayorga fundador y durante tantos años conductor del programa de televisión Libre Encuentro, que transmiten a diferentes horarios todos los canales de televisión del país. Esta es la noticia que publicó elPeriódico sobre este particular:

Dionisio Gutiérrez deja el país por amenazas

Licenciado Dionisio Gutiérrez Mayorga


Willverth J. Girón

En una carta dirigida a la prensa nacional, el empresario y comunicador anunció que sufre acoso.

El texto completo de la carta es el siguiente:

Washington, D.C. octubre 17 de 2010

Desde el nacimiento de Libre Encuentro, hace casi 20 años, 
hemos intentado dar nuestro mejor esfuerzo para promover el debate 
público de ideas y soluciones a la problemática nacional, denunciar lo 
que nos parece equivocado para el país y apoyar los esfuerzos 
encaminados a fortalecer la democracia y sus instituciones.

Con frecuencia, los ciudadanos de los distintos sectores somos 
testigos y protagonistas, de alguna manera y al mismo tiempo, de la 
polémica, la incomprensión y, probablemente, de la inhabilidad para 
lograr acuerdos; sea esto por razones políticas, por no coincidencia de 
visión o simplemente por intolerancia.

Guatemala atraviesa por momentos difíciles en los que se hace 
evidente la necesidad de nuevos liderazgos y de una discusión más 
serena de los temas y problemas que nos afectan. 
La competencia política y el debate político se deben ejercitar 
desde los partidos políticos y desde la dirigencia de los distintos 
sectores de la sociedad. No es sano para la democracia ni para la 
prensa cuando alguna de las manifestaciones de la conflictividad 
política del país se personaliza desde el poder político hacia un medio 
de comunicación, por crítico que éste sea.

Esto, evidencia aún más la necesidad que tiene la sociedad 
guatemalteca de fortalecer su dirigencia sectorial, desarrollar su 
capacidad de discusión, encontrar acuerdos, hacer compromisos y 
cumplirlos.

Deseo que en Guatemala pueda darse esta discusión, seria, 
propositiva y valiente, para resolver el alto grado de conflictividad que 
vivimos, y que se logren los acuerdos que nos permitan construir una 
democracia fuerte, institucional, con condiciones para el crecimiento económico y el encuentro urgente de soluciones a los problemas 
sociales.

Durante los últimos 34 años he participado en los esfuerzos 
cívicos en que he considerado poder aportar algo, y después de tantos 
años, además de tener razones de trabajo y necesidad de cambio, me 
parece importante saber identificar cuándo es el momento de dar el 
siguiente paso y variar el rumbo. 
Además, en los últimos meses han aumentado de manera notable, 
desde variadas formas de acoso e intimidación hasta constantes 
amenazas de muerte contra mi persona. Considero esto, una de las 
tantas expresiones de violencia e intolerancia que padece Guatemala.

Es por estas razones, que he decidido adelantar la aceptación de 
ciertas responsabilidades y compromisos laborales y académicos en el 
extranjero, por lo que a partir de este domingo 17 de octubre, y 
mientras los medios que nos transmiten así lo consideren, Libre 
Encuentro será dirigido por comunicadores y profesionales de 
distintos sectores de la sociedad, quienes ayudarán a encausar este 
espacio hacia la discusión de temas técnicos, sociales y educativos, 
con la intención de explorar otros campos de la sociedad y sus 
necesidades, lejos de la política partidista y de coyuntura, haciendo 
énfasis en la educación y la formación de una visión de largo plazo 
desde la perspectiva del desarrollo educativo y cultural de Guatemala.

Agradeciendo su comprensión, les saluda respetuosamente,

Dionisio Gutiérrez

Durante la grabación de «Libre Encuentro» en el transcurso de la Reunión de Empresarios de FUNDESA, en el cual agredió verbalmente con una alusión directa, impertinente y fuera de lugar al Presidente de la República, ingeniero Álvaro Colom, y a su esposa, Sandra Torres Casanova de Colom, porque ésta está empecinada en ser candidata a la Presidencia de la República a pesar de que se lo prohíbe la Constitución. Comentario que mereció muchas críticas, comenzando por la de Gustavo Porras (alias «El Sholón»).

Mi comentario: primero debo decir que para mí no fue una sorpresa la decisión del licenciado Dionisio Gutiérrez Mayorga de marcharse del país, porque hace algunas semanas me lo había anunciado una persona confiable que es muy cercana a su familia; después, aunque no es una persona que se podría calificar de carismática y muchas veces le critiqué por su enorme Ego, que demostraba cuando entrevistaba a alguna persona a quien no le permitía hablar con amplitud y libertad sino que, por lo general, le imponía lo que él creía o pensaba y deseaba que el entrevistado aceptara como propia, tengo que reconocer que, a pesar de sus múltiples actividades empresariales y de su enorme fortuna, dedicó cerca de veinte años a fundar, dirigir y presentar el programa semanal de televisión «Libre Encuentro», en el cual en incontables oportunidades presentó y entrevistó a destacadas y valiosas personalidades nacionales e internacionales. Y le agradezco todos los esfuerzos que hizo para ofrecer ese programa que de ahora en adelante, según dice en su carta, estará a cargo de auténticos comunicadores a quienes aconsejo que no traten de imitar el estilo que le caracterizaba al entrevistar a sus invitados. Por otra parte, es tan grande la inseguridad en que se vive en Guatemala que tiene que marcharse al extranjero por temor a sufri un atentado una persona que, como Dionisio Gutiérrez, vive en lo alto de una colina prácticamente inexpugnable, rodeado de un ejército de guardaespaldas y se transporta en vehículos blindados, ¿qué vamos a hacer los demás que no contamos con esas medidas de seguridad? ¡Todos tendremos que marcharnos del país y el último que salga que apague la luz! Le deseo que tenga muy buen viaje a España o a donde quiera que se vaya a radicar en compañía de su bella y encantadora esposa, merecedora de mi más elevado respeto y admiración y mi mayor simpatía. ¡Que les vaya bien y que sean muy felices!