PEREZ MOLINA ESTÁ MAL ACONSEJADO

1.- Violación a la Constitución
Ignoro quiénes puedan ser los asesores legales de la Presidencia de la República, pero a juzgar por muchas de las medidas y declaraciones del presidente Otto Pérez Molina, creo que no le están aconsejando bien. Un buen ejemplo de lo que digo es su reciente declaración en rueda de prensa sobre que había dado instrucciones a sus ministros de que no acudan a las citaciones del Congreso de la República. Es comprensible su intención, porque ya es mucho joder de parte de los diputados, sobre todo los del Partido Lider, que se pasan la mayor parte de su tiempo interpelando a ministros, que por ello descuidan sus otras actividades. Sin embargo, la interpelación a los ministros del gabinete de Estado es una de las funciones de los diputados que establece la Constitución de la República , y el presidente del Poder Ejecutivo no puede hacer  nada para impedirlo. ¡Mucho menos en público! Particularmente cuando se supone que él representa la unidad del pueblo de Guatemala y no tiene ninguna justificación posible que arremeta públicamente contra los miembros del Poder Legislativo. Además, no habría sido tan inconveniente si el mandatario lo hubiese dicho en privado y a soto voce. Pero en la forma en que el general Pérez lo hizo es lo que se puede catalogar como «políticamente incorrecto». Por lo cual ha provocado numerosos comentarios adversos en los medios de comunicación, como los que voy a reproducir a continuación.
En elPeriódico de ayer se publicó este bien fundamentado artículo:
Jugando con fuego
“Tan solo una opinión”.
Álvaro Castellanos Howel
La trama en contra de nuestra endeble institucionalidad, cada día se devela más. Su último capítulo es la férrea instrucción a los Ministros de no asistir a citas al Congreso. No se sabe si el Señor Presidente dio esa orden como Jefe de las Fuerzas Armadas, pues no es usual atestiguar órdenes tan verticales. La pregunta de fondo es si esa instrucción es legal o no. Antes de intentar responderla, es ineludible comentar que, en todo caso, cualquier ciudadano que siga a diario las noticias, quizás pueda entender y hasta justificar, el mandato de no asistir. Pero una cosa es lo que deseamos, y otra cosa es lo que debemos hacer. No siempre coinciden. Tenemos que tener clara la norma constitucional en cuestión.  Está contenida en el primer párrafo del reformado Artículo 168 y prescribe: “Cuando para el efecto sean invitados, los ministros de Estado están obligados a asistir a sesiones del Congreso, de las Comisiones y de los Bloques Legislativos. No obstante, en todo caso podrán asistir y participar con voz en toda discusión atinente a materias de su competencia. Podrá hacerse representar por los Viceministros”. Acá se contemplan dos supuestos para los Ministros: 1) obligación de asistir, por “invitación”, al Congreso; y 2) derecho de asistir, con voz y sin voto, a reuniones atinentes a los temas de su cartera. El quid de la cuestión es si la posibilidad que asistan los viceministros a representar a sus superiores, es para ambos supuestos o solamente para el segundo. Basta leer la redacción original de la norma, para saber que la posibilidad que un Viceministro asista en lugar del Ministro es, solamente, para el segundo supuesto. De hecho, la reforma constitucional obedeció al hecho de incluir el mandato constitucional de asistencia ante tan posibles “gentiles invitaciones” por parte de los diputados. Las Constituciones de 1945, 1956, 1965 e inclusive, la versión original de la de 1985, contemplaban solamente la posibilidad que un Ministro, o su Viceministro, asistieran a sesiones en el Congreso, con voz y sin voto. Pero a partir de 1993, se reforma la Constitución para incluir la obligación de asistir cuando se les llama. Entonces, quizás la orden dada a los Ministros por parte de don Otto, podría encajar en aquella otra disposición constitucional que también dice que nadie está obligado a cumplir órdenes ilegales o que impliquen la comisión de un delito. ¿Jugando con fuego? (Fin del artículo)
No obstante, el licenciado Acisclo Valladares Molina, embajador de Guatemala ante el Reino Unidos de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte –aunque pasa mucho tiempo en Guatemala–, escribe hoy en su habitual columna en elPeriódico lo siguiente:

¿Quién tiene la razón?

El Presidente y los ministros, se encuentran en ley.

Acisclo Valladares Molina

Los ministros de Estado se pueden hacer representar por los viceministros, tal la frase final –lapidaria– del primer párrafo del Artículo 168 de la Constitución de la República, artículo que se refiere a los llamados que se les haga para concurrir a las sesiones del Congreso, de las Comisiones o de los bloques legislativos, algo que nada tiene que ver con la interpelación, una institución distinta.

Corresponde al Presidente de la República la dirección el Organismo Ejecutivo y, en consecuencia, la facultad de instruir a sus ministros, lo que ha hecho ordenándoles que,se hagan representar por los viceministros cuando sean citados, al amparo del citado artículo.

Ningún delito, de ningún tipo, ha cometido el Presidente por impartir esta instrucción como tampoco, por acatarla, los ministros.

El caso de la interpelación es distinto, institución regulada por los Artículos 166 y 167 ya que en esta, en efecto, no cabe representación ninguna.

Ninguna desobediencia, ni incumplimiento de deberes, pues, en los ministros de Estado que, citados por el Congreso –salvo el caso específico– y único –de la interpelación– se hayan hecho, o se hagan representar por un viceministro, así como, tampoco, ningún delito, de ningún tipo, en el Presidente (sedición, violación, actos contrarios a la Constitución, o cualquier otro) por, así, ordenarlo.

Si el legislador constitucional hubiera querido que la comparecencia de los ministros de Estado fuera personal y que no pudieran hacerse representar, por ninguno, así lo hubiera establecido, tal y como lo hizo en el caso de la interpelación, y no hubiera legislado la frase lapidaria del 168, ya citada: los ministros se pueden hacer representar, por los viceministros, frase que nadie se ha inventado.

Mucho daño hace la prensa cuando recoge opiniones de “juristas”, “especialistas en Derecho Constitucional” y “analistas políticos”, autonombrados como tales, puesto que tanto daño hace la maldad, como la ignorancia.

No han faltado los “intérpretes” que, puestos a interpretar -¡vaya si serán macizos!- interpretan que, “aunque eso diga, la frase –que los Ministros se pueden hacer representar– no lo dice”, o que siendo tres las frases del citado párrafo, solo se refiere a la segunda, ¿a cuénta de  qué? y, tampoco, quienes citan la ley, pero truncada y, así, transcriben tan solo el principio del primer párrafo del Artículo 168, parte que se refiere a la obligación de concurrir, pero no la frase última del mismo, la que permite que los ministros de Estado se puedan hacer representar, por los viceministros.

¿Alguna duda? Lea por sí mismo, amigo lector, sin que nadie le venga a hacer “el favor de interpretárselo”, o truncárselo, el primer párrafo del Artículo 168 de la Constitución, párrafo que concluye con la frase incuestionable y lapidaria de que, los ministros “podrán hacerse representar, por los viceministros”.

Si no hubiera sido esta la intención del legislador constitucional, amigo lector, la ley, es la ley, ¿para qué la frase? (Fin de la columna del Lic. Acisclo Valladares Molina)

Mi comentario: comparto la opinión del licenciado Acisclo Valladares Molina, siempre y cuando se trate exclusivamente de simples «invitaciones» a los ministros a las diferentes bancadas, en cuyo caso la Constitución autoriza hacerse representar por los viceministros. Sobre todo cuando se trata de temas técnicos, de los cuales probablemente los viceministros puedan estar mejor informados que los ministros. Pero el presidente Pérez no especificó que se refería exclusivmente a ese tipo de citaciones del Congreso a los ministros y se ha interpretado que la prohibición incluye a las mentadas interpelaciones. En todo caso, esa declaración, en rueda de prensa, me parece inconveniente e indigna de un presidente de la República que se dice democrático.

El vespertino La Hora publicó este reportaje el 10 del mes en curso:

CC: Conocerá acción contra prohibición a Ministros
Expertos ven ruptura del orden legal en disposición presidecial
aa_foto_5_archivoLa Corte de Constitucionalidad (CC) conocerá en los próximos días la acción de amparo presentada por un diputado, derivado de la prohibición presidencial para Ministros. En tanto, constitucionalistas criticaron la disposición del presidente Otto Pérez Molina.
POR JODY GARCIA
jgarcia@lahora.com.gt

La CC recibió un amparo presentado por el diputado Orlando Blanco, de la bancada Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), donde solicitó que se conozca la orden de Pérez Molina, que prohibió a los Ministros acudir a citaciones en el Legislativo.

Hugo Pérez Aguilera, presidente del máximo Tribunal Constitucional, explicó que la acción de amparo por ser de reciente interposición aún no estaba agendada, y que no obstante podía ser discutida como un punto del Pleno de magistrados en los próximos días.

CONTRASENTIDO

El abogado Gabriel Orellana explicó que la orden del mandatario debe analizarse en tres distintos ángulos: En primer lugar, la relación interna entre el Presidente y los Ministros; en segundo lugar, la relación externa entre el gobernante y el Congreso de la República, y fundamentalmente lo que dice la Constitución y lo que Pérez Molina interpreta de ella.

“En el primer punto estimo que el Presidente a lo único que se puede referir es que les pide a los ministros que no concurran a las invitaciones que les haga el Congreso, comisiones o alguna bancada, pero no puede ni tiene el derecho de impedir que ellos asistan obligadamente, como dice la Constitución, a los actos de interpelación”, indicó.

Por otro lado dijo que existe un contrasentido en que Pérez Molina impida a los Ministros presentarse al Congreso cuando la Constitución reconoce que en un momento determinado un jefe de cartera puede tener particular interés en presentarle al Congreso un proyecto de Ley.

Orellana concluyó señalando que la prohibición presidencial para Ministros lesiona las relaciones entre el Poder Ejecutivo y Legislativo, porque “la Constitución establece un control interorgánico que el Presidente pretende olvidar o desconocer”.

FUERA DE LA LEY

El abogado y constitucionalista, Carlos Molina Mencos, indicó que la disposición de Pérez Molina se sale de las normas de la Ley.

“A mí me da mucha tristeza ver que el señor Presidente, que no tiene porqué conocer la Constitución, pero debería tener asesores que le digan qué es el destino constitucional”, criticó.

Molina Mencos dijo que la interpelación es algo personal, “que se ha abusado de ella estamos de acuerdo, que quizá hay que regular las sesiones también estoy de acuerdo, pero la interpelación es parte del ejercicio de una democracia”.

Las declaraciones de Pérez Molina en relación al tema, provocaron que dos bancadas también accionaran legalmente en su contra. El mandatario no se ha pronunciado al respecto. (Fin del reportaje)

 2.- El IGSS impuso medallas

La única explicación posible es que probablemente con el objetivo de satisfacer el monumental ego del presidente Otto Pérez y de la vicepresidenta Roxana Baldetti, el presidente de la Junta Directiva del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) impuso sendas medallas a dichos altos funcionarios porque «han sido quienes más han aportado al IGSS», lo cual es a todas luces absurlo porque un funcionario menor no puede condecorar a funcionarios mayores. ¡Qué ridículo! Sobre todo cuando quien lo hace fue secretario del mandatario. ¡Es vergonzoso!

3.- Como Poncio Pilatos, se lavan las manos

En páginas de campo pagado de todos los diarios del país se publicó ayer un comunicado de la Junta Monetaria y el Banco de Guatemala en relación con la emisión, negociación y colocación de Bonos del Tesoro de la República por el monto de Q.3, 500. millones. Lo cual, en mi entender, de ninguna manera conviene. Particularmente por el hecho que no han especificado en qué van a ser usados. Pero a lo que quiero referirme hoy es a que el comunicado en referencia contiene cinco puntos y el número 4 dice en letra negrita «Que tanto la Junta Monetaria como el Banco de Guatemala no asumen responsabilidad alguna que pueda derivar del destino, así como de trámites o actos, previos o posteriores, de cualquier naturaleza, relacionados con la utilización de los recursos provenientes de la indicada colocación de bonos, que servirían para ampliar el correspondiente Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado». De lo cual se puede deducir que  tanto la Superintendencia de Bancos como el Banco de Guatemala desconfían del manejo que se vaya a hacer de esos fondos. Por lo que, si fuera el presidente Pérez, despediría inmediatamente al presidente del Banco de Guatemala porque no es esa la forma de expresar desconfianza por el uso que el gobierno de la República vaya a dar a tantos millones de quetzales.

4.- El Editorial de elPeriódico de hoy:

Aval a los Bonos: Sin vergüenzas

De los ministros no se podía esperar otra cosa: “cuando el general ordena, los soldados obedecen”. La actitud del presidente del Banguat era de esperarse. Qué más puede hacer que tratar de congraciarse con los que mandan. A lo mejor, pensará, esto mejora sus chances de reelegirse en el cargo. Si hubieran sido en otros tiempos, algo distinto se podría haber esperado del representante de la Usac. De los representantes de esta casa de estudios ya no pueden esperarse argumentos académicos y técnicos, sino la pura defensa de los intereses de quienes controlan la institución. El voto del representante del Congreso no sorprende a nadie. Seguramente algún beneficio derivará de la negociación política en torno a la aprobación de los Bonos del Tesoro. Sorprende el voto negativo del sector privado. Supuestamente, ellos serían los principales beneficiados de dichos bonos. Salvo que los mismos sirvan para pagar a “otro” sector privado, uno paralelo al que ellos representan, pero de igual o mayor poder. 

En todo caso, lo que resulta inaceptable es que se manipule a la Junta Monetaria con fines puramente políticos. Argumentar que dicha emisión de bonos no pone en riesgo la macroeconomía es querer tapar el sol con un dedo. La Junta Monetaria no puede abstraerse de las circunstancias que han dado origen a dicha deuda, de la ilegalidad de la deuda flotante que pretende pagarse con esos bonos. No tomar en cuenta esta realidad y ceder a la presión política pone en duda la independencia técnica y política del Banguat. Detrás del aval a la emisión de bonos hay un interés escondido de controlar políticamente las decisiones de una institución de carácter técnico. Para evitar que grupos de interés ejerzan este tipo de manipulación, en la mayoría de bancos centrales autónomos e independientes las decisiones están en manos de expertos reconocidos por su capacidad técnica y honorabilidad. Mientras los miembros de la Junta Monetaria no sean nombrados según su capacidad e independencia de grupos de interés, no deberían sorprender a nadie decisiones vergonzosas como la del aval a los Bonos del Tesoro. Cuando ya ni la vergüenza funciona, como dicen en Argentina, mejor que “se vayan todos”. Ya es hora de refundar el banco central y convertirlo en una institución independiente, autónoma, transparente y que rinda cuentas. (Fin del Editorial de elPeriódico)

5.- Otra confrontación innecesaria

Otra prueba de que los asesores legales del presidente Pérez no están desempeñando bien sus funciones es la reciente innecesaria confrontación del mandatario con el presidente de la Cámara de Industria de Guatemala (CIG), señor Andrés Castillo, porque éste se pronunció en contra de la propuesta moratoria minera de dos años anunciada el martes pasado. No veo por qué razón el presidente de la República de Guatemala se tiene que poner a discutir públicamente con el joven presidente de la CIG. Como si se tratase de un asunto personal, el general Pérez la emprendió contra Castillo diciendo «Lo invito a que vaya a las comunidades, que vaya a ver las condiciones en que están viviendo los guatemaltecos, a que tenga más conciencia» (lo cual me parece una grave acusación), a lo que Andrés Castillo respondió que no habla en nombre propio sino como vocero de la entidad de la cual es presidente, y agregó: «No creo que me conozca y creo que es imprudente que hable de mí en lo personal, porque no me conoce» y concluyó: «Conozco las solicitudes de la gente»  En cuanto a lo que la moratoria minera se refiere, es aconsejable que el gobierno de la República no cambie las reglas del juego a estas alturas, cuando las compañías ya están en actividad bajo reglas diferentes. A menos que lo que se persiga sea que no vengan nuevos inversionistas. No comprenden que la pobreza y la miseria no se combatem con decretos, ni con poses políticas, sino con inversiones. En todo caso, no veo por qué deben detenerse las actividades de explotación durante dos años de moratoria. ¿Acaso se detienen los juicios en la Coste Suprema de Justicia mientras se hacen reformas al Código Procesal Penal? ¡No frieguen! Mientras tanto deben cumplirse estrictamente las condiciones bajo las que se concertaron los contratos con las compañías mineras que ya están en operación, porque si éstas no son satisfactorias deben modifiquen para el futuro, en los próximos contratos. Pero tratar de hacerlo ahora, con las compañías que ya están operando y han hecho fuertes inversiones en la exploración, es peligroso. En todo caso, si en el futuro se quiere aumentar hasta el 35% de beneficio para Guatemala esto solamente podrá ser de las ganancias de las compañías mineras y no por las ventas. Les aconsejo pensarlo dos veces. Los recursos naturales del país deben ser explorados y explotados. Es inaceptable e incomprensible que ciertos países europeos donde se explotan los recursos naturales se opongan a que Guatemala lo haga y encima gasten dinero de sus contribuyentes para sostener ONGs que se dedican a impedir, con manifestaciones y paros, que en Guatemala se haga lo mismo. Se quejan del precio de la electricidad y exigen que el gobierno nacionalice el servicio eléctrico, pero se oponen a la construcción de nuevas hidroeléctricas. ¿Quién los entiende? ¿Quiénes son los que están empeñados en convertir a Guatemala en un nuevo Haití? ¿Qué es lo que pretenden? Y quienes les están haciendo el juego en Guatemala es porque viven de los fondos de las ONGs. No se dan cuenta –o no les importa– el daño que le hacen a nuestra pobre patria.

6.- Twitter

A partir de hoy voy a proteger mi cuenta en Twitter para que únicamente las personas que deseen seguirme tengan acceso a ella. Con ello pretendo que solamente las personas que me están siguiendo puedan leer mis twits y no las que se entrometen en el tema que sea. Lamentablemente, he podido percatarme que algunos twiteros escriben muchas sandeces y emplean lenguaje escatológico, lo cual no me interesa. Aprecio el valor de la comunicación por Twiter, pero es deplorable que haya personas irresponsables que hacen mal uso de él. Pero sí voy a guardar mi cuenta para poder continuar cultivando amistades y compartiendo conocimientos y opiniones. Muchas gracias.